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ESCLAVO DE TU ENCANTO

ESCLAVO DE TU ENCANTO

Status: Terminada
Genre:Romance / Traiciones y engaños / Mujeriego enamorado / Completas
Popularitas:297.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Rosa Verbel

Séptimo libro de la Dinastía Lobo.

Alessandro juró no enamorarse jamás. Arabella juró vengarse al precio que sea. Pero cuando sus caminos se cruzan, el odio y el deseo se vuelven imposibles de distinguir. Ella fue entrenada para seducirlo y destruirlo; él, para no caer en las trampas del corazón. Sin embargo, un roce, una mirada y un secreto bastan para encender una pasión tan peligrosa como inevitable. Entre mentiras, fuego y traiciones, Alessandro y Arabella descubrirán que algunos destinos no pueden evitarse... y que hay amores que se sienten como una herida abierta imposible de cerrar.

NovelToon tiene autorización de Rosa Verbel para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

No lloro.

Continuación del capítulo 6.

Arabella🌷

No lloro.

Hace años que no lo hago. Creo que la última vez que lloré fue cuando murió mi madre. Bueno más bien cuando ella se suicidó.

Braulio me entrenó para resistir dolor físico, hambre, frío… pero lo que realmente me arrancó fue el llanto. Me dijo que las lágrimas nublan la vista y una mujer que no ve claro, pierde.

Yo no pierdo. Pero hoy… me estoy rompiendo por dentro.

Estoy sentada en el suelo del apartamento, la espalda apoyada contra el sofá, mirando un punto fijo en la pared como si ahí estuviera escrita la respuesta que necesito. Sé que debo vengarme de un hombre. Sé que es italiano. Sé que es peligroso.

No sé su nombre. No sé su rostro. No sé qué clase de monstruo es o, bueno, lo intuyo donde fue capaz de matar a un hombre inocente.

Solo sé que es el hombre que mató al padre de mi hermano y le destruyó a Braulio la vida, su niñez, su adolescencia.

La puerta se abre de golpe.

—¿Ara? —la voz de Dency corta el silencio.

Levanto la mirada. Ella deja su bolso en la mesa y viene directo hacia mí. No pregunta. No juzga. Solo me abraza.

Y yo no lloro. Pero me quiebro.

—Epa… ¿qué pasó, chama? —me acaricia el cabello—. Tú no estás bien.

—Tengo miedo.

Las palabras salen secas, rasposas.

Dency se separa apenas para mirarme.

—¿Miedo de qué?

—De entrar a algo que no conozco… de un mundo que no entiendo. —Trago saliva—. Braulio quiere que yo… que yo me acerque a un hombre. Que lo seduzca. Que lo destruya.

Dency frunce el ceño.

—¿Y tú sabes quién es ese tipo?

—No. Solo sé que es italiano. Nada más.

Se queda en silencio unos segundos.

—¿Y tu hermano tampoco te ha dicho más?

Niego.

—Nunca me habla claro. Siempre es “confía en mí”, “hazlo por mí”, “esto es justicia”. —Aprieto los puños—. Él fue quien me salvó … cuando aquel desgraciado intentó abusar de mí. Él me defendió. Me protegió. Y yo… yo le prometí ayudarlo en su venganza.

Dency suspira.

—Mi niña… el agradecimiento no es una cadena perpetua.

La miro.

—No quiero fallarle.

—Pero tampoco puedes lanzarte al vacío sin saber qué hay abajo, vale.

Se levanta y va a la cocina.

—Braulio quiere que nos vayamos a Nueva York.

—Si tú decides ir, yo voy contigo. No te voy a dejar sola, ¿me oyes? —me grita desde allá—. Que ese mundo sea oscuro no significa que tú tengas que caminarlo sin respaldo.

La escucho mover cosas, hervir agua.

—Dency… esto puede ser peligroso.

Regresa con una taza humeante y me la pone en las manos.

—Ajá, ¿y? ¿Tú crees que yo le tengo miedo a unos italianos o lo que sea? Mira, mi amor, si tú te metes, yo me meto. Punto. Yo no te abandono.

Sonrío apenas.

—Estás loca.

—Sí, pero soy tu loca.

El té tiene un sabor suave, relajante. El calor me afloja los músculos. Mi mente empieza a nublarse.

—Descansa —me dice—. Mañana lo ves más claro.

Cierro los ojos.

Y sueño.

Veo sangre.

Oscura, espesa, cayendo sobre un suelo que no reconozco. Escucho gritos. Siento miedo, pero no sé de quién es. Y entre la sombra… Braulio.

Me mira. No como mi hermano. Lo hace como un extraño. Como alguien capaz de hacer algo terrible.

Me despierto jadeando.

Estoy sudada.

—Ara, tranquila, tranquila —Dency me sostiene los hombros—. Fue una pesadilla.

—Había sangre… y Braulio…

—Eso es el estrés, vale. Y la pelea que tuvieron. Tu mente está mezclando todo.

Respiro profundo y asiento. Pero algo en mi pecho no se calma.

...

Horas después estamos en el restaurante.

El lugar huele a ajo, vino y carne asada. Hay música suave de fondo y las mesas están casi llenas. Me ajusto el delantal y salgo al salón.

—Buenas noches —digo con mi mejor sonrisa.

En la mesa siete hay dos mujeres con bolsos de marca y caras de pocos amigos.

—Queremos el filete término medio —dice una, sin mirarme.

Anoto.

Primera devolución.

—Está muy rojo.

Segunda devolución.

