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De Mendigo, A Jefe De La Mafia.

De Mendigo, A Jefe De La Mafia.

Status: Terminada
Genre:Pérdida de memoria / Mafia / Madre soltera / Traiciones y engaños / Amante arrepentido / Mujeriego enamorado / Completas
Popularitas:46.6k
Nilai: 4.9
nombre de autor: yanina

Carla, una noche luego de escapar de las garras de su acosador jefe se encuentra con un vagabundo en la calle, este le suplica algo de comer y en su corazón algo se mueve. Un gesto de bondad desatara una pasión desmedida sin saber que el hombre que ella conoció esa noche en realidad no es otro que el jefe más temido de la mafia y que él ya tiene una mujer esperandolo. El sueño de la felicidad y de una familia tiembla al despertar los recuerdos de él ¿Todo fue una ilusión? No puede ser verdad, mis hijos son la prueba de que nuestro amor existió. De mendigo a jefe de la mafia. ¿Podra el amor ganarle al deber y la venganza?

NovelToon tiene autorización de yanina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

¿Dónde está Ian?

POV CARLA

Ese día, me fue casi imposible realizar mi trabajo como debía hacerlo. Una incertidumbre insoportable no abandonaba mi pecho, por más que intentara ahuyentarla con todas mis fuerzas. Me sentía inquieta, nerviosa; un mal presentimiento se había clavado en lo más profundo de mi ser como una aguja afilada que no dejaba de herirme por dentro.

Intenté llamar a Ian en reiteradas ocasiones durante todo el día, pero en vano, su celular siempre marcaba apagado. Cuando por fin llegué a casa esa noche, la soledad me golpeó con una crudeza despiadada.

Su campera reposaba sobre la silla del comedor, tal como él la había dejado. Su cepillo de dientes yacía abandonado a un costado del lavabo. La cama seguía revuelta por esos momentos llenos de amor que habíamos compartido esa misma mañana… pero Ian no estaba.

Las horas pasaron sin piedad alguna, y yo permanecía ahí, con el corazón en la mano, latiendo con una fuerza tan bruta que parecía querer romperse por completo de mi pecho.

Luis tampoco me respondía, y eso solo aumentaba mi ansiedad a niveles insoportables. No fue hasta la mañana siguiente cuando, sin pensarlo dos veces y arriesgándome a todo, me lancé corriendo hacia el taller. Los camiones estaban recién estacionándose, pero nadie lucía una cara serena, todos llevaban impresa la angustia en el rostro… y en ningún lado vi a Ian.

–Luis… –dije en un suspiro ahogado, sintiendo cómo la voz se me quebraba en la garganta– ¿Dónde está Ian?

Él desvió la mirada de inmediato, incapaz de sostenerme la mirada con la suya.

–Carla… yo no sé cómo decirte esto… –sus palabras se quedaron suspendidas en el aire, cargadas de un peso que ya adivinaba.

En ese preciso instante, mis piernas cedieron por completo y caí de rodillas sobre el frío pavimento, asumiendo lo peor que mi mente podía concebir. Sus manos se posaron rápidamente sobre mis hombros, tratando de ofrecerme consuelo, pero en ese momento nada podía calmar el terror que me invadía.

–¿Dónde está mi esposo? ¿Qué le sucedió, Luis? ¡DÍMELO YA! –le exigí entre lágrimas que desbordaban mis ojos como un río desbocado.

–Tranquila… hubo un accidente, pero Ian no estaba ahí cuando pasó.

–¿Eso significa que está bien? ¿Dónde está, entonces? ¿Por qué no llegó con ustedes? –una débil pizca de esperanza se encendió en lo más hondo de mi interior, como un pequeño farol en medio de una noche oscura.

–Ese es el misterio, Carla. Nadie sabe dónde está Ian. Se quedó atascado cuando ocurrió el derrumbe, pero cuando abrimos paso hasta el lugar… no estaba por ningún lado. Nos pasamos toda la noche buscándolo en cada rincón, pero no encontramos ni un solo rastro suyo.

–Ja, ja, ja… ¿De qué estás hablando, Luis? ¡El no pudo desaparecer así de la nada! –exclamé, sintiendo cómo la desesperación convertía mis palabras en un grito desgarrador.

