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Demasiado Joven Para Ser Tan Peligroso

Demasiado Joven Para Ser Tan Peligroso

Status: En proceso
Genre:Romance / Mujer poderosa / Ella Mayor Que Él / Amor platónico
Popularitas:7.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Ruby_Blair

Valeria Ríos, una abogada brillante y acostumbrada a tenerlo todo bajo control, nunca imaginó que una noche confusa cambiaría su vida para siempre.
Gael Mendoza es más joven que ella, arrogante, intenso y demasiado peligroso para alguien que debería mantenerse lejos de los escándalos. Al principio, Valeria solo quiere poner distancia entre los dos. Pero Gael no sabe rendirse: la busca, la provoca, la cuida y la obliga a ver que detrás de esa sonrisa desafiante hay una obsesión dulce, feroz y absolutamente sincera.
Entre casos judiciales, secretos familiares, enemigos que no se detienen y una atracción cada vez más difícil de negar, Valeria descubre que el amor no siempre llega con calma. A veces llega con celos, besos robados, promesas temerarias y un hombre más joven decidido a convertirse en su única excepción.
Una historia de romance adulto, tensión prohibida, deseo, protección y una mujer que aprende que perder el control también puede ser la forma más peligrosa de ser feliz.

NovelToon tiene autorización de Ruby_Blair para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15

Capitulo 15

—Perdon, Valeria. Te menti.

Gabriel la miro con una expresion pesada.

—Lo del cliente solo fue una excusa para invitarte a comer.

El corazon de Valeria se hundio con esa frase.

Su rostro tambien se volvio serio.

—Si queria invitarme a comer, podia decirlo directamente. No hacia falta mentir asi.

Su voz seguia fria, pero llevaba enojo.

Era evidente que estaba molesta.

—Si te lo hubiera dicho directamente, habrias aceptado?

Gabriel solto una sonrisa amarga.

—Piensa cuantas veces me has rechazado.

Valeria lo penso.

Era verdad que Gabriel la habia invitado varias veces. Fuera de comidas grupales con colegas, nunca habia aceptado comer a solas con el.

Pero eso no justificaba que la engañara.

—Creo que no tenemos necesidad de comer solos.

Fruncio apenas el ceño. Sus ojos bonitos contenian una ira clara.

—Usted es mi jefe. Si hay algo que hablar, puede decirlo en el despacho.

—Espera.

Al verla levantarse para irse, Gabriel se puso nervioso y le agarro el brazo.

—Valeria, de verdad no has notado lo que siento por ti?

—Sueltame.

—Me gustas.

Gabriel lo dijo de golpe, rompiendo la ultima capa que quedaba entre ellos.

Valeria se quedo inmovil un instante.

Luego entendio.

La habia engañado y la habia llevado ahi porque le gustaba.

Nunca habia imaginado que su jefe pudiera declararsele un dia.

Pero el desconcierto duro poco.

Valeria reacciono y le quito la mano de encima de un tiron.

—Usted no me gusta.

Lo miro directo a los ojos.

Su rechazo fue seco, claro, sin espacio para malentendidos.

Gabriel ya habia imaginado ese resultado.

Pero escucharlo de su boca le dolio igual.

Aun asi, no queria rendirse.

—Que ahora no te guste no significa que nunca vaya a gustarte.

Volvio a avanzar y le sujeto el brazo, obligandola a mirarlo.

—Trabajamos juntos. Nos vemos todos los dias. Podemos ir construyendo algo con calma. Tarde o temprano...

—Sueltame.

Valeria alzo la voz e intento zafarse.

La diferencia de fuerza era demasiada. No pudo liberarse enseguida.

Al entender que forcejear no servia, se quedo quieta.

—Tengo novio.

Lo dijo mirandolo a la cara, mientras buscaba una oportunidad para soltarse.

—Y usted tambien es abogado. Deberia saber bajo que figuras puedo denunciarlo si sigue reteniendome asi.

Gabriel ya no escucho lo ultimo.

Toda su atencion se habia quedado atrapada en la frase tengo novio.

—Novio?

Subio la voz de golpe, incredulo.

—Quien? Con quien estas?

La pregunta salio cargada de ansiedad, pero antes de que Valeria contestara, el mismo encontro la respuesta.

—Es Gael Mendoza?

—Eso no le importa.

—No puede ser. Es mucho menor que tu. Ustedes...

—Que pueda o no pueda no depende de usted.

Valeria lo interrumpio sin ganas de seguir escuchando.

