NovelToon NovelToon
El Último Adiós De Cristian

El Último Adiós De Cristian

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Completas
Popularitas:356
Nilai: 5
nombre de autor: Marion Cecilia Coloma Aguirre

"El último adiós nunca fue el final… solo el comienzo de un nuevo destino."

NovelToon tiene autorización de Marion Cecilia Coloma Aguirre para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 16 La noche que las familias se unieron

Habían pasado dos meses y medio exactos desde que empezaron a ser novios, y todo marchaba con una calma y una confianza que sorprendían incluso a sus propios padres.

Cristian y Eluney no ocultaban su cariño, pero tampoco se apresuraban: se respetaban, se cuidaban y se trataban con una madurez que iba más allá de su edad.

Por eso, cuando las dos familias propusieron cenar juntos para conocerse mejor y celebrar estos primeros meses, ambos aceptaron encantados.

La cena se organizó en la casa de Eluney, una tarde de viernes donde el frío del invierno se sentía más afuera que adentro.

La sala estaba calentita con la chimenea, las luces eran suaves y en la mesa grande ya estaban puestos los cubiertos, los platos y los vasos, con un arreglo de flores sencillas en el centro.

Cuando llegaron los padres de Cristian, acompañados de él y de Anahís, el ambiente fue de inmediato cálido y natural.

No hubo formalidades rígidas ni preguntas incómodas: se saludaron con respeto, se sentaron a la mesa y empezaron a hablar como si ya se conocieran de hace tiempo.

—Nos alegra mucho que hayamos podido reunirnos —dijo el padre de Eluney, sirviendo un poco de jugo a todos—.

Vemos cómo se tratan nuestros hijos, y nos da mucha tranquilidad saber que se cuidan y se quieren bien.

—Para nosotros también es una alegría —respondió la madre de Cristian, mirando a los dos jóvenes con ternura—.

Cristian habla de Eluney todos los días, cuenta cómo le va en el colegio y las cosas que hacen.

Se le nota más contento y más responsable desde que están juntos.

Mientras los adultos hablaban de trabajos, de estudios y de las costumbres del barrio, en un extremo de la mesa estaban Antonella, de seis años, y Anahís, que ya cumplía tres años 3 meses .

Al principio se miraban con timidez, pero en cuanto les pusieron un plato con puré y carne, rompieron el hielo rápido.

—¿Tú sabes dibujar?

—le preguntó Antonella a Anahís.

—Sí —respondió la pequeña moviendo la cabeza—.

Yo dibujo a Mickey y a Minnie, igual que los que me regalaron.

—Yo dibujo casas y árboles —dijo la mayor—.

Mañana te enseño si quieres.

Pronto empezaron a compartir sus panes, a señalar las cosas que les gustaban y a reírse juntas, sin importar que llevaban muy poco conociendose.

Mientras tanto, Cristian y Eluney escuchaban en silencio, a veces intercambiando una mirada rápida y una sonrisa.

En un momento, Cristian tomó la palabra con seriedad y respeto:

—Queremos darles las gracias a todos —dijo mirando a sus padres y a los de ella—.

Gracias por confiar en nosotros, por dejarnos compartir tiempo y por enseñarnos a querernos con respeto.

Sabemos que apenas empezamos, pero queremos que sepan que vamos a ir despacio, sin apresurarnos, y que siempre respetaremos las reglas y el cariño que nos han dado.

Eluney asintió y agregó con voz suave pero firme.

—Para mí también es muy importante.

Tenerlos a todos de acuerdo hace que todo sea más fácil y más bonito.

No queremos hacer nada que les preocupe o que les haga sentir mal.

Las palabras de ambos hicieron que los padres se miraran entre sí, satisfechos.

Veían en ellos no solo un pololeo de jóvenes, sino un vínculo sano, maduro y lleno de valores.

La cena transcurrió sin prisas, con risas, anécdotas y comentarios sencillos.

Al terminar, tomaron el postre: un pastel de manzana que había preparado la madre de Eluney, y que todos elogiaron.

Incluso Anahís, que comía con mucha atención, dijo:

—¡Está muy rico! Igual que el helado que nos comimos en la heladería.

Cuando llegó la hora de despedirse, ya era noche cerrada y la calle estaba oscura y fría.

En la puerta, los padres se desearon buenas noches y quedaron en volver a reunirse pronto.

Cristian se despidió de Eluney con un apretón de manos suave y un beso en los labios, como siempre hacía, sin excederse.

—Hasta mañana en el colegio —le dijo en voz baja—.

Gracias por esta noche tan linda.

—Gracias a ti y a tu familia —respondió ella—.

Ahora todo se siente más firme.

Esa noche, antes de dormir, Eluney pensó en lo que había pasado.

Aún no llegaban al tercer mes, pero ya tenían la tranquilidad de que sus familias estaban de acuerdo, de que se conocían y de que apoyaban lo que sentían.

Sabía que todavía les quedaban muchos meses por delante.

—hasta cumplir el año y más— y que, por ahora, todo seguía su curso, hermoso y seguro.

 

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play