Después de morir por exceso de trabajo termine en una historia donde soy la esposa de un hombre temido y conocido por su tiranía. Aunque está vida para la chica era un infierno para mí era todo lo contrario, ya que tenía sirvientes a mi disposición, no tenía que levantarme temprano a trabajar y era rica asquerosamente rica simplemente era el cielo
Claro eso fue lo que pensaba hasta que conocí a mi dichoso esposo y mi felicidad desapareciera por completo
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Capitulo 16
Nos dirigimos a la habitación, me cambié y luego subí a la proa. Aunque estaba allí mirando el océano mi mente estaba en esa habitación donde deje al príncipe, estaba muy nerviosa y deseaba saber con todas mis fuerzas saber cómo terminaba esa conversación
No fue hasta la tarde que logré ver al príncipe, sus ojos estaban hinchados por llorar, pero estos tenían un nuevo brillo; así que sonrió feliz y me acerco a él y tomo sus manos
Valeria: ¿Cómo está? ¿Todo bien? - Pregunto con algo de preocupación, él asiente con una sonrisa avergonzada
Bastian: Todo está bien ahora - Yo suspiro aliviada y le doy unas palmadas en su espalda, ya que en verdad me tenía bastante preocupada - Usted tenía razón no me odia por lo que hizo mi madre y aún desea estar a mi lado
Valeria: Por supuesto, como podría odiarlo. No es por querer ganarme su favor, Pero usted es muy guapo - Él baja la mirada llena de vergüenza y hace una inclinación de cabeza
Bastian: Este favor no lo olvidaré, ya le dije que siempre estaré en deuda con usted y su esposo - Asiento con una sonrisa, en eso me doy cuenta de que éramos el centro de atención de todos en el barco, así que suelto sus manos y doy dos pasos hacia atrás porque hasta la mirada de mi esposo la sentía puesta en mí
Valeria: Bueno, ya que todo salió bien ahora prepárese para vivir su luna de miel en este reino - Él asiente y yo sonrió para seguir mirando hacia él océano. Vaya se ve tan adorables que deseo apretar sus mejillas, pero con lo reservado que es este mundo seguro que pensaran mal y no deseo dejar en mal a mi esposo, ya bastante sufrió por las locuras que hacía la antigua yo, así que solo. Suspire y me quedé tranquila mirando el lugar
Antes que el sol se ocultara por completo estábamos tocando tierra y nos estaba recibiendo soldados enviados por los reyes de este país. Mi esposo ayudó a bajar y el soldado ayudó a él príncipe es allí cuando noto su forma de caminar y la sorpresa es tanta que abro los ojos para luego sonreír ampliamente. (Vaya, pero que pícaros que son)
El reino al que visitamos eran todos muy amables y tal como lo dijo Bastian las parejas del mismo sexo andaban por allí sin restricciones. Por lo que escuché su antiguo rey fue el primero en abrir paso a este tipo de relación cuando declaró que tenía una relación con su asistente y mano derecha. Luego salieron más personas con lo mismo, así que la emperatriz permitió este tipo de relaciones, si mal no recuerdo hasta una prima mágica ayuda a los hombres a quedar en cinta, este lugar es simplemente increíble
Damián: ¿En qué piensas? - Ahora mismo nos encontrábamos en el jardín del palacio, mi esposo había llegado de la reunión y se había acercado a mí rodeando mi cintura con sus brazos
Valeria: En nada, solo que me gusta mucho este reino. Es más agradable y mucho más tranquilo que el de nosotros. Me gustaría quedarme aquí bastante tiempo
Damián: Y no creo que seas la única que piense eso - Dice mirando hacia un lado y viendo como Bastian caminaba de la mano de Fernando sin tener que ocultarse - El príncipe siempre fue alguien bastante serio y con un rostro inexpresivo a dónde quiera que vaya, así que verlo de este modo me deja en completo desconcierto
Valeria: Agradable ¿no? - Él asiente y esconde su rostro en mi cuello
Damián: Pero me molesta que debido a eso ustedes se hayan vuelto cercanos, no me gusta que tengas amigos - Me río y acaricio su cabeza
Valeria: qué tontería - Digo sin más, me giro en sus brazos y paso mis brazos por su cuello - Deseo mostrarte algo que venden aquí - Él asiente y yo tomo su mano para llevarlo a la habitación. Alguien en este mundo es un reencarnado porque muchas cosas que hay aquí son solo cosas que pueden venir de nuestro mundo y de eso me di cuenta cuando salí a caminar y me encontré con que vendían lencería de mujer
Damián: ¿Qué es? - Yo le cubro los ojos con una cinta bastante gruesa, moví mi mano frente de él y al ver que no podía ver nada, me quite él vestido y me subí en sus piernas
Valeria: Ya puedes ver - Susurro en su oído, mientras le quitó la venda de los ojos. Damián al verme se quedó unos segundos desconcertado tanto el era este, que paso su mano para ver si era real la situación
Damián: ¿Que es esto? - Pregunta con total incredulidad, yo muevo un poco mi cadera sintiendo su miembro presionar mi intimidad
Valeria: ¿Te gusta esposo? - Damián me sostiene del cuello y se apodera de mis labios, en beso demandante, mientras sus manos viajaban por mi cuerpo. Tocando, apretando, mordisqueando cada centímetro expuesto
Eche la cabeza hacia atrás, dejandome llevar por la sensación, Damián aparta la tela que cubre mi intimidad y comienza a entrar con una lentitud que me desespera, así que me siento de golpe para que todo entre
Valeria: Ahg~ Esposo, me gusta~ mucho - Gimo en sus oído, puedo ver el segundo exacto dónde pierde la cordura, me arroja a la cama y comienza a moverse violentamente en mi interior, haciendo que la habitación se llene de nuestros gemidos y gritos llenos de pasión
Damián: Vamos a tener que comprar más - Dice en mi oído, mientras embestía profundamente en mi interior sin dejarme tregua a respirar ni un segundo, yo asiento ante sus palabras, enterrando mis uñas en sus espalda al alcanzar el orgasmos
jajjajajaja