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Selena Y El Don De Las Tinieblas

Selena Y El Don De Las Tinieblas

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Matrimonio contratado / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:2.1M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Edna Garcia

Traicionada por su propia hermana y sacrificada como moneda de cambio por su familia, Selena Sanches vio cómo sus sueños de amor se derrumbaban cuando Ingrid falsificó sus exámenes prenupciales.
Considerada “estéril”, Selena fue descartada por Cássio Álvarez, el hombre que juró amarla y con quien iba a casarse… pero él decidió casarse con Ingrid sin dudarlo.

Humillada y sin apoyo, Selena creyó que nada podía empeorar, hasta que su padre la ofreció como esposa al misterioso y temido Henrico Garcês, un mafioso al que nadie jamás se atrevía a mirar a los ojos. Un hombre que vive en las sombras, rodeado de rumores, poder… y peligro.
Ahora, unida a un desconocido que inspira tanto miedo como fascinación, Selena deberá descubrir si este matrimonio forzado será su ruina…
o su salvación.

NovelToon tiene autorización de Edna Garcia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15

Henrico volvió a casa ya de noche.

La puerta se abrió y, al entrar, encontró la sala iluminada solo por las luces suaves de las lámparas. La casa estaba silenciosa, acogedora… pareciendo un hogar de verdad.

Hermínia informó con una sonrisa discreta:

— Su esposa está esperando para la cena, Don Henrico.

Él asintió, acomodando el saco, y caminó hasta el comedor.

Selena estaba allí.

Usaba un vestido ligero, de tejido fino, que destacaba su piel suave. Había arreglado el cabello de lado, y el brillo en sus ojos era sereno — pero también había nerviosismo, uno que Henrico reconoció inmediatamente.

— Llegué, querida — dijo él.

Selena alzó la mirada y sonrió.

— Te estaba esperando.

La cena fue tranquila.

Conversaron más de lo que de costumbre.

Selena rió dos veces, y Henrico percibió que le gustaba oír ese sonido.

Él contaba pequeñas historias de la infancia, y ella hablaba de las cosas simples que le gustaban.

Cuando la cena terminó, Henrico colocó la servilleta sobre la mesa y observó a Selena por algunos segundos.

Ella sintió el corazón acelerar.

— ¿Subimos? — preguntó él, la voz baja, aunque no impositiva.

— Vamos… — respondió ella, casi en un susurro.

Subieron las escaleras lado a lado.

Cuando entraron en el cuarto, Henrico cerró la puerta despacio, sin prisa, sin tensión.

Selena estaba nerviosa, y él lo percibió.

Se aproximó con calma, tocando la barbilla de ella con delicadeza.

— No me tengas miedo, más con tu permiso quiero finalizar lo que comenzamos ayer.

— No tengo miedo… — respondió ella, sincera. — Solo… no sé cómo va a ser.

Henrico sonrió de lado.

— Va a ser a nuestro tiempo. A tu tiempo, Selena, te confieso que generalmente no consigo ser muy gentil, a la hora del sexo, más sabiendo que aún eres virgen, prometo ser cariñoso y paciente, a pesar de ser difícil, pues te he deseado mucho.

Él se aproximó más, despacio, como si esperara permiso a cada paso.

Selena respiró hondo, reuniendo coraje, y colocó la mano en el pecho de él.

El toque leve despertó algo profundo en Henrico.

Él sujetó la cintura de ella con suavidad, atrayendo su cuerpo para más cerca, y entonces la besó.

Un beso lento.

Profundo.

Respetuoso.

Que decía más que cualquier promesa.

Selena respondió al beso con vacilación al inicio, pero luego sus labios encontraron el ritmo de los de él.

Henrico la abrazó por la cintura, sintiendo el temblor leve que ella intentó disimular.

— Está todo bien… — murmuró él contra sus labios.

Ella asintió.

Henrico pasó la mano por detrás de la cabeza de ella, entrelazando los dedos en su cabello largo. El toque era suave, cuidadoso, como si él tuviera miedo de lastimarla.

Selena colocó la palma de la mano en la nuca de él y profundizó el beso.

Henrico sonrió durante el beso, admirado con la entrega de ella.

— Eres linda, Selena, te deseo tanto.— susurró él, apoyando la frente en la de ella.

Selena sintió el rostro calentarse, sabía que aquellas palabras no eran un "te amo" más estaba feliz por despertar el deseo de Henrico.

— Y tú… — ella respiró hondo, sin coraje de terminar.

— ¿Yo…? — él provocó, con una sonrisa suave.

— Eres bonito… de más. — confesó finalmente.

Henrico deslizó los dedos por la mejilla de ella.

— Qué bien que pienses eso… porque no imaginas cuánto te encuentro perfecta.

El corazón de Selena latió fuerte.

Henrico la condujo hasta la cama con calma, sin prisa, sin urgencia.

La ayudó a sentarse, arrodillándose delante de ella, sujetando sus manos.

— Selena… — dijo él, mirando en los ojos de ella. — Si quieres que pare, en cualquier momento… paro. Está en tus manos.

Los ojos de ella brillaron.

— Yo… no quiero que pares, yo también quiero vivir este momento contigo.

Henrico se levantó despacio, aún sujetando las manos de ella, y se acostó al lado.

Selena sintió el calor del cuerpo de él, la respiración, la presencia fuerte — pero no amenazadora.

