Morir aplastada por su mayor creación (un todoterreno de última generación) fue el final lógico para una vida dedicada a la ingeniería automotriz. Despertar en el cuerpo de la protagonista de una novela absurda y mal escrita fue, sin duda, un error de cálculo del destino.
En un mundo donde la magia de metal es una rareza codiciada, su secreto ha sido expuesto. Se ve obligada a un matrimonio político con el Emperador del Este, un hombre cuya reputación de mujeriego es tan vasta como su poder.
A ella no le interesa el romance tóxico que definió a la antigua dueña de este cuerpo. No busca el afecto de un hombre que confunde el deseo con el poder.
Ha firmado un contrato matrimonial, no un pacto de sumisión. Está decidida a sobrevivir en este mundo de fantasía con la misma precisión con la que construía motores: manteniendo su independencia, sus planos y sus reglas intactas. Que el Emperador lo sepa: puede tener su firma en el contrato, pero jamás tendrá su voluntad.
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Capitulo 2: El primer engranaje del cambio
Miranda, o Xena, como dicta su nueva realidad, no es una mujer que pierda el tiempo en duelos sentimentales. Mientras los últimos rayos de sol moribundo se filtran por las grietas del techo de la cabaña, su mente trabaja a una velocidad de procesamiento que habría dejado exhausta a la Xena original.
Su situación es ineficiente. Peligrosamente ineficiente.
Se encuentra en un refugio que apenas cumple con los estándares mínimos de habitabilidad. La estructura es una pesadilla de inestabilidad, humedad y falta de ergonomía. Quedarse aquí, esperando a que el destino (o en este caso, el guion de una novela de mal gusto) la arrastre hacia el Duque, no es una opción. Es un error de cálculo que ella no esta dispuesta a cometer.
__Análisis de situación: Evasión inmediata__. Murmuró para sí misma, recorriendo la pequeña estancia.
La dueña original, Xena, había vivido sumida en una patética esperanza, guardando recuerdos como si fueran reliquias sagradas. Miranda abrió el pequeño cofre de madera escondido bajo una tabla suelta del suelo. Allí, envueltas en un trapo sucio, yacen unas monedas de oro. El pago del Duque. El precio por "la virtud" de una sirvienta.
Miranda las tomó. El metal frío pesa en su mano, pero no siente repugnancia, ni vergüenza. Lo que siente es frialdad. Estas no son las monedas de un amante, son el capital semilla de su nueva vida. La Xena original las había guardado con la esperanza de que el Duque regresara, de que hubiera un "mañana" con él. Miranda cerró el cofre con un golpe seco. Esa mujer ya no existe.
__Inversión de capital__. Declaró, guardando las monedas en un morral de cuero gastado.
No se llevó mucho más. Unas mudas de ropa sencillas, un trozo de pan duro que decidió descartar porque sus estándares de higiene no le permiten ingerir algo con tal carga bacteriana, y un cuchillo de cocina que, para su sorpresa, resultó ser de un acero de baja calidad pero funcional. Todo lo demás es inservible para ella.
Salió de la cabaña sin mirar atrás. No hay nada que lamentar en aquel lugar; solo es un entorno tóxico donde la Xena original había permitido que su autoestima fuera desmantelada pieza por pieza. Miranda siente un leve destello de resentimiento, no por sí misma, sino por la injusticia que aquella joven había sufrido. Aquel Duque, un hombre que se cree dueño del mundo porque tiene un título y un apellido, va a ser el primer objetivo de su "auditoría". No buscará venganza por despecho, sino por corrección de errores. El sistema necesita un equilibrio, y ella se asegurará de que el Duque pague por su ineficiencia emocional y su arrogancia.
Pero primero, la capital.
El viaje fue una odisea de incomodidad.
Logró cambiar algunas de las monedas de oro por plata en una pequeña villa de paso, lo suficiente para comprar un asiento en un carruaje de transporte público que se dirige hacia la ciudad imperial.
El carruaje es, en términos de ingeniería, una basura.
