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TODOS LLORARON EN MI FUNERAL… EXCEPTO ÉL

TODOS LLORARON EN MI FUNERAL… EXCEPTO ÉL

Status: En proceso
Genre:CEO / Venganza
Popularitas:2.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Jonathanf

Todos lloraron cuando Isabella Morel murió. Todos… excepto su esposo. Alexander Vega, el hombre más poderoso y temido de la ciudad, permaneció inmóvil frente al ataúd de la mujer que juró amar para siempre. Sin lágrimas. Sin dolor. Sin explicaciones. Pero lo que nadie sabe… es que Isabella sobrevivió. Ahora, escondida bajo una nueva identidad, regresará para descubrir quién intentó matarla y por qué el hombre que aún ama parece ocultar secretos capaces de destruirlo todo. Porque detrás del imperio Vega hay mentiras, traiciones y una verdad tan peligrosa… que alguien estuvo dispuesto a enterrarla viva para mantenerla oculta. Y esta vez, Isabella no volverá como víctima. Volverá para hacerlos caer a todos.

NovelToon tiene autorización de Jonathanf para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El nombre en rojo

Gabriel Morel jamás había sentido un silencio tan pesado como el que llenaba el estacionamiento subterráneo.

La lluvia golpeaba afuera.

El eco del agua descendiendo por las paredes de concreto hacía que todo pareciera todavía más oscuro.

Más frío.

Más peligroso.

Viktor Karev seguía apuntando el arma hacia Emma Sinclair sin mover un solo músculo.

Y lo peor era su mirada.

Vacía.

Como si matar personas fuese simplemente parte de su rutina.

Emma temblaba.

Gabriel podía sentirlo incluso desde donde estaba.

Pero algo dentro de él comenzó a cambiar lentamente.

Porque por primera vez entendió algo importante:

todo esto era real.

No teorías.

No sospechas.

No secretos de oficina.

Había gente muriendo.

Y ahora ellos estaban en medio de algo muchísimo más grande de lo que imaginaban.

—Voy a repetirlo una sola vez —dijo Viktor con voz tranquila—. Emma viene conmigo.

Gabriel avanzó un paso.

—No.

Emma sujetó rápidamente el brazo de Gabriel.

—Por favor…

Pero él no retrocedió.

Y Viktor sonrió apenas.

Como si aquello le resultara entretenido.

—¿Sabes qué ocurre con los hombres que intentan jugar a ser héroes? —preguntó Viktor.

Gabriel sostuvo la mirada.

—No. Pero estoy seguro de que estás deseando explicarlo.

La sonrisa de Viktor desapareció lentamente.

Y el ambiente cambió.

Porque ahora sí parecía dispuesto a disparar.

Emma comenzó a desesperarse.

—Gabriel, basta…

Pero ya era demasiado tarde.

Viktor levantó lentamente el arma.

Y justo en ese instante…

el sonido brutal de un vehículo entrando violentamente al estacionamiento hizo eco por todo el lugar.

Las luces iluminaron directamente a Viktor.

Él giró apenas el rostro.

Molesto.

El automóvil frenó agresivamente a pocos metros.

La puerta se abrió.

Y Alexander Vega salió bajo la lluvia con expresión completamente oscura.

Emma dejó escapar una respiración temblorosa.

Gabriel sintió inmediatamente la tensión cambiar alrededor.

Porque incluso Viktor…

pareció molestarse al verlo.

Alexander observó rápidamente la escena:

Viktor armado

Emma aterrada

Gabriel delante de ella

Y luego habló con una calma peligrosísima.

—Baja el arma.

Viktor no obedeció inmediatamente.

Eso fue suficiente para tensar todavía más el ambiente.

—No estás en posición de dar órdenes ahora mismo, Alexander.

Gabriel frunció el ceño.

Aquello era nuevo.

Nadie hablaba así con Alexander.

Nadie.

Alexander avanzó lentamente.

Elegante.

Controlado.

Pero Gabriel ya comenzaba a notar algo.

Alexander estaba furioso de verdad.

—Te dije claramente que Emma no se toca.

Viktor soltó una pequeña risa.

—Eso fue antes de que ella empezara a hablar demasiado.

Emma bajó lentamente la mirada.

La culpa comenzaba a destruirla otra vez.

Alexander se detuvo a pocos metros.

—Ella sigue siendo mía.

La frase provocó algo extraño en Gabriel.

Porque Alexander no sonó como un hombre defendiendo a una empleada.

Sonó posesivo.

Demasiado posesivo.

Y Emma también lo sintió.

Porque levantó lentamente la mirada hacia él.

Confundida.

Dolida.

Y por un segundo…

Gabriel tuvo la horrible sensación de que entre ellos existían sentimientos mucho más profundos de lo que Emma admitió.

Viktor volvió a hablar.

—Te estás debilitando por ellas.

