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La Sirvienta Del Rey Lycan.

La Sirvienta Del Rey Lycan.

Status: En proceso
Genre:Época / Viaje a un mundo de fantasía / Hombre lobo
Popularitas:7.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia Hache

Luego de descubrir una cruel traición y caer en un profundo coma en su mundo, transmigró al cuerpo de una sirvienta en el reino del Rey Lycan.

Ella sólo quiere entender como ha llegado a ese lugar, y él no está dispuesto a dejarla ir.

NovelToon tiene autorización de Dalia Hache para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13

El ambiente en la cocina era un hervidero de vapor, grasa derretida y chispas que volaban de los fogones gigantescos. El tintineo de las jarras de plata y las órdenes a gritos marcaban el ritmo de una noche en la que un solo error podia costar la vida. Alana continuaba picando las hierbas aromáticas en su esquina, intentando asimilar el flujo de información, cuando la chica pelirroja pasó a su lado cargando una enorme bandeja de fruta fresca.

—Dicen que también vendrá el primer amor del rey —dijo la chica pelirroja de repente, ladeando la cabeza y bajando la voz al pasar rozando el hombro de Alana.

Alana detuvo el cuchillo a medio camino sobre la tabla de madera. La frase se le quedó grabada con un peso extraño en el pecho.

—¿Su primer amor? —preguntó ella, confundida, arrugando levemente el entrecejo.

La chica pelirroja se detuvo un segundo para acomodar la bandeja en sus brazos, mirando a ambos lados para asegurarse de que la Sra. Martha no la estuviera observando.

—Sí, es la Princesa Luna del Este, se llama Sara —dijo la chica, con los ojos brillando por el regocijo del chisme—. Es de la realeza más antigua de las tierras orientales. Hermosa, de cuna noble y con una gracia que pocos lobos poseen.

Alana miró hacia la gran puerta que daba a las escaleras del salón. La imagen de Azrael, duro, despiadado y cubierto de la sangre de los rebeldes horas antes, no encajaba en absoluto con la idea de un hombre guardando el recuerdo de un "primer amor".

—Y... ¿por qué no están juntos si es su primer amor? —preguntó Alana, impulsada por una curiosidad genuina que no pudo contener.

La otra sirvienta, la que había estado desplumando las aves, se acercó secándose las manos en la falda y soltó una risita baja y burlona.

—Porque no es su pareja destinada —dijo la sirvienta con obviedad.

—¿Pareja destinada? —repetió Alana, frunciendo aún más el ceño—. ¿Qué es eso?

Las dos chicas se congelaron de golpe. Se miraron la una a la otra con los ojos abiertos de par en par, como si Alana acabara de decir la mayor atrocidad del mundo entero. La sirvienta de las aves dejó escapar un resoplido incrédulo.

—Esta chica es rara... —dijo la sirvienta, negando con la cabeza—. ¿Quién no sabe qué significa eso en este mundo?

—Pues no lo sé —contestó Alana, manteniendo el tono firme y la cabeza erguida, rehusando sentirse intimidada por la ignorancia de las reglas de aquel lugar salvaje—. ¿Me explicas?

La sirvienta pelirroja dejó la bandeja sobre la mesa más cercana y se inclinó hacia ella, hablando en un susurro casi místico.

—La pareja destinada, o el *mate*, es el regalo de la Diosa de la Luna para nuestra especie —explicó la pelirroja, gesticulando con las manos—. Es la mitad perfecta de tu alma. Cuando un Alfa encuentra a su pareja destinada, no hay voluntad humana ni de lobo que pueda oponerse. El vínculo los une en mente, cuerpo y magia. Puedes amar a alguien con toda tu fuerza, como el Rey amó a la Princesa Sara en su juventud... pero si la Diosa decide que no son destinados, el lazo jamás se sellará.

—Es el destino encadenado a la sangre —añadió la otra chica con un deje de temor—. Un Alfa sin su pareja destinada es una fiera inestable. Y el Rey Azrael lleva años gobernando sin la suya... por eso la sombra de su bestia es cada vez más oscura.

Alana se quedó en silencio, absorbiendo cada palabra mientras la cocina continuaba retumbando a su alrededor. Pensó en su propio pasado, en la traición de Ethan y en cómo el "amor" en su mundo se destruía con una simple mentira. En este nuevo lugar, sin embargo, el amor parecía ser una fuerza antigua, implacable y peligrosa que ni siquiera el todopoderoso Rey Alfa podía controlar.

—¡Alana! —el grito de la Sra. Martha resonó por encima del estruendo de las cazuelas, cortando tajantemente la conversación.

La anciana avanzó a pasos agigantados entre el humo y las sirvientas que se apartaban a su paso. LLegó hasta la mesa de Alana y la señaló con un cucharón de madera.

—Deja lo que estás haciendo. El Rey te necesita en sus aposentos para que lo ayudes a bañarse —ordenó la mujer, con la voz cargada de urgencia.

Alana parpadeó, completamente descolocada. Miró a Martha, luego a la tabla de picar y soltó una risita incrédula.

—¿Qué? ¿Acaso no sabe bañarse solo? —dijo Alana en tono sarcástico.

Un silencio repentino cayó sobre esa esquina de la cocina, seguido de inmediato por un murmullo de risas ahogadas entre las demás sirvientas. La chica pelirroja tuvo que cubrirse la boca para no soltar una carcajada, mientras que la otra sirvienta miraba a Alana con los ojos abiertos de par en par ante semejante descaro.

