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La Esposa Del Jefe ¿SOY YO?

La Esposa Del Jefe ¿SOY YO?

Status: En proceso
Genre:Malentendidos / Traiciones y engaños / Equilibrio De Poder / Reencuentro / Pérdida de memoria / Romance de oficina
Popularitas:38.3k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Adriánex Avila

Fabiana Camargo es una joven trabajadora, responsable y muy afectuosa, Aunque es un imán para meterle en problemas y meter la pata. Una accidente lo cambia todo, pone su ya frágil mundo patas arriba.

Lo peor de todo esto es que tiene enemigos terroríficos y resulta que la esposa, esa esposa es ella.

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap. 1 Señorita Fabiana

Fabiana Camargo tomó su cartera del escritorio a prisa. Aún mantenía el celular en la oreja y estaba sorprendida, preocupada y asustada. 

Sabía que estaba en problemas y, lo peor, era que ella tenía la culpa.

—Ernesto, ¿cómo está el Jefe Borbón? ¿Cómo estás tú? El accidente fue muy grave... Cielos, me va a matar —decía entre nervios, mientras el ascensor parecía burlarse de ella con su parsimonia y su cancioncilla ambiental.

—Señorita Fabiana, yo no estoy tan mal, pero Jasen, el guardaespaldas, está muy malherido. Y el jefe... bueno, el jefe está aún en cirugía —dijo el chofer de la corporación Borbón y Asociados.

Fabiana sudaba en frío. Ella, la asistente principal de Lucian Borbón: un hombre de 40 años, soltero, frío, exigente, serio como una lápida y su peor pesadilla. 

Llevaba dos años trabajando para ese hombre, quien la había hecho llorar más de una vez con sus exigencias. 

Y, para colmo, Fabiana debía confesar que su talento para meter la pata era casi sobrenatural. Aun así, Lucian la soportaba más que a otras secretarias, pero de ningún modo era benévolo con ella.

Ese día, ella había olvidado avisarle que él tenía una reunión en el centro empresarial. Obviamente, su auto se retrasó.

Lucian salió a la carrera, no sin antes soltarle una reprimenda. Aunque ya debía estar acostumbrada, Fabiana, con sus 23 años, aún se desmoronaba cuando la regañaba con tanta dureza.

Al llegar al hospital, allí estaba el dream team de la maldad: la madre de Lucian, doña Jimena Antelo de Borbón; Patricia De Luca, la prometida; y don Manuel Borbón, el padre de Lucian y el demonio en persona.

—Por fin llegas. ¿Cómo ha pasado esto? Tú estás encargada de todo en su vida y esto se te escapa —espetó Patricia.

Fabiana respiró hondo para calmarse. Sabía que todos la culparían, como siempre, como si ella fuera la niñera de un cuarentón amargado que ignoraba a sus padres, apenas miraba a su prometida y, prácticamente, era un hombre sin corazón.

Pero, aun así, nadie podía negar que Lucian era guapísimo: un macho alfa hecho y derecho.

Fabiana puso su mejor cara de preocupación seria.

—Señora Patricia —dijo solemnemente, haciendo que Patricia apretara los dientes.

Siempre la llamaba así, "señora", aunque Patricia solo tenía 32 años.

La hacía sentir como si fuera una anciana, y estaba segura de que Fabiana se burlaba de ella.

—Fue un percance de horario —añadió Fabiana, retomando la conversación con calma.

—Fabiana, de esto hablaremos después —interrumpió Jimena Antelo con una mirada de hielo.

En ese momento, el doctor salió de quirófano.

—La cirugía ha terminado, pero la situación no es de las mejores. Debemos esperar; tiene una contusión cerebral. Hemos logrado controlar la presión intracraneal, pero está en coma. Ahora toca esperar lo mejor y rezar para que no haya secuelas —explicó el galeno.

Mientras la familia asentía con preocupación, Fabiana solo quería saltar por la ventana. 

Estaba a punto de ir a buscar un café para tragar ese sabor amargo que tenía en la boca, cuando escuchó a Manuel dar una orden sin mirarla siquiera.

—Fabiana, tú te encargarás de cuidarlo hasta que se recupere. Y que los cielos te bendigan con la salud de mi hijo... o no tendrás paz en este mundo —dijo, retirándose de inmediato. ¿Cuidarlo? ¿A él? Preferiría ser la niñera de un león con hambre pensaba Fabiana con pesar.

Fabiana miró suplicante a Jimena y a Patricia.

