NovelToon NovelToon
Memorias Para Amar Al CEO

Memorias Para Amar Al CEO

Status: En proceso
Genre:Pérdida de memoria / Oficina / CEO / Romance
Popularitas:1.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Denis Peinado

En un mundo donde el poder compra silencios y el amor puede destruir imperios, ella se convirtió en su única luz… justo cuando él olvidó quién era.
Un accidente cambia el destino del CEO más temido de la ciudad, y una asistente invisible se convierte en la mujer a la que él promete proteger con una obsesión casi irracional.
Pero la memoria no permanece perdida para siempre… y cuando regrese, todo se romperá. O sanará o ambos.

NovelToon tiene autorización de Denis Peinado para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17: Cadena invisible

El pasillo estaba envuelto en un silencio antinatural.

Las luces seguían parpadeando en intervalos irregulares, como el corazón de un animal herido. El tirón brusco de Calder sobre el brazo de Mía la obligó a caminar, casi arrastrada.

Ella no miraba hacia atrás.

Porque si lo hacía…

si veía a Liam…

No sería capaz de seguir avanzando.

La voz de él aún vibraba en su cabeza como un grito desgarrado:

“Mía… por favor… no me dejes…”

Un nudo caliente se formó en su garganta, pero no podía permitirse llorar.

No ahora.

No frente a Calvin.

No frente a un monstruo que se alimentaba del miedo.

—No te detengas —ordenó Calder, empujándola con más fuerza.

—Estoy caminando —respondió Mía con voz baja.

—No lo suficiente —replicó—. No hasta que él deje de escucharte.

Eso la hizo temblar.

Calder sabía exactamente lo que hacía.

Sabía que su mayor arma no era la fuerza.

Era el miedo psicológico.

Era separar a Mía de la única persona que la había protegido de él.

Cuando doblaron la esquina, Mía finalmente habló:

—¿Qué quieres de mí?

Calder sonrió sin detenerse.

—Ver qué tanto estás dispuesta a sacrificar.

—Ya me entregué —respondió ella, intentando sonar firme—. Déjalo ir. Déjalo en paz.

—¿A Liam? —dijo Calder como si el nombre fuera polvo—. No me interesa él.

Mi problema nunca fue Liam.

Mía frunció el ceño.

—¿Entonces cuál es?

Calder se detuvo en seco.

Ella también.

Él se giró lentamente hacia ella.

Sus ojos eran pozos vacíos.

—Tú.

El aire se congeló.

Mía tomó una involuntaria bocanada de aire.

—Yo… no te hice nada —susurró.

—Exacto —sonrió él—. No debiste existir en esa casa. No debiste ver. No debiste escapar.

La voz salió en un hilo:

—¿Qué vi?

Calder inclinó la cabeza, divertido.

—Algo que podría destruir a gente muy importante.

Y tú lo olvidaste.

Pero no para siempre.

Un escalofrío recorrió su espalda.

—Te equivocaste —dijo ella—. Yo no recuerdo nada.

—No todavía —respondió él—. Pero ese chico… —su sonrisa se volvió venenosa— él está desenterrando todo.

El chico.

Se refería a Liam.

—Lo estás haciendo recordar —continuó Calder—. Él te busca. Te quiere.

Y cuando él te quiere…

recuerda.

Mía apretó la mandíbula.

—¿Y eso te molesta?

—Eso me arruina —respondió él, sin rodeos—.

Porque si él recuerda todo…

mi nombre vuelve a aparecer.

Y no puedo permitirlo.

Mía sintió un puñal en su estómago.

—Nadie va a creerte —susurró.

Calder soltó una carcajada oscura.

—Ay, pequeña… no necesito que me crean.

Solo necesito que ustedes dos mueran antes de hablar.

El aire se volvió tan pesado que Mía sintió ganas de vomitar.

Pero no dio un paso atrás.

—No vas a tocarlo —dijo ella, con la voz más firme que encontró.

Calder se inclinó, quedando a centímetros de su rostro.

—Claro que sí.

Pero tú serás primero.

Ella se tensó.

Calder levantó la mano—

Y un sonido los interrumpió.

CLICK.

El sonido de un seguro.

De un arma cargada.

—Aléjate de ella.

La voz de Liam resonó en el pasillo.

Mía se giró de golpe.

Y ahí estaba él.

Liam.

De pie.

Sin apoyo.

Respirando con dificultad.

La camisa arrugada.

La mirada en llamas.

Y en su mano…

Un arma que no pertenecía a ningún guardia.

Un arma recién robada del cinturón del hombre inconsciente que Calder había derribado.

Calder sonrió con una calma perturbadora.

—¿No que no podías levantarte?

Liam levantó el arma unos centímetros más.

—Puedo hacer mucho más que eso.

Mía quiso correr hacia él.

