NovelToon NovelToon
Una Jugada Del Destino

Una Jugada Del Destino

Status: En proceso
Genre:Triángulo amoroso / Reencuentro / Amor eterno / Romance
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Abigail Limón

La vida de Ricardo parece estar completa, tiene una novia hermosa y un empleo prometedor pero un día al reencontrarse con un amor del pasado se dará cuenta que su vida había estado vacía todo ese tiempo. Sin dudarlo más tiempo decide recuperar el amor de aquella mujer que alguna vez tiempo atrás lo había sido todo para él, aunque no le será del todo fácil.

NovelToon tiene autorización de Abigail Limón para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La certeza del amor

Antes siquiera de abrir los ojos mis fosas nasales fueron inundadas por el olor dulzón y a flores que caracterizaba a la mujer que dormía acurrucada junto a mi. Su pierna enlazada entre las mías yo podía disfrutar de su tersa piel con solo moverme un poco. Al abrir los ojos la hermosa imagen de su durmiente rostro me robó el aliento, se veía hermosa con sus finas facciones relajadas, sus labios levemente hinchados por los besos; me propuse guardar esa imagen en mi mente. De pronto su rostro se tensó en una mueca de dolor, “un mal sueño” pensé; si la despertaba podía detenerlo, no me gustaba verla sufrir. 

—No, basta —comenzó a murmurar —ya basta, mamá —mi corazón se encogió en mi pecho y me sentí tan enojado, y tan inutil a la vez, esa mujer aún la atormentaba en sueños. 

—No hice nada malo, mamá. Perdóname

La sentí removerse un poco, parecía a punto de despertar, no lo pensé mucho y cerré los ojos para fingir estar dormido. La escuché suspirar y la sentí levantarse de súbito, entreabrí un poco mis párpados para poder verla; ella estaba sentada mirándome, con cuidado volvió a mi lado acomodándose sobre mi brazo, quise abrazarla pero se hubiera dado cuenta que estaba despierto así que, preferí no hacerlo. 

—Ojalá que pudiéramos quedarnos así, juntos para siempre —dijo muy por lo bajo mientras trazaba círculos imaginarios en mi pecho —como decíamos cuando jóvenes, pero ya no somos los mismos. Yo tengo a mis hijos y no los voy a cambiar por nadie y tú… tú podrías formar una familia con Mónica o con quién desees no tienes ninguna clase atadura —su voz comenzó a ser temblorosa, una lágrima cayó sobre mi hombro, me partía el corazón cuando lloraba, pensé en “despertar” pero ella estaba hablando conmigo y yo necesitaba saber más, lo poco o mucho que ella se atreviera a compartir —lo que paso anoche lo guardaré en mi como un bello recuerdo, como la imagen idealizada de lo que pudo ser nuestro amor —Angie se acurrucó más en mi costado, aún lloraba, lo supe no solo por la humedad sino también por la manera en que su cuerpo se sacudía con ligeros temblores —Creí que mis sentimientos habían cambiado hacía tiempo, que solo sentía cariño por qué eras mi primer amor pero… aún te amo, creo que si en todo este tiempo no deje de hacerlo ahora después de esto, ya nunca podré. Te amo, Ricky.

—Yo también te amo, Angie —le dije girándome un poco para quedar de frente a sus ojos. Eso era lo que necesitaba escuchar, teniendo la certeza de su amor podía enfrentar lo que fuera, está vez nada nos iba a separar —siempre te he amado y siempre te voy a amar. 

Los ojos de Angie se abrieron mucho por la sorpresa y de inmediato se llenaron de lágrimas. Se veía tan hermosa, aún con las marcas del llanto en su cara. Me acerqué a ella para besarla, se que no era el momento me sentí como un pervertido pero, sentir su piel desnuda rozándose con mi cuerpo, sus labios ansiosos y el suave gemido que se ahogaba en su garganta hicieron que mis sentidos despertarán y mi miembro se endureciera de nuevo. De un momento a otro la coloqué debajo de mi cuerpo, Angie arqueo su espalda rozando la puntas de su pechos contra mi pecho, era inevitable que hiciéramos el amor una vez más primero lento, con calma, tomándome el tiempo para besar sus labios, su cuello; delineando con calma su clavícula mientras daba suaves embestidas acompañadas con el vaivén de sus caderas, por un momento pensé que podría permanecer así todo el día, pero Angie enterraba sus dedos en mi espalda y me daba mudas señales de que quería más y entonces la urgencia por terminar me invadió; esa urgencia por sentirla terminar, pulsando alrededor mío hasta que le inundara con mi propio orgasmo, la sola idea casi me hace terminar. 

—Aahh, Ricardo más… —dijo ella entre jadeos. 

—Dilo, mi amor —le dije enterrando mis dedos en sus caderas, la sensación era única —no te contengas, preciosa. 

—Más fuerte…Ricky.

Su interior comenzó a contraerse mientras sus pequeñas manos se aferraban a mi espalda, podía saborearla mientras chocaba mi boca con la de ella ahogando el sonido de su éxtasis. Finalmente perdí el control. Mi cadera embistiendo con fuerza dentro de ella sin ritmo mientras el puro placer caliente corría por mis venas. Sin fuerzas me tendí a su lado luchando por obtener un poco más de aire. 

—Ricardo…

—Llevemos a los niños al cine —le interrumpí con una ligera sospecha de lo que ella quería decir. Ella se incorporó sonriendo.

—Y ¿Comeremos palomitas? —dijo cuál niña pequeña. 

—Todas las que quieras, mi amor. 

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play