NovelToon NovelToon
Le Mandé Mi Novela Prohibida a Mi Jefe

Le Mandé Mi Novela Prohibida a Mi Jefe

Status: En proceso
Genre:CEO / Arrogante / Romance de oficina / Atracción entre enemigos / La mimada del jefe
Popularitas:24k
Nilai: 5
nombre de autor: maria

Kiara Jiménez sólo quería desahogarse de su jefe frío, exigente e insoportable. Así que hizo lo que jamás admitiría en voz alta: escribió una novela adulta con Darío Zárate como protagonista.

El problema fue que, por error, no la subió a la plataforma.

Se la mandó a él.

Una noche de alcohol, vergüenza y deseo termina en la cama del hombre que más quería evitar. Kiara intenta fingir que todo fue un accidente, pero Darío no parece dispuesto a dejarla escapar. Entre ascensos inesperados, una prometida celosa, secretos familiares y amenazas que la persiguen, Kiara tendrá que decidir si Darío es su peor error… o el único hombre capaz de protegerla cuando todo se derrumba.

NovelToon tiene autorización de maria para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17

Capítulo 17

—Además —dijo Darío—, con quién soy amigo o con quién camino no es asunto tuyo. Si tienes tiempo, ocúpate de ti.

Camila me miró con odio.

—Seguro ella te dio algo, ¿verdad?

Darío se levantó para ponerse delante de mí.

—¿Ya terminaste de hacer escándalo?

Su rostro estaba lleno de fastidio.

—El compromiso entre nosotros terminó. No tenemos ninguna relación. Si sigues así, llamaré a seguridad.

Camila lo miró como si no pudiera creerlo.

—¿Cómo puedes tratarme así?

Darío sonrió sin calor.

—¿Por qué no podría? Y te advierto algo: no vuelvas a acercarte a Kiara. Si lo haces, no seré amable contigo.

Cada palabra cayó como una cuchillada.

Camila perdió el color.

—Te vas a arrepentir.

Gritó la frase, me lanzó una mirada venenosa y salió de la habitación.

Caminó rápido por el pasillo hasta llegar al elevador. Sólo cuando las puertas se cerraron logró controlar un poco la respiración.

Pero el odio seguía intacto.

Si Kiara no se hubiera metido, su matrimonio no estaría en riesgo.

—Vas a ver —murmuró.

Al salir del elevador, se encontró con alguien que no esperaba.

Tomás Jiménez.

Desaliñado.

Con la mirada astuta.

La había seguido hasta el hospital y había visto la escena en la habitación.

Tomás no era tonto.

Entendió enseguida que la mujer que mandó a alguien a buscarlo debía ser ella.

Camila frunció el ceño.

—¿Qué quieres?

—¿No me reconoce?

Tomás sonrió.

Camila lo miró con desprecio.

Claro que sabía quién era.

Pero no iba a admitir nada.

—¿Debería?

—No importa. Nos iremos conociendo.

Señaló con la barbilla a un hombre vestido de negro no muy lejos.

—La otra vez mandaste a ese tipo a buscarme, ¿no? Quieres tratar con Kiara. Yo tengo formas, pero el dinero que diste no alcanza.

Camila acababa de ser humillada por Darío.

Tomás llegó en el peor momento.

—¿Dinero? ¿Sólo piensas en dinero? No me tomes por idiota. Arruinaste el asunto y encima vienes a cobrar. Eres como una rata de alcantarilla. Ni siquiera tu propia hija se salva de ti.

Tomás no se habría molestado si sólo insultaba a Kiara.

Pero Camila lo insultó a él.

Lo arrastró junto con toda su familia.

El rostro de Tomás se endureció y dio un paso para golpearla.

Los hombres que protegían a Camila se movieron enseguida.

En un segundo lo sujetaron entre dos.

—¡Suéltenme!

Forcejeó.

No consiguió nada.

Camila vio su aspecto miserable y se sintió un poco mejor.

—¿Me amenazas? Quiero ver cómo piensas hacerlo con esa pinta.

Tomás la miró con odio.

Camila lo dejó sufrir un rato.

Luego se le ocurrió una idea.

—Tú quieres dinero, ¿no? Yo puedo darte una forma de conseguirlo. ¿Quieres cooperar?

Tomás dejó de forcejear un poco.

No confiaba en ella.

Pero escuchó.

—¿Cómo?

Camila sonrió.

—Tu hija se cruza en mi camino. Quiero que resuelvas ese problema. Haz que desaparezca de una vez. Si lo haces bien, te doy un millón de pesos.

La codicia apareció en los ojos de Tomás antes de que pudiera esconderla.

—¿Un millón si arreglo lo de esa niña?

—Sí. Puedo darte anticipo.

Camila fue generosa porque ya no quería perder tiempo.

—Pero si no lo haces bien, me devuelves el anticipo al doble. ¿Entendido?

Tomás sólo pensaba en el millón.

Asintió.

—Mientras el dinero llegue, todo se puede hablar.

Recibió una pequeña cantidad como anticipo y empezó a actuar casi de inmediato.

Primero, llamó a Kiara.

Como Darío seguía hospitalizado, Tomás no quiso buscar problemas de frente. Esperó unos días y marcó el número que Camila le había dado.

Yo contesté con sorpresa y rechazo.