—Es mi vida privada. No tiene nada que ver con usted.

Tomo aire.

—Le digo esto solo para que entienda que ya tengo novio y que quiero a otra persona. Por favor, conserve su dignidad y no vuelva a hacer esto.

Aprovecho un segundo de descuido para sacudirse su mano otra vez.

Se dio la vuelta y fue hacia la puerta del privado.

El estado de Gabriel le parecio demasiado anormal.

No sabia que mas podia hacer, asi que lo primero era salir de ahi.

Al verla irse, Gabriel reacciono y quiso sujetarla de nuevo.

Pero Valeria fue mas rapida. Abrió la puerta antes que el.

Salio casi corriendo.

No tuvo tiempo de ver bien el camino y, a los pocos pasos, choco con alguien.

—Perdon.

Se disculpo por reflejo e intento rodear a esa persona para seguir.

Pero un brazo firme rodeo sus hombros y la atrajo con fuerza contra un pecho calido.

Valeria intento soltarse por instinto.

Entonces reconocio esa temperatura, ese olor, esa firmeza que le daba seguridad.

Alzo la vista, sorprendida.

Vio el rostro sombrio de Gael.

Sus rasgos aun tenian algo juvenil, pero la ira le llenaba la cara. Todo su cuerpo soltaba una presion baja y peligrosa.

—Como...

—No tengas miedo.

Gael hablo en voz baja.

Seguía siendo suave con ella, pero era claro que estaba conteniendo la rabia con todas sus fuerzas.

El habia seguido la direccion que ella le mando.

No esperaba subir y verla salir corriendo asi.

No sabia exactamente que habia pasado, pero solo con ver a Valeria tan alterada entendio que algo estaba mal.

Gabriel salio detras de ella y vio la escena.

Al verlo, la mano de Gael en el hombro de Valeria se cerro un poco mas.

Sus ojos se llenaron de fuego.

Gabriel apreto los puños a los costados.

La ira y los celos le crecieron en el pecho.

Pero cuanto mas violento se sentia, mas tranquilo se obligo a parecer.

—Valeria, perdon. Lamento mucho lo de ahora.

Camino hasta ellos con una cara llena de culpa y una voz aparentemente sincera.

—Me deje llevar.

Con Gael ahi, Valeria recupero una sensacion intensa de seguridad. Ya no estaba tan nerviosa.

Al calmarse poco a poco, miro de nuevo a Gabriel.

Aunque el no le habia causado una herida fisica real, lo ocurrido acababa de dejar una sombra desagradable.

No podia fingir que nada habia pasado solo porque el pidiera disculpas.

Valeria estaba por hablar cuando Gael solto el brazo que la rodeaba.

Al siguiente segundo, su puño golpeo con fuerza el rostro de Gabriel.

El golpe fue tan repentino que Valeria no alcanzo a reaccionar.

Gael sujeto a Gabriel del cuello de la camisa y lo estrello contra la pared.

—Licenciada, no te acerques.

Su voz detuvo de inmediato el paso que Valeria habia querido dar.

Al principio, Gael no sabia que habia ocurrido.

Pero con lo que Gabriel acababa de decir, si no entendia seria un idiota.

Inclino apenas la cabeza.

Apreto los dientes y hablo en un tono tan bajo que solo Gabriel podia escucharlo.

—No vuelvas a mirarla con esas intenciones. Si la tocas otra vez, voy a hacer que desaparezcas de este mundo.

El movimiento, la mirada feroz y la amenaza fueron suficientes para sacudir a Gabriel.

Gabriel si se asusto.

Pero su orgullo no le permitio aceptar que habia perdido.

—Desaparecer?

La comisura de su boca, manchada de sangre, se levanto con burla.

—Como? Vas a matarme?

—Quieres probar?

—Si me matas, vas a salir limpio?

Gabriel lo miro con desprecio.

—O crees que ella te seguiria queriendo despues de saber que eres un asesino?

Solto cada palabra con intencion.

—Ella no va a querer a un criminal.

La mano de Gael en su camisa apreto con mas fuerza. Las venas se le marcaron en el dorso.

La frase si lo habia tocado.

Tenia miedo de que Valeria dejara de quererlo.

Pero comparado con su seguridad, ese miedo no importaba.

Por ella, el haria cualquier cosa.

Su segunda vida, despues de todo, se la habia dado ella.

Pero no tenia por que decirle eso a Gabriel.

—Que ella me quiera o no, lo decides tu?

Gael levanto la comisura en una sonrisa insolente.

