NovelToon NovelToon
Derritiendo El Ducado

Derritiendo El Ducado

Status: Terminada
Genre:Padre soltero / Mundo de fantasía / Época / Completas
Popularitas:113.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

El Ducado de Valerius es conocido como la tierra del invierno eterno, y su gobernante, el gran Duque Cédric, como un hombre despiadado que combate a los monstruos de las fronteras con magia de hielo. Tras la muerte de su esposa, el ducado se volvió aún más frío, y su pequeño hijo, Theo, crece imitando la severidad de su padre, privado de toda infancia.
Por un antiguo pacto de sangre y gratitud, el Conde Kalen ofrece la mano de su amada hija, Alissa, una joven tímida pero rebosante de alegría y una sutil bendición de luz. Cédric acepta: él necesita una madre perfecta para su heredero, y ella desea proteger a su padre.
Alissa llega a un palacio gris decidida a cumplir una misión: devolverle la sonrisa al pequeño Theo y demostrarle que la calidez puede derretir incluso el hielo más grueso.

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 16: Habitaciones compartidas y mañanas de sol

La noche cayó sobre el ducado arrastrando consigo una de las ventiscas más intensas de la temporada, pero dentro del palacio, el frío ya no encontraba dónde alojarse. Tras el arrollador encuentro en el despacho, Cédric no tardó en demostrar que sus palabras no se las llevaría el viento del norte. Con la misma determinación con la que dictaba órdenes en el frente, el duque convocó a las doncellas principales esa misma noche. La instrucción fue clara, concisa e inapelable: todas las pertenencias de Alissa debían ser trasladadas de inmediato a los aposentos principales del Gran Duque. Ya no tenía ningún sentido seguir viviendo bajo el mismo techo pero en mundos separados.

Cuando Alissa cruzó el umbral de la habitación de Cédric las luces ya estaban atenuadas, quedando únicamente el resplandor anaranjado de los enormes leños que crujían en la chimenea. El espacio era imponente, dominado por una gigantesca cama de postes de madera oscura y pesadas mantas de pieles destinadas a combatir las noches más crudas del invierno.

Alissa se quedó de pie cerca de la entrada, frotándose las manos con nerviosismo. Vestía un camisón sencillo de seda blanca que contrastaba con la sobriedad del lugar. A pesar de la valentía que había demostrado en el escritorio, una timidez abrumadora la invadió por completo al verse a punto de compartir la cama, por primera vez, con un hombre tan imponente y de presencia tan masiva como Cédric.

El duque salió del vestidor luciendo una ropa de dormir más ligera, libre de sus rígidos uniformes y medallas. Al ver a Alissa estática y con la mirada fija en las alfombras, una sonrisa sumamente tierna y desarmada, ajena a su faceta de general, apareció en sus labios.

—No voy a morderte, Alissa —bromeó en voz baja, su voz resonando con una calidez profunda en la habitación—. Ven aquí. El norte es inclemente por las noches, pero esta cama es el lugar más seguro del palacio.

Alissa asintió con timidez y caminó hacia el colchón, hundiéndose bajo las pesadas y suaves mantas de piel. Cédric se acomodó a su lado. La diferencia de tamaños entre ambos se hacía aún más evidente en la intimidad de la cama; ella se sentía pequeña, protegida por la inmensidad física del hombre que gobernaba esas tierras.

Sintiendo el leve temblor de nervios de su esposa, Cédric recortó la distancia en el colchón. Se acomodó de costado y, extendiendo su brazo fuerte, la atrajo hacia su pecho, abrazándola firmemente por la espalda. El calor que emanaba del cuerpo de Cédric era embriagador, un escudo absoluto contra la tormenta que rugía fuera de los ventanales. Alissa se tensó un segundo, pero al sentir los labios del duque depositar un beso sumamente suave y protector en su nuca, se relajó por completo, acomodando su espalda contra el pecho de él y entrelazando sus dedos con la gran mano que descansaba en su cintura.

—Descansa, mi duquesa —susurró Cédric en la penumbra.

A la mañana siguiente, los primeros rayos de un sol de invierno se filtraron tímidamente por los cristales, iluminando la habitación. Alissa fue la primera en despertar, encontrándose aún atrapada en el cómodo y cálido abrazo de su esposo. Poco después, una de las sirvientas entró en absoluto silencio para dejar una enorme bandeja de plata con el desayuno sobre la cama: pan caliente, mermelada de frutos del bosque, frutas picadas y chocolate espeso.

Cédric abrió los ojos, regalándole a Alissa una mirada perezosa y una sonrisa matutina que terminó de derretir el corazón de la joven. Justo cuando Alissa tomaba una taza de té y Cédric se acomodaba contra las almohadas para desayunar juntos en la cama, la pesada puerta de la habitación se abrió de golpe, sin previo aviso.