—¿Cómo tienes mi número?

Tomás adoptó una voz arrepentida.

—Kiara, antes fui un mal padre. Si no fuera por mí, no habrías sufrido tanto. No debí aparecer pidiéndote dinero. Ahora encontré un trabajo decente. Voy a esforzarme y quiero compensarte. ¿Puedes darme una oportunidad?

Me quedé callada.

El cambio era demasiado grande.

—¿No quieres perdonarme? ¿Qué tengo que hacer?

Yo conocía a Tomás.

Si de pronto hablaba de reformarse, algo había detrás.

No tenía energía para averiguarlo.

—Tengo trabajo. Si no hay nada más, cuelgo.

Colgué.

Tomás miró la pantalla apagada.

—¿Crees que así te libras de mí?

Al día siguiente fue directo a la empresa.

Esperó desde el día hasta el atardecer.

Cuando salí, se me apareció de golpe.

Retrocedí dos pasos.

—Kiara, no tengas miedo. Soy tu papá.

Lo observé.

Se había arreglado un poco.

Aun así, seguía siendo Tomás.

—¿Qué haces aquí?

—Quiero pedirte perdón en persona. Por teléfono no tiene sinceridad. Dame una oportunidad. Te demostraré que cambié.

Incluso se dio dos bofetadas.

Alguien que no lo conociera podía creerle.

Yo no.

Pero no quería que armara otro escándalo frente a la empresa.

Suspiré.

—Aquí no. Vamos a una cafetería.

Tomás se iluminó.

—Sabía que hablarías conmigo.

Lo llevé a la cafetería más cercana.

Nos sentamos en una esquina.

Cuando pedimos, fui directa:

—Di qué quieres.

Tomás parecía incómodo en ese lugar. Miraba a los demás, como si no supiera cómo comportarse.

Luego bajó la cabeza.

—Fui un mal padre. Lo sé. Quiero compensarte. Dime, ¿qué es lo que más quieres?

Me froté la sien.

—Vivo bien. Tú vive bien. Si no hay nada importante, no vengas.

Tomás empezó a llorar.

—Es mi culpa. Sé que jamás me perdonarás. Entonces, ¿para qué sigo vivo? Mejor vuelvo y encuentro una forma de terminar conmigo.

Intentó arrodillarse.

Me asusté y lo sujeté.

Lo miré.

Habían pasado años. Estaba más viejo. Tenía canas en las sienes y una cara arruinada por la vida.

Mi voz se suavizó un poco.

—El daño ya está hecho. No se puede borrar. Si de verdad quieres cambiar, vive bien. Deja de soñar con cosas imposibles. Lleva una vida estable.

Tomás notó el cambio.

Y aprovechó.

—Kiara, entonces dime algo. ¿Qué relación tienes con tu director, Darío Zárate?

Mi mano se detuvo.

La cara se me enfrió.

Claro.

No venía por mí.

Venía por Darío.

Me aparté.

—Será mejor que no tengas malas ideas. Si intentas algo, no seré amable contigo.

1
Marín Orozco
quiero leer el final ya tengo varias novelas así y pues se pierde la emoción
Marín Orozco
hola a mi no me gusta criticar por qué me encanta leer y las novelas están muy bonitas pero por qué no terminan si eso es todo cuando menos digan fin 👏
Patri Carpi
5 veces le dijo lo mismo
Norma Vales
Demasiado problemas, muy inocente la principal protagonista y parece qué o aprende ,así sigue los capítulos repetidos.Deje porque aburre
Carmen Patricia More
están ablando de un mueble o de una persona que machista.y la protagonista que no tiene carácter pero poner un alto párese una adolescente sonrojando sé por todo
Carmen Patricia More
están ablando de un mueble o de una persona que machista.y la protagonista que no tiene carácter pero poner un alto párese una adolescente sonrojando sé por todo
Yadira
Por fin los dos se defienden, ya era hora
marta gallegos
Me gustaba la novela , Pero ver así de tonta a la protagonista .... porque no se lleva la abuela con ella ? era sabido que el padre iba a ir con la abuela . y además porque no lo denuncia ? y la otra tontera es que cuando el padre la invito' con agua , ella tomo' . Noooo... se me fue el entusiasmo
Carmen Aldana
🥰🥰🥰
Carola Videla 😈🇦🇷
caradura
Carola Videla 😈🇦🇷
amor propio, una materia pendiente? estúpida
Mariscal Morin
Hay no, porque hacen esto?
Mariscal Morin
Que bueno que siempre le ayuda 🩷❤️🩷❤️
Mariscal Morin
Kiara, te toca subir de nivel, y ahí la oportunidad 🩷👏👏👏👏👏👏
Mariscal Morin
😟😟😟😟😟😟😟
Mariscal Morin
Agarrate pinché víbora 🤬🤬🤬🤬🤬
Mariscal Morin
Que le va a hacer esta desgraciada 🤬🤬🤬🤬🤬
Mariscal Morin
👏👏👏👏👏👏👏👏Eso me gusta 😊😊😊
Mariscal Morin
Los buenos también reciben su recompensa ❤️🩷❤️🩷❤️🩷
Mariscal Morin
El se enamoro de ella desde el principio 🩷❤️🩷❤️🩷❤️😊😊😊
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play