Mientras sonreia, su mano paso del cuello de la camisa al cuello de Gabriel y empezo a cerrarse poco a poco.

La mirada de Gael estaba llena de una ferocidad real, como si de verdad al segundo siguiente pudiera acabar con el.

Gabriel empezo a sentir dificultad para respirar.

Levanto ambas manos e intento apartar la de Gael.

Pero un hombre acostumbrado a estar sentado en una oficina no podia competir en fuerza con alguien que entrenaba todos los dias.

Sus intentos no sirvieron.

El proceso solo duro unos segundos.

Luego Gael retiro la mano.

—Lo digo una sola vez. Creeme o no, es tu problema.

Gael lo miro desde arriba.

Era mas joven que Gabriel, pero tenia una presencia que parecia de alguien acostumbrado a mandar: fuerte, altiva, despiadada.

Con una sola mirada, Gabriel se sintio aplastado contra el suelo.

Gael no quiso seguir perdiendo tiempo.

Se dio la vuelta y camino hacia Valeria.

Como habia estado de espaldas a ella, y todo habia ocurrido en voz baja y demasiado rapido, Valeria no sabia exactamente que habia pasado entre ellos.

—Estas herido?

En cuanto el se acerco, ella pregunto con nervios y lo reviso de arriba abajo.

Aunque parecia que Gabriel no le habia pegado, seguia preocupada.

Gael ya habia guardado la fiereza de antes.

Volvio a esa expresion obediente de siempre y le sonrio.

—No. Estoy bien, licenciada.

Luego extendio una mano hacia ella.

—Tienes pañuelos? Toque algo sucio y necesito limpiarme. A ver si no se me pega alguna enfermedad.

Valeria, al confirmar que de verdad no estaba herido, acababa de soltar el aire.

Pero esa frase dicha con tanta seriedad le saco una risa.

El animo se le alivio de golpe.

Sacó de la bolsa un paquete pequeño de pañuelos y se lo dio.

Gael abrio el paquete, saco uno y se limpio ambas manos con cuidado. Tiro el pañuelo usado al bote cercano.

Los pañuelos restantes se los guardo en el bolsillo.

Era la primera cosa que Valeria le daba.

Tenia que conservarla.

—Vamonos.

Cuando termino de limpiarse, por fin pudo tomar la mano de Valeria con tranquilidad y sacarla del restaurante.

Ninguno de los dos volvio a mirar a Gabriel.

Lo ignoraron por completo.

Al salir, Gael la llevo hasta su coche.

Ese dia no habia ido en moto. La moto seguia en el taller donde la habia dejado por la lluvia. Iria por ella despues.

Cuando abrio la puerta del copiloto, Valeria vio sobre el asiento un ramo de girasoles con lisianthus blancos.

—Escuche que una relacion debe empezar con flores y una declaracion formal.

Gael tomo el ramo y se lo ofrecio.

—Yo queria hacerlo asi desde antes, pero anoche todo fue muy rapido. No alcance a preparar nada. Hoy quiero compensarlo.

La miro sin atreverse a parpadear, nervioso y expectante.

—Señorita Valeria Ríos, me gustas. Quieres ser mi novia?

Valeria lo miro en silencio.

No tomo las flores de inmediato.

Antes de ese momento nunca habia imaginado que Gael haria algo asi.

Para ella, una flor o una declaracion no bastaban para conmoverla.

Las flores podia comprarlas ella misma. Palabras bonitas habia escuchado muchas.

Pero en ese instante, en el rostro de Gael, vio un cariño intenso, ardiente, y una sinceridad que no parecia tener doble fondo.

Valeria creyo en esas palabras.

Creyo que venian de el, limpias, desde adentro.

Lo que ella no sabia era que, en el fondo oscuro de los ojos de Gael, habia un amor mucho mas profundo escondido.

Como temia asustarla, no se atrevia a mostrarlo completo todavia.

Solo podia guardarlo y esperar a que algun dia pudiera salir a la luz.

—Si quiero.

Valeria sonrio y tomo el ramo.

Le dio la misma respuesta que la noche anterior.

Queria ser su novia no por las flores ni por la frase.

Sino porque quien estaba frente a ella era Gael Mendoza.

Aunque Gael ya conocia la respuesta, escucharla otra vez lo hizo feliz de una manera casi infantil.

Sin importarle que hubiera gente alrededor, se lanzo hacia ella y la abrazo con fuerza.

Fue Valeria quien le recordo que subieran al coche.

