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Entre Destinos Y Tentaciones

Entre Destinos Y Tentaciones

Status: Terminada
Genre:CEO / Mujeriego enamorado / Romance / Completas
Popularitas:27.7k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Yance

Isabella sabe convertir cualquier viaje en una experiencia inolvidable.
Alessandro Moretti sabe conseguir todo lo que desea.

Entre destinos de lujo, miradas que dicen demasiado y una atracción imposible de ignorar, ambos descubrirán que hay encuentros que no estaban en ningún itinerario.
Porque algunas tentaciones llegan para cambiarte el destino.

NovelToon tiene autorización de Yance para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El demonio de Alessandro

Isabella comenzó a pasar cada vez más tiempo fuera de casa. Alessandro la había ubicado en cada área, exclusividad para él y su empresa.

Se la pasaban en viajes de trabajo, después reuniones, eventos, Cenas, inspecciones Y, algunas veces, simplemente necesitaba tiempo para estar con ella.

Ya en casa Daniel y Emma comenzaba a notar su ausencia.

—¿Pecas?

Isabella respondió mientras caminaba por el aeropuerto.

—Hola.

—¿Dónde estás?

—En el aeropuerto, llegando de hacer una inspección.

—¿Viajaste otra vez?

Ella guardó silencio.

—Es trabajo, ya sabes, necesitamos el dinero.

—Lo sé.

La voz de Daniel sonaba tranquila, pero cansada.

—Solo quería escucharte, saber que estabas bien.

Isabella sonrió.

—Yo también quería escucharte ¿Emma?

—Emma pregunta por ti, todo el tiempo, ya sabes como es esa pequeña loquilla.

La sonrisa de Isabella se volvió triste.

—Dile que la llama cuando llegue.

—Se lo diré.

—¿Cómo te sientes?

—Bien.

Ella sabía que no era verdad.

—¿Tomaste el medicamento? Si no te sientes bien no es necesario que vayas a trabajar, quédate en casa y dile a Milena que se quede más tiempo, yo le reconozco las horas extras.

Milena era la mujer que cuidaba de Emma en ocasiones y cuando Daniel se complicaba, ella se hacía cargo de él mantenimiento de la casa.

—No es necesario, yo estoy siguiendo el tratamiento, estoy bien.

Isabella cerró los ojos, tendría que dejarle un mensaje a Milena para que fuese y se quedara.

—Te extrañamos —dijo Daniel.

Isabella se sintió triste.

—Yo también.

—Cuídate.

—Tú también.

Colgaron.

Isabella permaneció unos segundos mirando el teléfono.

Después guardó el dispositivo en el bolso.

No vio que, a unos metros de distancia, Alessandro había escuchado parte de la conversación.

No había entendido todo.

Pero había escuchado una voz masculina Y había visto el rostro de Isabella mientras hablaba.

Una expresión que no le había visto con nadie.

—¿Quién era?

La pregunta llegó apenas entraron al automóvil.

Isabella lo miró.

—¿Qué?

—El hombre que te llamó.

Ella entendió inmediatamente.

—Alessandro...

—¿Quién era?

Ella podria decirle perfectamente que era Daniel, pero su tono no le gustó y tampoco tenia tiempo y humor para responderle —Una persona que conozco.

—Si eso se nota.

—Entonces, ¿por qué preguntas?

—Porque quiero saber quién es.

Isabella respiró profundamente.

—No es importante.

Alessandro soltó una risa sin humor.

—Todo parece no ser importante contigo, pero le dijiste que lo extrañabas.

—¿Qué significa eso? ¿Me espías? Entonces, espía bien Moretti porque solo escuchas lo que te conviene.

—Siempre hay algo ¿Que mierda escondes?.

—¿Algo como qué? ¡No escondo nada!

—Llamadas que no explicas. Viajes que aparecen de repente. Personas que no conozco. Y cada vez que intento acercarme un poco más a ti, levantas una pared.

Isabella lo miró.

—No todo gira alrededor de ti Moretti, tengo una vida fuera del trabajo, tengo amigos, amigas y familia.

Alessandro apretó la mandíbula.

—¿Eso soy? ¿Solo trabajo? Además tampoco dije que tu vida tiene que girar alrededor de mi.

—Pero estás actuando como si tuviera que explicarte cada minuto de mi vida.

—No quiero cada minuto.

La miró directamente.

—Quiero saber quién te llama y porque tanto misterio.

Isabella se quedó callada.

—¿Es tu novio? —preguntó él finalmente.

Ella abrió los ojos y sonrió forzada.

—¿Qué?

—¿Es otro hombre?

—No.

—¿Entonces quién es?

