NovelToon NovelToon
Enemigos

Enemigos

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Posesivo / Amor-odio
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: juliana scotella

Siempre hubo odio entre ellos. Desde el primer momento, las miradas estaban cargadas de desprecio, las palabras eran cuchillos y las peleas, inevitables. Eran enemigos por naturaleza… o eso creían.
Pero todo cambia cuando él descubre un secreto que nunca debió salir a la luz.
A partir de ese instante, la tensión deja de ser solo odio. Las emociones se vuelven confusas, peligrosas, irresistibles. Lo que antes era rechazo empieza a transformarse en algo mucho más intenso… algo que ninguno de los dos sabe cómo controlar.
¿Es posible que entre enemigos nazca el amor?
¿O todo es solo una ilusión provocada por lo que ahora los une?
En un mundo donde los instintos pueden más que la razón, cruzar esa línea podría cambiarlo todo… para siempre.

NovelToon tiene autorización de juliana scotella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 15 :Eres mio Dante

La puerta se abrió de golpe.

Y ahí estaba él.

Irán.

Con la mandíbula tensa.

Los ojos encendidos.

Y esa presencia que llenaba toda la habitación en un instante.

—¿Qué carajo sucedió?

Su voz rompió el silencio como un disparo.

Cerró la puerta detrás de sí sin apartar la mirada de mí.

—Y no me mientas. Pude sentir tus feromonas desde kilómetros.

...Dante (pensamiento)...

Genial. Como si esto no fuera ya suficientemente complicado.

Intenté mantener la calma.

La misma expresión fría de siempre.

Como si nada hubiera pasado.

Como si no acabara de descubrir que mi vida había dado un giro imposible.

—Estas cosas pasan cuando vivís en una guerra entre mafias.

Respondí, encogiéndome apenas de hombros.

Irán soltó una risa seca.

Sin humor.

Sin diversión.

Solo frustración.

—Eso ya lo sé.

Se acercó a la cama.

Cada paso medido.

Peligroso.

—Pregunté qué pasó.

Su mirada se endureció.

—Y quién lo hizo.

Tragué saliva.

No por miedo a él.

Sino por lo que no podía decirle.

—Fue la mafia de Critibarl.\=Contesté al fin.

—Hubo una batalla.

Desvié la mirada un instante.

—Pero estoy bien.

Mentira.

—No sucedió nada.

...Dante (pensamiento)...

Bueno, casi nada.

Irán arqueó una ceja.

Claramente nada convencido.

—Estás en un hospital.

Se inclinó hacia mí.

Lo suficiente para invadir mi espacio.

—Eso no entra en mi definición de "estar bien".

Apreté la sábana entre los dedos.

Molesto por lo fácil que lograba alterarme.

—Es un hospital privado.

Le recordé.

—En mi territorio.

Entrecerré los ojos.

—¿Cómo pudiste entrar?

Una pequeña sonrisa apareció en sus labios.

La clase de sonrisa que siempre anunciaba problemas.

—Tengo mis métodos.

...Dante (pensamiento)...

Por supuesto que los tiene.

Rodé los ojos, aunque una parte de mí sintió alivio al verlo allí.

Y odié lo mucho que me tranquilizaba.

Irán se quedó observándome.

Demasiado atento.

Como si buscara algo.

Como si supiera que había más.

Y tal vez—

Lo sabía.

—Me estás ocultando algo.\=Dijo finalmente.

No era una pregunta.

Era una certeza.

Mi corazón se tensó en el pecho.

...Dante (pensamiento)...

Todavía no.

No estoy listo para decirlo.

—No, nada.\=Respondí.

Demasiado rápido.

Demasiado firme.

Como si eso pudiera volverlo verdad.

—Además…

Sostuve su mirada.

Aunque mi pulso ya se estaba acelerando.

—Si te estuviera ocultando algo, no tendría por qué decírtelo.

El silencio que siguió fue pesado.

Peligroso.

Irán ladeó apenas la cabeza.

—Claro.

Su voz sonó tranquila.

Demasiado tranquila.

—No tenés que decirme nada.

Repitió.

Pero la molestia era evidente.

—Después de todo…

Di un suspiro, intentando mantener el control.

—¿Desde cuándo somos algo como para tener que contarnos todo?

Las palabras salieron más frías de lo que pretendía.

Más crueles.

Y en cuanto las dije, quise recuperarlas.

...Dante (pensamiento)...

Idiota.

No era eso lo que quería decir.

Irán soltó una risa breve.

Vacía.

Sin humor.

Sus feromonas cambiaron al instante.

Más densas.

Más oscuras.

—No somos nada.

Repitió.

Y eso dolió más de lo que debería.

...Dante (pensamiento)...

No quise decir eso…

—Yo…

Intenté corregirme.

Pero él no me dejó.

Se acercó lentamente.

Un paso.

Luego otro.

Cada movimiento calculado.

Cada centímetro robándome el aire.

Mi corazón golpeaba con tanta fuerza que estaba seguro de que podía escucharlo.

—¿Yo qué?

Preguntó en voz baja.

Peligrosamente baja.

