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Fragmentos De Un Alma Bajo La Lluvia.

Fragmentos De Un Alma Bajo La Lluvia.

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Maltrato Emocional
Popularitas:1.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Ely Vazquez

"Aitana creció bajo el ruido de los pleitos de fin de semana y el silencio de un abuso que nadie vio; esta es la historia de cómo una niña rota buscó su hogar en manos ajenas, descubriendo que el pasado siempre reclama su lugar bajo la lluvia."


Me llamo Aitana y mi vida se divide en fragmentos. El primero se rompió cuando tenía seis años en el baño de una casa ajena; el último, cuando entregué la llave de mi alma a quien juró protegerme. He vivido entre el ruido de botellas vacías y el silencio de un secreto que me quemaba la garganta. Si buscas una historia de finales felices, sigue de largo; pero si quieres saber cómo se siente amar hasta quedar vacía y cómo se sobrevive cuando tu 'casa' se derrumba, quédate conmigo bajo la lluvia.


si sientes que esta historia no te gusta a favor de solamente dejar de leerla y absténgase a denuncias.

NovelToon tiene autorización de Ely Vazquez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El Despertar de los Pasos Silenciosos

NARRADOR

Habían pasado cinco años desde que el mundo de Aitana se redujera a las cuatro paredes de su habitación. Durante ese lustro, se había convertido en una experta en la mimetización; era una sombra que sonreía cuando debía y un fantasma que respondía con la cortesía mecánica que sus padres, Roberto y su madre, esperaban. Sin embargo, a sus veintiún años, el aire en su casa comenzó a sentirse sólido, pesado, cargado de un pasado que nadie quería nombrar pero que todos usaban para juzgarla.

La oportunidad de salir de ese encierro llegó por una carambola del destino. Regresaban de hacer compras en el carro familiar cuando su hermana comentó que no podía aceptar una vacante en un supermercado por falta de tiempo con sus hijos. Roberto, desde el volante, sentenció:

— Tú deberías ir, Aitana. Ve tú.

Así, Aitana se presentó en Recursos Humanos. El encargado, confundido, pensó que ella era la sobrina directa de la tía de su cuñado a quien esperaban por recomendación. Ella no lo aclaró; necesitaba esa puerta abierta. Al entrar, Aitana perfeccionó su mejor actuación: la de la "chica alegre". Era la que hacía reír a todos, la que siempre tenía un chiste. Era su capa de protección. Si todos creían que era feliz, ella no tendría que dar explicaciones sobre el vacío que sentía por dentro.

Pero el pasado siempre vuelve para tocar la puerta. Un día, mientras Aitana organizaba los estantes, apareció Ricardo. La joven sintió un vuelco, pero no de amor, sino de una extraña incredulidad.

— Aitana... qué sorpresa verte aquí —dijo Ricardo, acercándose con esa confianza que ya no le pertenecía—. Te ves muy bien con el uniforme.

— ¿Qué quieres, Ricardo? —respondió ella, manteniendo la voz firme y fría.

— Mira, supe que estás trabajando aquí y la verdad es que necesito una oportunidad. Tú sabes que tengo experiencia. ¿Podrías hablar por mí con los jefes? Ayúdame, por los viejos tiempos.

Aitana lo miró. En otro tiempo, esas palabras la habrían desarmado, pero ahora solo veía a un hombre oportunista. Con una madurez que le sorprendió a ella misma, lo llevó a Recursos Humanos. Sin embargo, cuando Ricardo se enteró de las condiciones, su verdadera cara salió a flote.

— ¿Esto es todo lo que ofrecen? —le dijo él a Aitana en el pasillo, con una mueca de asco—. No voy a perder mi tiempo por esta miseria de sueldo. Pensé que me conseguirías algo mejor.

— Es lo que hay, Ricardo —respondió ella, dándole la espalda—. Si no te sirve, puedes irte por donde viniste.

Al verlo marchar, Aitana sintió que cerraba un círculo. Pero el destino le tenía preparada una prueba distinta, una que pondría a prueba su resistencia física y emocional.

Esa semana, Aitana cubría el área de mascotas. Un cliente reportó un olor fétido cerca de los sobres de comida húmeda para perro. Al revisar, Aitana se encontró con una escena grotesca: varios sobres se habían reventado y estaban infestados de gusanos. La tarea era horrible. Tenía que sacar todo el producto, limpiar el estante y llevar los restos hasta la parte trasera de empleados, en el área de descarga, para separar lo que aún servía de lo que era basura podrida.

Aitana estaba allí, sola, lidiando con el olor y la suciedad en una zona apartada y fría de la tienda. Fue entonces cuando apareció Julián. Él era el guardia de seguridad encargado de la puerta de entrada y salida de empleados, su puesto estaba en la parte delantera, lejos de donde ella estaba.

— ¿Estás bien? —preguntó Julián, apareciendo de pronto en el almacén.

— Sí... solo que esto es asqueroso —respondió Aitana, apenada por que la viera entre gusanos y basura.

— No deberías estar haciendo esto sola —dijo él, acercándose y quedándose a su lado—. ¿Encontraste algo más que no sirva?