Solo entonces Gael la solto, a regañadientes, y la ayudo a sentarse.

—Primero vamos a comer. Despues te llevo a un lugar.

Sonrio mientras se inclinaba para abrocharle el cinturon.

Tan cerca, el corazon de Valeria volvio a acelerarse.

Ella abrazo el ramo y respondio un poco distraida.

—Esta bien.

Acababa de decirlo cuando Gael se acerco aun mas.

Su rostro guapo ocupo todo su campo de vision.

Al segundo siguiente, sus labios cayeron sobre los de ella sin aviso.

Valeria se quedo quieta un instante.

Luego no lo empujo.

Empezo a responderle poco a poco.

Aunque ya habian tenido la cercania mas intima, los besos contados desde la noche anterior apenas sumaban unos cuantos. Ninguno de los dos tenia verdadera experiencia.

Todo era emocion, instinto, torpeza dulce.

Y precisamente esa torpeza encendia algo mas primitivo.

Besarse, rozarse, probar el ritmo del otro, profundizar apenas un poco mas.

El beso duro un buen rato.

Gael sintio claramente como su cuerpo empezaba a reaccionar y, con mucha dificultad, se obligo a soltar los labios de Valeria.

Si seguian, no iba a aguantar.

Se enderezo, se puso el cinturon a toda prisa y encendio el coche.

La llevo a otro restaurante, lejos de Gabriel y de la mañana arruinada.

Despues de comer, Gael manejo hacia el lugar que habia mencionado.

No le pregunto a Valeria si queria renunciar.

Ese era un asunto suyo, y el respetaba sus decisiones.

Pero despues de lo ocurrido, no queria que volviera al trabajo cargando ese mal humor y esa incomodidad.

Asi que, sin pedir permiso, la secuestro suavemente de la tarde laboral.

Valeria se preguntaba a donde la llevaba.

Pero el camino empezo a hacerse cada vez mas familiar.

Al final, el coche entro directamente al residencial donde ella vivia.

—El lugar al que querias llevarme era mi casa?

Lo miro, confundida.

Gael no respondio.

Solo le regalo una sonrisa misteriosa.

Estaciono en el subterraneo, la tomo de la mano y la llevo al elevador.

Al entrar, presiono un numero.

—Te equivocaste. Mi departamento esta en el ocho, no en el nueve.

Valeria le recordo al ver el boton iluminado.

Gael siempre la habia dejado en la entrada del residencial o en el estacionamiento. Nunca habia subido a su casa, asi que para ella era normal que se equivocara de piso.

Pero el no corrigio nada.

Al contrario, apreto un poco mas la mano que sostenia y sonrio.

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Isabel Contreras Zavala
muy bonita historia
Genoveva
te volaste Escritora, yo me imaginaba leyendo una novela de actores pesados y me sales con una historia infantil🤣 por más que intento no me amarra, me acostumbré a leer, novelas de narcos, mafiosos, empresarios, millonarios, matones, Pero nunca me imagine que me toparia con una historia como está 🤣..

aún que si Admito, la historia, esta bonita y tienes buena ortografía y narración, ni se diga 10/10, Pero esa historia no es para mí.

bendiciones Escritora.
Laura Coronel
Así o más confianzuda la muchacha 🤣🤣🤣
Laura Coronel
Escritora eres falaz!!!!!! La terminaste en dos días
Laura Coronel
Me va doler el día que estos dos pelen , pero amaré que se reconcilien
Laura Coronel
Esa no me la creo , no será que le está colocando los cuernos 🤔
Laura Coronel
Dios!!!! Esto es un cuento
Laura Coronel
Dios!!! Gael es el tipo de hombre que toda mujer necesita
Laura Coronel
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Laura Coronel
El día que Gael y Valeria peleen así sea un mal entendido yo lloro
Laura Coronel
Escritora que Valeria también le demuestre con hechos que ama a Gael
Laura Coronel
Gabriel es un desgraciado
Laura Coronel
Gael es lindo por dentro y por fuera
Laura Coronel
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Laura Coronel
🤭🤭🤣🤣🤣🤣🤣esa estuvo buena un poste rojo 🤭🤣🤣🤣
Laura Coronel
Pensaba que ximena quedaba con Diego … pero bueno
Laura Coronel
Dios !!! Gael debe terminar siendo mejor amigo de Diego
Laura Coronel
No me imagino a Gael y Diego siendo mejores amigo 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤭🤭🤭🤭
Laura Coronel
Ándale , ahora Diego está de por medio, el mundo sí que es pequeño
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