NovelToon NovelToon
Le Propuse Matrimonio Al Demonio 2 El Hijo De Los Villanos Es Un Dragón

Le Propuse Matrimonio Al Demonio 2 El Hijo De Los Villanos Es Un Dragón

Status: En proceso
Genre:Hijo/a genio / Fantasía épica / Amor prohibido
Popularitas:2.2k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

Serafín Trudeau lo tiene todo: es el joven príncipe del imperio más poderoso del continente, heredero de Cassandra y Balkan, dos de los villanos más temidos de la historia. Bello, arrogante y extraordinariamente poderoso, Seraf descubre que también es la reencarnación del legendario dragón destinado a cambiar el mundo.

Pero existe una amenaza: una sacerdotisa de la Luz nacerá con el único poder capaz de destruirlo.

Seraf decide no esperar quince años para enfrentarse a ella.

Desaparece durante una semana y sigue la resonancia de su sangre dragoniana hasta encontrarla: Estrella, una joven sacerdotisa de dieciocho años. La enamora antes de revelar su verdadera naturaleza.

Cuando Estrella descubre que el hombre que ama es el dragón de la profecía, siente miedo.

Pero ya es demasiado tarde.

Seraf ha decidido llevársela a casa.

La futura verduga del dragón acababa convertirse en su mujer.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

No huirás de mí, Estrella

Corría sin mirar atrás, con el aliento entrecortado y el corazón a punto de estallarle en el pecho. Los pasillos del castillo parecían estirarse sin fin, laberintos de piedra fría que no llevaban a ninguna parte. Cada esquina, cada puerta cerrada, cada ventana alta le recordaba que no estaba en una casa… estaba en una fortaleza. Y ella… era una presa que intentaba escapar de su jaula sin saber que la puerta jamás había estado cerrada por fuera.

No sabía hacia dónde iba. Solo quería llegar lejos, muy lejos de él, de su voz, de su fuego, de esa mirada dorada que la desarmaba antes de que ella pudiera siquiera hablar. Subió escaleras de piedra que crujían bajo sus pasos, bajó por pasillos oscuros, dobló tantas veces que perdió la noción del lugar donde se encontraba. Y cuanto más corría, más se daba cuenta de algo aterrador: no conocía la salida. No conocía ninguna puerta que diera al exterior. Él la había traído aquí, la había llevado siempre de su mano, y ahora… sin él, no sabía cómo salir.

Se detuvo un instante, apoyada contra una pared fría, con las manos temblando y el pecho subiendo y bajando con fuerza. El silencio del castillo la envolvió de golpe. No se escuchaban pasos detrás de ella. No se escuchaba nada. Y eso la asustó más que si lo hubiera oído venir a toda velocidad. Serafín no era alguien que corriera desesperadamente. Él esperaba. Él sabía. Sabía que ella no tenía a dónde ir.

—¿Crees que puedes correr más rápido que un dragón?

La voz sonó baja, tranquila, justo detrás de ella, tan cerca que le erizó la piel entera. Estrella se giró de golpe, retrocediendo hasta chocar contra la pared. Él estaba allí, de pie, sin un solo cabello fuera de lugar, sin rastro de cansancio, con esa calma que lo hacía todo más aterrador. No había corrido. Simplemente… había aparecido. Como si el castillo mismo le hubiera dicho dónde encontrarla.

—No… no te acerques —susurró ella, levantando las manos como si eso pudiera detenerlo—. Déjame ir, Serafín. Te lo suplico… déjame ir.

Él dio un paso hacia ella, lento, sin prisa, como si estuviera acercándose a algo frágil que no quería asustar… pero que no tenía intención de soltar.

—¿Ir? —repitió suavemente, con una media sonrisa que dolía más que un grito—. ¿A dónde crees que puedes ir, Estrella? ¿Quién crees que te protegerá allá afuera? ¿Sabes qué hay fuera de estos muros? Hambre, frío, bandidos, bestias, gente que mataría a una chica sola sin pensarlo dos veces. Y además… yo. Siempre yo. Donde quiera que vayas, yo te encontraré. El fuego no abandona lo que ha marcado como suyo.

—Prefiero eso… prefiero cualquier cosa antes que estar aquí prisionera —respondió ella, con la voz temblorosa pero firme—. No soy una cosa, Serafín. No soy un trofeo que puedes guardar en tu habitación y visitar cuando te plazca. Soy una persona. Tengo derecho a elegir mi vida.