—Ya te dije que no es importante.

Alessandro golpeó suavemente el volante con la mano.

—¡Ese es el problema, Isabella!

Ella se volvió hacia él.

—¡No me grites!

—¡Entonces deja de tratarme como si fuera un extraño!

—¡Porque estás cruzando límites!

—¿Límites? ¿Limites?

Él soltó una carcajada amarga.

—¿Y cuáles son esos límites? Porque cuando estamos solos parece que no existen.

Isabella sintió que la rabia comenzaba a subir.

—No tienes derecho a reclamarme.

Alessandro frenó frente al edificio.

—¿No tengo derecho?

—No.

Él la miró durante unos segundos.

—Perfecto.

El pelinegro abrió la puerta.

—Alessandro...

—No.

Su voz fue fría.

—No voy a seguir discutiendo.

Bajó del automóvil.

Ella salió detrás de él.

—¿Te vas?

Alessandro se volvió.

—Sí.

—¿Así nada más?

—¿Qué quieres que haga?

—Hablar.

—Lo intenté.

—¡No! ¡Intentaste interrogarme!

Él se pasó una mano por el cabello.

—Estoy cansado, Isabella.

—Yo también.

—No parece.

—¿Qué quieres decir?

Alessandro la miró fijamente.

—Que quizá estoy intentando construir algo con una mujer que no quiere dejarme entrar en su vida.

Ella se quedó inmóvil.

—Eso no es justo.

—Tal vez no.

Alessandro retrocedió.

—Pero es lo que siento.

Isabella sintió un vacío en su pecho, no quería perderlo.

- Aless...

- Quiero conocer a tu hermano, a tu sobrina y a tu amiga Camila ¿Puede ser eso posible? - Jugo su última carta.

Isabella permaneció allí, en silencio.

Alessandro negó con tristeza y se fue.

Por primera vez desde que había comenzado aquella relación, Alessandro había sido quien se marchaba.

Tres días después, apareció un nuevo negocio, una colaboración internacional que podía representar uno de los contratos más importantes del año.

El nuevo socio llegó a las oficinas de Moretti acompañado de su equipo.

Alessandro estaba preparado para una reunión de negocios.

Hasta que vio al hombre entrar.

Alto, elegante, traje oscuro, cabello negro, sonrisa segura Y una mirada que parecía no tener ningún problema en desafiar a cualquiera.

—Alessandro Moretti.

—Adriano Bellini.

Se estrecharon la mano.

—Es un placer.

—Igualmente.

Matteo apareció detrás.

—Adriano, bienvenido.

La conversación avanzó durante algunos minutos.

Hasta que Adriano vio a Isabella, se quedó completamente quieto, ella acababa de entrar con unos documentos.

Sus ojos se encontraron, Isabella también se sorprendió.

—Adriano.

Él sonrió.

Una sonrisa demasiado familiar.

—Isa.

Alessandro levantó la mirada.

¿Isa? No le gustó.

Adriano caminó hacia ella.

—No puedo creer que seas tú.

—Ha pasado mucho tiempo.

—Demasiado.

Él la abrazó.

Isabella respondió al abrazo brevemente.

Alessandro observó, Isabella sentía unos ojos endemoniados encima de ella. Matteo casi suelta una carcajada, esa faceta de su amigo era jueva para él.

Alessandro no dijo nada.

Matteo lo miró de reojo, los celos era algo nuevo para él, pero Conocía esa expresión.

Su amigo era divertido, hacia bromas todo el tiempo, pero cuando se enojaba era un tornado sin retorno, destruyendo todo por su paso.

---

La reunión comenzó.

Adriano hablaba de negocios, inversiones y expansión, Pero cada vez que podía, terminaba hablando con Isabella.

—Ella conoce perfectamente este mercado —dijo Adriano—. Cuando trabajó conmigo hizo maravillas.

Isabella sonrió.

—Fue un buen proyecto - Dijo nerviosa.

A Isabella le parecio que le estaban cayendo todas las plagas de Egipto. Veía el rostro de Alessandro y le daba miedo, ellos desde la última discusión habían quedado fracturados, hablaban poco y no habían tenido cercanía.

—Fue más que eso - Dijo Adriano con una sonrisa.

Alessandro levantó lentamente la mirada, quería partirle los dientes para que quedara desmuelado.

Adriano continuó:

—Isa era mi mejor carta.

—Ya basta, Adriano —dijo Isabella entre risas fingidas.

—¿Qué? Es verdad.

Alessandro cruzó los brazos.

—¿Trabajaron juntos mucho tiempo? Sigue contando, tal vez tú sabes más de ella que yo.

—Unos meses —respondió Isabella, fulminado a Alessandro con la mirada.

