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Bajo Un Nombre Prestado

Bajo Un Nombre Prestado

Status: En proceso
Genre:Romance / Mafia / Mujer poderosa
Popularitas:9.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Liose Tess

Valentina Visconti nació para heredar un imperio, pero eligió salvar vidas antes que administrar fortunas. Renunció a su apellido, a su riqueza y al futuro que su familia había planeado para ella, convencida de que el amor debía elegirse, nunca negociarse.

Cuando la traición del hombre con quien soñaba casarse destruye todas sus certezas, un impulso desesperado la lleva a besar a un completo desconocido para escapar de su pasado.

Alessandro Moretti carga con el peso de uno de los apellidos más poderosos y temidos del país. Aunque ha construido su propio imperio lejos de la violencia y prefiere mantenerse fuera de los reflectores, el legado de su familia nunca deja de perseguirlo.

Lo que ninguno de los dos imagina es que ese encuentro cambiará sus vidas para siempre.

NovelToon tiene autorización de Liose Tess para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

20- un café.

Alessandro cerró la puerta del apartamento y dejó las llaves sobre la barra de la cocina.

No había dado tres pasos cuando Matteo apagó el televisor.

Aquello solo podía significar una cosa.

Comenzaba el interrogatorio.

—Bueno...

¿Cómo te fue con tu suegro?

Alessandro ni siquiera levantó la vista.

—No es mi suegro.

—Todavía.

—Nunca.

Matteo sonrió divertido.

—Está bien. ¿Cómo te fue con el señor papá de la Doctora?

Alessandro abrió la nevera y tomó una botella de agua.

—Me cayó bien.

—¿Y el hermano?

—También. Aunque...

Dio un largo trago antes de continuar.

—No creo que se haya tragado del todo la historia.

Matteo frunció ligeramente el ceño.

—¿Tan mal actuaron?

—No. Pero creo que se dio cuenta de que apenas nos estamos conociendo.

Hubo un breve silencio.

Matteo terminó apoyándose sobre el respaldo del sofá.

—¿Y ahora?

—Ahora... Esperaremos a que Lorenzo hable con la doctora. Si él no se creyó la historia, seguramente se lo dirá.

Como si el destino hubiera estado esperando esas palabras... El teléfono de Alessandro comenzó a sonar.

En la pantalla apareció un nombre.

Doctora.

Matteo sonrió de inmediato.

—Hablando del rey de Roma...

Alessandro respondió la llamada.

—Hola.

—¿Llegaste bien?

La voz de Valentina sonaba un poco más tranquila que hacía una hora.

—Sí. ¿Y tú?

Ambos rieron, porque Alessandro era quien la había llevado.

Hubo un pequeño silencio luego de eso.

—¿Pasó algo?

Preguntó él al notar que ella dudaba.

—Enzo acaba de llamarme.

Alessandro guardó silencio.

—¿Y?

—Me dijo que... no se creyó del todo nuestra historia.

Él cerró lentamente los ojos.

Tal como había imaginado.

—Dice que parecíamos dos personas que apenas empiezan a conocerse. No una pareja.

Alessandro asintió para sí mismo.

—Tiene razón.

—Pero... Continuó Valentina.

Mi papá decidió darnos quince días.

—¿Quince días?

—Sí. Dentro de quince días quiere volver a cenar con nosotros. Y dependiendo de cómo nos vea...

Volverá a organizarme citas.

Alessandro permaneció unos segundos en silencio.

—Entiendo.

—Lo siento...

Murmuró ella.

—No tienes por qué disculparte. Nosotros aceptamos esto sabiendo que podía pasar.

Del otro lado de la línea, Valentina dejó escapar un pequeño suspiro.

—Buenas noches, Alessandro.

—Buenas noches, doctora.

Cuando la llamada terminó, Alessandro dejó el teléfono sobre la encimera.

Matteo lo observaba con curiosidad.

—Déjame adivinar.

No se la creyeron.

—Exacto. Y dentro de quince días habrá otra cena.

Matteo silbó por lo bajo.

—Eso cambia las cosas.

Alessandro asintió lentamente

—Si para la familia de Valentina nuestra relación no resulta creíble... Para mi tío Vittorio lo será mucho menos.

Hubo un breve silencio.

Después levantó la vista.

—Así que está decidido.

Durante estos quince días vamos a hacer que esto funcione. Cuando llegue la próxima cena...

