NovelToon NovelToon
El padre de mi hijo es mi abogado de divorcio.

El padre de mi hijo es mi abogado de divorcio.

Status: Terminada
Genre:Divorcio / Salvar al hijo enfermo
Popularitas:655.6k
Nilai: 4.8
nombre de autor: yana_vern

En su cuarto aniversario de bodas, el esposo de Flora González, Marcelo Santos, le pide el divorcio, ya que su primer amor, Camila, ha regresado a la ciudad y él desea volver a su lado para cuidarla.

Flora no grita, no se altera y decide aceptar el divorcio, pero Marcelo le asegura que su hijo se quedará con él hasta que el niño resulta positivo en leucemia y Marcelo no muestre interés en su salud, ya que, después de todo, no es su hijo biológico y es un niño nacido por una fecundación in vitro.

Ahora Flora debe lidiar con su divorcio, la enfermedad de su hijo y la búsqueda de un empleo. Pero su salvación llega más pronto de lo que imagina cuando Alejandro Fernández aparece ante ella, asegurando que Benjamín, su pequeño hijo, lleva la sangre de los Fernández y, por eso, él estará dispuesto a proteger a ese niño, el último recuerdo de su hermano Leonardo.

NovelToon tiene autorización de yana_vern para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5

No recuerdo la última vez que estuve tan nerviosa en una entrevista.

La oficina estaba en el piso quince de un edificio moderno en Puerto Madero. Vidrios enormes, computadoras de última generación y una recepción donde todos parecían demasiado ocupados como para notar que una mujer con un traje sencillo estaba a punto de cambiar su vida.

Respiré hondo.

---Señora Flora González ---dijo la recepcionista---. Ya pueden recibirla.

Asentí.

Cuando entré a la sala de reuniones había tres personas esperándome. Dos hombres y una mujer. Frente a ellos, una pantalla llena de líneas de código.

El hombre del centro me miró con curiosidad.

---Vimos su currículum ---dijo---. Maestría en informática\, especialización en seguridad de software.

---Sí.

---Pero también vimos que lleva varios años fuera del mercado laboral.

Lo esperaba.

---Trabajaba desde casa ---respondí---. Consultoría técnica.

No mencioné que la mayoría de esos trabajos habían sido para la empresa de mi marido.

---Entiendo ---dijo la mujer.

El otro hombre giró la pantalla hacia mí.

---Tenemos un problema.

El código ocupaba toda la pantalla.

---Un fallo de seguridad ---continuó---. Nuestros programadores llevan días intentando solucionarlo.

Leí rápidamente las líneas.

Mi corazón empezó a latir más rápido.

No era un error pequeño.

Era una vulnerabilidad compleja.

---¿Puedo? ---pregunté.

Me acercaron el teclado.

Durante unos segundos solo escuché el sonido de mis dedos.

Mi mente volvió a un lugar que había extrañado demasiado.

El lugar donde todo tenía lógica.

Donde los problemas podían resolverse.

---Aquí está ---dije finalmente.

Se inclinaron hacia la pantalla.

---El error no está en el módulo de autenticación ---expliqué---. Está en la validación de tokens.

Tecleé algunas líneas más.

---Si alguien explota este fallo podría entrar al sistema sin contraseña.

El hombre del centro abrió los ojos.

---¿Cómo no lo vimos?

---Porque el problema se activa solo bajo ciertas condiciones ---respondí.

Guardé el archivo.

Compilé el programa.

El sistema volvió a ejecutarse.

---Prueben ahora.

El hombre del teclado ejecutó varias pruebas.

Diez segundos después levantó la cabeza.

---Funciona.

Se miraron entre ellos.

Luego me miraron a mí.

La mujer sonrió.

---Señora González\, ¿cuándo puede empezar?

Tardé un segundo en reaccionar.

---¿Perdón?

---El puesto es suyo.

Sentí que el aire volvía a mis pulmones después de años.

---El lunes ---dije---. Puedo empezar el lunes.

Firmamos algunos documentos.

Cuando salí del edificio tenía ganas de llorar.

Pero esta vez no eran lágrimas de tristeza.

Saqué el teléfono.

---¿Sofía?

---¿Y?

---Me contrataron.

---¡Sabía que lo lograrías!

---Empiezo el lunes.

---Flora\, esto es increíble.

---Sí.

Miré el cielo gris de Buenos Aires.

Por primera vez en mucho tiempo sentí que el mundo no estaba completamente en mi contra.

---No se lo digas a mis padres ---añadí.

---Ni loca.

---Ellos dirían que es una pérdida de tiempo.

---Que se vayan al demonio ---respondió Sofía.

Reí.

Colgué.

Estaba entrando al hospital cuando sonó mi teléfono otra vez.

Esta vez era Benjamín.

---Mamá ---dijo su vocecita.

---¿Qué pasó?

---Hay una señora aquí.

Me detuve.

---¿Qué señora?

---Dice que es amiga de papá.

Algo dentro de mí se tensó.

---¿Qué está haciendo?

---Me trajo pasteles... pero no quiero.

Empecé a correr hacia el ascensor.

---Ben\, ¿dónde está Lupe?

---Aquí... pero la señora le dijo que se fuera.

Las puertas del ascensor tardaban una eternidad.

---No comas nada ---dije---. Ya voy.

Corrí por el pasillo del piso de hematología.

La puerta de la habitación estaba abierta.

Y allí estaba ella.

Camila.

Elegante, maquillada, perfecta.

Sentada junto a la cama de mi hijo con una bandeja de pasteles.