—Ahora está muy seco.

Tercera.

—¿Es que aquí no saben cocinar?

Respiro.

—Señora, yo soy la mesera. No la chef. Estoy transmitiendo sus indicaciones tal cual.

La mujer me mira como si la hubiera insultado.

—¡Qué falta de respeto! Llame al administrador.

Aparece don Ricardo, sudando y sonriendo.

—Señoras, disculpen el inconveniente…

Termina regalándoles la comida para “evitar problemas”.

Mi sangre hierve.

Al final del turno, cuando estamos cerrando…

—Arabella —la voz de Ricardo es dura—. Eso de hoy fue inaceptable.

—¿Inaceptable qué? Yo hice mi trabajo.

— Te descontaré de tu sueldo lo que consumieron esas clientas.

Lo miro, incrédula.

—¿Perdón?

—Generaste el conflicto.

—No. Ellas lo hicieron. Y usted decidió regalarles la comida. Entonces usted también debería pagar. Y el chef. Porque él la cocinó.

Se queda callado. El silencio se tensa.

—No puede descontarme algo que yo no decidí —añado.

Nos miramos unos segundos más.

Finalmente, resopla.

—Está bien. Pero controla tu carácter.

—Cuando me falten el respeto, no.

Gano. Y salgo con la cabeza en alto.

Lorenzo me espera afuera, apoyado en su motocicleta.

—Bella.

Me sonríe. Me da un beso rápido.

Nos subimos y rodamos por la ciudad. El aire nocturno me despeja. Comemos algo en un puesto callejero. Por un momento, todo parece normal.

Pero esta noche estoy directa.

—Quiero ir a tu apartamento.

Él se queda en silencio.

—Hoy no, Ara. Estoy cansado.

—Hace semanas que estás cansado. Hace mucho tiempo que no hacemos el amor. Te extraño Lorenzo.

Suspira.

—No podemos estar haciendo el amor cada vez que tú quieres.

La frase me golpea.

—No es cada vez que yo quiero. Es que te extraño.

—Estoy ocupado.

Me pongo de pie.

—Entonces quédate ocupado.

Camino unos pasos. Él me alcanza.

—Ey, perdón. Vamos, si quieres vamos.

Lo miro.

Ya no quiero.

—No voy a obligarte a hacer algo que no te nace.

—No es eso…

—Déjalo.

Paro un taxi, me subo rápido, escucho a Lorenzo llamarme, pero no importa. Si no quiere hacerme el amor, él se lo pierde, yo no sirvo para rogarle a nadie.

Me voy.

-

Cuando llego al edificio, veo a Dency en la entrada. Pero no está sola.

Está besándose con un hombre moreno, alto, de hombros anchos. Sus manos están en su cintura y la forma en que la mira no es casual.

Me detengo.

Ella me ve y se separa, sonriendo.

—Epa… ya llegaste.

El hombre me observa con una media sonrisa, segura y divertida.

—Sí, disfruta tu noche amiga. Yo me iré a descansar.

Me da envidia, pero de la buena, por lo menos esta noche una de las dos la pasará bien.

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yals
excelente gracias por compartir
Rositha Escritora 🌹📚: Muchas gracias por tu apoyo y puntuación 🙏🌹☺️
total 1 replies
Yrma Laya
yo sabía que era Braulio el que usaba el sello y mató a Lorenzo
Yrma Laya
gracias querida amiga excelente novela ❤️
Yrma Laya
los dos están perdidos de amor y obsesiónados y ninguno quiere aceptarlo❤️🥰
Mirta Ramirez
miy linda!!! muy tuya!!!
como no leo las q no estan completas...leere otra ...mientras se termina la de Gabriele!!!
tengo algunas q aun no lei!!!
Mirta Ramirez
una actitud muy justa de ella..hsy q estar en sus zapatos no??? el tiempo sanara heridas y volveran
Yrma Laya
yo creo que Braulio mato a Lorenzo para que ella aceptará irse
Mirta Ramirez
ahora leyendo el 7
me falta el 1 ...2 ...y 3... los demas ya los lei
esta rebuenas!!!
Ana Parra
cómo puedo decir que está novela me superrecontrafacino, sin verme exagerada???...gracias escritora, excelente trabajo para mí gusto...
Rositha Escritora 🌹📚: Me alegra mucho saber que disfrutaste de esta historia ☺️ Muchísimas gracias por tu apoyo y lectura 💖🙏🌹
total 1 replies
Graciela Saiz
Dios !!! que estrés !!!
Graciela Saiz
estoy muy segura , que el padre hizo algo más grave que mirar a la mujer de Maximiliano,para que el le haya dado ese final 🤔
Elsy Flores
😭😭😭😭😭😭😭😭
Graciela Saiz
ya quiero llegar a que Alessandro acabe con Braulio y su compañero 🤬
Graciela Saiz
mejor cumplí con tu misión Ale, limpia el nombre de los Lobos , no pongas en peligro su imperio por una mujer que al fin y al cabo ,quiere destruirlos , aunque ella no sepa quién sos 😏
Graciela Saiz
se me hace que ese Braulio , es el que buscan ellos , Ale y Gabriel, 🤔
Graciela Saiz
Ja! fastidio? te gusta rubia , por eso el fastidio 😂
Elsy Flores
La casta de los Lobo, se preocupan y protegen
Graciela Saiz
no te va a ser tan fácil destruir a Maximiliano 😏
Graciela Saiz
POR DIOS QUE PAPASOTE😳
Maya
😃😃😃
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