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Forzando Odio

Forzando Odio

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Matrimonio arreglado / Venganza
Popularitas:1.6k
Nilai: 5
nombre de autor: maleramram

Odiar es una palabra fuerte, un sentimiento que se debía de sentir mucho entre los Markov y Villal Pero que pasa cuando quieren formar las paces entre ellos por el bien del dinero… digo las familias. ¿Obligarian a sus hijos a un matrimonio? Pero… ¿A quienes de ellos?

NovelToon tiene autorización de maleramram para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Herederos del desastre

El segundo golpe sonó todavía más fuerte.

Catalina y Damian salieron del baño al mismo tiempo, encontrándose con dos guardias avanzando rápidamente hacia el comedor principal.

—Genial —murmuró Catalina—. Seguro Thiago ya intentó matar a alguien con un tenedor.

—Si fue Alekséi, probablemente se lo merecía.

Bajaron el pasillo casi al mismo tiempo.

Y cuanto más se acercaban al comedor, más fuertes se escuchaban los gritos.

Cuando cruzaron las puertas, el caos era absoluto.

Thiago Villal tenía a Alekséi Markov sujetado del cuello de la camisa contra la mesa mientras varios vasos rotos cubrían el suelo.

Bruno intentaba separarlos.

Ignacio gritaba.

Viktor parecía a segundos de ordenar un asesinato.

Y Amalia…

Amalia estaba claramente entrando en pánico.

—¡SUÉLTAME Y REPÍTELO! —rugió Thiago.

Alekséi sonrió incluso atrapado.

—Tu hermana no parece tan insoportable como el resto de ustedes.

Oh.

Catalina cerró los ojos apenas un segundo.

Claro.

Había sido por ella.

—Te voy a romper la cara —escupió Thiago.

—Inténtalo.

Los guardias finalmente intervinieron separándolos bruscamente.

La mesa quedó torcida.

Una copa cayó al suelo explotando en pedazos.

Helena se llevó una mano a la frente como si ya estuviera resignada a la vergüenza pública.

—¡BASTA! —la voz de Viktor retumbó en toda la habitación.

Incluso Alekséi dejó de forcejear.

Ignacio caminó lentamente hacia el centro del comedor con una furia peligrosamente contenida.

—¿Así pretenden negociar paz?

—Tu hijo empezó —dijo Viktor.

—El tuyo habló de mi hija.

Alekséi soltó una risa arrogante mientras acomodaba nuevamente su traje.

—Solo dije que era bonita. Qué sensibles son los Villal.

Thiago volvió a lanzarse hacia él.

Bruno lo detuvo a tiempo.

—¡Thiago, cálmate!

—¡Voy a matarlo!

—Haz la fila —contestó Alekséi.

Catalina masajeó sus sienes.

Todos eran insufribles.

Absolutamente todos.

Y entonces notó algo.

Amalia respiraba mal otra vez.

Mucho peor ahora.

Damian también lo vio inmediatamente.

—Amalia.

Ella negó rápido intentando disimular.

Pero sus manos temblaban.

El ambiente seguía cargado de gritos y tensión mientras ella parecía quedarse sin aire poco a poco.

Catalina reaccionó antes de pensar.

—Todos cállense un segundo.

Nadie la escuchó.

Obviamente.

Entonces golpeó una cuchara contra una copa con fuerza.

El sonido agudo hizo que varios giraran molestos hacia ella.

—¿Pueden dejar de actuar como animales durante treinta segundos?

Silencio parcial.

Suficiente.

Catalina caminó directamente hacia Amalia ignorando las miradas de todos.

—Respira lento.

Amalia intentó hacerlo, pero estaba demasiado alterada.

Damian apareció enseguida junto a ellas.

Protector como siempre.

Catalina tomó el inhalador de la mano temblorosa de Amalia y se lo acercó.

—Mírame, ¿sí? Solo respira.

Por unos segundos el comedor entero quedó extrañamente quieto.

Observando.

Los Villal viendo a una Villal ayudar a una Markov.

Los Markov viendo a un Markov permitirlo.

Y algo en esa imagen se sintió… raro.

Incorrecto.

Peligroso.

Amalia finalmente logró estabilizar la respiración.

Damian soltó aire lentamente también, como si recién ahora pudiera relajarse.

Catalina le devolvió el inhalador a Amalia.

—¿Mejor?

Ella asintió despacio.

—Gracias…

Otra vez.

Viktor observaba la escena con los ojos entrecerrados.

Ignacio tampoco parecía cómodo.

Porque acababan de ver algo que ninguno quería aceptar:

Los hijos de ambas familias no parecían odiarse tanto como deberían.

Y eso podía convertirse en un problema enorme.

Alekséi rompió el silencio con una sonrisa burlona.

—Miren qué tierno. Ya estamos formando vínculos familiares.

Thiago volvió a intentar golpearlo.

Esta vez Bruno directamente lo sujetó de ambos brazos.

—¡Te juro que voy a enterrarte, Markov!

—¿Promesa o coqueteo?

—ALEKSÉI —gruñó Viktor.

Damian se pasó una mano por el rostro claramente agotado.

Catalina soltó una pequeña risa involuntaria.

Y él la escuchó.

Sus miradas se cruzaron otra vez.

En medio del desastre.

En medio del odio.

Y por primera vez esa noche, algo parecido a complicidad apareció entre ellos.

Eso fue suficiente para preocupar a ambos.

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Mirta Palamara
Y que paso con Carolina y Damián????
Maleramram: actualizare dentro de poco 😉
total 1 replies
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