Alexander sonrió apenas.

Pero no había nada humano en esa sonrisa.

—Y tú estás olvidando cuál es tu lugar.

El silencio se volvió insoportable.

Gabriel sintió claramente que algo horrible estaba a punto de ocurrir.

Y entonces pasó.

Alexander sacó un arma de debajo del abrigo y apuntó directamente hacia Viktor.

Emma soltó un pequeño grito ahogado.

Gabriel abrió los ojos sorprendido.

Porque Alexander jamás dudó.

Ni un segundo.

Viktor observó el arma.

Y lentamente…

sonrió.

—Interesante.

—Baja la tuya —dijo Alexander.

—¿O qué? ¿Vas a dispararme delante de ellos?

Alexander dio un paso más cerca.

—Pruébame.

El ambiente se volvió completamente irrespirable.

Gabriel jamás había visto algo así.

Dos hombres capaces de matarse sin pestañear.

Emma comenzó a llorar.

Porque entendía perfectamente lo peligroso que era aquello.

Viktor finalmente bajó apenas el arma.

No completamente.

Solo un poco.

—La organización no estará feliz contigo.

Alexander no apartó la mirada.

—La organización puede hablar conmigo directamente.

Viktor soltó una pequeña risa seca.

—Eso es exactamente lo que intentaron hacer toda la noche.

Silencio.

Y entonces dijo algo que hizo que el corazón de Gabriel se detuviera.

—Tu esposa ya comenzó a recordar a Evelyn Sinclair.

Emma perdió completamente el color.

Alexander también.

Apenas un segundo.

Pero Gabriel lo vio.

Viktor sonrió lentamente.

Porque acababa de confirmar algo importantísimo:

Alexander todavía no tenía el control total de la situación.

—Cuando Isabella recuerde dónde escondió la USB… todos estaremos muertos.

El silencio explotó violentamente dentro del estacionamiento.

Gabriel frunció el ceño.

USB.

Otra vez esa maldita USB.

—¿Qué contiene? —preguntó Gabriel.

Nadie respondió.

Viktor volvió a mirar a Alexander.

—La diferencia entre tú y yo… es que yo sí haré lo necesario antes de que sea tarde.

Y entonces guardó lentamente el arma.

Alexander no bajó la suya.

Ni un segundo.

Viktor comenzó a retroceder hacia la oscuridad del estacionamiento.

Pero antes de desaparecer…

dijo algo que dejó el aire congelado.

—Por cierto… Marco De Luca ya encontró a Isabella.

Emma abrió los ojos horrorizada.

Gabriel sintió un golpe brutal en el pecho.

Y Alexander…

por primera vez desde que todo comenzó…

pareció verdaderamente asustado.

Isabella permanecía sentada sobre la cama del motel mientras intentaba respirar con normalidad.

Pero era imposible.

Porque los recuerdos seguían regresando.

Cada vez más claros.

Cada vez más peligrosos.

Evelyn Sinclair.

La carretera.

La persecución.

Y la USB.

Dante caminaba de un lado a otro hablando por teléfono en voz baja.

Claramente alterado.

Eso solo empeoraba el miedo dentro de Isabella.

Porque Dante nunca parecía nervioso.

Nunca.

Ella observó lentamente sus propias manos.

Todavía recordaba la sangre de Evelyn sobre ellas.

Y entonces otra imagen apareció.

Alexander.

Llegando al lugar del accidente.

Desesperado.

Gritando su nombre.

Isabella cerró los ojos con fuerza.

No.

Eso no encajaba con la imagen monstruosa que todos comenzaban a construir sobre él.

Porque aquella noche…

Alexander sí parecía destruido.

De verdad.

La puerta del motel vibró suavemente.

Tres golpes.

Dante se detuvo inmediatamente.

Todo el ambiente cambió.

Lento.

Pesado.

Peligroso.

Isabella sintió cómo el corazón comenzaba a acelerarse violentamente.

Dante sacó lentamente la pistola.

—Quédate detrás de mí.

Los golpes volvieron.

Más fuertes esta vez.

Y entonces una voz masculina habló desde afuera.

Una voz que Isabella reconoció inmediatamente.

Marco De Luca.

—Sé que estás ahí, Bella.

El aire desapareció de sus pulmones.

Dante avanzó lentamente hacia la puerta.

Tenso.

Preparado.

Pero Marco volvió a hablar.

Y esta vez…

sus palabras hicieron que Isabella sintiera verdadero terror.

—No vine a lastimarla.

Silencio.

—Vine a salvarla antes de que Alexander termine el trabajo que empezó con Evelyn.

1
Eliana Galann
muy buena! al final nadie murio de verdad? solo fingieron sus muertes? mas capitulos por favor
Eliana Galann
Que suspenso! lo leido hasta el momento esta muy bueno, felicitaciones
Georgetth Rosemary
maaasssssd
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