NovelToon NovelToon
Fénix: Renaciendo De Las Cenizas De La Vida

Fénix: Renaciendo De Las Cenizas De La Vida

Status: Terminada
Genre:Romance / Embarazo no planeado / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:2.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Lisi A. A

No sé en qué momento exacto mi vida dejó de ser “normal”. A veces pienso que fue un día cualquiera, uno de esos en los que el sol entra por la ventana como si nada pudiera romperse. Pero se rompió. Y no hizo ruido.
Me llamo Dara. Y antes de que todo cambiara, yo era solo una adolescente más con sueños demasiado grandes para mi realidad. Pero mi vida dio un giro de la noche a la mañana. Un giro que me hizo reinventarme, crecer de repente ... pero déjenme contarles algo: No hay dificultades grandes porque los sueños sí se cumplen

NovelToon tiene autorización de Lisi A. A para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16 La respuesta del corazón

Dicen que hay preguntas que cambian una vida.

No porque sean difíciles.

Sino porque la respuesta que das te obliga a convertirte en una persona diferente.

Yo estaba frente a una de esas preguntas.

Y el hombre que la había pronunciado seguía arrodillado frente a mí.

Esperando.

Con el corazón expuesto.

Con los ojos llenos de esperanza.

Y de miedo.

Mucho miedo.

Porque el amor no vuelve invencible a nadie.

Al contrario.

Nos vuelve vulnerables.

La cafetería estaba en silencio.

Los pocos clientes que permanecían allí observaban la escena sin disimular.

Pero yo apenas los veía.

Solo veía a Fabio.

Y el anillo que sostenía entre sus dedos.

Las lágrimas continuaban cayendo por mis mejillas.

No porque no supiera qué sentía.

Eso lo tenía claro.

Lo amaba.

Lo amaba con una intensidad que todavía me sorprendía.

Lo amaba cuando me hacía reír.

Cuando me escuchaba.

Cuando discutíamos.

Cuando me obligaba a creer en mí misma.

Lo amaba cuando sostenía a Mateo en brazos.

Y también cuando intentaba esconder sus propios miedos para protegerme de ellos.

No.

El problema no era el amor.

El problema era todo lo demás.

—Fabio...

Mi voz tembló.

Él tragó saliva.

Esperando.

—Te amo.

Vi cómo sus ojos se llenaban de emoción.

Pero continué antes de que pudiera hablar.

—Y precisamente por eso tengo miedo.

Mucho miedo.

Se puso de pie lentamente.

Sin guardar el anillo.

Sin dejar de mirarme.

—¿De qué?

Solté una pequeña risa nerviosa.

—¿Quieres la lista completa?

Porque es bastante larga.

Una sonrisa apareció en sus labios.

La primera sonrisa auténtica desde que comenzó aquella locura.

—Tengo tiempo.

Negué con la cabeza.

Y entonces hablé.

De verdad hablé.

Como no lo había hecho nunca.

—Tengo miedo de fracasar. Tengo miedo de no ser suficiente. Tengo miedo de que un día despiertes y te arrepientas. Tengo miedo de que tu familia me odie. Tengo miedo de que la gente tenga razón. Tengo miedo de que Mateo se encariñe demasiado contigo y luego salga herido. Tengo miedo a todo — La emoción cerró mi garganta. —Y sobre todo... Tengo miedo de ser feliz.

El silencio que siguió fue tan profundo que pude escuchar mi propia respiración.

Fabio dio un paso hacia mí.

Luego otro.

Hasta quedar frente a mí.

—Dara. —Levanté la vista hacia él —No puedo prometerte que nunca tendremos problemas. No puedo prometerte que todo será perfecto. Porque no lo será. —Tomó mis manos. —Pero sí puedo prometerte que no voy a irme cuando lleguen los problemas.

Mi corazón se apretó.

—¿Cómo puedes estar tan seguro?

—Porque llevo demasiado tiempo imaginando una vida contigo para salir corriendo ahora.

Las lágrimas volvieron.

Malditas lágrimas.

Fabio soltó una pequeña risa.

—Además... Mateo ya decidió por mí hace meses.

No pude evitar reír.

—Eso es verdad.

—Creo que me adoptó antes de que yo pudiera opinar.

La imagen de Mateo persiguiendo a Fabio por toda la cafetería apareció en mi mente.

Y por primera vez aquella tarde sentí algo parecido a la paz.

Miré el anillo otra vez.

Luego a Fabio.

Y finalmente a mi corazón.

Que ya conocía la respuesta desde hacía mucho tiempo.

—Sí.