---Vamos\, Benjamín ---decía con una sonrisa falsa---. Solo un bocado.

Benjamín movía la cabeza.

---No quiero.

Lupe estaba de pie junto a la puerta, incómoda.

---La señora insiste ---susurró cuando me vio.

La rabia me subió por el pecho.

---¿Qué estás haciendo aquí?

Camila se giró lentamente.

---Ah\, Flora.

Como si estuviera en su casa.

---Vine a conocer al hijo de Marcelo.

---No tienes derecho.

Benjamín estornudó de repente.

Un estornudo fuerte.

Un poco de mucosidad cayó directamente sobre el pastel que Camila sostenía.

Ella hizo una mueca de asco.

---Dios...

Fue entonces cuando me acerqué.

Tomé el pastel de su mano.

Y antes de que pudiera reaccionar...

Se lo metí en la boca.

---¡Flora! ---gritó\, atragantándose.

---Te advierto algo ---dije con voz baja---. No vuelvas a acercarte a mi hijo.

Camila escupió el pastel con indignación.

---¡Estás loca!

---Tal vez ---respondí---. Pero si vuelves a entrar a esta habitación te aseguro que la próxima vez no será un pastel.

Sus ojos brillaron de furia.

---Marcelo se enterará de esto.

---Haz lo que quieras.

La miré fijamente.

---Ahora vete.

Camila agarró su bolso con rabia.

---Esto no se queda así.

Salió dando un portazo.

Respiré hondo.

Benjamín me miraba con los ojos muy abiertos.

---Mamá...

Lo abracé.

---Todo está bien.

Mientras tanto, en otra parte de la ciudad, Alejandro Fernández entraba al cuartel de bomberos.

El comandante lo recibió con respeto.

---Lo sentimos mucho por Leonardo.

Alejandro asintió.

---Solo vine a recoger sus cosas.

Lo llevaron a la pequeña habitación donde su hermano descansaba entre guardias.

La cama estaba perfectamente hecha.

El casillero cerrado.

Alejandro se quedó solo.

Abrió el casillero lentamente.

Dentro había ropa, fotos y algunos documentos.

Los fue colocando en una caja.

Entonces encontró un sobre.

Lo abrió.

El título lo dejó inmóvil.

**Notificación de donación de esperma.**

El documento tenía cuatro años de antigüedad.

Leonardo Fernández.

Donante aprobado.

Alejandro se sentó en la cama de su hermano.

Nunca había sabido nada de eso.

Cerró los ojos un momento.

Pensó en su madre.

En cómo había quedado devastada después de la muerte de Leonardo.

De repente una idea apareció en su mente.

¿Y si...?

¿Y si su hermano había dejado un hijo en alguna parte?

Un niño.

Un pedazo de él.

Tal vez eso podría devolverle algo de esperanza a su madre.

Alejandro tomó el teléfono.

---Matías ---dijo cuando su amigo contestó.

---Alejandro\, lo siento mucho por tu hermano.

---Necesito un favor.

Horas después estaban sentados en el consultorio del doctor Matías Costa, especialista en fertilidad.

Alejandro colocó el documento sobre el escritorio.

---Quiero saber si esa donación fue utilizada.

Matías lo miró con seriedad.

---Sabes que eso es imposible.

---¿Por qué?

---Sistema de doble anonimato ---respondió---. Ni el donante conoce a la familia ni la familia al donante.

Alejandro lo miró fijamente.

---Necesito saber si existe un niño.

Matías suspiró.

---Esto podría costarme la licencia.

---Matías.

El silencio se alargó unos segundos.

Finalmente el médico tomó el documento.

---Voy a intentar averiguar algo ---dijo---. Pero no prometo nada.

Alejandro asintió.

En algún lugar de la ciudad...

Tal vez existía un niño con la sangre de su hermano.

1
Maria Garcia
me encantó su novela
Beliza Fornez
🥲😭😭😭😭
Beliza Fornez
Que hermosa historia a pesar de la enfermedad de Benjamin
Becky Navarro
ya nomas quiero saber que pasa con su mamá si la va a ver porque ya fastidia la historia muy cansona y lenta
Becky Navarro
que mujer tan cansona y negativa x eso no avanza
Becky Navarro
pero el ya sabe que es su hijo por que me enrredan
Becky Navarro
ya se acaban los cap y ella no quiere presiones uta ma
Becky Navarro
no la entiendo jodiendo x saber y cuando sabe no quiere 🤷 preciones todo a su modo tiene el remedio para la cura del niño y no quiere presiones pos esta que se cree🤭🤭🤷🤷
Becky Navarro
harta esta mujer siempre asiendose la ofendida
Becky Navarro
que le pasa que el niño siente seguridad es su padre porque tanta negativa
Becky Navarro
estoy a nada de botarla ya canso
Becky Navarro
que moños se pone sabe que es el papá y sus abuelos es lo único nieto por que se asombra que le quieran evitar apuros y estén bien
Becky Navarro
demasiadas bueltas no sale de lo mismo
Becky Navarro
haber conque sales estas sandijuelas
Becky Navarro
ay pero que sandijuelas son /Awkward//Awkward//Awkward/
Becky Navarro
ay que perro coraje y pensar que hay padres abusivos y parejas vale madres
Becky Navarro
pues tiene la facilidad agan una prueba
Becky Navarro
mendigo pelado hojala y se les pudra
Ángeles González
Pregunto y no habia la posibilidad del transplante de un familiar directo compatible.. la madre. el padre. el tio no sé. Total Alejandro es el papá
Patricia
que horribles padres, y pensar que si existen en la vida real
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play