—¡Liam, no! No dispares, es lo que él quiere—

—No —interrumpió Calder—. Lo que yo quiero es que él decida.

Que él se convierta en lo que su padre siempre quiso.

Un Vander. Un monstruo.

La mandíbula de Liam tembló.

—No soy como él —escupió.

—Entonces demuéstralo —dijo Calder, abriendo los brazos como invitación—.

Suéltala. Deja que se vaya conmigo.

A ver si puedes.

Liam sintió un latido en el estómago, como una puñalada.

—No voy a dejar que te la lleves.

Mía dio un paso entre ambos.

—Liam, baja el arma. Por favor.

—No —susurró él—. No voy a perderte otra vez.

No después de lo que vi.

No después de lo que me dijeron.

No después de lo que eres para mí.

Mía sintió el corazón en la garganta.

—Soy solo tu asistente —mintió.

Liam negó lentamente.

—No. No lo eres.

Lo supe desde que desperté.

Lo sentí desde antes de recordarte.

Sus ojos se llenaron de lágrimas contenidas.

—Eres la única persona que realmente he amado en esta vida.

El tiempo se detuvo.

Incluso Calder dejó de sonreír.

Mía sintió que su pecho se rompía.

—Liam…

Pero Calder retomó el control.

—Mira eso —dijo, burlón—. Qué hermoso.

Ahora acabemos con esto.

Calder dio un paso hacia ella.

Liam gritó.

—¡ALTO!

Y apretó el gatillo.

Pero Mía se lanzó sobre él.

—¡NO! ¡NO, LIAM, NO!

Ambos cayeron al suelo.

El disparo resonó en el pasillo…

pero la bala impactó la pared.

Liam quedó debajo de ella.

Respirando rápido.

Desesperado.

—¿Por qué me detienes? —jadeó él—. ¡Iba a matarlo por ti!

Mía sostuvo su rostro con ambas manos.

—Porque si matas a alguien…

te pierdo.

Los ojos de Liam se rompieron por dentro.

Una sombra profunda, de un dolor viejo, emergió.

—¿Y si te pierdo yo?

—susurró, casi sin voz—

¿Quién me salva a mí?

Mía tragó lágrimas calientes.

—Yo.

Yo te salvo.

Pero no así.

Detrás de ellos, Calder seguía de pie, observando.

Su sonrisa se había borrado.

Su expresión ahora era distinta:

Como si acabara de entender algo valiosísimo.

—Interesante —dijo él—. No pensé que lo amabas tanto.

Mía se giró, sin levantarse de Liam.

—Yo no—

Calder la interrumpió.

—Mientes mal, pequeña.

Y entonces añadió:

—Él te haría matar por protegerte.

Y tú te dejarías matar por protegerlo.

Eso, queridos míos… es debilidad.

Liam intentó levantarse, pero Mía lo retuvo.

Calder suspiró y retrocedió un paso.

—Volveré por ti cuando él no pueda detenerme.

Y se giró.

Una puerta lateral, prohibida para pacientes, se abrió sola con un pitido.

Calder desapareció por ella.

Y la puerta se cerró detrás de él.

Silencio absoluto.

Mía cayó de rodillas sobre el suelo, temblando.

Liam se incorporó como pudo, quedando frente a ella.

La tomó del rostro y la obligó a mirarlo.

—No vuelvas a hacer eso —susurró él, con la voz cargada de dolor—.

No te interpongas entre él y yo.

No me quites el derecho de protegerte.

—No quiero que mueras —sollozó ella.

—Prefiero morir yo —respondió él— que verte a ti en sus manos.

Mía cerró los ojos.

Las lágrimas cayeron.

Liam la abrazó con una fuerza que rozaba el miedo.

—No voy a perderte. ¿Me oyes?

No. Voy. A. Perderte.

Ella lo abrazó de vuelta.

Se aferró a él como quien se aferra a un salvavidas en medio de una tormenta.

—Liam… no me dejes sola.

—Nunca —prometió él.

Pero mientras la sostenía, mientras intentaba calmar el temblor de su cuerpo…

Liam no vio la pequeña cámara roja escondida en la esquina del techo.

Transmitiendo todo.

A alguien que no era Calder.

A alguien más peligroso.

A alguien que acababa de ver el abrazo…

y sonrió desde la distancia.

Alexander Reed.

Y sus palabras, dichas a sí mismo, fueron:

—Así que finalmente, Liam… encontraste algo que puedo quitarte.

1
Eret Lopez
ES DEMASIADO CANSADO ESTAR LEYENDO ALGO QUE NO CONCLUYE EN NADA BEY
Eret Lopez
Mia PORQUE NO HABLAS CON LA VERDAD ES MEJOR UNA VEZ COLORADO QUE MIL DESCOLORIDO AGARRA EL TORO POR LOS CUERNOS
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play