En medio de una batalla constante entre los cazadores Butterfly y los licántropos...
Scott Brown, un joven butterfly que busca acabar con ambos bandos... y Julieta Hoffnung, la princesa de uno de los Clanes de los Licántropos, que busca salvar a su pueblo de los cazadores y de otros Clanes... terminan por sellar sus destinos al cruzar sus historias en una fiesta.
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Capitulo #1: Romeo Blue
⚠️ ESTE EPISODIO ESTA NARRADO POR SCOTT BROWN⚠️
Oh Querido Diario…
Hoy el día estaba nublado, no llovía pero el cielo daba la sensación de que lo haría en cualquier momento, el olor a humedad envolvía toda la calle y mi corazón latía muy rápido.
¿Por qué te preguntarás, querido Diario?
Bueno…
No suelo ir mucho de fiestas pero mamá me forzó a ir a la fiesta de cumpleaños de mis hermanas mayores para que conociera a más personas.
Ella siempre esta con eso de que debo salir, que en su juventud pasó por lo mismo y sus típicos discursos de la ansiedad.
No quise responderle diciéndole todo lo que pensaba sobre su idea de ser sociable porque es muy sensible, con solo decir que cuando yo tenía 13 años, le dije la palabra con “P” y se la pasó llorando todo el día, tanto que incluso vino mi abuelita Flor a regañarme.
Siendo sincero a veces me cae mal, pero… es todo lo que tengo, mamá y Samy son mi todo mi mundo.
Pero volvamos al principio y no nos vayamos por la tangente, querido Diario…
Forzada por mi hermana mayor, fui a una fiesta en la mansión de nuestro bisabuelo, a decir verdad era la primera vez que ponía un pie en esa casa.
Creo recordar que fue abandonada hace muchísimos años por rumores sobre bestias con colmillos y orejas de lobo o para que se entienda mejor ¡Hombres lobo!
—¡Scott! ¡Levántate! —me regaño Samy tirándome del brazo—
—Ugh, oye no me llames así, soy Ashy
—Scott, no tenemos tiempo para esto, levántate y que está es nuestra parada
—Bien —gruñí siguiendo a mi hermana mayor como si fuera un pollito persiguiendo a su mamá—.
La casa de nuestro bisabuelo estaba en medio de un bosque cubierto de nieve, había un pueblo cerca, si es que cerca significaba tener que cruzar un maldito puente cubierto de nieve y hielo.
—Samantha Pawn por Damián… Ashley Pawn por Holly… Liza Pawn por Syd… —leí en voz baja viendo las viejas firmas de mis tías—.
—¡Scott! ¡No te quedes atrás!
—¡Ya voy! Ugh, y ya te dije que soy Ashy no Scott, Scott es un nombre muy estúpido
—Jajaja, pero Ashy es un nombre muy ridículo, idiota. Además Scott te queda bien por tu cara de idiota inmadura
—No me queda bien, es un nombre aburrido y tonto. Tsh, sigo sin entender como a mamá se le ocurre llamarme así. No me gusta
—Mira el lado positivo, no te llamaron Kairo como a mí jaja, ese si que es un mal nombre
—Mamá sí que es pésima con los nombres, pero al menos tú te lo pudiste cambiar a Samantha
—Jaja, mira el otro lado positivo, si consigues ahorrar dinero tal vez puedas hacerlo
—Pff, no voy a gastarme dinero en eso
—¡Cómo digas, Scott!
El frío era una cosa que cada vez nos golpeaba más y más al punto en el que ni siquiera te daban ganas de sacar las manos de la sudadera.
—Este lugar es una completa porquería, ahora entiendo porque ninguno de nuestros tíos se mudo a la mansión del abuelo
—S-sí, eso es raro, suponiendo que Riley se quedo con la casa de nuestra bisabuela
—Mehh, la casa de la abuela Nataly es más cómoda que esta mierda
—Eso no es tan difícil.
—Sí… hasta un baño lleno de orina es mejor
—Ugh, cualquier lugar es mejor que esta mierda de sitio —dije acomodando mi bufanda para cubrir mi nariz, la cual estaba roja por el frío—.
Tenía mucha suerte de que mi madrastra me hubiera forzado a llevar su bufanda azul para cubrir la mitad de mi cara.
—¡Oye! Scott, no quieres hacer angeles de nieve —bromeó Samy apuntando a unas huellas en la nieve—. Parece que alguien ya estuvo aquí antes
En otra situación ver tanta nieve me hubiera emocionado muchísimo pero en plena noche y en pleno bosque daba escalofríos el lugar.
