Charlotte Ricci, huérfana criada en un orfanato de monjas, sale al mundo a los 18 años para trabajar 6 meses —si no encuentra su lugar, se convertirá en monja. Sin saberlo, se hace asistente de Marcelo Romano, CEO cuyo imperio es fachada de la mafia.
Marcelo siente una obsesión por la inocente Charlotte, pero su interés despierta enemigos que buscan destruirlo usando ella como arma. Cuando comienzan las amenazas, descubren que su orfanato guarda secretos antiguos ligados a la mafia y que Charlotte es heredera de un legado peligroso.
Ahora deberán enfrentar traiciones y el peso de un destino escrito en sangre, mientras ella decide entre su antiguo hogar y el hombre que ha robado su corazón.
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¿Tu Esposa?
Después de la boda Charlotte acepto irse a la mansión de Marcelo, Joaquín les dijo que era lo más sensato y pues ella no podría quedarse en su casa, ya que su padre podría ir a buscarla ahí y era mejor evitarlo por ahora.
Las cosas estaban como cada día, Charlotte siguió en su puesto de asistente de Marcelo, él era el hombre más feliz por qué ahora sí podía besarla, abrazarla sin miedo a que ella lo rechazará
—Insisto, debemos ir de luna de miel —le decía Marcelo a Charlotte
—Es que ya te dije que no se a donde —le respondia ella, el la sentaba en sus piernas y ella se sonrojaba un poco, Marcelo sonreía al verla
—Sabes que me encantas —decía él acariciándole la mejilla, ella sonreía y en sus ojos había un brillo que el empezaba a amar y se había jurado a si mismo jamás apagar
—Elije el lugar y vamos —proponia ella
—me gusta la idea, a si te preparo una sorpresa —en eso tocaban a la puerta, Charlotte se ponía de pie a abrir, era Lorenzo
—No por qué ahora sea tu esposa, me robaras a mi compañera de comida —decia con una sonrisa, Charlotte reía bajito y Marcelo negaba con la cabeza
—Nadie me roba, anda vamos a comer —respondia Charlotte con una sonrisa
—Si, debo salir a una reunión y volveré en dos horas —les decía Marcelo poniéndose de pie y acomodándose el saco, le daba un beso a Charlotte en los labios, y ella se sonrojaba de nuevo —amo cuando te sonrojas pequeña —le susurraba y se le encendían más las mejillas a Charlotte, Lorenzo sonreía al ver a su amigo enamorado y feliz, con una buena mujer
Lorenzo y Charlotte se iban a comer, y después ella volvía a sus labores, mientras Lorenzo salía por qué Aranza lo necesitaba, estaba sola en ese piso, cuando las puertas del elevador se abrían y entraba Pietro con su traje elegante y una sonrisa
—A si que aquí trabaja mi futura esposa —decia mientras se acercaba al lugar de Charlotte, ella lo veía y sentía como su corazón latía, por qué le daba temor Pietro, y no lo quería cerca
—¿Qu..que hac...es aquí? —pregunto nerviosa y el sonreía
—Vine a buscar a mi prometida, para hablar sobre la boda y otras cosas —le respondía el, poniendo sus manos sobre el escritorio
—Ya dije que no me cásare con usted —decia ella intentando mantener la postura, aunque por dentro el miedo y nervios la consumían, rogaba que llegara Lorenzo o Marcelo pronto
En eso el rodeaba el escritorio y tomaba la mano se Charlotte, ella intento alejarla pero el se lo impedía, era más fuerte que ella, se acercó a ella despacio sin borrar su sonrisa
—Tu serás mi esposa, quieras o no, por las buenas o por las malas —decia en tono amenazante, provocando que ella diera un salto en su lugar y sintiera como su corazón quería salirse de su pecho
—¿Qué?, no, eso jamás pasará, no me interesa —respondia ella intentando ocultar su miedo, pero sabía que era imposible eso
—Solo es un aviso muñeca —avisaba el, tocando su rostro con su otra mano, intentando pegarla a él, pero Charlotte usaba toda su fuerza para alejarse de él, aunque el se lo impidiera —deja de resistirte, serás mía muy pronto y nadie podra evitarlo —agregaba el, estaba tan concentrado en Charlotte que no escucho las puertas del elevador, ella seguía intentando alejarse de él
—¡Dejame! —le decía con la voz más alta, pero Pietro parecía ignorarla, e intentaba besarla
—Que la dejes, no la oíste —una voz gruesa y llena de rabia resonó en todo el piso, haciendo que Charlotte diera un salto hacia atrás y Pietro la soltará de golpe, se giro y rio irónicamente
—No te metas Romano, es un asunto entre mi futura esposa y yo —le respondía Pietro a Marcelo con una sonrisa burlona Marcelo apretaba sus puños y Charlotte se alejaba de su lugar, Marcelo vio el miedo en los ojos de Charlotte y eso le encendida más su furiosa, sentia la sangre hervir al ver que Pietro la atemorizaba
—Ja, ¿Tu esposa? —decia con ironia Marcelo, Pietro asentía —segun las leyes, ella no puede tener dos esposos —agregaba borrando la sonrisa de Pietro
—¿Que?, estás casada maldita —le gritaba y Marcelo la tomaba en sus brazos para ponerla detrás de él, lejos de la mirada de Pietro
—Si, y que crees... Soy yo su esposo —respondia Marcelo con orgullo al decirlo
—Juro que ella al final será mia, te lo juro Marcelo —decia molesto Pietro mientras pasaba a su lado y veía a Charlotte —juro que nos veremos muy pronto Muñeca —Marcelo lo empujo, pero Pietro logro mantener el equilibrio sonrió antes de que el elevador cerrará...
Marcelo daba la orden de que detuvieran a Pietro y lo llevarán a su bodega, después abrazo con fuerza a Charlotte y ella empezaba a llorar, aún temblaba en sus brazos
—Pequeña te juro que el, ni nadie volverá hacerte nada, no debes temer, aquí estoy yo para dar la vida por ti de ser necesario —decia mientras dejaba un beso en su frente, ella sonreía al oírlo hablarle a si....