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Obsesionada Con El Profesor

Obsesionada Con El Profesor

Status: Terminada
Genre:Amor prohibido / Grandes Curvas / Romance / Completas
Popularitas:13.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Alicegxoxo

Nunca planeé enamorarme de mi profesor.

Simplemente ocurrió.

Una clase fue suficiente para que dejara de verlo como un hombre cualquiera y empezara a convertirlo en el centro de todos mis pensamientos.

Desde entonces, cada excusa era perfecta para estar cerca de él.

Cada mirada alimentaba mi esperanza. Cada rechazo solo aumentaba mis ganas de conquistarlo.

Dicen que hay amores imposibles.

Yo no creo en lo imposible y si el destino insiste en poner reglas entre nosotros...

Me encargaré de romperlas una por una.

Porque él todavía no lo sabe... Pero algún día será solo MIO.

NovelToon tiene autorización de Alicegxoxo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Mi lugar

Nunca me había considerado una persona celosa.

De hecho...

Siempre me parecieron ridículas esas escenas de películas donde alguien se enfadaba porque otra persona sonreía demasiado. No las entendía.

Hasta ese lunes.

Porque existe una enorme diferencia entre observar los celos...

Y descubrir que viven dentro de ti.

Llegué temprano a la universidad. Demasiado temprano.

Todavía faltaban casi cuarenta minutos para la primera clase.

Emma, por supuesto, volvió a burlarse de mí apenas me vio cruzar la entrada.

—¿Piensas mudarte al campus?

Sonreí mientras me acomodaba la mochila sobre el hombro.

—Había tráfico.

Ella levantó una ceja con evidente incredulidad.

—¿A las siete de la mañana?

—Muchísimo tráfico.

Soltó una carcajada.

—Julieta... eres pésima mintiendo.

No respondí.

Porque, por primera vez, ni siquiera sabía por qué había llegado tan temprano.

Solo había sentido la necesidad de estar allí.

El pasillo de Psicología todavía estaba casi vacío. Algunos estudiantes conversaban apoyados contra las ventanas, otros desayunaban antes de entrar a clase y un par más repasaban apuntes con cara de no haber dormido en toda la noche.

Yo caminaba despacio.

Sin un destino claro.

O, al menos...

Eso intentaba convencerme.

Fue entonces cuando la vi.

Reconocí su cabello rubio al instante.

Era la misma chica de la cafetería.

Estaba frente a la oficina del profesor Ferrer con una carpeta abrazada contra el pecho. Miraba el reloj cada pocos segundos, como si esperara a alguien.

Mi estómago se tensó.

Seguí caminando.

No debía importarme.

Era una estudiante.

Nada más.

Seguramente esperaba a cualquier profesor.

Seguramente...

La puerta de la oficina se abrió.

El profesor Ferrer apareció.

La chica sonrió apenas lo vio y él le devolvió una sonrisa amable, la misma expresión serena que siempre mostraba cuando alguien necesitaba ayuda. Intercambiaron unas palabras que no alcancé a escuchar. Ella le entregó la carpeta y él comenzó a revisarla allí mismo, mientras seguían conversando con absoluta naturalidad.

No había nada extraño.

Nada.

Y, sin embargo...

No podía dejar de mirarlos.

—Buenos días.

La voz de Emma me hizo dar un pequeño sobresalto.

—¿Qué haces aquí parada?

Aparté la vista de inmediato.

—Nada.

Ella me observó con una mezcla de paciencia y diversión.

—Llevo un minuto hablándote. Ni siquiera me escuchaste.

Sentí que, una vez más, me estaba descubriendo.

—Estaba distraída.

Emma siguió la dirección de mi mirada.

Vio al profesor.

Vio a la chica.

Después volvió a mirarme.

No dijo absolutamente nada.

Pero aquella expresión...

Era la misma que tendría alguien después de encajar la última pieza de un rompecabezas.

Entramos al salón e intenté concentrarme.

No pude.

Cinco minutos después entró el profesor Ferrer con la carpeta de la chica bajo el brazo. La dejó sobre el escritorio antes de comenzar la clase y, como siempre, todo el salón guardó silencio.

Durante casi dos horas escribí apuntes, respondí preguntas y tomé notas.

O, al menos...

Eso hizo mi cuerpo.

Porque mi cabeza seguía regresando una y otra vez a aquella carpeta.

¿Por qué ella podía entrar a su oficina? ¿Por qué él dedicaba tanto tiempo a ayudarla?

¿Por qué...

No dejaba de pensar en eso?

Cuando terminó la clase, todos comenzaron a guardar sus cosas.

Yo hice lo mismo.