—¿Quieres que muera o que? Hace tanto frío que hacer un angel en el nieve me mataría de hipotermia
—Jaja, cierto pero… dime ¿Crees que sean reales?
—¿Qué? ¿Las huellas?
—No, lo que cuentan las leyendas sobre el bosque
—N-no —negué con la cabeza con un pequeño susurró—.
—Solo espero y no vengan… mi tía dijo que los cazadores salen de vez en cuando en las noches de nieve
—¿Ca-Cazadores? Creí que estaba prohibido la caza en Honey city
—Sí, pero supongo que al estar en la frontera de la ciudad, eso aplique aquí
—Dudo que la ley funcione así —añadí con un suspiro—.
Cuando llegamos a la mansión de nuestro abuelo nos encontramos con los invitados siendo recibidos por mi otra hermana mayor.
—¡Oigan! ¿Por qué tardaron tanto? Ya hasta casi se acaba el alcohol —bromeó nuestra otra hermana—.
—Lily, no todos tenemos un novio super guapo con un auto de último modelo —le respondió Samy con un suspiro—.
—¿Celosa? Porque yo tengo mejor vida que tú a pesar de ser mellizas
—¿Mejor vida? —le cuestionó levantando su ceja y entrando al interior de la mansión, no sin antes darle un empujón a Lily—.
—¡Oye! —se quejó alzando los brazos con su vaso en su mano—. Más cuidado
Continúe siguiendo a Samy como un pollito, viendo en el camino a cada uno de los invitados de la fiesta; eran un completo desastre, olían feo como a sudor mezclado con alcohol, ni hablar de la música que estaba a todo volumen y te causaba migraña, a mi parecer todos eran unos completos borrachos.
—¡¡Ya llegó la otra cumpleañera!! —gritó un chico abrazando del hombro a mi hermana al mismo tiempo que alzaba una botella de vino—.
—Jaja, Damián, espera no te me pegues tanto que apestas un poquito —dijo mi hermana forzando una sonrisa—
No entendía como a mis hermanas les gustaba estar todo el día en un lugar tan ruidoso y apestoso, ni siquiera los chicos eran tan guapos como para soportar.
—Samy, cuánto falta para…
Intenté seguirle el paso a mi hermana pero ella de un momento a otro se perdió de mi vista entre todos los invitados.
—¡¿Samy?! —grité volteando a los alrededores—.
Y después de tan solo un segundo de haberla perdido, la encontré encima de una mesa bebiendo como loca.
—¡¡Feliz cumpleaños para mi!! ¡¡Feliz cumpleaños para mi!! —cantó Samy borracha encima de una mesa acompañada de sus amigas—.
“¿Es en serio?” Pensé viéndola con la ceja levantada
Mientras los demás estaban ocupados tomando hasta desmayarse, subí al segundo piso en donde estaban las habitaciones de la mansión. Por lo que veía, la mansión estaba tan abandonada que ni siquiera le habían hecho mantenimiento todos estos años.
El pasillo del segundo piso estaba infestado de telaraña, lo curioso fue que ni siquiera habían arañas por la zona, solo polvo y un olor a abandonado.
Para no quedar aturdido por la música que estaban escuchando a todo volumen, me puse mis audífonos para escuchar música, al menos así si tenía jaqueca, sería por mis mierdas y no por unos borrachos.
Caminé por unos minutos por los pasillos con mi mochila colgando en mi espalda hasta que llegué a la habitación en donde mi bisabuelo solía dormir.
Era una habitación muy desordenada, y no solo eso, había arañazos en las paredes casi como si un oso hambriento hubiera tenido una pelea ahí dentro y en el escritorio viejo de mi abuelo había una nota llena de tierra, dicha nota decía:
“Querido Romeo azúl…
Esto es imposible Charlotte es imposible de controlar, me dijiste que mis hijos no iban a heredar la maldición y te equivocaste…
No debí haber dejado que ese monstruo que llamas hijo, nos convenciera de ir a esa mansión, ahora estoy condenado a vivir por la eternidad con el rostro de horror de Darwin, antes de ser devorado por su gemela, Charlotte.
Atentamente M. Hoffnung”
Al leer la nota que al parecer le habían dejado a mi bisabuelo pude escuchar como algo se movía dentro del pasillo, volteé lo más rápido que pude, alcanzando a ver unos afilados ojos blancos que estuvieron viéndome por unos pocos segundos.
—¿Qué? —susurré retrocediendo de miedo al ver esa cosa—.