Arthur Harington. El magnate de los negocios, dueño de 5 empresas que dominan el mercado internacional. Sabe todo, conoce a todos. Nada se le escapa. ¿Puede este hombre sentir lástima por alguien que siempre ha vivido en la calle?
Charlotte Taylor. Apenas tiene un nombre y un apellido. No sabe qué es peor ¿morir o seguir viviendo?
¿Podrá Charlotte encontrar un buen samaritano que le cambiara la vida? y si lo hace ¿ha qué costo será?
NovelToon tiene autorización de Ysaura Reyes para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
¿Que hago contigo, Arthur?
Pensamientos de Charlotte...
Después de ver a Arthur mis pensamientos se han centrado en él, en sus ojos tristes por las duras palabras que le dije, siendo sincera nunca creí que diría esas cosas y menos al hombre que fue tan generoso conmigo. Nunca debí decirle esas palabras tan fuertes y ahora siento culpa, quiero hablar con el y pedirle perdón, quién menos se merece mi rechazo es él. Cuando nadie me vio, el lo hizo, cuando todos me pisotearon, el me dió la mano y me levantó del suelo, se hizo responsable de mi sin obligación y me dió todo lo que necesite, me pagó aún cuando era yo que le debía y fue paciente conmigo sin que nadie se lo pidiera. Aunque no lo reconocí, el siempre me protegió de Emma, cuando me decía que no abriera la puerta era para evitarme incomodidades con ella, ahora lo es que lo entiendo y me siento horrible. Dirá que soy una malagradecida, cobarde y lo peor, una traidora. Traicioné su confianza y aleje a su hijo de él dándole otro padre, claro que lo hice todo mal.
Charlotte decide hablar con Arthur, lo llama al número que el dejó para mantenerse comunicado con su hijo.
Teléfono...
Arthur: ¿Hola?
Charlotte: Arthur, soy Charlotte.
Se hace un silencio por unos segundos.
Arthur: Vaya, ¿Que pasa con Noah?
Charlotte: Noah está bien, te llamó porque necesito hablar contigo.
Arthur: Bien, dime.
Charlotte: En verdad, me gustaría que sea en persona.
Arthur: ¿Estás Segura? No quiero problemas con mi padre.
Charlotte: Tranquilo, todo estará bien.
Arthur: Bien, entonces voy mañana a tu casa.
Charlotte: No, yo te enviaré la dirección, duerme bien.
Charlotte cuelga y no da oportunidad a Arthur de volver a hablar, acuesta al pequeño Noah y se prepara un té de manzanilla para relajarse. Después de la llamada, William está detrás de ella y escucha lo que ella dice.
Charlotte: Me siento confundida, después de volver a encontrarme con Arthur, siento que mi mente está jugando con mi corazón.
William habla provocando que Charlotte se asuste.
William: Entonces deberías darle tiempo a ambos para que se pongan de acuerdo.
Charlotte: ¡William! No malintérpretes mis palabras, son solo pensamientos.
William: Se perfectamente que amas a Arthur y no voy a pelear contra eso, pero ¿volverías a estar con el después de haber vivido conmigo durante todo este tiempo? Se vería muy extraño. Se vale que antes no sabías sobre nuestro parentesco, pero ahora lo sabes, ya no eres una ignorante.
Charlotte: Nunca dije que volvería con él, solo ...
William la interrumpe y la reprocha.
William: Estás actuando mal, lo ofendiste con palabras muy duras hace unos días y ahora no sabes lo que sientes. Debes ubicarte mejor, estás en medio de un padre y su hijo, no abuses de la misericordia que el cielo tiene contigo.
William está muy molestó, sabe que una decisión de ella puede cambiar el rumbo de su relación con Arthur, no quiere que esa relación se vea afectada por la inseguridad de Charlotte. está dispuesto a renunciar a su amor por ella, solo para que su hijo sea feliz, pero si ella no sabe dónde quiere recostar su cabeza, entonces no podría mantener la paz entre ambos.