Todo el mundo creerá que somos novios de verdad.

Matteo sonrió con malicia.

—Muy bonito el discurso... Pero hay un pequeño problema.

—¿Cuál?

—¿Tú sabes cómo actúa un novio de verdad?

Alessandro rodó los ojos.

—No seas idiota, Matteo.

—Lo digo en serio. Se levantó del sofá y comenzó a caminar alrededor de su amigo con una sonrisa burlona.

—Porque, si mal no recuerdo... Jamás has tenido novia.

Alessandro siguió bebiendo agua como si no lo hubiera escuchado.

Matteo continuó.

—De hecho... Creo que sigues siendo virgen.

Alessandro bajó lentamente la botella.

Lo miró fijamente. Con una calma que resultaba mucho más peligrosa que cualquier grito.

Matteo tragó saliva.

—¿Por qué me miras así?

Alessandro dio un paso hacia él.

Luego otro.

—Estoy decidiendo... Si te respondo con palabras... O si prefieres comprobar qué tan fuerte puedo lanzarte por la ventana.

Matteo levantó ambas manos mientras retrocedía riéndose.

—¡Era una broma!

—Corre.

—¿Qué?

—Corre, Matteo. Porque hoy... No pienso perdonarte.

Matteo salió disparado hacia el pasillo entre carcajadas.

Y Alessandro fue detrás de él.

Al día siguiente...

El Hospital Santa Emilia estaba tan ocupado como de costumbre.

Valentina terminó de revisar el último expediente de la mañana.

Apenas tuvo tiempo de sentarse cuando alguien llamó a la puerta.

—Adelante.

Una enfermera asomó la cabeza.

—Doctora... Hay un caballero preguntando por usted.

Valentina levantó la vista.

—¿Por mí?

—Sí. Dice que la esperará en la recepción.

Valentina frunció ligeramente el ceño.

No esperaba a nadie. Salió del consultorio con curiosidad.

Atravesó el pasillo. Y, al llegar a la recepción...

Lo encontró. Alessandro permanecía de pie con las manos en los bolsillos, observando distraídamente el movimiento del hospital.

Cuando la vio acercarse, sonrió.

—Hola, doctora.

Valentina lo miró completamente sorprendida.

—¿Qué haces aquí?

Alessandro se tomó unos segundos para responder.

—Comenzando a hacer un novio falso... De verdad.

Guardó silencio un instante.

Después negó con la cabeza.

—Eso sonaba mucho mejor en mi cabeza.

Valentina no pudo contener la risa.

—Sí... Un poquito.

Él también terminó riéndose.

—Lo que intento decir... Es que tenemos quince días para convencer a tu familia.

Y Lorenzo tiene razón. Apenas nos conocemos.

Ella cruzó los brazos.

—¿Y cuál es tu brillante solución?

Alessandro hizo una pequeña inclinación de cabeza hacia la salida.

—Invitarte a tomar un café.

Valentina miró el reloj.

—Tengo una hora libre antes de volver a consulta.

—Perfecto. Solo necesito una hora.

Ella sonrió.

—Está bien. Pero el café corre por tu cuenta.

—No esperaba menos.

Veinte minutos después...

El BMW se detuvo frente al cafe amore.

Era un lugar acogedor. Con amplios ventanales, estanterías repletas de libros y el inconfundible aroma del café recién molido.

Valentina observó el lugar con una sonrisa.

—No lo conocía.

—Yo tampoco.

Respondió Alessandro mientras apagaba el motor.

Ella lo miró divertida.

—¿Entonces por qué me trajiste aquí?

Él sonrió con total naturalidad.

—Porque si vamos a conocernos... Preferí escoger un lugar nuevo para los dos.

Valentina permaneció unos segundos en silencio.

Después sonrió.

—Eso... Fue bastante buena respuesta.

Los dos bajaron del automóvil.

Sin darse cuenta... Aquella ya no parecía una reunión para cumplir un contrato.

Se parecía mucho más... A una primera cita.

Una joven los recibió con una sonrisa.

—Bienvenidos. ¿Mesa para dos?

Alessandro asintió.

—Por favor.

Los condujo hasta una mesa junto al ventanal.

Desde allí podía verse una pequeña plaza adornada con jardines y una fuente en el centro.

El ambiente era tranquilo.

Muy distinto al movimiento constante del hospital.