—Creo que soy la menos indicada —balbuceó—. Sería mejor que su madre o su prometida se quedaran y...

Pero Patricia la cortó en seco.

—Tengo asuntos que atender. No puedo —dijo, saliendo del pasillo sin mirar atrás.

Jimena la miró de arriba abajo con desdén.

—Yo tengo muchas reuniones de caridad. Debo ocuparme de mucha gente. Ve a su casa y trae ropa. La suite que hemos reservado tiene un compartimento para acompañante. Apresúrate —ordenó, dándose la vuelta y alejándose con paso firme.

Fabiana se quedó con la boca abierta y el corazón en un puño. Ella apenas podía cuidarse a sí misma, mucho menos a otro ser vivo.

Y menos aún cuando ese "ser vivo" valía millones de dólares.

Resignada, Fabiana fue a su casa a recoger ropa. Ahí, en la puerta, estaba el novio de Fabiana o, más bien, el ahora exnovio: Miguel. Seguía rogando por otra oportunidad.

Miguel era su novio desde la secundaria. Estaban listos para casarse hasta hacía un mes, y ya vivían juntos desde hacía casi un año.

Pero la trabajólica Fabiana, en uno de esos días rarísimos en los que Lucian se fue temprano y la liberó, lo descubrió.

Ahí estaba su exnovio que se quejaba desde hacía tres meses de no poder encontrar trabajo y que se la pasaba en su Xbox 24/7.

Resulta que no encontraba trabajo, pero sí había encontrado una nueva novia: una compañera de la universidad de Fabiana con la que ella hacía trabajos los fines de semana para cubrir las deudas. Miguel la había conocido en uno de esos días en que debían trabajar juntas remotamente, desde ese departamento que ella pagaba, en la computadora que ella había comprado, comiendo la comida que Fabiana había hecho aparecer como por arte de magia con sus pocos recursos.

Y sí, los encontró en pleno acto, en su propia cama que Fabiana también había comprado para la comodidad de la pareja.

Fabiana no tenía dinero para botar. Su padre tenía una condición cardiaca y necesitaba medicamentos muy caros que el mejor de los seguros médicos no cubría.

La madre de Fabiana padecía un reumatismo deformante que le impedía trabajar normalmente.

Todo esto la convertía en la proveedora de su familia. Aquella traición de Miguel había sido muy dura: Fabiana se había quitado comida de la boca para que él pudiera sobrevivir hasta encontrar trabajo. Pero, para colmo, cuando él trabajaba, tampoco pagaba muchas cosas. Un vividor en todo el sentido de la palabra.

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MAYVELIN CUICAS
linda está novela
Yenyfer Ospino
nueva adicción desbloqueada 🤭🤭 Dios siento que voy a llorar cuando Lucian recupere la memoria
Yenyfer Ospino
exacto doña Ana no hay que discutir solo disfrutar
Yenyfer Ospino
lucrecia es un amor 🤭🤭
Yenyfer Ospino
se llamaba Miguel 🤣🤣
Yenyfer Ospino
😥😥 tengo el corazón apretado por Fabiana que pasará cuando Lucian se recupere que actitud tomará con ella
Yenyfer Ospino
wow que bella
Yenyfer Ospino
🤤🤤 Lucian estás mi amor con te quiero vale
Yenyfer Ospino
lucrecia cuenta el chisme chica que nosotr@s también queremos saber 🤣🤣
Yenyfer Ospino
🤣🤣🤣🤣 que bueno se van a ganar un Óscar todos 🤭🤭
Yenyfer Ospino
nooo porque aguante señor Lino 🥺🥺
Yenyfer Ospino
🤣🤣 que mala pero es cierto ellos piensan que su hija está triunfando por lo alto 🤣🤣🤣🤣
Yenyfer Ospino
🤣🤣🤣🤣
Yenyfer Ospino
Fabiana te acabas de poner la soga al cuello tú solita y sin ayuda 🤣🤣
Yenyfer Ospino
lo dije aquí hay gato encerrado este pana sabe mucho para ser el ogro que Fabi conoce 🤭🤭
Yenyfer Ospino
😍😍😍😍 estoy amando a este loquito "desmemoriado" 🤣🤣
Patricia Vilchis
está increíble la historia, ojalá tengamos más capitulos pronto 🤭
Yenyfer Ospino
ay Fabiana creo que no será del todo como piensas si no lo contrario 🤭
Yenyfer Ospino
en su cara perros zarnosos 😁😁
Yenyfer Ospino
osea que si es cierto que no están comprometidos 🧐🤭
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