—¿Elegir? —repitió él, y esta vez su voz bajó hasta volverse casi un susurro, cargada de una intensidad que la dejó sin aire—. ¿Crees que yo elegí ser lo que soy? ¿Crees que elegí nacer con este fuego dentro, con este peso, con esta soledad que nadie más puede comprender? Nadie nos preguntó, Estrella. Ni a ti ni a mí. Pero cuando dos llamas se cruzan… no pueden separarse sin consumirse ambas.

Estaba tan cerca que ella podía sentir el calor que emanaba de su cuerpo, ese calor que no era solo de su piel, sino de algo mucho más profundo, antiguo, poderoso. Ella intentó deslizarse hacia un lado, pasar por su costado, huir una vez más… pero él la tomó suavemente de la muñeca, sin hacerle daño, pero con una firmeza que no admitía ninguna posibilidad de escapar.

—Te atrapé —dijo, mirándola a los ojos, y en su mirada no había rabia, sino una certeza absoluta—. No huirás de mí, Estrella. No puedes huir de lo que ya llevas dentro. Puedes correr, puedes gritar, puedes golpearme otra vez si quieres… pero no puedes negar lo que hay entre nosotros. No puedes apagar lo que ya ha empezado a arder.

—Me haces daño —susurró ella, con los ojos llenos de lágrimas que no caían—. Me haces daño y dices que me amas. Me atrapas y dices que es para protegerme. No entiendo nada…

—Porque es difícil de entender —respondió él, acercándose más hasta que sus frentes casi se tocaban—. No es un amor suave, de cuentos. Es fuego, Estrella. El fuego quema y calienta a la vez. Destruye y da vida. Yo soy eso. No puedo ser de otra manera. No puedo ser suave cuando todo en mí es fuerza. No puedo soltarte cuando cada parte de mí grita que te mantenga cerca.

La atrajo lentamente hacia sí, y esta vez ella no luchó. Se quedó inmóvil, sintiendo su pecho contra el suyo, sus manos rodeándole la cintura, su respiración cálita sobre su piel. Quería odiarlo. Quería empujarlo y seguir corriendo. Pero su cuerpo traicionaba su voluntad: se relajó entre sus brazos, apoyó la frente en su hombro, y sintió que el mundo dejaba de girar con esa violencia que siempre tenía cuando no estaba con él.

—No huirás de mí —repitió él, bajito, firme, como una promesa que jamás rompería—. Puedes estar enfadada, puedes gritarme, puedes odiarme si eso te ayuda… pero no huirás. Porque yo te encontraría. Siempre. En cada rincón del mundo, en cada vida, en cada sueño. Te encontraría. Y te traería de vuelta. No porque seas mi prisionera… sino porque soy el único que puede soportar tu luz sin quemarse. Y tú… eres la única que puede tocar mi fuego sin consumirse.

Estrella cerró los ojos. Las palabras debían asustarla. Debían hacerla llorar de desesperación. Pero en cambio, en el fondo de su alma, algo se tranquilizó. Algo que llevaba corriendo desde que era niña… por fin dejó de huir.

—¿Y si no quiero ser encontrada? —murmuró contra su pecho.

Serafín la apretó más fuerte, con una ternura que la desarmaba por completo.

—Entonces esperaré. Te esperaré. Y cuando estés lista… cuando aceptes que esto es lo que somos… vendrás a mí. Porque ya no hay vuelta atrás, Estrella. Ya nos pertenecemos. Con todo lo bueno y todo lo malo. Con todo el fuego y toda la luz. No hay escapatoria. Y en el fondo… creo que tampoco la quieres.

La soltó lo suficiente para mirarla a los ojos, le acarició la mejilla con el dorso de los dedos, suavemente, como si tocara algo precioso y frágil:

—Ven. Vamos. No te encerraré. No te ataré. Pero no te alejes de mí sin avisarme… porque la próxima vez, no sé si podré ser tan paciente. Y tú no quieres verme cuando se me acaba la paciencia.

Estrella asintió apenas, sin palabras, sin fuerzas para discutir más. No había ganado esa huida, pero tampoco la había perdido del todo. Porque en ese abrazo, en esa mirada, en esa posesividad que dolía y a la vez la hacía sentir viva… comprendió la verdad más terrible de todas: no estaba atrapada por él. Estaba atrapada por lo que sentía. Y eso… eso sí que no tenía escapatoria.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play