Ya estaba a punto de salir cuando una voz detrás de mí me hizo detenerme.

—Laura.

Me giré por puro reflejo.

No me estaba llamando a mí.

La chica rubia se acercó al escritorio.

—Profesor, ¿pudo revisar las correcciones?

Él asintió mientras abría la carpeta.

—Sí. Hay dos cosas que todavía puedes mejorar. Ven, te las explico.

Los demás estudiantes siguieron caminando.

Yo también debería haberlo hecho.

Pero, sin darme cuenta, empecé a avanzar mucho más despacio.

Lo suficiente para alcanzar a escuchar algunos fragmentos de la conversación.

—Tu análisis es bueno... Solo necesitas confiar más en tu criterio.

Ella sonrió con evidente alivio.

—Gracias. Sabía que usted me ayudaría.

Sentí una punzada desagradable en el pecho.

No por lo que dijo.

Sino por la naturalidad con la que lo dijo.

Como si aquella confianza llevara mucho tiempo construyéndose.

—¿Julieta?

La voz de Samuel me sacó de golpe de mis pensamientos.

—¿Vamos?

Parpadeé.

—¿A dónde?

Me miró con expresión confundida.

—Quedamos en estudiar después de clases.

Lo había olvidado.

Por completo.

—Claro... perdón.

Nos fuimos caminando hacia la biblioteca.

Samuel hablaba sin parar.

Yo respondía cuando era necesario.

Pero una parte de mí seguía en aquel salón.

Imaginando una conversación que probablemente ya había terminado.

Aquella noche abrí el cuaderno.

Busqué una página nueva y escribí un solo nombre.

Laura.

Debajo anoté:

"Tiene el cabello rubio."

Escribí una segunda línea.

"Es buena estudiante."

Después una tercera.

"Él le dedica tiempo."

Me detuve.

Leí lo que acababa de escribir.

Fruncí el ceño.

Arranqué la hoja.

La rompí en varios pedazos.

Y la lancé a la basura.

Me quedé mirando los pequeños trozos de papel durante largos segundos.

Después susurré algo que jamás imaginé decir.

—No pienso competir contigo.

Pero, incluso antes de apagar la luz...

Supe que acababa de mentirme otra vez.

Porque una parte de mí... Ya había empezado a hacerlo.

1
Miriam Hernández salinas
yo cteo que ahora así ya se perdió en su propia obsesión
Rubí Salgado
al principio pensé que Gael solo jugaría con ella pero no fue un amor tan grande que lo salvó de esa mala persona
Rubí Salgado
el amor triunfo ante la maldad de una persona malvada gran historia y hermosa gracias autora por ella
Rubí Salgado
el pasado es pasado isi mal pero el padre fue quien fue el culpable más directo de lo que ISO
Rubí Salgado
que padres tan tontos casi matan asu hija por creer en una desgraciada
Rubí Salgado
que joyita tan podrida resultó la victoria y para cuando dejarán libre a julieta
Rubí Salgado
Gael rescata a julieta 😢
Rubí Salgado
que padre tan tarado cayó en la manipulación de victoria y destruirá asu propia hija y ara lo que no quería que hiciera matarla de a poco
Rubí Salgado
el padre de verdad dio su consentimiento no la loca de la Victoria la quiere volver loca para quedarse con Gael
Rubí Salgado
sabía que esa desgraciada tenía que ser la loca desquiciada Gael rescata a julieta
Rubí Salgado
aquí la única demente es la victoria y por que con ella Gael si puede estar y no con alguien más
Rubí Salgado
y es que victoria no es lo mismo que está asiendo no quiere dejar a Gael por qué siente lo mismo que Elena dependencia asia el
Rubí Salgado
hay y ahora que más Gael de verdad escondes algo o es solo la victoria fastidiando por qué no la escogiste a ella
Rubí Salgado
yo creo que victoria tubo que ver con lo que le pasó a Elena también y a mas era parte de su pasado y victoria se encargó de desenterrarlo para destruirlo y tenerlo atado a ella
Rubí Salgado
escúchalo y después desides
Rubí Salgado
ahora falta la versión de Gael todavía hay que ver
Rubí Salgado
hay que darle un boto de confianza a Gael no nos decepciones
Rubí Salgado
talvez si estuvo en el psiquiátrico pero está afuera por qué ya tubo el tiempo para sanar pero está cada rato selo recuerda para descontrolar su vida
Rubí Salgado
quiero creer que aquí la única loca es victoria y ara de todo para que Gael siempre esté asu lado aunque lo aleje de todos los que de verdad lo aman
Rubí Salgado
ya cuéntales ya saben todo por victoria y demás cosas que los puso en tu contra
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