Cuando la mesera les entregó la carta, Valentina la abrió distraídamente.

Después levantó la vista.

—¿Y ahora qué?

Alessandro la miró confundido.

—¿Cómo que "y ahora qué"?

Ella sonrió.

—Pues ya estamos aquí. Se supone que vinimos a conocernos.

Él dejó la carta sobre la mesa.

—Cierto.

Hubo un pequeño silencio.

Los dos se quedaron pensando exactamente lo mismo.

Ninguno sabía cómo empezar.

Valentina fue la primera en reír.

—Esto es un poco incómodo.

—Bastante.

Admitió Alessandro.

Ella apoyó los codos sobre la mesa.

—Pensé que tenías un plan.

—Lo tenía.

—¿Y qué pasó?

—Descubrí que era muy malo.

Valentina soltó una carcajada.

—Eso no me lo esperaba.

—Yo tampoco.

La mesera regresó para tomar la orden.

—¿Qué les puedo ofrecer?

Valentina cerró la carta.

—Un capuchino, por favor.

Alessandro levantó la vista.

—Para mí un espresso.

La joven anotó el pedido.

—¿Algo para acompañar?

Valentina iba a responder cuando Alessandro habló primero.

—¿Tienen pastel de chocolate?

—Sí, señor.

—Entonces uno, por favor.

Valentina lo miró sorprendida.

—¿Cómo supiste que me gusta el chocolate, eso no estaba en el test de Camila?

Él sonrió con tranquilidad.

—Digamos que la cena con tu familia dejó algunas pistas.

Ella negó entre risas.

—Así que sí estabas prestando atención.

—Era parte del trabajo.

Respondió con absoluta seriedad.

Valentina levantó una ceja.

—¿Todo es parte del trabajo para ti?

Alessandro fingió pensarlo unos segundos.

—Casi todo.Ella comenzó a reír nuevamente.

Por alguna razón...Cada vez le resultaba más fácil hacerlo cuando estaba con él.

Cuando la mesera se alejó, Alessandro volvió a mirarla.

—Ahora sí.

Tengo una pregunta.

—Adelante.

—Ayer tu hermano dijo algo que me dejó pensando.

Valentina inclinó ligeramente la cabeza.

—¿Qué cosa?

—Te llamó "enana".

Ella resopló.

—No empieces tú también.

—¿Desde cuándo te dice así?

—Desde siempre. Aunque mide apenas cinco centímetros más que yo.

Alessandro sonrió.

—Entonces no tiene mucho derecho.

—¡Exacto! Eso llevo años diciéndole.

Los dos rieron.

—¿Y siempre han sido tan unidos?

La sonrisa de Valentina se volvió mucho más suave.

—Sí. Enzo prácticamente ha sido mi segundo papá desde que éramos niños.

Siempre está pendiente de mí.

A veces demasiado.

—Se nota.

Ella asintió.

—Puede parecer sobreprotector... Pero solo intenta cuidarme.

Después de todo lo que pasó con Daniel...

Creo que ahora desconfía de cualquier hombre que se me acerque.

Alessandro comprendió inmediatamente la actitud de Lorenzo durante la cena.

Ya no le parecía un interrogatorio.

Le parecía la reacción normal de un hermano que había visto sufrir a la persona que más quería.

Justo en ese momento, la mesera regresó con los cafés y el pastel.

Lo dejó cuidadosamente sobre la mesa.

Valentina tomó la cucharita.

Partió un pequeño trozo de pastel.

Lo probó. Y cerró los ojos apenas un instante.

—Está delicioso.

Alessandro sonrió sin decir nada.

Por primera vez desde que habían firmado aquel contrato... Sentía que no estaba allí para convencer a una familia.

Estaba allí...

Porque realmente quería conocer a la mujer que tenía sentada frente a él.

Valentina dejó la cucharita sobre el plato.

—Ahora me toca preguntar a mí.

Alessandro levantó la taza de café.

—Adelante.

—¿Siempre eres tan serio?

Él sonrió apenas.

—No.

—¿No?

—Solo la mayor parte del tiempo.

Ella soltó una pequeña risa.

—Eso explica muchas cosas.

—¿Como cuáles?

—Como que pareciera que estás resolviendo un problema incluso cuando estás tomando café.

Alessandro bajó la mirada hacia su taza.

—Puede ser. Es una costumbre.

Valentina lo observó con curiosidad.

—¿Y alguna vez descansas?