Se inclinó sobre mí.

Sus ojos fijos en los míos.

Intensos.

Imposibles de evitar.

—Sos mi omega.

Su mano rozó mi mejilla.

Suave.

En contraste absoluto con la firmeza de sus palabras.

—Te lo recuerdo.

Mi respiración se cortó.

...Dante (pensamiento)...

No deberías disfrutar tanto escuchar eso.

Irán acortó la poca distancia que quedaba.

Su frente rozó la mía.

—Sos mío, Dante.\=Susurró.

Cada palabra atravesándome por completo.

—No lo olvides.

...Dante (pensamiento)...

Y ese es precisamente el problema.

—Yo...

Intenté hablar.

Pero la intensidad de sus feromonas me afectaba mucho más de lo que quería admitir.

Me costaba pensar con claridad.

Me costaba incluso respirar con normalidad.

—Yo no quise decir eso.

Aclaré al fin.

Apartando la mirada.

Temiendo que, si lo miraba demasiado tiempo, pudiera leer todo lo que intentaba ocultar.

Todo.

Irán no me lo permitió.

Sus dedos sujetaron mi mentón con firmeza.

Obligándome a volver a verlo.

—Pero lo dijiste.

Su voz era baja.

Controlada.

Y eso la hacía aún más peligrosa.

—Mírame cuando te hablo, Dante.

...Dante (pensamiento)...

Está enojado.

Lo supe al instante.

No había "cariño".

Ni "pequeño".

Ni esa diversión constante que solía acompañarlo.

Solo mi nombre.

Seco.

Directo.

Y, por alguna razón, eso me afectó más de lo que esperaba.

—Lo sé.\=Susurré.

Casi avergonzado.

Sus ojos recorrieron mi rostro.

Analizándome.

Como si buscaran cada grieta en mi armadura.

—Me ocultás algo, Dante.

No sonó como una acusación.

Sonó como una oportunidad.

Una última oportunidad.

...Dante (pensamiento)...

Decíselo.

Tenés que decírselo.

Pero el miedo pesaba demasiado.

El miedo a su reacción.

A la reacción de todos.

A lo que vendría después.

—Nada que debas saber.

Las palabras salieron antes de que pudiera detenerlas.

Y en cuanto lo hice...

Supe que había cometido un error.

...Dante (pensamiento)...

Perfecto, Dante.

Siempre encontrando la peor respuesta posible.

—Está bien.

Su voz fue extrañamente tranquila.

Demasiado.

Se alejó de mi cama con pasos lentos.

Controlados.

Pero podía sentir la molestia en cada uno de ellos.

La rabia contenida.

—Yo me encargaré de Critibarl.

Lo dijo con una frialdad que me recorrió la espalda.

Y con algo más.

Algo oscuro.

Algo que prometía sangre.

—¿Qué?

Me incorporé un poco más.

La alarma disparándose en mi pecho.

—No.

Fruncí el ceño.

—¿Qué vas a hacer?

Irán se detuvo junto a la puerta.

Giró apenas el rostro.

Lo suficiente para que pudiera ver esa media sonrisa peligrosa.

—Nada que debas saber.

Utilizó mis propias palabras.

Y dolieron más de lo que esperaba.

...Dante (pensamiento)...

Bien jugado.

Antes de que pudiera responder...

Se fue.

La puerta se cerró detrás de él.

Y el silencio cayó sobre la habitación.

Pesado.

Asfixiante.

Lo sostuve durante unos segundos.

Solo unos segundos.

Después.

—¡Mierda!

El grito escapó de mi garganta antes de poder contenerlo.

Golpeé la cama con fuerza.

Una vez.

Luego otra.

Toda la frustración.

Toda la culpa.

Todo el miedo.

Saliendo al mismo tiempo.

Las lágrimas llegaron después.

Calientes.

Imposibles de detener.

Dante (pensamiento)

Lo arruiné.

Me cubrí el rostro con ambas manos.

La respiración temblando.

—Idiota…

Susurré entre dientes.

No sabía si hablaba de él.

O de mí.

Probablemente de los dos.

Dante (pensamiento)

Solo quería protegerlo.

Pero había conseguido exactamente lo contrario.

Lo había enfurecido.

Lo había herido.

Y ahora..

Iba a hacer algo impulsivo.

Algo peligroso.

Porque Irán, cuando estaba furioso, no conocía la palabra "moderación".

Apoyé una mano sobre mi vientre de manera instintiva.

El gesto me congeló por completo.

El recordatorio.

La realidad.

...Dante (pensamiento)...

Y todavía no lo sabe.

Otra oleada de lágrimas me nubló la vista.

—Esto es un desastre…

Murmuré.

Porque lo era.

Y apenas estaba comenzando.

1
ISABELRUIZDIAZ[BETA]😈🖤
hermoso
Yandisita
pon fotos de los protagonistas
Yandisita
Dante esta embarazado yupi
Juli: Quizás si, quizá no, ya veremos 🤔
total 1 replies
Yandisita
me encanta simplemente fenomenal
Yandisita
increíble historia me atrapó más capítulos por favor no dejes de escribir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play