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TU, MI HISTORIA INESPERADA

TU, MI HISTORIA INESPERADA

Status: Terminada
Genre:Grandes Curvas / Romance de oficina / Completas
Popularitas:21.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Yazz García

NOVELA +18 ⚠️

Julieta Álvarez siempre ha creído que el amor merece segundas oportunidades. El problema es que lleva tres años dándole oportunidades a la persona equivocada.

Cuando finalmente decide ponerle punto final a una relación que solo le ha dejado secretos, excusas y demasiadas decepciones, lo último que espera es que su vida se complique todavía más con la llegada de Alejandro Santana.

NovelToon tiene autorización de Yazz García para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16

...JULIETA ÁLVAREZ...

La casa ya era un manicomio.

Entre estilistas corriendo con secadoras, el vapor de las planchas, mi mamá gritando por el ramo de flores y Sabrina al borde de un ataque de nervios, yo solo pensaba en sobrevivir.

Me puse el bendito vestido rosa pastel. Para sorpresa de Carolina y Rebecca —que me barrieron con la mirada en cuanto bajé las escaleras—, no me veía mal. El corte me favorecía y el maquillaje ligero resaltaba mis ojos.

A las doce del mediodía, frente a la imponente iglesia, la Jeep negra de Alejandro se orilló junto a la acera.

Cuando bajó, a más de una tía se le cayó el abanico al suelo. Vestía un esmoquin negro impecable, hecho a medida, que remarcaba sus hombros anchos y su porte imponente.

Tenía el cabello peinado hacia atrás con precisión y esa aura de frialdad y elegancia que hacía que la gente se hiciera a un lado instintivamente al verlo pasar.

Se acercó a mí ignorando los murmullos de mis parientes y el susurro venenoso de Carolina a lo lejos.

—Te ves deslumbrante, pajarito —murmuró con esa voz grave, tomándome de la mano para besarme los nudillos.

Había una rigidez inusual en sus hombros, una mirada distante que escaneaba el lugar con cierta paranoia y una mandíbula tan apretada que parecía de piedra. Estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano por sonreírme, pero la tensión lo estaba consumiendo por dentro.

—Alejo... ¿estás bien? —le pregunté en un susurro, acomodándole la solapa del saco—. Anoche no me dijiste nada y hoy te noto... lejano.

—Estoy perfectamente, Julieta —respondió de inmediato, aunque la rapidez de su respuesta lo delató. Me rodeó la cintura con el brazo, pegándome a su costado con una posesividad casi desesperada—. Solo son tonterías del trabajo que no arreglé anoche.

Durante la ceremonia religiosa, Alejandro se mantuvo a mi lado como un guardián silencioso.

Su actitud antipática con el resto del mundo era evidente: a mi tío le respondió con un asentimiento seco cuando intentó hacerle plática, y a Carolina le lanzó una mirada tan gélida cuando intentó coquetearle antes de entrar que la dejó muda el resto de la misa.

Sin embargo, cada tres minutos sentía cómo su teléfono vibraba en el bolsillo interior de su saco. Él ni siquiera lo sacaba, pero su agarre en mi mano se volvía más firme, casi doliéndome, como si tuviera miedo de que si me soltaba, su realidad se fuera a desmoronar.

Al salir de la iglesia rumbo a la recepción en la hacienda, el ambiente prometía un desastre. Roberto estaba parado a unos metros junto a Sofía, luciendo un ojo ligeramente hinchado, mirándome con un odio puro.

¿Cuando se hizo eso?

Que yo sepa solo le di una patada en la entrepierna.

Alejandro lo notó, pero apenas le dedicó una mirada de absoluto desprecio antes de abrirme la puerta del auto.

—Prepárate, Alejo —le dije al subirme, tratando de aligerar el aire—. Ahora viene la fiesta, el alcohol y los chismes de mi familia.

Alejandro se puso al volante, me miró de reojo y soltó una sonrisa amarga mientras su teléfono volvía a vibrar por décima vez en diez minutos.

—Créeme, Julieta —dijo en tono bajo, casi para sí mismo—, nada de lo que pase en esta fiesta se compara con el desastre que me está esperando afuera.

La recepción en la hacienda era un despliegue de lujo, flores blancas y copas de champaña girando en charolas de plata.

Sin embargo, para nosotros dos, la fiesta apenas comenzaba y la tensión ya era sofocante.

Caminamos armados brazo con brazo hacia la mesa reservada para las damas de honor. Apenas nos acercamos, mi mamá nos detuvo con una mirada analítica, recorriendo a Alejandro de arriba abajo con evidente recelo.

—Julieta —dijo mi madre en tono seco—, no me presentas a tu... acompañante.

—Alejandro Santana —se adelantó él, ofreciéndole la mano con cortesía —. Un placer, Sra. Álvarez.