Él permaneció unos segundos en silencio antes de responder.

—No demasiado.

—Eso no es sano.

—Lo sé.

—Entonces, ¿por qué lo haces?

Alessandro giró lentamente la taza entre sus manos.

—Porque me gusta mantener la mente ocupada.

Ella notó que, por primera vez desde que lo conocía, había respondido sin pensar demasiado.

Como si aquella respuesta hubiera salido sola.

Decidió no insistir. En lugar de eso, sonrió.

—Entonces tenemos algo en común.

Alessandro levantó la vista.

—¿Sí?

—Cuando terminé con Daniel hice exactamente lo mismo. Trabajé más de la cuenta para no pensar.

Hubo un pequeño silencio.

Él comprendió perfectamente lo que quería decir.

—¿Funcionó?

Valentina negó despacio.

—Durante unas horas. Después volvía a sentirme igual.

Alessandro asintió.

—Supongo que con el trabajo pasa eso.

Solo retrasa las cosas.

Ella sonrió.

—Exactamente.

Por un instante ninguno habló.

No era un silencio incómodo. Era uno de esos silencios tranquilos que aparecen cuando dos personas empiezan a sentirse cómodas en compañía del otro.

Valentina tomó nuevamente un poco de pastel.

Después levantó la vista.

—¿Sabes qué fue lo más raro de todo esto?

—¿Qué cosa?

—Que hace una semana ni siquiera sabía que existías.

Alessandro sonrió.

—Y ahora estamos aquí.

—Tomando café para aprender a fingir que somos novios.

Él dejó escapar una pequeña risa.

—Cuando lo dices en voz alta... Suena bastante extraño.

—Muchísimo.

Los dos comenzaron a reír.

Una pareja que pasaba junto a su mesa los miró con una sonrisa antes de seguir caminando.

Valentina fue la primera en notarlo.

Esperó a que se alejaran y murmuró:

—Creo que ellos sí se creyeron que somos pareja.

Alessandro siguió la dirección de su mirada.

—Un punto para nosotros.

—Todavía nos faltan muchos.

Ella apoyó la barbilla sobre una mano.

—¿Sabes cuál es el verdadero problema?

—¿Cuál?

—No podemos fingir las veinticuatro horas del día.

Alessandro permaneció pensativo. Tenía razón.

Si querían que aquella historia resultara creíble...

No bastaban dos cenas. Ni un par de salidas.

La gente debía acostumbrarse a verlos juntos.

Él levantó lentamente la vista.

Una idea acababa de cruzar por su cabeza.

—Creo que tengo una solución.

Valentina arqueó una ceja.

—Eso me preocupa un poco.

Alessandro sonrió.

—A partir de hoy... Voy a recogerte en el hospital siempre que pueda.

Ella lo miró sorprendida.

—¿Siempre?

—Siempre que el trabajo nos lo permita.

Así, si alguien pregunta... Será completamente normal vernos juntos.

Valentina permaneció unos segundos en silencio.

Después sonrió.

—Tengo que admitirlo... Esa sí fue una buena idea.

Alessandro levantó ligeramente la taza.

—Gracias.

—Pero hay una condición.

—Te escucho.

—Nada de aparecer con un ramo de flores todos los días.

Él fingió pensarlo.

—Qué lástima. Ya estaba haciendo el presupuesto.

Ella soltó una carcajada.

—Definitivamente... Empiezas a caerme bien, señor Vertick.

Alessandro sonrió. Y, sin darse cuenta...

Aquellas palabras le agradaron mucho más de lo que deberían.

