NovelToon NovelToon
Bajo El Halo De Sangre Y Hielo

Bajo El Halo De Sangre Y Hielo

Status: En proceso
Genre:Mundo de fantasía / Romance / Posesivo
Popularitas:1.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Mi Autoria

Una oprimida joven con su loba adormecida por veneno huye hacia su destino al descubrir que el implacable Alfa del Norte es su predestinado.

NovelToon tiene autorización de Mi Autoria para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4: Últimas presas y promesas bajo el crepúsculo

El pueblo de Vintergald se había convertido en un torbellino de color, música de flautas rústicas y el aroma dulzón del vino caliente especiado. Las calles principales lucían guirnaldas de pino y linternas de papel que parpadeaban contra el frío. Sin embargo, bajo la superficie de la algarabía, la tensión era palpable. El corazón de cada familia latía en un puño, esperando el reencuentro con los suyos. Los emparejados por el lazo místico de los lobos sentían ya en el pecho la cálida vibración de que sus almas gemelas regresaban con vida, pero los niños y aquellos que aún no habían despertado su bestia interior —como Mikeila— vivían en una incertidumbre sorda y fría que a ella le carcomía los nervios.

A pesar de esa angustia latente, Mikeila aprovechaba cada minuto libre antes de que su tía la reclamara. Con pasos firmes y silenciosos, recorría los márgenes del bosque, experta en el arte de la supervivencia que su padre le había inculcado desde pequeña. No cazaba grandes bestias, pero con trampas ingeniosas y su arco corto se apañaba para atrapar conejos y algún zorro despistado.

Esa tarde, acompañada por Alexis —el nieto de la anciana Aurelia, un cazador robusto y de buen corazón que siempre se aseguraba de vigilarla para que no cruzara los límites del bosque prohibido—, llegó hasta el viejo taller de la herboristería y pieles.

Aurelia recibió las piezas con una sonrisa cansada, aunque de inmediato le lanzó una mirada de reprimenda a Mikeila.

—Otra vez andabas coqueteando con la línea de la bruma, muchacha —regañó la anciana con tono firme mientras examinaba el pelaje del zorro—. Ese bosque maldito del Este no perdona imprudencias, y menos ahora con los renegados merodeando. Menos mal que Alexis te cuida las espaldas.

Alexis sonrió de costado, apoyado contra el marco de la puerta de madera mientras sacudía los restos de nieve de sus botas.

—Tranquila, abuela. La pequeña sabe cuidarse sola, aunque a veces tenga más valor que sentido común —bromeó el joven, antes de volverse hacia Mikeila con una chispa de picardía en la mirada—. Oye, dime la verdad... ¿Irás a la gran fiesta de asunción del Alfa esta semana? Todo el mundo asistirá.

Mikeila acomodó los últimos frascos de hierbas medicinales y ungüentos que solía preparar para ganarse unas monedas extras, ocultando la inquietud que le provocaba el tema.

—Misteriosamente... sí iré, Alexis —respondió con una media sonrisa, ajustándose el cuello de la chaqueta gastada—. Mi tía me compró un vestido, aunque tuve que pasar horas arreglándolo porque me queda enorme. Así que supongo que me verán por allí.

Lo que no se atrevió a decirles, lo que guardaba como su secreto más oscuro y peligroso, era que esa fiesta no sería para celebrar, sino su única y última oportunidad para cruzar las puertas del palacio y desaparecer para siempre.

Alexis se acercó un paso más, con un brillo cálido en los ojos.

—Entonces guárdame al menos una pieza de baile, ¿de acuerdo? Si te veo entre la multitud, iré a buscarte. No me importa si me pisas los pies.

Mikeila soltó una risa genuina, la primera en mucho tiempo, sintiendo un profundo cariño por el muchacho y por la anciana que tantas veces le habían ofrecido un plato caliente y refugio.

—Te tomaré la palabra, Alexis. Si encuentro el momento y la oportunidad entre tanto noble y soldado, bailaré contigo —prometió con suavidad, despidiéndose con un gesto de manos antes de que el sol comenzara a ocultarse tras las montañas nevadas.

Tenía que volver a casa. La noche siguiente comenzaría la gran celebración, y el día transcurriría bajo la atenta y tiránica mirada de Caroline. Esa jornada de recolección y venta con Aurelia sería su último trabajo honrado, su último puñado de monedas guardadas con esmero en el forro de su bota para financiar una fuga de la que no habría retorno.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play