Una pequeña cabeza castaña se asomó por la rendija. Era Theo, quien llevaba su pijama de lino y arrastraba una pequeña manta. Al ver a Alissa y a Cédric sentados juntos, rodeados por el aroma del desayuno y la complicidad de la mañana, los ojos del niño se abrieron de par en par con una alegría incontenible.

—¡Están juntos! —exclamó Theo, perdiendo toda su rigidez y corriendo a toda prisa hacia la enorme cama.

—¡Theo, cuidado con la bandeja! —advirtió Alissa con una carcajada limpia.

Cédric, con una agilidad sorprendente, tomó la bandeja de plata con una mano para evitar el desastre, mientras que con el otro brazo atrapaba a su hijo en el aire, subiéndolo al colchón. Theo se metió de inmediato entre las mantas, acomodándose justo en el centro, entre Alissa y Cédric, con una sonrisa desdentada y radiante.

—¿Puedo desayunar aquí hoy? —preguntó el pequeño, mirando las fresas con codicia.

—Solo si prometes no llenar las mantas de migas, pequeño duque —replicó Cédric, fingiendo severidad, aunque la felicidad en su rostro era innegable.

Alissa le sirvió un trozo de pan con mermelada a Theo y limpió una mancha de chocolate de su mejilla, mientras Cédric los observaba a ambos con una devoción absoluta. En medio de las risas infantiles, las miradas cómplices de la pareja y la calidez del desayuno en la cama, la felicidad familiar se consolidó de forma definitiva dentro de aquellos muros de piedra. Eran una verdadera familia. Sin embargo, mientras Alissa abrazaba de lado a Theo, una pequeña punzada de intuición en su pecho le recordó que la calma actual era el preludio de la tormenta que Elene intentaría desatar desde la capital.

1
Guadalupe Flores
Lo que no entiendo es que si tan grande es el poder de Alissa y cura hasta sin querer a las personas. Como no pudo curar a su papá
Guadalupe Flores
Siiii a como es el príncipe su historia va ser divertidisima 👏👏👏 ya la espero con ansias
Guadalupe Flores
Me sorprendió con tu petición hasta ahorita esta preciosa la novela y me encanta como a hido conquistando el corazón del niño. No se porque no les gustó a los que te insultaron con esa palabra. No te fijes porque tu novela esta muy bonita y muy bien narrada
Guadalupe Flores
👏👏👏👏👏👏👏 Lo que dije al Duque lo enseñaron así x eso quiere hacer al niño a su imagen y semejanza. Pero ya aprenderas Duque a romper las cadenas
Guadalupe Flores
Hay que tierno me encantó que quisiera bailar con Alissa. No me espere se hincara creí que lo hiba a subir a una silla para que estuviera a la par. 🥰
Ludwig
muy linda la historia gracias autora por excelentes historias
Guadalupe Flores
Pobre cito. Me dio ternura y tristeza un niño así. Compare esa infancia a la de cualquiera de nosotros. Se perdió de todo. Y si el Duque es así eso demuestra que paso la misma infancia triste y solitaria. Hay que romper esas cadenas. Pero ya👏
Josseline Palma
❤️🌺
yudith del carmen betancourrt abanes
me encantó en verdad me gustó esta historia muy buena muy interesante y vamos a empezar a leer entonces El Principito muchas gracias por estar lista que escribiste esta historia muy bonita como te digo sigue adelante sigue escribiendo todo el mundo no nació para hacer historia eso es un don que tiene pocas personas disfrútalo y te deseo la mejor felicidad del mundo amigas
yudith del carmen betancourrt abanes
me encanta la historia muy buena no me quejo por ninguna parte me encanta ese príncipe amigo de los amigos siempre pendiente de ello me gustaría una historia con ese príncipe gracias escritora te felicito de corazón sigue escribiendo y no le pare la críticas las críticas te refuerzan te suben el ánimo para seguir escribiendo porque nadie escribe todo el mundo no nació para ser historia amiga sigue adelante🥰
Ruby Galvez
me encantó tú historia 😍
Ruby Galvez
así que tenga se perras, haya va la Duquesa
yudith del carmen betancourrt abanes
excelente capitulo
María Morales
Que pena que me dan si no les gusta la novela no la sigan leyendo no ofenda es una hermosa novela y no hagas caso a la gente bruta que no sabe leer
yudith del carmen betancourrt abanes
excelente comiendo con el mini duque
Roxana C Añez
En verdad amó leer tus novelas, no defraudan, excelentes personajes, buena trama... muchas gracias 🫂
Gloria Grijalba
muy hermosa
Silvia Filipe
Me encanto tu novela espero la historia del principe sea tan linda como esta y encuentre una chica lo ame por su bondad no por su titulo autora espero sea asi tan linda como esta felicitaciones
oriannys rodriguez
bueno bueno que tenemos aquí querido duque /CoolGuy/
Silvia Filipe
esta muy linda tu novela sigue adelante no hagas caso a los que no entienden nada
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play