Durante las primeras horas, el traqueteo constante, las vibraciones que se transmiten directamente a su columna vertebral y la falta absoluta de un sistema de suspensión decente la hicieron cuestionar cómo aquella sociedad no ha logrado progresar siquiera un milímetro. Es un diseño arcaico, rígido y brutal.
__Si esto es lo que ellos consideran transporte de lujo, entonces el mercado está pidiendo a gritos una disrupción__. Pensó Miranda, mientras intenta mantenerse erguida ante un bache particularmente profundo.
Mientras el carruaje cruje bajo las tensiones de la carretera, la mente de Miranda empezó a trazar planos en el aire. Amortiguación. Eso es lo que falta. Muelles de acero templado, quizá una integración de una estructura de madera tratada con refuerzos metálicos para absorber el impacto cinético. Su mano, la mano de Xena, acarició inconscientemente el lateral de metal del carruaje. Sintió una vibración, una chispa que corre por sus dedos. La magia de metal.
Una sonrisa se dibujó en sus labios. No es solo magia. Es una interfaz. Ella no necesita herramientas manuales complejas; ella puede sentir la estructura del metal, puede manipular su densidad, su dureza. La magia de este mundo no es una fuerza mística e incomprensible, es una herramienta de alta precisión. Si puede combinar sus conocimientos de ingeniería automotriz moderna con esta manipulación del metal, no solo construirá carruajes cómodos.
Construiría el imperio automotriz de este siglo.
La idea de ser una simple plebeya que se casa por amor y mejora de estatus le pareció cada vez más absurda. Ella será la proveedora. La innovación. La dueña del monopolio del transporte eficiente.
El Duque tendría su mansión, sí. Pero Miranda tendrá la tecnología, el control de las rutas y, eventualmente, la capacidad de aplastar a cualquier aristócrata que se interponga en su camino. La venganza, cuando llegue, será exquisita. No será un duelo de espadas ni un escándalo de faldas. Sera una quiebra financiera, una humillación pública donde el Duque se dara cuenta de que la "plebeya" a la que despreció ahora controla los activos que hacen funcionar los que Imperios.
Miró por la ventana, viendo el paisaje pasar. El camino hacia la capital es largo, pero cada kilómetro es una oportunidad para perfeccionar sus planes. Siente que la magia en sus venas, esa energía rara y poderosa, pulsa en sincronía con su intelecto.
El mundo la ve como una plebeya hermosa, una curiosidad, una posible amante para algún noble aburrido. Estan cometiendo el mismo error que sus colegas en su vida anterior. Subestimar a una mujer por su género o su origen social es el error más costoso que alguien puede cometer.
__Bienvenidos a la era de la reingeniería__. Susurró para sí misma, con la mirada fija en el horizonte donde se divisan las torres de la capital.
Xena Caliope ha muerto en aquella cabaña, víctima de su propia ingenuidad. Miranda, la ingeniera que nunca deja un proyecto a medias, acaba de iniciar la producción en masa de una nueva realidad. Y esta vez, las especificaciones del diseño estan bajo su absoluto control. No habrá más sumisión, no habrá más relación de amor tóxico. Solo habrá éxito, poder y la inevitable caída de aquellos que pensaron que ella es solo una pieza de repuesto.
El carruaje dio un salto violento, pero Miranda ni siquiera pestañeó. Esta demasiado ocupada calculando los materiales necesarios para su primer prototipo de suspensión de acero encantado. El viaje apenas comienza, y el Duque, donde quiera que este, aún no tiene idea de que acaba de convertir a una víctima en su peor pesadilla tecnológica.
me encanta
madres asi, en mi barrio hay una asi cuando sus nenas llegan a tener 14 a 15 las lleva a hombres puercos que pagan x ellas y aunque ya fue denunciada tantas veces ante las autoridades y se las wuitan despues de un tiempito vuelven toditas otra vez con ella, los vecinos ya no sabemos que hacer...xq la justicia no hace nada en lo absoluto es mas creo que alguno de ellos las aprovechan para sus deseos propios😢😭😭😭😭
si