Fabio parpadeó.

—¿Sí?

Una carcajada nerviosa escapó de mis labios.

—¡Sí, Fabio! ¡Sí quiero casarme contigo!

No recuerdo quién lloró primero.

Quizás los dos.

Lo único que sé es que al segundo siguiente estaba abrazándome tan fuerte como si temiera que desapareciera.

Y yo me aferré a él exactamente igual.

Los aplausos estallaron alrededor.

Alguien silbó.

Otra persona gritó una felicitación.

Y yo me escondí en el pecho de Fabio completamente avergonzada.

—Creo que acabamos de convertirnos en un espectáculo público.

Murmuré.

—No me importa.

—A mí sí.

—Mentirosa.

Volví a reír.

Y aquella risa se sintió como un regalo.

Unas horas más tarde llegué al pequeño apartamento que tenía rentado hacia unas semanas, con el corazón ligero.

Tan ligero que casi me daba miedo.

Porque durante demasiado tiempo había aprendido a esperar tragedias después de cada momento feliz.

Mateo dormía.

Fabio se había quedado ayudándome a organizar algunas cosas.

Y por primera vez estábamos completamente solos en mi pequeña sala.

Miré el anillo.

Una vez más.

Todavía me costaba creerlo.

—¿En qué piensas?

Preguntó Fabio.

—En que estás loco.

—Eso ya lo sabía.

—No, hablo en serio. Te comprometiste con una chica que todavía está terminando la preparatoria.

—Con una mujer extraordinaria que está terminando la preparatoria.

Corrigió.

Sentí calor en las mejillas.

—Adulador.

—Enamorado.

Mi corazón volvió a hacer aquella cosa extraña que hacía cada vez que él me miraba así.

Entonces sonó el teléfono.

Los dos nos sobresaltamos.

Era tarde.

Demasiado tarde para una llamada normal.

Fruncí el ceño.

Y contesté.

—¿Hola?

La voz al otro lado me hizo incorporarme inmediatamente.

Era mi madre.

Y estaba llorando.

—Mamá, ¿qué ocurre?

El silencio duró apenas dos segundos.

Pero fueron suficientes para llenarme de miedo.

—Dara... Necesito que vengas a casa.

Ahora.

Mi corazón comenzó a acelerarse.

—¿Qué pasó?

La respuesta llegó temblando.

—Tu padre ya lo sabe.

Sentí que el aire abandonaba mis pulmones.

—¿Sabe qué?

Mi madre sollozó.

—Lo del compromiso.

Miré a Fabio.

Y algo dentro de mí me dijo que la felicidad acababa de encontrar su primer gran obstáculo.

Porque mi padre jamás me había perdonado el embarazo.

Y si había una cosa que le molestaba más que mis decisiones...

Era perder el control sobre ellas.

Cuando colgué, mis manos temblaban.

—¿Qué ocurre?

Preguntó Fabio.

Lo miré.

Y por primera vez desde que acepté su propuesta sentí auténtico miedo.

—Mi padre quiere verme

Fabio frunció el ceño.

—¿Eso es malo?

La respuesta salió sola.

—Mucho.

Y ninguno de los dos imaginaba hasta qué punto.

1
Margarita Acuña Cerda
Sencillamente maravillosa novela una gran niña mujer unos padres asquerosos y un gran hombre mil felicitaciones hermosa 👏👏👏👏👏👏🥰🥰🥰🥰
Margarita Acuña Cerda
Que mujer niña
Más valiente 👏👏👏👏👏
Margarita Acuña Cerda
Insisto maldito viejo y la mamá peor aún
Margarita Acuña Cerda
Maldito viejo nunca estuvo para ella y ahora no la deja ser feliz hay pero que rabia me da
Margarita Acuña Cerda
Maldita perra como va a querer hacerle algo a mateo ojalá y se muera
Margarita Acuña Cerda
Espero que al final se queden juntos por favor autora 🥰🥰🥰🥰
Margarita Acuña Cerda
Hayyy pobre niña mujer que rabia que los papás la dejen sola 😭😭😭😭
Margarita Acuña Cerda
Hasta el momento está muy linda me encanta ,mi hija también es mamá soltera pero nosotros la apoyamos siempre 100% no entiendo con estos padres sin tan desgraciados 😭😭😭😭
ILBA NARVAEZ
una historia muy linda de resiliencia, de miedos que paralizan Pero los protagonistas están dispuestos a seguir a pesar de ellos.
meidi aguiar
excelente y hermosa historia de reflexión y valorización hacia uno mismo te felicito espero disfrutar muchas mas
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play