–No sé qué decirte, Carla. Eso es todo lo que sucedió. La policía y los paramédicos buscaron en todos lados hasta quedarse exhaustos… pero Ian simplemente no estaba allí.

Sentí cómo el mundo se venía abajo a pedazos frente a mis ojos. No podía ser posible que mi esposo hubiera desaparecido sin dejar rastro. Todos mis temores, hasta entonces apenas latentes, tomaron forma física y me envolvieron por completo. Era como si una parte de mí siempre lo hubiera sabido, muy en el fondo de mi alma, que ese hombre misterioso que conocí una noche cualquiera desaparecería de la misma forma en que llegó a mi vida… en un abrir y cerrar de ojos. Pero yo no estaba dispuesta a perderlo.

Con todas las fuerzas que me quedaban en el cuerpo, me levanté y comencé a caminar con pasos torpes y vacilantes, mientras escuchaba la voz de Luis resonar a mi espalda:

–¡CARLA! ¡NO NOS RENDIREMOS! ¡LO SEGUIREMOS BUSCANDO!

Por supuesto que lo seguiríamos buscando. Hasta el fin del mundo, si fuera necesario. Pero yo encontraría a mi esposo, sin importar cuánto costara o qué obstáculos se interpusieran en mi camino.

Los días siguientes fueron un auténtico suplicio sin fin. Fui a la policía y realicé la denuncia correspondiente. Colgué carteles en cada esquina de la ciudad, realicé búsquedas desesperadas por Internet, recorrí cada lugar que habíamos conocido juntos. No tenía ni idea si Ian tenía familia o algún conocido fuera de mí, pero no hubo un solo día en que me quedara quieta en casa. Salía de madrugada y regresaba cuando la noche ya estaba muy avanzada.

–Hermana, por favor… a este paso te vas a enfermar –me suplicaba Patricia, al verme tan demacrada y exhausta– ¿Y si vio a alguien conocido y se fue con él sin poder avisarte?

–Ian me lo habría informado. Él jamás me dejaría sola, sumida en la incertidumbre de su paradero –respondí con firmeza, aunque en mi interior un pequeño eco de duda comenzaba a asomarse.

–Pero uno nunca sabe, Carla. Tal vez esa persona le contó algo grave y tuvo que salir corriendo… su celular se rompió en el accidente así que como te llamaría.

Eso era imposible. Aunque fuera lo más urgente del mundo, estaba segura de que Ian habría encontrado la manera de avisarme. Él es el hombre más considerado que he conocido; nunca me ha dejado de lado, ni siquiera por lo más mínimo.

–Creo que tal vez fue secuestrado, Paty –dije, sintiendo cómo temblaba cada fibra de mi ser al pronunciar esas palabras.

–¿Secuestrado? ¡Eso ya es irse a los extremos, no crees? –mi hermana frunció el ceño, con la expresión de quien cree que la angustia me está jugando malas pasadas.

–Nunca supimos nada de su vida anterior. Siempre sentí que algo no encajaba, por la forma en que Ian esquivaba cualquier pregunta sobre quién era antes de conocerme…

–Carla, creo que te estás pasando de rosca. Necesitas descansar.

A estas alturas, todo parecía posible. Me levanté una vez más, lista para salir a buscarlo, sin importar que afuera lloviera a cantaros y que el agua helada mojara cada centímetro de mi cuerpo.

No llegué ni a dar dos pasos fuera del complejo cuando me sentí mareada, las piernas me fallaron y caí inconsciente sobre el suelo húmedo.

–¡CARLA! POR TODOS LOS CIELOS, QUÉ PASA CONTIGO!

Desperté horas después en una cama de hospital, con el fuerte olor a desinfectante penetrando cada uno de mis sentidos. Estaba sola, pero no pasó mucho tiempo antes de que Patricia entrara a la habitación, con una expresión en el rostro que no logré descifrar de inmediato.

–¿Qué pasó? –dije con dificultad, tratando de sentarme y sintiendo cómo me dolía todo el cuerpo.

–¿Qué más crees? Tu cuerpo no resistió el esfuerzo descomunal que te estabas exigiendo día tras día –me dijo, mientras se sentaba a mi lado y tomaba mis manos con fuerza– Carla, por favor… tienes que parar. Llevas dos semanas sin dormir bien, sin comer como debes… estás completamente agotada.

