NovelToon NovelToon
Entre Dos Lunas

Entre Dos Lunas

Status: Terminada
Genre:Bestia / Mitos y leyendas / Hombre lobo / Aventura de una noche / Completas
Popularitas:1M
Nilai: 4.9
nombre de autor: KeliindA RojanO C.

Marcel, una joven cuyo corazón se hizo pedazos al descubrir la cruel traición de su novio, se sumerge en la amargura del alcohol, buscando un escape fugaz. En medio de su desesperación, un encuentro fortuito en la penumbra de una habitación la lleva a los brazos de un enigmático desconocido. Lo que comienza como un error impulsivo se convierte en el catalizador de un destino inimaginable.

Este desconocido resulta ser el Príncipe Leandro, un alma atormentada por el eco de un amor pasado, tan solitario en su realeza como Marcela lo está en su dolor. La inesperada noticia de un embarazo tras aquella noche los une en un matrimonio de conveniencia, un pacto forjado en la necesidad más que en el afecto. Juntos, se ven arrastrados a un torbellino de situaciones complejas, donde las diferencias entre sus mundos chocan y los fantasmas de sus relaciones anteriores amenazan con consumirlos.
Sin embargo, bajo las capas de adversidad y desconfianza, un amor profundo y genuino comienza a florecer.

NovelToon tiene autorización de KeliindA RojanO C. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Llegó la noche

Una pequeña multitud se había reunido frente al probador, ansiosos por presenciar mi humillación por osar de probarme el vestido más valioso del reino.

La princesa, observaba con los brazos cruzados y el ceño fruncido, mortificada por el atrevimiento de la dependienta al permitirme tan siquiera tocar la prenda más preciada de la tienda.

Incluso ni a ella, la princesa del reino de los lobos, jamás le había quedado bien ese vestido, se lo probó tantas veces sin importar que todas eran fallidas, al poco tiempo se rindió con frustración. Y ahora estaba ahí delante de mí, con una expresión de no poder entender cómo es que yo podía pensar que el vestido me quedaría mejor que a ella.

Cuando abrí la cortina del probador lentamente, vi a la princesa prepararse para soltar una carcajada durante la imagen ridícula que esperaba ver de mí, pero en cuanto emergí, la tienda entera quedó sumida en un silencio sepulcral.

La risa que ella iba a dar nunca salió de su boca.

El vestido me quedaba a la perfección. No, más que eso... me transformaba. Parecía una luna perfecta, pero incluso esa comparación se quedaba corta en mí. Con la tela abrazando cada curva con presión impecable, mi figura emanaba una belleza que desafiaba toda lógica. Un resplandor sutil parecía envolverme, haciendo que el rojo brillante del vestido realzara aún más el intenso azul de mis ojos. La multitud nunca antes había visto a alguien tan deslumbrante.

—Mírala— susurra la otra amiga de la princesa dándole un leve codazo. —Si le quedo—

Vi a la princesa parpadear rápidamente recordando la compostura.

Y sin más, la multitud rompió en un estruendoso aplauso.

—Es muy hermosa—

—Desprende de ella un brillo celestial—

—¡Dios! ¿Quién será el afortunado?—

Los elogios se mezclaban con las ovaciones, cada voz añadiendo más admiración al ambiente, lo peor de todo, yo me encontraba sonriendo tímidamente, dejando ver en mi rostro ese rojo y mis mejillas como si estuviera en el día de mi boda.

La mujer que tenía enfrente de mí tenía un resplandor de furia, su amiga le susurraba que no era tan susurro que hiciera algo porque las estaba dejando en ridículo.

Más, sin embargo, la princesa no podía negar que el vestido me quedaba impresionante, pero para luego eso estaba mal, ya que nadie tenía derecho avergonzarla en público.

—¿Qué les pasa?— gruñó con desprecio, pagando el bullicio de inmediato. —Ella no tiene con que pagar ese vestido, es una mendiga, ¿Qué no la ven?, No importa que le quede, porque sé que jamás podrá comprarlo, ni en mil años de trabajo siendo esclava—Sus palabras fueron crueles, pero no tanto como su mirada. —Vuelve a la miseria de dónde viniste, quítatelo—

Antes de que pudiera responder y decirle cualquier cosa una voz suave, pero llena de autoridad, eso no en la tienda.

—No lo hará— los murmuró iniciaron. —El vestido es mío y yo se lo obsequio a ella, le pertenece y se lo merece—

La gente volvió a estallar en un aplauso ensordecedor. La gente aclamaba con entusiasmo la decisión.

Bajé la cabeza sorprendida, incapaz de procesar lo que acaba de ocurrir.

El rostro de la princesa se tomó rojo por la furia que emanaba a ella, a paso lento y seguro se acercó a mí.

—Escúchame bien andrajosa, si vuelvo a ver tu sucia cara te arrepentirás de haberte cruzado en mi camino—con esas palabras giró sobre sus talones y salió de la tienda.

Todo este escenario me parecía surrealista. Por un instante creí que estaba alucinando.

Sé que soy bonita, pero nunca me imaginé que podría verme realmente hermosa.

—¿Vez? Te lo dije— dice la mujer a mi lado. Observándome con satisfacción. —Te dije que eras perfecto. Espérame aquí, voy a atender a otros clientes—

Asentí y ella se fue.

Mirándome en el espejo no podía creer que en cuestiones de segundo pasé de ser una mendiga ridiculizada a transformarme en una diosa, esto parecía sacado de un sueño imposible.

—Marcela—

La voz profunda de Leandro me sacó de mi ensimismamiento. Giré y lo vi cerca, buscándome con la mirada. Cuando sus ojos se posaron en mí, se iluminaron con una chispa indescriptible.