—¡Déjate de tonterías, niña! —regañó Martha, poniéndose roja de la rabia. Agarró a Alana del brazo con un pellizco firme y la arrastró con fuerza, sacándola a tirones de las cocinas y empujándola hacia el pasillo de servicio—. ¡El servicio personal del Alfa exige asistencia en su arreglo antes de una cumbre de manadas! Mueve los pies antes de que pierda la paciencia y te mande a colgar de las murallas.

Alana se zafó del agarre de la anciana refunfuñando, acomodándose el corpiño de cuero y el delantal mientras subía a marchas forzadas por las frías escaleras de piedra que conducían al ala oeste.

Cuando llegó a las monumentales puertas de roble, los guardias de la entrada le abrieron el paso en silencio, mirándola con la habitual rigidez metálica de sus yelmos. Alana empujó las pesadas hojas de madera y se adentró en la estancia.

El gran salón de los aposentos reales estaba en calma. La leña crujía en la chimenea gigantesca y las cortinas de terciopelo oscuro dejaban pasar la luz plateada de la tarde que comenzaba a caer sobre los picos nevados. No había rastro de Azrael junto al gran mapa ni cerca de la mesa.

—¿Majestad? —llamó Alana en voz baja, dando unos pasos cautelosos sobre las gruesas pieles que cubrían el suelo.

Nadie respondió. Sin embargo, un chapoteo suave y continuo resonaba al fondo de la estancia, proveniente de una puerta de piedra tallada que permanecía entreabierta, dejando escapar una densa columna de vapor con aroma a eucalipto, pino y corteza amarga.

Alana rodó los ojos y soltó un suspiro resignado. Se acercó a la puerta del baño empujándola despacio con la punta de los dedos.

—Señor... la Sra. Martha dijo que necesitabas...

Las palabras se le atragantaron en la garganta.

El baño privado del Alfa era una estancia abovedada de mármol oscuro, dominada por una piscina de piedra incrustada en el suelo y llena de agua humeante. En ese preciso instante, Azrael estaba emergiendo del agua.

El Alfa se puso de pie cuan largo era, dándole la espalda a la entrada. El agua resbalaba en cascada por sus anchos hombros, definiendo cada músculo de su espalda esculpida por años de entrenamiento y batalla. Las cicatrices en su piel resaltaban bajo la luz de las antorchas, descendiendo por la curva firme de su cintura hasta la cadera. Estaba completamente desnudo.

Alana se congeló en el umbral, sintiendo cómo el calor del vapor se le subía de golpe a las mejillas y el corazón le daba un vuelco violento en el pecho.

Azrael sacudió su cabello negro y húmedo, y con una lentitud felina, comenzó a girarse hacia ella al notar la presencia en la puerta.

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Isabel Fernández
Ojalá y resuelvan todo. Me gustaría saber sobre el famoso novio y hermana que piensan de todo esto
Nadia Leonila Borjas Borjas
que hermoso el rey está muy enamorado que bellos 🤭
Nadia Leonila Borjas Borjas
dios mío está noche no duermo solo de pensar en los siguientes capítulos gracias autora 👏
Aurora
🎶🎶ay que calor, ay que calor, narananana🎶
🌙 Lunas y Alfas 🐺: 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
total 1 replies
Nadia Leonila Borjas Borjas
ojalá que no regrese Alana a su otra vida y que Azrael no muera por amor
Natalia Vasquez
muy caliente, hay que calor, oxígeno que me muero 😂😂😂😂😂🤔🤔🤔🤔🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥.
Nadia Leonila Borjas Borjas
querida autora no puedo con la espera necesitamos más capitulos 🙏🙏
Aurora
Bueno y aquí quede yo, vestida y alborotada, esperando el rifi rafe de estos dos , mejor dicho , cada capítulo me anda dejando🫪 🫪🫪🫪😱😱😱
Natalia Vasquez
ujum y aquí vamos 😂😂😂😂😂😂🤔🤔🤔🤔.
keila arias
Perro
Natalia Vasquez
esa Sara es una perra maldita 😠😠😠😠😠.
Nadia Leonila Borjas Borjas
que emoción 🤭🤭🤭
Atalaya medina
Esta autora a todas sus novelas de lobos siempre le da otro toque. Lejos de lo convencional y eso es lo que la hace única
Atalaya medina
Haber porque no se tiran ellos que estúpidos son
Atalaya medina
Pero hasta cuando a esta mujer la van a manar al foso con los lobos. Horita se hace domadora de lobos qué manía de ponerle pruebas a todo,
Atalaya medina
Ese Skoll tiene nombre de caca de perro y será una muy grande y problemática
Atalaya medina
Por cierto. Creo que a Alana le dio celos 🤭
Atalaya medina
Jajajajajaja me da gracia como siempre a la villana le salen mal las cosas. Pero no sé porque creo que este banquete terminará mal
Atalaya medina
Yo pienso que también, de alguna manera él la está intentando proteger. Porque si no, la deja a su suerte y ya
Atalaya medina
Uy uy Alana, acabas de tener vista a lo que un día te vas a comer jejejjeje
Maria Arias: jajajajja y hasta más Dios mio
total 1 replies
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