Charlaron un poco. Él no la miraba con asco, sino con una preocupación genuina que Aitana no estaba acostumbrada a recibir. De repente, el radio de Julián estalló:

"¡Julián! ¿Dónde estás? Regresa a la puerta, hay movimiento en la entrada."

— Tengo que irme —dijo él con un suspiro—. Pero vuelvo en un momento.

Julián se fue, pero no pasaron ni diez minutos cuando volvió a aparecer. Había dejado su puesto de nuevo, arriesgándose a un regaño oficial, solo para estar con ella.

— ¿Ya terminaste con esa caja? —le preguntó, buscando cualquier excusa para quedarse—. Te ves cansada, Aitana.

Esa tarde, Julián hizo el viaje del frente hacia atrás tres o cuatro veces. Cada vez que el radio lo llamaba, él regresaba a su puesto, pero su mente se quedaba con ella. Aitana empezó a sentir algo que no sabía nombrar: alguien se preocupaba por ella, incluso en medio de lo más desagradable.

Esa noche, como todas las noches desde que se conocieron, Julián la acompañó a casa. Eran las 11:30 PM. Caminaban en el silencio de la calle, a pesar de que él vivía a una cuadra, siempre la dejaba exactamente en su puerta.

— Gracias por lo de hoy, Julián —dijo ella antes de entrar—. Y por acompañarme.

— No me des las gracias —respondió él, con esa timidez que le caracterizaba—. No me gusta que camines sola. Y no me gusta dejarte sola en ese almacén tampoco.

Antes de que él le pidiera formalmente ser su novia, las bromas en el supermercado ya eran constantes. Los compañeros no eran ciegos. Un día, en el área de cajas, un grupo empezó a molestarlos.

— ¡Ya Julián! —gritó un cajero—. ¡Dile que sea tu novia o te la van a ganar!

Aitana, usando su capa de chica alegre, se rió y, mirando a Julián, soltó en tono de juego:

— ¿Y para qué? ¿Para qué quieres que sea tu novia?

Se hizo un silencio breve. Julián, que siempre parecía estar analizando cada palabra, la miró fijamente frente a todos los compañeros que esperaban una respuesta graciosa.

— Sí —dijo él, con una seriedad que cortó el aire—. Para eso mismo. Para ser tu novio.

Las risas cómplices estallaron, pero Aitana sintió que el juego se había acabado. Ya no era una broma. Julián era un "libro en blanco", un chico de su misma edad que nunca había tenido novia, y su honestidad era tan pura que la desarmaba.

Finalmente, un día de febrero, bajo un poste de luz, Julián se lo pidió formalmente. Ella aceptó, buscando en él el refugio que su casa no le daba. Pero la convivencia con Roberto se volvió insoportable. Un mes después, Aitana tomó su maleta y se fue. Durmió en el suelo de una amiga, pero cuando los padres de Julián supieron que la chica de la sonrisa alegre no tenía dónde ir, le abrieron las puertas. Al mes de noviazgo, Aitana se mudó con ellos. No fue por impulso; fue porque por primera vez, alguien la había cuidado entre gusanos y basura, y ella ya no quería volver a estar sola.

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1
Sakura
y si no hablas nunca vas a volver a tener tu casa para ustedes dos
Sakura
hablar mija
Sakura
por dios niña cuando vas a soltarte tienes que dejar de pensar así y abrirte hablar con un sicólogo que te ayude por que vas a venir perdiendo a tu pareja
Mary Ney
Hasta cuando
Sakura
por diós mujer si sigues como vas lo vas a peder
Mary Ney
Aitana deja que la luz envuelva tu oscuridad ama Julian estudia en linea ocupa tu espacio ☺️
Sakura: tienes que empezar a soltarte querida a darte la oportunidad más con el sienta que lo quiere la palabra amor no es algo que va a salir a la primera es algo que se empieza a sentir con el tiempo con la convivencia tienes que abrirte más si miedo se Por todo lo que a pasado pero es tiempo de sanar tanto tu cuerpo alma y a ti misma
total 1 replies
Mary Ney
Que encuentre su amor hasta ser viejitos 🤭
Mary Ney
Que bueno que encontró su nido
Sakura
eso es poco a poco
Sakura
ahora te toca a ti empezar a sentir y no pensar ni deja que el miedo te controles ya es hora de que seas feliz y sin miedo
Sakura
que bueno es hora de soltar el pasado
Mary Ney
Ojalá Julian sea indicado y le de amor y la familia de Julian la quiera como una hija, pueda dejar todo atrás y tener una familia y ya no se rompa más. Todos merecemos una oportunidad siempre queremos que aunque llueva mucho vuelva salir el sol 🥰☺️
Sakura
eso así es es hora de despertar y ser feliz por primera vez tener esa felicidad que te hab negado
Mary Ney
Si sigue así no la llevan si no a una tragedia, se levanta ella se retira del mundo 😭😭
Sakura
cuando vas a despertar
Sakura
enserio de nuevo
Sakura
😭
Mary Ney
Que horible su vida los adolescentes se quintana la vida los padres no se dan cuenta que ellos llevan a ese destino 😭😭😭😭
Mary Ney
Qué dolor su hermana tampoco un apoyó , los padres terrible y ni siquiera madre 😭😭😭más capítulos
Sakura
que asco de padres te toco
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