Sentí como sus ojos me recorrieron con lentitud y por un breve instante, una sonrisa se asomó en sus labios, una muy pequeña para desvanecerse rápidamente, para ser reemplazada por su expresión placentera y controlada de siempre.

—Realmente eres muy hermosa— murmuró, antes de mostrarme una pequeña caja envuelta con delicadeza. —Esto tiene que ser, como se debe—

Sin darme a reaccionar, Leandro se arrodilló ante mí, abrió la caja y dejó al descubierto un anillo deslumbrante.

—Marcela ¿Me harías el honor de casarte conmigo?—

»¡Dios mío!«

Sentí mi corazón empezó a tener con tanta fuerza que creo que todos aquí lo podían escuchar. El aire abandonó mis pulmones. No podía creer que algo así me estuviera pasando.

Siempre sigo de tu mala suerte y justo llega él para cambiarla, sonrío y me apresuro a decir mi respuesta antes de que cambie de opinión.

—Si—le susurré, aún sin creer ni buena fortuna. Me estaba comprometiendo con un hombre increíblemente apuesto. —Si quiero—

Varias personas cerca elogiaron el precioso momento.

Él se levantó y me coloco el anillo en el dedo, me miró y luego a mí alrededor, esos que pedían un beso. Me sentí un poco nerviosa mientras lo veía, él tomó mi rostro con sus dos manos, inclinándose ante mí dejó un tierno y delicado eso en mis labios.

Uno tan sutil que me hizo vibrar.

—Te queda perfecto el vestido, pero deberías guardarlo, la subasta es en unos días— dijo con una leve diversión en su voz. —Ahora te voy a llevar a conocer todo el lugar—

[•••]

Los días pasaron rápidamente, y pronto llegó la esperada noche de la subasta.

Me puse el vestido, y me quedo igual de perfecto, a un que puedo decir que está vez un poquito más ajustado, y eso es debido a que estos días estuve comiendo un poco más, creo que es el embarazo.

Me realicé un elegante y sutil recogido, dejando ver mi cuello al descubierto junto con el escote del vestido, me apliqué un ligero maquillaje, ya que no necesitaba mucho de lo contrario me debería exagerar, y quería usar unos tacones medios, primero porque no sabía usarlos a la perfección, y lo otro es porque estaba embarazada y no quería tropezarme o algo así.

Salimos y fuimos al evento, Leandro me tomó del brazo mientras caminamos en la entrada principal, esto aunque no era a lo que estaba acostumbrada, era algo que me estaba haciendo feliz.

Cuando estábamos a punto de subir las escaleras, leandro se detuvo repentinamente, vi que eso cambió a recibir una conexión mental.

—Marcela, tengo que dejarte por un momento, necesito atender un contrato urgente, le diré a alguien que te muestre el lugar y luego iré contigo—

Sentí una punzada de inquietud.

—¿Y la invitación?— le pregunté apresuradamente antes de que él se alejara por completo.

Lo vi sonreír mientras me miraba con una diversión en sus ojos.

—Tú no necesitas una invitación, Marcela—

Lo vi marcharse y suspiré, una voz dentro de mí me decía que algo terrible estaba a punto de suceder. La sensación de seguridad y comodidad que había sentido al entrar con Leandro desapareció de golpe, dejando en su lugar un vacío opresivo.

Me obligué a seguir adelante, pero con cada paso que daban hacia la puerta principal mi corazón latía con más fuerza.

1
Mary Cabrera
excelente, gracias por esa buena historia
Mary Cabrera
luego el collar ya no se había roto cuando Marcela calmo en la transformación de él? hay no se que paso y además ellos son alfas y pueden doblegar a los demás y mucho más el laycan 🤨 no se que paso hay 🤨🤨🤨
Mary Cabrera
mucha mal pa¥€¢£π§🤨 pero va a pagar con creces todo lo malo que a echó
Mary Cabrera
😅😅😅😅😅😅 bien por esa perra para que vea lo que se siente
Mary Cabrera
roba y todavía se indigna y asegura que es suyo y que nadie le quita lo que ella por derechos quiere, está más mal pero así va callendo en su mismo abismo
Mary Cabrera
la mamá la pilla que se robó la fragancia
Mary Cabrera
aveces me desespera que sean tan idiotas haberse acercado y decirle que por qué es mendiga y no salir así 😏😏😏 me desespera
Mary Cabrera
pienso que ellas son hermanas ya que sintió esa conección y ese don que es de familia, tal vez se la robaron y ella nunca supo que había tenido mellizas
Mary Cabrera
que bien pero y la marca🤨
Mary Cabrera
el collar era lo que continúa su poder y al romperlo sale su gran esplendor
Mary Cabrera
por favor dale más carácter que parece boba🤨
Mary Cabrera
por favor dale más carácter que parece boba🤨
Anna
Felicitaciones, muy bonita
Mary Cabrera
es una idiota ya trabaja larguese de hay donde la humillan 🤨
Imelda Rejon
aunque al principio tuvo mucha similitud con otra historia que había leído tiempo atrás. estubo nonitybme gustó. Gracias autora por compartir
Imelda Rejon
el colgante como dijo l papá de Lina es lo que no dejaba salir elodrr de Marcela por el hechizo que hicieron para que su poder no salga a flote, pero ahora que se rompió se está liberando ése poder
Imelda Rejon
al fin Leandro dijo el te amo que ansiaban escuchar ambos
Imelda Rejon
Lina no puede con la envidia, s trío de buitres van a ser un peligro para Marcela ojalá y le pongan seguridad
Imelda Rejon
claro que tiene el Don heredado de ellas, pues es su hija que fue cambiada porque era Omega y siendo ellos de la alta. sociedad y de la realeza sería una afrenta tener una hija Omega
Imelda Rejon
ojalá y que la señora vlkoc investigue la verdad
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play