¿serías mío por una noche y así romper está obsesión?
NovelToon tiene autorización de vane para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Nada sale como fue planeado
Sophia: No te preocupes, hermana, he sabido manejarla. Al principio sí fue muy fastidiosa, tanto que la golpeé, pero ahora como que entendió que ella no podrá separarme de Jeins porque ha estado tan tranquila que ya ni me preocupo por ella, la verdad.
Olivia: Eso es lo extraño, Sophi, esa mujer no es de las que se rinden así de fácil; no lo sé, pero algo no me gusta. Por favor, ten cuidado. ¿Y dónde está esa mujer? ¿Se fue acaso?
Sophia: Tranquila, te prometo que tendré cuidado. Tengo entendido que vuelve a su ciudad por unos días con su padre, pero creo que regresa pasado mañana. Te amo mucho, hermana, y gracias por tus consejos. Después de cenar, Jeins se fue a su casa y mi madre comenzó con Elizabeth a organizar la cena de mañana. Yo subí a mi habitación a descansar un poco, ya que hoy ha sido un día muy emocionado. Estoy a punto de cerrar los ojos cuando suena mi teléfono; hola, Angélica, ¿por qué me llamas tan tarde?
Angelica: Amiga, solo llamaba para preguntarte si nuestros planes siguen en pie; nada ha cambiado, ¿cierto?
Sophia: En serio me llamas para esto, jajaja. Ya te dije que todo sigue igual; pasado mañana estaremos en ese crucero, aunque tengo que contarte algo y no sé si pueda estar 15 días separada de Jeins. Hoy pidió mi mano; no sabes lo feliz que estoy, amiga, siento que mi vida está tomando su verdadero rumbo.
Angelica: Amiga, felicidades, no sabes cuánto me alegra que te vayas a casar y más que estés tan feliz. Te quiero tanto que siento que tu felicidad es la mía. Oye, ¿por qué no invitas a Jeins al crucero? Así no te separas de él, ¿qué te parece?
Sophia: Muchas gracias, yo también te quiero mucho. No sé, no quiero arruinar nuestros planes porque este tiempo es para las dos. Además, no quiero que Jeins tenga problemas en la empresa por irse de repente. Hagamos algo mañana; es mi pedida de mano oficial y, por supuesto, tú tienes que estar allí. Le diré a Jeins y veré qué dice. No te preocupes, te quiero, cuídate, besitos. Terminamos la llamada y me acuesto a dormir.
CENA: PEDIDA DE MANO
Sophia: Por fin nos comprometeremos formalmente; estamos aquí esperando a Olivia; no sé por qué aún no llega, es la única que hace falta.
Emilia: No te preocupes, hija, tu hermana me llamó y dijo que venía en camino, aunque sonaba algo extraña. Angelica, qué linda estás y cuéntame cómo están tus padres.
Angelica: Muy bien, señora, gracias por preguntar. Como ya sabe, ambos son ministros y, por su trabajo, no pueden estar todo el tiempo conmigo, pero siempre están al pendiente; no los puedo juzgar, nunca me ha faltado nada y sé lo más importante, que me aman.
Emilia: Claro que sí, mi niña, ellos te aman con su vida. Bueno, pasaremos a la mesa; por favor, hija, ve al lado de Jeins. Elizabeth, ¿ya pediste el champagne? Porque no lo veo en la mesa.
Elizabeth: Claro que lo pedí, no sé por qué aún no lo traen. Ah, mira, allí viene. No sabes lo feliz que estoy con esta unión; esta será una gran familia.
Jeins: Escúchenme, por favor. Aunque falta Olivia, creo que debo empezar con esto. Como saben, Sophia es mi novia, pero quiero que sea aún más importante en mi vida. Ustedes no lo saben, pero he estado muy enamorada de ella desde que tengo uso de razón y nunca tuve el valor de decírselo. Por eso hubo tantos malentendidos. Hoy quiero dejar algo claro: la amo con todo mi corazón. Podría decirles que la amo tanto que mi vida sin ella no tendría sentido; me volvería loco. Por eso quiero que estén aquí en este momento, cuando finalmente nos uniremos como marido y mujer. Juro que será hasta que la muerte nos separe.
Benjamin: Jeins, al escucharte decir todas esas palabras, mi corazón de padre se sintió tranquilo porque sé que en serio la cuidarás, amarás y respetarás todos los días de tu vida. Hija, soy tan feliz por ti; te amo, mi pequeña, y gracias a todos los presentes por siempre estar conmigo y con mi familia.
Olivia: Entro con Maia al salón que reservaron para la pedida de mano de mi hermana; todos nos miran y se ven algo sorprendidos al verme tomar la mano de Maia. Los miro y digo: "Qué gran discurso has dado, brujito, jajajjaja, pero dime quién lo escribió; ven aquí y abraza a tu cuñada.
Jeins: Pensé que no llegarías, brujita, ¿y qué haces aquí con ella? ¿No te preocupa lo que pueda pasar si tus padres saben de tu relación con ella?
Olivia: No te preocupes por eso, la traje; no quiero que esté más escondida, ella merece conocer a mi familia. Volteo a ver a Sophia y le doy una cálida sonrisa: "Hermanita, felicidades, te amo y no sabes lo feliz que estoy por ti.
Sophia: Mi hermana empieza a hablar, pero mi estado de shock no desaparece. Miro a la mujer detrás de ella y le digo: "Olí, ¿qué haces? ¿Te volviste loca porque la trajiste? Mira cómo están mis padres de confundidos. ¿Qué vas a hacer ahora?
Emilia: ¿Qué tanto cuchichean ustedes dos? Pasen, ¿quién es ella, Olivia, y por qué la tomas de la mano?
Olivia: Madre, ella es Maia, es hija de un cliente de mi padre; allí la conocí. Es algo que quiero decir en este momento; sé que no es el lugar y lo sé, pero debo hacerlo, ella es mi novia. El salón se quedó en un completo silencio; mi corazón acelerado se normaliza. Tomé a Maia de la mano fuerte.
Maia: Mucho gusto, soy Maia Macardi, espero que todos estén bien y es un placer por fin conocerlos a todos.
Emilia: ¿De qué hablas, Olivia? ¿Te golpeaste la cabeza o qué diablos te pasa, porque dices esto y ahora? Y usted, señorita, le pido encarecidamente que se vaya de este lugar donde no es bienvenida, y tú ven conmigo, tenemos que hablar inmediatamente de esto.