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Liose Tess
quien Cres que está detrás del secuestro?? será que Lucia no trabajo sola??? Habrá alguna otra mafia?? o será Daniel? ❓❓❓
mariela
No creó que Lucia lo haya planeado sola ese secuestro estaba muy bien coordinado eso de que casi chocan con Matteo y se retraso y cuando llegó ya se la habían llevado aquí hay otra persona Lucifer no es tan inteligente y estratégica para hacerlo.
Matteo primero, luego Giovanni y Lorenzo y los osos juntos esa química es indudable y ellos no quieren aceptar que están enamorados.
Liose Tess: te gustó lo de los osos?? jajaja quise recordarlos y no dejarlos al olvidó..! ya que para Alessandro ha representado algo importante...!
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mariela
Valentina tiene razón Camila tienes que darle respiración boca a boca, hacerle una revisión completa de tórax y aparato reproductor para cuando entre a quirófano esté listo para la operación 🤣😂🤣😂🤣😂
Alessandro no se imagina lo que la loca de Camila le dejo en su gaveta 🤣😂🤣😂
Liose Tess: no tiene idea.. jajajaja
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Liose Tess
me encanta... cuando quedan a la expectativa ☺️ porque logré lo que quería...!! dejar ❓❓❓❓
Yadira Alvarez
a lo mejor fue el mismo tío para ver la reacción de Alex 🤦
mariela
Alessandro y sus hombres encontraron a Valentina lastimada y asustada que alivió.
Quien secuestro a Valentina 🤔🤔🤔❓❓❓
Porque lo hizo de quien se quiere vengar 🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓❓
Dónde está Lucia fue ella quien lo hizo o tuvo ayuda de alguien 🤔🤔🤔❓❓❓❓
mariela
Ahora sí se prendió esto con el secuestro de Valentina es obvio que cuando Matteo iba detrás de ella ese carro que se atravesó y casi lo choca era el señuelo para el retraso y no estuviera cuando la atraparán.
Alessandro ahora sí sacará a relucir su apellido Moretti a relucir y quien lo haya hecho se busco su muerte porque si no lo hace Alessandro lo hará el viejo Don Vittorio.
Liose Tess: me encanta cuando ustedes hacen sus cuentas ..!! jajajaja xq a veces me ayudan a aclarar cosas dónde estoy estancada.
total 1 replies
Yaniri Salas
Más por favor no nos dejes así 🙏🙏🙏😭😭😭
Liose Tess: trabajo en ello....
total 1 replies
Yadira Alvarez
como te pones escribiendo 🤦dios esta buenaaaaaaa 🤭
Yadira Alvarez: pues sigue así jajajajajaaj hay quw rico es la lectura hay quien no le gusta 🤭
total 2 replies
Yadira Alvarez
y yo me quedé enganchada 🤭
Liose Tess: jajaja...! estoy en eso...
total 3 replies
mariela
Ahora sí Lucia Lucifer delante de Matteo la amenaza no te basto con lo que te hicieron en la cara quieres más y si Alessandro que es tan observador suma esto con lo de su carro tu caída será estrepitosa.
mariela
Pobre Alessandro con tantos nervios para intentar decirle lo del automóvil y se quedó con las llaves y las flores en el carro.
Valentina lo dejaste como novio de pueblo vestido y alborotado.
Hasta tu padre se dió cuenta que están perdidamente enamorados.
Nancy romero
Ay vale hiciste sufrir a mi alessandro
mariela
Definitivamente Lucifer se volvió loca obsesiva así como destrozó el BMW de Alessandro si Valentina cae en las manos de ella sabrá que le haría si es que llega y no la agarran y Dante la desaparezca de la faz de la tierra.
mariela
Matteo prefirió su lealtad hacia Alessandro que su relación con Camila el no puede decir esa verdad porque Camila es amiga de Valentina pero también es imprudente de vez en cuando le va a doler pero él es leal a su amigo y hermano.
mariela
Uno piensa lo peor por la Lucifer que la está vigilando y no sabemos cuando va atacar a Valentina y Alessandro tiene un mal presentimiento y no se quedará tranquilo hasta que ella no tenga un automóvil.
Bombón así necesito uno que me dé muchos regalos 🤣😂🤣😂
mariela
Lucia alias Lucifer te estás buscando lo que no se te ha perdido y por lo visto no aprendiste la lección y vuelves otra vez.
Es verdad lo que dice Camila ustedes dos ya no respetan el contrato eso ya pasó a hacer una relación verdadera besos, me quedo a dormir etcétera cuando darán el paso a sincerarse.
mariela
Alessandro y Valentina paso a paso se han enamorado sin admitirlo todavía los celos por Daniel los ha unido ya se besan con más naturalidad veremos cuando empiezan los deliciosos 😋😋😋🤤🤤🤤 en esta pareja 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Yadira Alvarez
como se puede ser tan bello yo lo amo te esmeraste en estos personajes 🤭
Liose Tess: intento mejorar cada vez que comienzo una nueva novela...! gracias a tod@s las que me apoyan con sus comentarios para seguir o los que me aconsejan para mejorar..! 😋
total 1 replies
Yadira Alvarez
ya empezó esto 🤦
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