Alfonso en su soledad como empresario lee una historia de romance entre un duque y su princesa pero entre las intrigas y el romance se enamora de un personaje secundario, el Príncipe Anthony, quien reprime sus sentimientos para que el hombre que ama y su hermana sean felices, pero todo cambia cuando Alfonso reencarna en el duque y en la primera oportunidad expresa sus sentimientos por el príncipe.
NovelToon tiene autorización de Lelixi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 16: El Pacto de la Corona y la Sombra
La tarde comenzó a declinar, tiñendo el horizonte con destellos púrpuras y anaranjados. En la balaustrada del jardín que se proyectaba sobre el abismo del valle, Fernando y Anthony permanecieron de pie, lado a lado, contemplando la vastedad del dominio ducal.
El momento del regreso del príncipe a la capital se aproximaba. La etiqueta de la corona no le permitía prolongar su estancia en la finca ducal por más tiempo sin levantar sospechas entre los ministros del rey o entre su propia hermana, la princesa Antonella.
—Debo marcharme al amanecer —comentó Anthony con un tono amargo, sintiendo ya la opresión de la distancia—. La capital es un lugar frío cuando tú no estás. Tener que fingir indiferencia ante la corte mientras mi alma se queda en este castillo será la prueba más difícil que haya enfrentado.
Fernando lo rodeó por los hombros, atrayéndolo hacia su costado de manera resuelta.
—La distancia será solo temporal —prometió el duque con convicción firme—. En dos semanas viajaré personalmente a la capital para rendir pleitesía al rey y presentar los informes financieros renovados de la casa ducal. Nos volveremos a encontrar en el palacio real.
—Prométeme que te cuidarás —pidió Anthony, apoyando la cabeza sobre el hombro ancho de Fernando—. Cedric y Alberto están acorralados, pero los hombres acorralados pueden ser peligrosos.
—No les daré el menor margen de maniobra —aseguró Fernando—. He nombrado a un nuevo capitán de la guardia de mi entera confianza para vigilar cada uno de sus pasos. Estarán bajo arresto domiciliario implícito.
El príncipe levantó la mirada y contempló el perfil esculpido de Fernando a la luz del atardecer. La melancolía que solía envolver la historia de ambos había desaparecido por completo, reemplazada por un pacto indestructible fundado en la pasión, la confianza mutua y la ambición compartida.
—En la novela que fue mi vida pasada —pensó Fernando para sí mismo mientras acariciaba los cabellos dorados de Anthony—, estabas destinado a contemplar las estrellas en soledad desde una balaustrada, sufriendo en silencio por un amor no correspondido. Pero he reescrito el destino. Jamás volverás a estar solo.
—Te estaré esperando en la capital, Fernando —susurró Anthony, poniéndose de puntillas para sellar sus labios con los del duque en un beso cargado de anhelo y lealtad eterna.
Bajo la primera estrella de la noche que comenzaba a brillar en el cielo del reino, el duque y el príncipe sellaron su secreto pacto. Unidos contra las intrigas de la aristocracia, los complots familiares y las sombras del pasado, iniciaban juntos el camino que transformaría no solo sus vidas, sino la historia entera del reino.
Las semanas posteriores a la purga administrativa en el castillo del norte transcurrieron bajo una disciplina de hierro. Fernando no descansó un solo día. Utilizando la mentalidad hiperanalítica de su vida pasada como alto ejecutivo corporativo y auditor financiero, reestructuró por completo la administración del ducado. Los guardias de la villa, anteriormente leales a las limosnas de Lord Alberto y Cedric, fueron reemplazados por hombres de honor bajo el mando del nuevo capitán Vance, un veterano curtido en batallas que respondía con lealtad ciega al duque.