Comprometida con el príncipe Heredero, Melody vivirá una vida sin amor en el mágico Reino de Fiore.
NovelToon tiene autorización de Valeria Romero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
19
Después de aquel viaje a Goto, La distancia entre Xanto y Melody creció de golpe, el pelinegro se mantenía ocupado con sus deberes, salía todos los días antes del amanecer mientras Melody dormía y muy tarde en la noche cuando la rubia dormía, en ocasiones trato de esperar al pelinegro pues sentía la necesidad de verlo y sentir sus caricias pero siempre era vencida por el sueño.
-Cariño, te veo desanimada ¿Todo bien?- Pregunto Isabella mientras paseaba con Melody por el jardín.
-Claro que si...- Mintió, no podía admitir que extrañaba al príncipe, porque no sabía el porqué, o tal vez si pero era demasiado orgullosa para admitirlo.
-Oh bueno- La reina no tenía nada de tonta, sabía bien que la rubia estaba así porque no había visto a su hijo, y tenía deseos de golpearlo por lo que le hacía pasar.
*********
-¿Qué hace aquí?- Pregunto Scott al entrar a su privado, se dirigió al frigobar y saco una cerveza.
-Matando el tiempo- Respondió el príncipe mientras jugaba con su celular, acostado en el sofá grande de la sala.
-Deberia ir al palacio y salir a pasear con la princesa- Se sentó en uno de los sofas y disfrutar su cerveza, noto que el príncipe hizo un gesto de molestia- Alteza-
-Hey deja de ser formal, estamos solos-Lo interrumpio. Consideraba a Scott como un hermano por lo que lo tratara con tanta formalidad lo incomodaba.
-Bien- Tomo su cerveza y dejo la botella vacía en la mesa de centro- Levanta tu trasero real y llévalo al palacio y dale tu estupida cara bonita a la princesa- Soltó de mala gana, Xanto lo miro y soltó una risa.
-No Puedo, Aquel día sentí que...-Callo miro a su amigo el parecía poner atención, recordó como se miraron él y la rubia, sintió que los celos lo consumian y no le gustaba.
-Xanto...- Dijo bajo su mirada y recordó aquel día que cruzo mirada con la rubia entendía porque Xanto estaba así pero está mañana había estado en el palacio y vio a lo lejos a la rubia desanimada mirando su sortija de matrimonio, ella extrañaba al pelinegro así como él a ella, pero ambos eran demasiado orgullosos o más bien el príncipe, estaba enterado que la princesa se quedaba despierta hasta tarde esperando al príncipe pero el sueño siempre la vencía.
*************
Dalia llegó al palacio quería ver a Xanto aunque nuevamente la rechazó, ella estaba obsesionada con él y no se daría vencida hasta tenerlo para ella, al llegar miro a Melody en el jardín ella estaba sola, decidió ignorarla y se adentro al palacio donde el mayordomo la recibió y cuando estaba por decir que el príncipe no estaba, él llegó para suerte de la chica, quien salto a sus brazos y beso sus labios
-Pide que preparen a Mía, iré a cambiarme- Entro Melody a la recepción, miro como el príncipe y Dalia estaban besándose, sintió una punzada en su corazón, su mirada se entristeció pero no dejo que ninguna lágrima se escapara.
-Hey- Xanto aparto a la chica de él y miro a Melody parada con la mirada baja, había regresado para hablar con ella pero Dalia lo tomo por sorpresa y no había podido impedir aquel beso.
-Hola hermanita- Sonrió Dalia de manera angelica, Melody levanto la mirada se trago su tristeza y sonrió.
-Disculpen la interrupción- Hizo una reverencia y se retiró a su habitación siendo seguida por sus mucamas.
-Ves no te ama, pero yo si- Rodeo al joven del cuello quien miraba como la rubia se alejaba.
-Idiota... tragate tu orgullo- Pensó aparto a Dalia y la miro con desaprobación pero luego arreglaria las cosas con ella, lo primordial era Melody.
Corrío tras ella cuando la alcanzó ella ya estaba entrando a su recámara antes de que cerrara la puerta él entro, las mucamas se retiraron rápidamente y Xanto cerró la puerta.
-¿Necesitas algo?- Pregunto la rubia mientras se dirigia en su armario.
-Es un error- Se justifico refiriéndose al beso.
-¿Qué?- La rubia trataba de actuar normal, mientras buscaba su ropa para cabalgar.
-Melody- La jalo del brazo para que le diera la cara, pego su cuerpo al de él y sintió la calidez de su cuerpo que hacía semanas había anhelado. Ella lo miro a sus ojos los cuales la miraban de manera profunda, miro sus labios estaban rojos del labial de Dalia, la rabia la consumió, tomo la manga de su camisa y le limpio la boca tan fuerte que el príncipe se quejo y la soltó.
-Duele, Hey...- Los labios de la rubia lo interrumpen, se sorprendió un poco pero respondió a su beso, la rodeó de la cintura y la pego a él profundizando más el beso, el sabor a fresas comenzaba a enloquecerlo hacía semanas que no los sentía.
El beso duro lo suficiente hasta que lo terminaron por la falta de aire, los labios de la rubia se enrojecieron y ardían.
-Esposa...me encanta que seas atrevida- Susurro cerca de sus labios haciendo que la rubia se sonrojara.
-Tonto príncipe- Se apartó de él cruzo los brazos, se dejo llevar por sus celos al ver qué otra lo había besado, quería borrar todo rastro de Dalia y por eso lo beso.
-Lo siento- La abrazo por la espalda y recostó su cabeza sobre su hombro.- Me he comportado como un estúpido últimamente, pero tengo miedo....-Susurro escondiendo su cabeza en el cuello de la rubia y aspirando aquel rico olor a fresas.
-¿Miedo?- Preguntó, coloco sus manos sobre las de él que rodeaban su cintura.
-Ah...Me gustas, Me gustas demasiado, tu cuerpo, tu aroma, tu personalidad, todo tu me encanta- Le Susurro, sus manos comenzaron a temblar y quería disimular pero no podía, la rubia lo noto, se dio la vuelta sin que el la soltara y pasó sus manos al rededor de su cuello. Sus miradas se conectaron, Melody noto el miedo en la mirada de l pelinegro pero también noto sinceridad.
-Tu también me gustas- Respondió su cara se puso totalmente roja, el príncipe sonrió y beso la frente de la rubia.
-Entonces- La miro nuevamente a los ojos acaricio su rostro con tanta ternura, era la primera vez que sentía algo por una mujer y tenía miedo que las cosas no funcionarán, pero ella ya era su esposa y sabía que no se arrepentiría de lo que diría.
-Enamorenomos...-