Analu es una joven de 22 años, recién graduada en ingeniería civil en Estados Unidos. Regresa a Brasil para cumplir el sueño de trabajar con su padre y su hermano mayor en la constructora de la familia. Pero sus sueños se frustran cuando, al llegar, descubre que el negocio familiar corre serio riesgo de declararse en quiebra debido a las deudas de juego de su hermano. La única salida para salvar la empresa y evitar que su familia caiga en la ruina es un matrimonio arreglado con un CEO multimillonario que acaba de llegar al país.
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Capítulo 23
Sr. Jones
Justo ahora que Analu y yo nos estamos arreglando, a mi abuelo se le ocurre este viaje. Parece que me está poniendo a prueba, podría haber mandado a otra persona en mi lugar, pero sé que lo está haciendo para saber si soy capaz de renunciar incluso a mi vida personal en aras de los negocios.
Analu y yo aprovechamos al máximo los días antes del viaje. La llevé a una primera cita de verdad, con cena romántica y vino. Entrenamos y corrimos juntos, fuimos a la ONG a jugar un poco con los niños, conocimos a Davi, un adolescente de 16 años que acaba de perder a sus padres y está siendo cuidado por tíos que ni siquiera conocía. Es un chico muy tímido, pero conseguí hablar bastante con él, su pasión por la tecnología me llamó la atención, es muy inteligente, y a la vuelta del viaje quiero observarlo más de cerca, tengo planes para dar más oportunidades a estos jóvenes, y Davi ni siquiera lo sabe, pero me inspiró.
*Analu* - Gabi, vas a llegar tarde.
*Gabriel* - ¿Y si no voy?
*Analu* - Tu abuelo te deshereda. jajajajajaja
*Gabriel* - Me está poniendo a prueba, y eso me molesta.
*Analu* - No puedes quejarte, le estás mintiendo desde hace mucho tiempo.
*Gabriel* - Tienes razón, como siempre.
Ella me abraza y me besa, cada día es más fácil lidiar con lo que sentimos el uno por el otro.
*Gabriel* - Bien podrías venir conmigo, ¿verdad?
*Analu* - Sabes que no puedo, las clases de inglés empiezan esta semana. Y tengo mi trabajo en la constructora.
*Gabriel* - Lo sé, pero no cuesta nada intentarlo una vez más. Jajajaja
*Analu* - Podemos hacer un viaje de pocos días cuando vuelvas.
*Gabriel* - ¿Es una invitación?
*Analu* - Huuum, ¿puedo organizarlo?
*Gabriel* - ¡Debes!
Le doy otro abrazo y la lleno de besos, ya debería haberme ido hace media hora, pero no puedo soltar a Analu.
*Gabriel* - Ahora me voy, o no salgo más de aquí.
*Analu* - Entonces vete, o no te dejo ir. Jajajajaja
*Gabriel* - Pídelo solo una vez, para que veas si no me quedo. Jajajaja
Nos despedimos por milésima vez, y por fin me dirijo al aeropuerto para coger el jet privado hasta Río.
Analu
Gabriel lleva tres días fuera e increíblemente la mejor parte de mi día es cuando hablamos por videollamada. Es increíble cómo cada día que pasa me gusta más estar con él. Nuestra conexión es surrealista, a pesar de ser opuestos el uno al otro, conseguimos entendernos bien. Y en la cama, ahí es donde nos entendemos mejor.
*📳Sr. Jones* - Echo de menos dormir abrazado a ti.
*📳Srta. Menezes* - Me siento rara durmiendo en tu habitación sin ti.
*📳 Sr. Jones* - Nuestra habitación, Lu.
*📳****Srta. Menezes* - No empieces, sabes que todavía no hay nada nuestro ...
*📳****Sr. Jones* - Para ti. Porque para mí hay muchas cosas nuestras. Pero está bien...
*📳Srta. Menezes* - Lo siento, no era mi intención molestarte.
*📳 Sr. Jones* - Está bien, ya debería haberme acostumbrado y aceptado que no estamos en la misma estación.
*📳 Srta. Menezes* - Gabi, no hables así...
*📳Sr. Jones* - Tengo que irme, tengo una cena de negocios ahora. Hasta mañana.
*📳Srta. Menezes* - Hasta mañana...
Cuelga la llamada, visiblemente molesto. Yo y mi lengua larga. No sé qué pasa, no consigo bajar la guardia por completo. Me gusta Gabriel, me gusta mucho, pero entonces recuerdo el contrato, cómo empezó todo y me bloqueo, acabo diciendo y pensando tonterías.
Sr. Jones
Estoy totalmente enamorado de Analu, pero parece que ella no siente lo mismo por mí. Ha sido un problema que no acepte nada que venga de mí. Nunca habla de nuestra casa, nuestra habitación, nuestra vida. Se encarga de dejar claro siempre que es posible que trabaja y que se casó conmigo con separación total de bienes. Siempre está queriendo demostrar al mundo que no se casó conmigo por dinero.
*Mujer* - Sr. Jones, le está esperando.
*Sr. Jones* - Gracias.
Necesito concentrarme en el trabajo, algo en esta mi vida tiene que ir bien.
