NovelToon NovelToon
Coincidimos Demasiado Tarde

Coincidimos Demasiado Tarde

Status: En proceso
Genre:Amor eterno / Amor prohibido / Amor de la infancia
Popularitas:773
Nilai: 5
nombre de autor: Jasali

Coincidimos Demasiado Tarde es una novela romántica y emocional sobre dos personas que se encuentran en el momento equivocado de sus vidas, cuando ya existen compromisos, heridas y decisiones difíciles de enfrentar. Lo que comienza como una conexión imposible termina convirtiéndose en una historia intensa de amor, culpa, separación y verdad, donde cada decisión tiene consecuencias reales. Entre silencios, pérdidas y reencuentros, ambos deberán descubrir si el amor puede sobrevivir cuando llega demasiado tarde… o si algunas historias simplemente cambian para siempre a quienes las viven.

NovelToon tiene autorización de Jasali para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El punto donde todo empezó a ser real

Coincidimos Demasiado Tarde

Capítulo 20:

El punto donde todo empezó a ser real

Después de aquella noche, ninguno volvió a ser exactamente el mismo.

No porque hubiera ocurrido algo extraordinario.

No porque se hubieran hecho promesas.

Ni porque hubieran tomado una decisión.

Fue algo más sencillo.

Y precisamente por eso más importante.

Por primera vez los dos habían admitido que pensaban en un futuro donde el otro existía.

Y una vez que una idea así entra en el corazón, es imposible fingir que no está ahí.

Ella pasó gran parte del día siguiente intentando mantenerse ocupada.

Respondió mensajes.

Terminó pendientes.

Hizo todo lo que normalmente hacía.

Pero su mente regresaba una y otra vez a la misma conversación.

"¿Alguna vez has pensado en nosotros?"

La pregunta seguía resonando.

Porque había sido la primera vez que alguien ponía palabras a algo que llevaba demasiado tiempo creciendo entre ellos.

Y aunque la respuesta había sido breve, contenía una verdad inmensa.

Sí.

Había pensado en ellos.

Más veces de las que se permitía admitir.

Más veces de las que consideraba prudente.

Más veces de las que podía explicar.

Mientras tanto, él tampoco lograba concentrarse.

Durante años había aprendido a controlar sus emociones.

A no construir expectativas.

A no imaginar escenarios imposibles.

Pero con ella todo parecía diferente.

Porque no se trataba de una fantasía.

Se trataba de alguien real.

Alguien que conocía.

Alguien que entendía.

Alguien que seguía ocupando espacio en su corazón incluso después de tantos años.

Y aquello comenzaba a sentirse demasiado importante para ignorarlo.

Esa noche ninguno escribió primero.

No por distancia.

Sino porque ambos estaban pensando demasiado.

Como si supieran que algo estaba cambiando.

Y quisieran entenderlo antes de seguir avanzando.

Las horas pasaron lentamente.

Hasta que finalmente apareció una notificación.

Era ella.

"Hoy pensé mucho."

Él sonrió apenas.

Porque podía imaginarlo perfectamente.

—Yo también.

La respuesta llegó rápido.

"¿Y llegaste a alguna conclusión?"

Él apoyó la cabeza contra el respaldo del sofá.

Miró hacia el techo.

Y decidió responder con sinceridad.

—Creo que llevo demasiado tiempo intentando convencerme de cosas que ya no creo.

Ella sintió cómo el corazón comenzaba a acelerarse.

Porque intuía exactamente de qué estaba hablando.

—¿Como cuáles?

La respuesta tardó.

No porque no supiera qué decir.

Sino porque quería decirlo bien.

Finalmente escribió:

—Como que esto es solamente nostalgia.

Como que eventualmente desaparecerá.

Como que podemos fingir que no está pasando.

Ella bajó la mirada.

Porque aquellas eran exactamente las mismas mentiras que ella se había repetido durante semanas.

Y escuchar a alguien decirlas en voz alta las hacía parecer más frágiles.

Más difíciles de sostener.

Más cercanas a la verdad.

Durante varios minutos ninguno escribió.

Hasta que ella decidió hacer algo que normalmente no hacía.

Decidió ser completamente honesta.

—Yo también intenté convencerme de eso.

Él cerró los ojos.

Porque aquella respuesta tenía un peso enorme.

No era una declaración.

Pero tampoco era una negación.

Era simplemente la verdad.

Y la verdad, a veces, resulta más poderosa que cualquier otra cosa.

La conversación continuó.

Más despacio que de costumbre.

Más reflexiva.

Como si ambos estuvieran caminando cuidadosamente hacia un lugar desconocido.

En algún momento, él preguntó:

—¿Te arrepientes de haber vuelto a hablar conmigo?

Ella leyó la pregunta.

Y por primera vez no necesitó pensar demasiado.

La respuesta apareció casi de inmediato.

—No.

Una sola palabra.

Clara.

Directa.

Sincera.

Y cuando él la leyó, sintió algo aflojarse dentro de su pecho.

Porque llevaba semanas temiendo esa respuesta.

Temiendo que ella estuviera luchando por alejarse.

Temiendo que todo aquello significara más para él que para ella.

Ahora sabía que no.

Y eso cambiaba muchas cosas.

La noche siguió avanzando.

Las luces de las ciudades comenzaron a apagarse.

Las calles se quedaron en silencio.

El mundo parecía dormirse poco a poco.

Pero ellos seguían ahí.

Compartiendo pensamientos.

Compartiendo verdades.

Compartiendo algo que ya comenzaba a parecerse demasiado a una historia nueva.

Y entonces ella escribió una frase que lo dejó inmóvil.

"Creo que el problema nunca fue coincidir demasiado tarde."

Él leyó el mensaje dos veces.

Tres.

Cuatro.

Hasta que finalmente preguntó:

—¿Entonces cuál era el problema?

Ella respiró profundamente antes de responder.

Porque aquella respuesta llevaba años viviendo dentro de ella.

Y por fin estaba lista para decirla.

"Que nunca tuvimos el valor suficiente para quedarnos cuando todavía podíamos hacerlo."

El silencio que siguió fue inmenso.

Porque ambos sabían que era verdad.

No hubo culpables.

No hubo villanos.

No hubo una sola decisión que lo destruyera todo.

Solo dos personas que se perdieron cuando todavía no entendían lo que tenían.

Y ahora, después de tantos años, estaban frente a una oportunidad que parecía imposible.

Una oportunidad de hacer las cosas diferente.

Todavía no sabían cómo.

Todavía no sabían cuándo.

Todavía no sabían si realmente sería posible.

Pero por primera vez desde que volvieron a encontrarse...

dejaron de preguntarse qué habría pasado si se hubieran quedado.

Y comenzaron a preguntarse qué podría pasar si esta vez no se iban.

1
Aurora Treviño
wooouw cuántos amores se pierden así en realidad y cuántos se dan una segunda oportunidad me consta las dos ideas...
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play