NovelToon NovelToon
Reconstruyendo Tus Pedazos

Reconstruyendo Tus Pedazos

Status: Terminada
Genre:Malentendidos / Amor de la infancia / Posesivo / Completas
Popularitas:4.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia2026

​Sinopsis:
​A los trece años, Bianca D’Amico conoció el verdadero significado de la crueldad. El chico que era su protector y su norte, Andrew Ballesteros, la rechazó públicamente con palabras letales que destrozaron su autoestima, llamándola gorda e inmadura, antes de huir al extranjero. Andrew no solo la dejó atrás; la fragmentó en varios pedazos.
​Seis años después, el heredero del imperio Ballesteros regresa a Nueva York. Convertido en un implacable y frío tiburón de los negocios, Andrew carga con las culpas de un oscuro secreto familiar y una obsesión fija en la mente: recuperar a su dulce y sumisa Bianca. Él asume, con la arrogancia corporativa de su apellido, que encontrará a la misma niña inocente que dejó en el pasillo de la mansión, lista para ser moldeada y reclamar su lugar en su vida.
​Qué maldito error. La realidad lo golpea con una fuerza devastadora.
​La niña indefensa murió la noche en que él la rompió.

NovelToon tiene autorización de Dalia2026 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16: Celos a flor de piel

El aire en mi departamento se volvió asfixiante con la salida del sol. Aunque el primer beso y la cercanía erótica de la noche anterior habían dejado mis emociones en el piso, mi instinto de supervivencia me obligaba a levantar de nuevo el escudo.

Andrew ya estaba lúcido, su herida de la puñalada estaba controlada con los puntos de sutura, y sus ojos verdes me seguían por el espacio, con una fijeza que delataba que estaba cazando cada uno de mis movimientos. Él veía perfectamente que ella sentía cosas, y como el tiburón que era, planeaba atacar directamente por esa flecha.

​La tregua se rompió a las once de la mañana cuando la puerta del departamento se abrió con un juego de llaves.

​Jonathan entró, con su bolso de viaje al hombro. Al ver a Andrew sentado en el sofá con el torso descubierto y el vendaje, Jonathan se tensó por completo, clavándole una mirada gélida. Andrew no se quedó atrás; se puso de pie con lentitud, ignorando el tirón de los puntos, y enderezó su imponente postura de hombre de negocios. Los celos acumulados durante semanas, la rabia de pensar que Jonathan era quien tocaba a Bianca y dormía en su cama, tiñeron la mirada de Andrew de un peligro oscuro.

​—Miren quién es... el niño bonito de la quinta avenida —soltó Jonathan con una sonrisa ladina, dejando caer su bolso—. Veo que te ganaste una cicatriz de Brooklyn.

​—Y tú veo que llegas tarde, Mills —replicó Andrew, con una voz gélida que destilaba posesividad—. Si hubieras estado aquí, Bianca no habría tenido que correr peligro.

​Bianca se interpuso entre los dos antes de que el ambiente terminara de explotar.

—¡Ya basta los dos! —sentenció con su voz de manera hostil y cortante—. Jonathan, gracias por los repuestos. Andrew... ya estás recuperado. Ya el médico te dio el visto bueno. Te puedes ir a tu casa.

​Andrew apretó la mandíbula, fulminando a Jonathan con la mirada, antes de fijarla en su prima.

​—¿De verdad me estás corriendo para quedarte con él, bonita? —le reclamó Andrew a solas minutos después, cuando Jonathan bajó al taller—. No entiendo qué haces aquí, Bianca. Eres una D'Amico, tu cuenta bancaria tiene tantos ceros como la mía y eres tan multimillonaria como cualquiera en Manhattan. Tienes el poder de vivir en el penthouse más lujoso de la Gran Manzana si quisieras, ¿y prefieres esconderte en este rincón sencillo de Brooklyn con un mecánico?

​Bianca lo frenó en seco, con los ojos azules encendidos en furia, altiva y segura de quién era.

—A mí no me importa el dinero de mi familia, Andrew, y lo sabes perfectamente. Yo disfruto esta vida sencilla, porque aquí las cosas me las gano por mí misma, con mi propio esfuerzo, y no por tener un apellido importante colgado en el pecho. Me fui de Manhattan para ser libre, no para que me manejen como una licitación corporativa. Así que toma tus trajes caros y regresa a tu imperio.

​Andrew dio un paso al frente, acorralándola contra la mesa de la cocina. Su respiración era caliente y sus ojos verdes brillaban con una mezcla de celos enfermos y deseo reprimido por seis años de separación.

​—Me voy a ir, Bianca... pero esto no se ha terminado —susurró muy cerca de sus labios, haciendo que ella temblara—. Sé perfectamente que sientes lo mismo que yo cuando te toco. Y no voy a parar hasta que seas mía por completo.

​Dos días después, la presión familiar los obligó a dar señales de vida. Para calmar los nervios de Sara y Dominic, y evitar que la tía Zoe mandara a la policía, Andrew y Bianca tuvieron que reaparecer juntos en una cena privada, en la casa familiar de los Ballesteros. La familia respiró aliviada al verlos "sanos y salvos", pero debajo de la mesa de etiqueta, la tensión entre los primos era una bomba de tiempo.

​Sin embargo, el verdadero peligro de Brooklyn los había seguido hasta la Gran Manzana. Esa misma noche, tras salir de la corporación, Harrison, el jefe de seguridad de Andrew, lo abordó con un informe confidencial que le heló la sangre.

​—Señor Ballesteros, los hombres que atacaron el taller en Brooklyn no eran simples apostadores —explicó Harrison con gravedad—. Trabajan para una de las mafias más peligrosas del circuito de carreras de Nueva York. Se enteraron de quién es Bianca D'Amico, de lo que significa ella para usted. Hay una orden directa en el bajo mundo. La quieren muerta, señor. Van a usarla para destruirlo a usted y a la corporación. Es un peligro de muerte inminente.

​Andrew sintió un frío mortal recorrerle la espina dorsal. Su mente de estratega calculó el peligro en un segundo: Bianca era demasiado terca para dejar Brooklyn por las buenas, y la mafia no tardaría en actuar. Los años de represión, el miedo atroz a perder al amor de su vida, hizo que sus instintos más oscuros y controladores se fusionaron en una sola decisión drástica.

​Si tenía que convertirse en el monstruo que ella tanto temía para mantenerla viva, lo haría. La protegería a su manera, bajo sus reglas. La noche siguiente, Andrew interceptó a Bianca a la salida de sus clases de cocina; antes de que ella pudiera gritar o golpearlo, la metió a la fuerza en la parte trasera de su camioneta blindada, llevándosela completamente secuestrada hacia una lujosa y fortificada propiedad oculta en las afueras del estado, donde nadie pudiera tocarla.

​El encierro había comenzado, y con él, las noches mas ardientes, donde Bianca experimentaría cosas que jamás en su vida le habían pasado.

1
Maharai Oliveros
y Jonathan
Dalia: Jonathan es un alma libre, él siempre va a estar pendiente de su enana. 🤭
total 1 replies
peri kizi
venia buscando este libro gracias
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play