un hombre marcado por la tragedia, perdió a sus dos primeras mujeres y su hijo, el estaba creado qye era de mala suerte para las mujeres. Hasta que conoce a su nueva secretaria.
¿Se dara una nueva oportunidad?
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EMBARAZADA
Mariano se sentó a su lado y la atrajo hacia su pecho, abrazándola con una fuerza protectora que ella nunca le había conocido, se quedaron en silencio por unos segundos, el pensaba en lo que ella le habia dicho, la mención de esa "sobreprotección" le dio una perspectiva totalmente distinta. Mientras él vivía rodeado de muros de dinero y frialdad por su cruel destino, ella vivía rodeada de muros de cuidado y vigilancia familiar, después de asimilar dijo.
MARIANO: ¿Así que tengo a un ejército cuidándote fuera de estas puertas?
SILVIA: si..
MARIANO: Es de mucha ayuda para mi, y... tienes razón no sabemos nada el uno del otro, mi vida ha sido un libro abierto en las noticias, pero saben solo lo que yo expongo, solo mi hermano me conoce, y ahora me vas a conocer tu y....
SILVIA: ¿Quien...?
MARIANO: Ese "ejército" tuyo, que a propósito, van a querer mi cabeza en una bandeja cuando se enteren de tu embarazo. oh... ¿ya saben?
SILVIA: No.. bueno.. solo mi mamá y mis dos tías.
MARIANO: Tengo que dar la cara con tu familia, si quieres cuadramos cuando hablar con ellos, cuanto antes mejor.
SILVIA: Déjame hablar a mi, después vas tu.
MARIANO: No... lo vamos a hacer juntos Silvia, no quiero que pases por esto sola.
Ellos hablaban muy cerca cuando la puerta fue abierta abruptamente por Mario, quien se quedó mirándolos tratando de descifrar lo que pasaba entre los dos, Silvia se apartó nerviosa de Mariano mirando a Mario, mientras Mario dirigía su mirada a los dos alternando, Mariano le sonrió a su hermano y le dijo que se sentará, para después decirle.
MARIANO: Vas a ser tío.
Mariano quedo sorprendido por la noticia, más porque su hermano fue muy directo, miró a Silvia y después a su hermano esbozando una sonrisa de felicidad, Mariano también hizo lo mismo y se sorprendió aún más al ver a su hermano sonreír después de mucho tiempo, el se levantó de su silla y se acercó a Mariano, le dio un abrazo riendo con incredulidad dijo.
MARIO: No me esperaba esto tan pronto, pero me alegra ver que por fin te atreves a construir sin temor hermano; Silvia, bienvenida a la familia de manera oficial porque.. ¿me imagino que van a formalizar?
Mariano soltó una carcajada, sintiendo que por primera vez en años el peso de su "mala suerte" se disolvía ante la cara de emoción de su hermano y la forma de preguntar, Mario sonreía y de sus ojos comenzaron a salir lágrimas de felicidad, comprendió que ese bebé no solo era una nueva oportunidad para él, sino también una sanación para los dos como familia.
MARIANO: Si hermano, vamos a formalizar.
Mario se giro a mirar a Silvia, le sonrió y le dio un abrazo sincero, después se agachó y puso su cara cerca del abdomen de ella hablándole.
MARIO: Aquí esta tu tío, Nose si eres una princesa o un príncipe; pero aquí te espero para consentirte mucho.
Después se levantó y con un gesto lleno de ternura, le dio un beso en la frente a Silvia, ella le sonrió apenada y Mariano se dio cuenta, se acercó y la abrazó para que se relajara y dijo.
MARIANO: ¿Vamos ahora o en la tarde a hablar con tu familia?
Silvia sintió un poco de miedo a la reacción de su padre y demás familiares, pero sabía que tenía de contarles, pensó que era mejor salir de eso y respondió.
SILVIA: Déjame llamar a mi mamá para que los reúna a las siete de la noche y les contamos.
MARIO: Yo también voy.
Mariano le sonrió a su hermano en señal de confirmación, le gustaba que su hermano se involucrará en lo que sería su nueva vida, la nueva familia, querían sentirse apoyado por su único familiar que siempre a estado en los peores momentos; Silvia llamó a su madre y cuadraron todo.
A las cinco de la tarde Silvia ya había terminado su trabajo, ya los empleados estaban abandonando la empresa, hasta la secretaria de Mario había salido, pero vio pasar a la recepcionista y no le prestó atención y decidió organizar su escritorio para quemar tiempo mientras Mariano terminaba sus pendientes.
Mientras limpiaba recibió un mensaje de su madre diciéndole que había cocinado para todos, arroz frito de coco, carne en posta, ensalada, patacones y jugo Maracuyá. Silvia le agradeció a su madre por todo lo que estaba haciendo por ella, en ese momento se acordó de su cuñado, tenía que avisarle de la comida para que no fuera a perdir, se dirigió a la oficina de el, pero al llegar la puerta estaba entre abierta y se escuchaban gemidos, ella no aguantó la curiosidad y miró, allí entendió el porque la recepcionista frecuentaba tanto ese piso, más esa oficina.
Ella se retiro dejándolos continuar, se acordó que así fue que quedó embarazada de su jefe, no tenía nada que criticarle a su compañera.
Se sentó en su escritorio apenada, pero se acordó que tenía que decirle a su jefe, a su marido porque en eso se habían convertido después de la noticia del embarazo, en marido y mujer.
Ella tocó y cuando escuchó la autorización ingresó, Mariano la recibió con una sonrisa, ella se sentó en el sofá y dijo.
SILVIA: Mi mamá cocinó para todos, no se si la comida les vaya a gustar.
MARIANO: ¿Porque no?
SILVIA: Porque ustedes están acostumbrados a restaurantes lujosos, mi casa es humilde y...
MARIANO: Claro que nos va a gustar la comida, no preocupes por nosotros, créeme que la vamos a disfrutar. ¿Le comentaste a mi hermano?
Ella lo miró apenada y se acordó de lo que había visto, apartó la mirada avergonzada y le dijo.
SILVIA: Fui... pero estaba ocupado.
MARIANO: ¿Ocupado?
SILVIA: Si.. con la recepcionista, teniendo relaciones.
MARIANO: Ja ja ja ja, acuérdate que así quedaste embarazada, disfrutemos también.
El comenzó besándola, hasta que finalmente saciaron las ganas del momento.
A las seis y media de la tarde salieron de la empresa, los tres iban en una camioneta seguida por escoltas, Silvia estaba nerviosa porque no sabia como iba a reaccionar su padre, Mariano la animaba para que se relajara porque todo iba a salir bien.