—Vaya, Julieta... —intervino Carolina, mirándolo de arriba abajo con una sonrisa maliciosa—. Qué bien te lo tenías guardado. Solo espero que este no sea casado también, porque ya sería el colmo.

Alejandro ni siquiera se inmutó. Giró despacio el rostro hacia Carolina y la barrió con una mirada tan gélida y llena de superioridad que a la rubia se le borró la sonrisa al instante.

—Le aseguro que mis asuntos están perfectamente en orden, señorita —respondió Alejandro con voz pausada y dura—. Debería preocuparse más por los suyos. Con su permiso.

Nos sentamos y, a los pocos minutos, Sabrina se acercó sonriente de la mano de su flamante esposo. Ambos traían sus copas de champaña para saludar a la mesa y hacer las rondas de agradecimiento.

—¡Hola a todos! —exclamó Sabrina resplandeciente en su vestido de novia, antes de posar la mirada en Alejandro—. Vaya, no nos habíamos saludado bien. Alejandro, ¿verdad?

—Así es. Felicidades a los novios —respondió él, poniéndose de pie de inmediato para estrechar la mano del esposo de Sabrina con un apretón firme.

Sabrina sonrió con cierta curiosidad, clavándome los ojos con discreción antes de volver a mirar a Alejandro.

—Muchas gracias. Y cuéntanos... ¿eres la pareja de Julieta? —preguntó directamente, sin rodeos pero sin mala intención, solo con esa superficialidad curiosa que la caracterizaba.

—Nos estamos conociendo —intervine de prisa, sintiendo las mejillas arder mientras le daba un pequeño trago a mi copa para maquillar los nervios.

Alejandro me miró de reojo con una ceja ligeramente alzada y un destello divertido en los ojos, aunque no me contradijo.

—Exacto. Nos estamos conociendo —asintió él con una sonrisa enigmática, volviendo a tomar su asiento.

Durante la fiesta, Alejandro no se despegó de mí. Si Carolina o Rebecca intentaban soltar algún venenito, él las cortaba con una sola palabra. Conmigo, en cambio, era atento y dulce.

Pero la fachada perfecta se estaba agrietando.

Cada cinco minutos, la pantalla de su teléfono —boca abajo sobre el mantel— volvía a iluminarse. Alejandro apretaba el puño debajo de la mesa y el pulso en su mandíbula latía desbocado.

Cuando la música subió de volumen, Alejandro me ofreció la mano.

—¿Me concedes esta pieza, pajarito? —pidió con la voz algo rasposa.

Nos pusimos de pie y caminamos hacia la pista. En cuanto sus brazos me rodearon la cintura y pegué mi cabeza a su pecho, sentí un suspiro hondo escaparse de sus pulmones.

—Estás a miles de kilómetros de aquí, Alejo —le dije en un susurro, acariciándole la nuca—. Por favor, dime qué pasa. Me preocupa verte así.

Alejandro pegó su frente a la mía. Su agarre en mi espalda se volvió tan fuerte que casi me faltaba el aire.

—No quiero arruinarte la noche, Julieta —murmuró—. Pero las cosas se complicaron. Mañana a primera hora tengo que tomar un vuelo.

Me congelé.

—¿Un vuelo? ¿A dónde?

1
Yiyita Calderón
yo creo que lo está ayudando la 🪱 a morir 😥
Yiyita Calderón
Qué problemón! no puede hacer mucho,así sin esas cosas,se imponen 😢
Yiyita Calderón
😱😱😱😥😥😥
Yiyita Calderón
Nooo que coraje,xq con todas esas personas que se creen superiores y los discriminan,xq él! escritora plis!
Yiyita Calderón
Así se hace! qué se cree? una vida siendo su juguete 😡
Yiyita Calderón
me encanta esta historia !
Yiyita Calderón
bueno,y dónde quedó el tipejo abusador🤔🤔🤔
Yiyita Calderón
Queeeee,pero cómooo???? ya es humanoide posesivo 😱😜
Yiyita Calderón
ése robot ya tiene su expediente 😜
Yiyita Calderón
si jajaja ojalá esté bien programado 👌🏽😜
Yiyita Calderón
Wooou !!! 😱 se pone interesante! acaso se derrite???
Yiyita Calderón
jajajaja éso est bien...Robocop 😐
Yiyita Calderón
vaya vaya,dolo patetica ?😐
Yiyita Calderón
Quéeee diez años!!!😱 pero por favor,te harás anciana sin una vida vivida como debe ser 🥺😥😡
Daniela
super hermosa gracias ❤️
Dany2
gracias por la historia ☺️
Liliana Torres
🥳🥳🥳🥳🥳😍😍😍 Que viva el amor
Ana Elena Jiménez
gracias @yazzGarcia por crear tan hermosa historia 🫶🫶🫶
Ana Elena Jiménez
maravilloso final 🫶🫶🫶
Ana Elena Jiménez
aaayyyyy 🥺🥺🥺🥺🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰que el amorrrsshh
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