NovelToon NovelToon
Cuando La Envidia Habla

Cuando La Envidia Habla

Status: En proceso
Genre:Mundo de fantasía / Traiciones y engaños / Villana
Popularitas:163
Nilai: 5
nombre de autor: J.Lumi

Cuando la envidia habla
En un mundo donde las emociones no solo se sienten… también pueden escucharse.
Los sentimientos son capaces de transformarse en ondas de sonido que revelan lo que el corazón intenta ocultar. La felicidad puede iluminar, la tristeza puede quebrar, pero existe una voz mucho más peligrosa: la envidia.

Nacida de los pensamientos más oscuros, la envidia puede convertirse en un arma capaz de destruir sueños, romper vínculos y convertir la confianza en una traición inesperada.
Porque cuanto más cerca dejas a alguien, más profundo puede llegar la herida.

Pero… ¿qué ocurre cuando la envidia deja de ser solo una emoción y comienza a hablar por sí misma?

En un mundo donde los sentimientos tienen voz, descubrirás que el peor enemigo no siempre está frente a ti. A veces vive dentro de aquellos que dicen quererte… y otras veces, dentro de tu propio corazón.
Una historia sobre la ambición, los secretos, las heridas invisibles y la emoción más peligrosa de todas:
la envidia

NovelToon tiene autorización de J.Lumi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 15 — Sangre bajo el velo negro

"La primera sangre nunca cae por un arma... cae cuando la verdad deja de importar."

La Envidia había esperado mucho tiempo.

Había sembrado dudas.

Había convertido la admiración en comparación.

La comparación en resentimiento.

El resentimiento en odio.

Ahora...

Solo quedaba recoger la cosecha.

El mundo seguía pareciendo el mismo.

Las calles continuaban llenas.

Las personas seguían saludándose con una sonrisa.

Las familias compartían la mesa.

Los amigos reían.

Los compañeros trabajaban juntos.

Pero las emociones podían ver algo que los ojos humanos ignoraban.

Sobre cada corazón comenzaba a caer un velo oscuro.

No ocultaba los rostros.

Ocultaba la verdad.

—Ha llegado el momento... —susurró la Envidia.

La Esperanza sintió un peso desconocido.

Nunca había escuchado aquella voz con tanta seguridad.

—¿Qué piensas hacer?

La Envidia no respondió de inmediato.

Observó cientos de corazones latiendo al mismo tiempo.

Algunos aún conservaban bondad.

Otros ya estaban consumidos por las comparaciones.

—Nada.

Ellos harán todo por mí.

En una oficina, dos compañeros dejaron de confiar el uno en el otro.

En una familia, dos hermanos comenzaron a competir por el cariño que jamás había dejado de pertenecerles a ambos.

En una escuela, una amistad de años empezó a romperse por un rumor nacido de la envidia.

Ninguno conocía la verdad.

Ya no les importaba.

Solo querían tener razón.

El velo negro comenzaba a cubrirlo todo.

La Tristeza caminó lentamente entre aquellos corazones.

Las lágrimas empezaban a aparecer.

No por pérdidas inevitables.

Sino por heridas creadas entre personas que alguna vez se amaron.

El Miedo retrocedió.

Sabía que cuando el odio encontraba un motivo...

La razón dejaba de existir.

Una discusión comenzó con una sola frase.

—Siempre quisiste ocupar mi lugar.

El silencio llenó la habitación.

La otra persona abrió la boca para responder.

No encontró palabras.

Porque jamás había sentido aquello.

Pero las explicaciones ya no atravesaban el velo.

La Envidia sonrió.

Las mentiras necesitaban pruebas.

El odio...

Solo necesitaba sospechas.

Las voces comenzaron a elevarse.

Las palabras dejaron de ser argumentos.

Ahora eran heridas.

Cada insulto llevaba escondidos años de comparaciones jamás confesadas.

Cada acusación nacía de inseguridades que nunca fueron enfrentadas.

La Esperanza quiso intervenir.

—Escúchense...

Todavía pueden detener esto.

Pero nadie la oyó.

La Envidia había conseguido algo mucho más peligroso que el silencio.

Había conseguido que cada persona solo escuchara su propio dolor.

—¿Lo entiendes ahora? —preguntó la Envidia.

Las demás emociones permanecieron inmóviles.

—La verdad nunca desaparece.

Solo deja de importar cuando el odio ocupa su lugar.

Aquellas palabras cayeron como una sentencia.

Porque alrededor del mundo comenzaban a repetirse una y otra vez.

Personas dejando de hablarse.

Familias separándose.

Amistades rompiéndose.

Promesas convertidas en recuerdos.

Todo por aquello que jamás se atrevieron a decir cuando todavía existía tiempo.

Entonces ocurrió.

No hubo gritos.

No hubo advertencias.

Solo un impulso nacido del rencor.

Una mano empujó a otra.

El cuerpo perdió el equilibrio.

El golpe contra el suelo rompió un silencio que jamás volvería a reconstruirse.

La habitación quedó inmóvil.

Los ojos temblaban.

Las manos también.

Nadie había querido llegar tan lejos.

Pero ya era demasiado tarde.

La primera sangre cayó lentamente sobre el suelo.

La Tristeza cerró los ojos.

La Esperanza sintió cómo una parte de su luz se apagaba.

El Miedo permaneció inmóvil.

Solo la Envidia siguió observando.

Sin alegría.

Sin remordimiento.

Con una calma imposible de comprender.

—Yo nunca levanté esa mano.

Nunca empujé a nadie.

Nunca pronuncié el último insulto.

Solo sembré una pregunta hace mucho tiempo.

Y ustedes...

La regaron todos los días.

El velo negro terminó de cubrir aquel corazón.

Ya no distinguía entre culpa y justificación.

Entre verdad y mentira.

Solo existía el odio.

La Esperanza reunió las pocas fuerzas que le quedaban.

—Aún pueden arrepentirse.

Aún pueden elegir un camino distinto.

La Envidia levantó lentamente la mirada.

Su voz sonó más fría que nunca.

—El arrepentimiento no borra la sangre.

Solo enseña cuánto costó ignorar el primer susurro.

El viento atravesó el lugar.

Las palabras dejaron de escucharse.

Solo quedó un silencio insoportable.

Porque las primeras víctimas nunca mueren el día en que cae la sangre.

Mueren mucho antes...

El día en que la Envidia consigue cubrir la verdad con un velo tan oscuro...

Que nadie recuerda cómo era mirarse sin odio.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play