–Eso no importa. Ian todavía está ahí fuera, y la idea de que pueda estar tirado en algún callejón, herido y solo… me aterra –respondí con firmeza, aunque la debilidad se apoderaba de mí.

–Carla… estás embarazada. Piensa en tu hijo –sus palabras cayeron sobre mí como un rayo en un día claro.

¿Embarazada? Eso era imposible. No, tenía que ser una mentira. Patricia pareció entender mis pensamientos y me entregó los resultados de los análisis, extendiendo la hoja de papel hasta mis manos temblorosas.

–Míralo tú misma. Estás anémica y embarazada de seis semanas. Hermana, entiendo perfectamente que estés preocupada, que ames a Ian con toda tu alma. Pero ahora tienes un bebé creciendo dentro de ti… un bebé que te necesita más que nunca. El doctor dijo que si sigues así, con este estrés y este agotamiento, lo perderás.

Esa noticia fue tan dura que no supe cómo reaccionar. Un hijo… un bebé de Ian y mío, creciendo en mi vientre justo en el momento en que parecía haber perdido a su padre. Como si él se hubiera asegurado de dejarme un pedazo de sí mismo conmigo, aunque tuviera que marcharse.

Llore como una niña entre los brazos de mi hermana, sin saber qué camino tomar. Estaba bajo un estrés increíble, y Patricia tenía razón: para salvar a uno, parecía que tendría que abandonar la búsqueda del otro. Fue la decisión más difícil de toda mi vida, pero ahora mi bebé necesitaba de mi.

♡♡♡♡ 

Buenas tardes, mis queridas lectoras. ¡Agradecida de corazón por volver a confiar en mí y acompañarme en esta historia! 🤗 Saben que siempre estoy atenta a sus comentarios, y quiero aclarar que esta novela NO ES UNA OBRA ORIGINAL MÍA: se trata de una colaboración con la aplicación, por lo que debo ajustarme a la trama ya establecida. Pero les aseguro que su desarrollo es realmente hermoso, y Ian… o Salvador, como han podido escuchar… tendrá un papel fundamental en todo lo que viene. Desde ya, muchas gracias por todo su amor y apoyo 💕

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Yailyn Mugica Oña
Hermosa novela
Lisimar Tovar
Así o más claro, Carla???😏😏😏😏
Lisimar Tovar
Entiendo a Carla por un lado, no es fácil decir la verdad completa sabiendo que la vida de tus hijos está en peligro, pero él tampoco tiene culpa ya que no tenía memoria
Lisimar Tovar
Será que Salvador la encontró y la está investigando y es él quien la manda a ayudar de los ataques de Gimena??? porque estoy segura que que es ella
Lisimar Tovar
🤯🤯🤯 y lo peor es que su matrimonio no es válido, puesto Ian no era su nombre real, él sigue siendo soltero 😣😣😣😣😣😣
Beatriz Videla
hermosa novela muchas felicidades a su autora 💪👏
Beatriz Videla
😭😭😭😭 que triste
Beatriz Videla
esos niños quiere a sus padres juntos cueste lo que cuente 🤣🤣🤣🤣
Beatriz Videla
Muy interesante y los personajes son frescos además se muestra su crecimiento personal a través de las adversidades que enfrentan en casa capítulo. muchas bendiciones y felicidades para la autora
Beatriz Videla
me gusta mucho la trama y la narración es excelente muy buen trabajo 👏
boony
hermosa novela hermoso final muy buena trama la recomiendo 100 por ciento. muchos existos y bendiciones querida autora ❤❤❤
boony
Que hermoso estoy enamorada de esta novela tan llena de emoción 😍
boony
vamos Carla tu puedes eres una mujer fuerte
boony
más lindos los niños y ahora si se prendió fuego todo 🤗
boony
hermoso ese vagabundo 😍
boony
Muy bella mujer Carla
boony
su historia de amor ya estaba escrita 😍😍😍
Dylan
me muero de amor ❤️❤️❤️❤️ esos niños son una ternura los tres
Dylan
Carla pensó con la de abajo y ahora de vuelve loca por las consecuencias
Dylan
cómo que la cosa se puso 🤒😈🔥🔥🔥🔥
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