***Cuatro días después...
Sr. Jones***
Estoy de vuelta en Maceió, loco por ver a Analu, muriéndome de ganas de ver a la bajita.
*Sr. Jones* - ¡Cielo, he llegado!
*Celeste* - Hijo, ¿has tenido buen viaje?
*Sr. Jones* - Todo tranquilo. Analu, ¿dónde está?
*Celeste* - Salió con Samantha. Creo que fueron al centro comercial.
*Sr. Jones* - ¿Hace mucho que salió?
*Celeste* - Unos treinta minutos.
*Sr. Jones* - ¿Pero ella sabía que estaba llegando, y salió?
Celeste se encoge de hombros, simplemente. No me creo que Analu no me esperara a que llegara, yo aquí lleno de añoranza, loco por llenarla de besos y ella simplemente se va al centro comercial con la amiga. Subo, me doy una ducha y me visto, bajo y la espero en la sala, ya hace más de una hora que he llegado y ella no ha aparecido en casa todavía. Mi celular recibe un mensaje, es ella.
*📲Srta. Menezes* - Creo que ya estás en casa, no te enfades conmigo por no esperarte, pero necesitaba resolver algunas cosas. Arréglate y encuéntrame en tu restaurante favorito, tenemos una reserva a las 20:00h. Te espero allí.
¿Es eso? ¿Ella simplemente me da una orden y cree que voy a hacerla?
*💭* Gabriel* - ¡Vas pensando que voy Analu*!
Me tiro en el sofá, enciendo la TV y paso de un canal a otro sin prestar atención a nada. Miro el reloj y son las 19:00h.
*Gabriel* - ¡Maldita sea, no voy a dejarla allí plantada sola!
Subo para arreglarme, en veinte minutos estoy listo y sigo con el conductor hasta el restaurante. Pero que no piense que estoy satisfecho con esto, tendrá que esforzarse mucho para quitarme esta molestia.
Cogemos un poco de tráfico, llego a las 20:15h al restaurante, al llegar a la recepción el empleado que ya me conoce, viene hasta mí.
*Empleado* - Sr. Jones, buenas noches. Su esposa le espera, acompáñeme por favor.
Cortamos el restaurante por la mitad, subimos una escalera que no sabía que existía, una pequeña terraza con vista al mar, con solo tres meses, pero solo una ocupada. Ella se levanta sonriendo, estaba más linda que de costumbre. Los cabellos antes largos, estaban con los mechones más cortos, usaba un vestido negro bien escotado en el busto, un tacón bien alto, como nunca había visto antes, un maquillaje marcado y al mismo tiempo natural. Allí, perdí toda la pose de machote molesto que intentaba mantener desde que llegué a casa y no la encontré.
*Analu* - ¡Sr. Jones!
*Gabriel* - ¡Srta. Menezes!
Nos saludamos con un pico. Ese perfume, me hace perder el eje. Nos sentamos, el metre nos sirve un vino y se retira.
*Analu* - ¿Has tenido buen viaje?
*Gabriel* - Todo estaba bien hasta que llegué a casa y no te encontré.
*Analu* - Necesitaba resolver algunas cosas...
*Gabriel* - ¿El día de mi vuelta? Pensé que me echabas de menos.
*Analu* - Y lo hago. Con mucha añoranza...
Ella sostiene mi mano que estaba sobre la mesa.
*Gabriel* - No fue lo que pareció Analu. En realidad, siempre parece que yo me esfuerzo más para que esto funcione.
*Analu* - No digas eso, yo...
*Gabriel* - Siempre te estás conteniendo, no te entregas totalmente, nada nunca es nuestro. Siempre es mío, tuyo. Estoy enamorado de ti Analu, y estoy seguro de lo que quiero, pero si tú no quieres de verdad, cancelo este contrato ahora y anticipo tu divorcio.
*Analu* - Gabriel, ¿puedes dejar de hablar y escucharme un minuto?
Ella habla firme, sé que es hora de hablar y escuchar.
*Analu* - Sabía que te molestarías por no encontrarme en casa cuando llegaras, pero era necesario. Desde aquella discusión, donde te quejaste exactamente de eso que estás reclamando ahora, no he dejado de pensar en tus palabras. Y te entendí y me entendí. Este tiempo que estuvimos lejos, la mejor parte de mi día era hablar contigo. Y fue ahí donde me di cuenta de que también estaba enamorada de ti, y que no quería seguir conteniendo ningún sentimiento. Hoy me he levantado decidida a encarar ese sentimiento de frente...
*Gabriel* - Lu, yo...
*Analu* - Gabriel Jones, mi marido de mentira, ¿quieres salir conmigo?
Ella habla aquello sonriendo, casi no consigo pronunciar una respuesta.
*Gabriel* - ¿He entendido bien? ¿Me estás pidiendo que sea tu novio?
*Analu* - ¿Aceptas o no?
*Gabriel* - Por supuesto que acepto, Analu. No pensé que fueras tú quien me hiciera esta propuesta, y tampoco tan pronto, pero claro que acepto.
Me levanto, la tiro de la mano haciendo que se ponga de pie, la beso intensamente. No me creo que me haya molestado con ella, mientras ella planeaba pedirme que fuera su novio.