Henrico besó su hombro, el cuello, la comisura de la boca… siempre controlado, siempre atento a la reacción de ella.

Despacio ellos se desvistieron, y las caricias fueron quedando cada vez más osadas.

Henrico besó y acarició cada parte del cuerpo de Selena.

Al percibir que ella estaba bien excitada, entonces comenzó a penetrarla, con calma, no paró de acariciarla, besarla todo el tiempo.

El dolor era intenso, más el placer de pertenecer a Henrico, también era inmenso.

Selena soltó un gemido de dolor, lo que hizo Henrico preguntar.

— ¿Está todo bien, quieres que pare?

— No, quiero que continúes, está doliendo mucho, más es soportable.

— Estás muy apretada, más luego te acostumbrarás, y el dolor dará lugar solamente al placer, ahí vas a conocer a Don Henrico en la cama, mi querida Selena.

Y entonces, como dos almas que finalmente se encontraban, ellos se entregaron uno al otro.

No hubo prisa.

No hubo miedo.

Solo cariño.

Solo deseo envuelto en respeto.

Solo dos desconocidos que, por una noche, finalmente comenzaron a reconocerse como marido y esposa.

En aquella noche, Henrico no fue el Don de las Tinieblas.

Él fue apenas Henrico.

Y Selena no fue la novia vendida — fue la mujer que él eligió.

Cuando todo terminó, Henrico atrajo a Selena para sus brazos, protegiéndola en el pecho de él.

Ella se durmió allí, envuelta en la seguridad que nunca tuvo.

Él besó la coronilla de la cabeza de ella y murmuró, casi sin percibir:

— ¡Mi vida! Tengo miedo de lo que estoy comenzando a sentir por ti.

Selena no oyó.

Pero aquella palabra marcaría el destino de los dos.

1
mariposa
El error fue hacerle caso a los padres.
mariposa
Selenio nunca tuvo el apoyo de alguien.
Marian Gutierrez
wuaoooo que bello, me encantó ese hombre ya está rendido y más que dominado jejeje. felicidades por tu novela autor@
Violette Hernandez
pues será el sereno, pero a mí lo único que no me cala es que la Sabrina siga de sanguijuela viviendo con él, total para ella súper porque no va a trabajar ya que él tiene para mantener a sus dos mujeres, eso es como cobrar el favor de haberlo escuchado y follado en su momento.
Violette Hernandez
Siiiiii, tiene todo, un hijo, una esposa, una entenada y la querida, y ya recuperada milagrosamente, así cuando Selena no pueda estar con él, Sabrina llega al quite , jajajaja, francamente no me gustó que dejara a la vieja con la que estuvo Henrico cogiendo durante largo tiempo.
Violette Hernandez
pues lo más seguro es que si lo ayude, pues si ayudó y tiene viviendo vida de princesa a la que se revolcó con el marido, quien sabe cuánto tiempo, pues seguro ayuda a la hermanastra 😂😂😂
Violette Hernandez
Pues ya que a fuerza estará en la vida de éstos dos,de perdido que sea como una hermana y se salve para que ella cuide de su hija y no le quite la atención al primogénito de Henrico, francamente no me gustaría que ellos adoptarán a la bebé
Violette Hernandez
va bien,lo único que a mí no me gusta, es que la mujer que estuvo de amante de él,viva con ellos y sobre todo que los comprometió a quedarse con su cría,le hubiera dado dinero para un tratamiento y mandarla lejos si quería ayudarla.
Violette Hernandez
de repente una que otra palabra no se acomoda bien en la oración, pero ya que, y como que muchas atenciones también para la mujer con la que él se acostaba, pues no,ya exagerada con taparla como a una invalida no??? espero no la sigan poniendo taaan "dulce", con la mujercita ésa, que se sospecha el porque no quiere que cheque Henrico con otros doctores
Violette Hernandez
según ella llevaba días sin comer y resulta que es dueña de un antro o un lugar en dónde tiene trabajando a sus chicas?? 😂 o sea si es una trampa
Violette Hernandez
Estoy de acuerdo, francamente al poner que no le pareció que Selena se quedará,da mala espina y ojalá y sea descartable ése dizque embarazo porque no le creo nada
Violette Hernandez
yaa jajajaja me había perdido, Silvia es la mamá del ex y Patricia la de Ingrid 🤦🏻, bueno voy bien. Ahora sí me hubiese gustado imágenes de los protagonistas, pero ya la estoy leyendo terminada
Violette Hernandez
Silvia y Patricia son la misma? digo porque de repente cambia nombre
Violette Hernandez
habrá imágenes de ellos?
Violette Hernandez
prácticamente no es su hermana 😅,es la hermanastra
yudith del carmen betancourrt abanes
jajaja este hombre parece un caballo desbocado no tiene freno no para nadie no tiene filtra para adelante para allá
yudith del carmen betancourrt abanes
me facina ésta historia
yudith del carmen betancourrt abanes
excelente historia muy buena narración en verdad felicito de corazón a la escritora sigue escribiendo buen argumento todo va muy fae excelente👏👏👏👏👏👏👏👏
yudith del carmen betancourrt abanes
tienes una nueva oportunidad aprovéchala al máximo
yudith del carmen betancourrt abanes
hay un dicho hoy por ti y mañana por mí nada dura para siempre
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