Charlotte se siente entre la espada y la pared, no encuentra que movimiento realizar para evitar la desconfianza de William, sin mucho que decir se va a dormir y deja a William solo con sus pensamientos. Charlotte no entendía cómo puede amar a un hombre y querer también a otro, eso no entraba en su lógica, se supone que en su corazón solo hay lugar para un solo.
Arthur llega a la dirección que Charlotte le envió, la busca por los alrededores y le escribe para saber dónde está exactamente, Charlotte lo ubica y en dos minutos ya estaba uno frente al otro.
Charlotte: ¿Que tal?
Arthur: Bien, lindo lugar escogiste.
Charlotte: Sí, está es mi segunda vez aquí, me gusta la privacidad que brinda y lo fresco que es.
Arthur: Sí, los árboles aportan un buen clima y es bueno para hablar con tranquilidad. ¿Con quién has estado antes? Claro si se puede saber.
Charlotte: Sola, estaba muy confundida y llegué aquí por casualidad, me senté en un banco a solas y me sumergí en mis pensamientos, tome un té muy rico y comí unos panecillos que son los mejores del país.
Ambos se sientan en el lado más privado y hacen el pedido del té y los panecillos. Arthur está nervioso y no sabe cómo manejarse, no quiere decir nada que dañe el ambiente y que ropa con la paz que hay entré ellos en ese momento. Mide bien sus palabras y procura hacer que suenen lo más suaves posible, lo último que desea es hacerla sentir mal y que tiene la reunión.
Arthur: Entonces, ¿que estamos haciendo exactamente?
Charlotte respira profundamente y se decide a hablar.
Charlotte: Perdóname Arthur, he sido muy ingrata, no he valorado todo lo que hiciste por mi y me he comportado muy mal. Te alejé de nuestro hijo sin darte una explicación y le di otro padre, te dije palabras hirientes cuando tú solo querías comprender la razón de mi huida. Quiero que sepas que estoy muy agradecida contigo, por todo lo que hiciste por mi, no debí actuar de esa forma, cuando tú solo me socorriste, me diste la mano para que no termine de hundirme en el lodo.
Arthur escucha atentamente las palabras de Charlotte y la mira con firmeza. Después de escucharla el decide hablar.
Arthur: Siendo sincero, si me moleste mucho cuando te fuiste, no entendía la razón, no comprendía por qué me estabas pagando con mal todo lo que yo había hecho por ti, desee odiarte y encontrarte y encerrarte hasta que des a luz y matarte por malagradecida. Fueron muchos sentimientos encontrados, eran el odio y el amor que sentía por ti batallando por tomar lugar en mi corazón. Pero cuando por fin te volví a ver, solo desee abrazarte y besarte por un largo tiempo y no dejarte ir. Entendí que mi amor por ti es más fuerte que cualquier otro sentimiento. Nunca había amado a una mujer y que mi primer amor se comporte de esa manera, me dolió mucho.
Charlotte: ¿Que hago contigo Arthur, que hago con estos sentimientos que me oprimen?
Arthur y Charlotte se miran con intensidad.
Arthur: Eso quiero saber yo Charlotte, ¿que hago contigo y este amor que me está consumiendo lentamente? Es como un veneno sin antídoto. Necesito la cura, pero mi cuerpo la rechaza.
Arthur se acerca a Charlotte y cuando está apuntó de besarla, suena el teléfono, intenta ignorar la llamada, pero suena con mucha insistencia y se ve obligado a aceptar.
Teléfono...
Arthur: ¿Dime qué quieres?
George: Es Harry, está ingresado en el hospital, Emma no supone decirme bien por los nervios.
Arthur: Voy de inmediato, dime cuál es el hospital...
Arthur se despide de Charlotte y sale rápidamente del lugar con el corazón en la mano, su miedo más grande es perder a su hijo, la luz de sus ojos, su alegría...