Adriano sonrió.

—Fueron meses bastante interesantes.

Isabella lo miró con advertencia y luego observó a Alessandro enarcando una ceja.

—Adriano...

—¿Qué?

Él levantó las manos.

—Solo estoy recordando viejos tiempos.

Alessandro permaneció callado.

---

Después de la reunión, Adriano encontró a Isabella en el pasillo.

—No cambiaste nada.

—Tú igual, pero deja tu jueguito.

—Sigues siendo peligrosa ¿Te cojes a Moretti?

Ella sonrió duramente y apretó los dientes mientras marcaba cada palabra.

—Y tú sigues siendo insoportable.

—Te extrañé.

Isabella bajó la voz e intento no alterarse.

—Adriano, eso quedó atrás.

—Para ti.

Ella lo miró seriamente.

—Estoy en una relación, no me jodas.

Adriano sonrió.

—¿Es Moretti?

Isabella se tensó.

—Sí.

—Ahora entiendo.

—¿Qué entiendes?

—Por qué apareces tanto en las revistas.

—Adriano...¿Qué carajos te importa?

—No te preocupes. No voy a decir nada.

—No hay nada que decir, eres pasado.

Él la miró durante unos segundos.

—Para mí eres pasado, presente y futuro.

Isabella negó con la cabeza.

—Bájate de esa nube Goku, Tengo que volver al trabajo.

Adriano sonrió - Nos vemos mujer fogosa.

— Tengo dos consejos para ti, toma el que mejor te parezca. Multiplícate por cero o pinta un bosque y piérdete.

Ella se marchó.

Adriano la siguió con la mirada.

Y sonrió.

No había dejado de pensar en ella.

Ni siquiera después de todos aquellos años.

---

La siguiente reunión fue diferente.

Adriano se mostró mucho más atrevido, demasiado.

Estaban hablando de una propuesta cuando Isabella entró.

Él la miró de arriba abajo.

—Dios...

Isabella frunció el ceño.

—¿Algún problema Sr. Bellini?

Adriano sonrió.

—Sigues siendo una diosa.

Alessandro levantó la mirada.

Matteo se incómodo y reprendió al empresario.

—Adriano.

—¿Qué Matteo?

—Estamos trabajando.

—Precisamente. Estoy hablando de una de las personas más importantes de este proyecto.

Isabella intentó ignorarlo.

Pero Adriano continuó:

—Mira esas caderas...

Alessandro dejó el bolígrafo sobre la mesa y su expresión cambió, su aura oscura apareció y no tenía intención de marcharse.

—Cuidado Bellini.

Adriano soltó una carcajada.

—Tranquilo, Moretti.

—Estoy tranquilo ¿Continuamos?.

—Cuando trabajaba conmigo, esta mujer se la pasaba encima de mí.

El silencio cayó sobre la sala.

Isabella cerró los ojos.

Matteo sostuvo del brazo a Alessandro quién tuvo un impulso.

—¿Bellini que insinúas?

Él sonrió.

—Estoy hablando de trabajo, se la pasaba encima de mí de aquí para allá, es muy eficiente, ella es fuego ardiente.

—¿Te puedes callar? —Preguntó ella.

Alessandro se levantó.

—Una palabra más.

Adriano lo miró.

—¿Y qué Moretti? - Desafío.

Alessandro caminó lentamente hacia él, Su rostro había cambiado, Ya no quedaba nada del hombre bromista y encantador.

—Una palabra más sobre mi mujer y te arranco la lengua.

Nadie dijo nada. Nadie espero que el mujeriego más codiciado de la historia por primera vez reconociera en público que tenía mujer.

Matteo se puso de pie inmediatamente, si no lo hacía se irían a los golpes.

—Alessandro.

Pero él no apartó la mirada de Adriano.

Adriano sonrió lentamente.

—¿Tu mujer?

Alessandro se quedó inmóvil. Había salido de su boca antes de pensarlo. Mi mujer.

Isabella lo miró. Esta vez vio algo diferente en sus ojos, No eran solamente celos, Era miedo.

Miedo a perderla, miedo de que otro hombre conociera una parte de ella que él desconocía.

Miedo de que aquella vida misteriosa pudiera estar llena de hombres como Adriano.

Alessandro dio un paso más.

—Sí.

Su voz fue baja.

—Mi mujer.

Adriano sostuvo su mirada.

—Interesante, eso es algo nuevo, tu no te relacionas con nadie Moretti.

Isabella intervino.

—¡Los dos, basta!

Alessandro finalmente retrocedió.

—La reunión terminó.

—Todavía no terminamos —respondió Adriano.

—Para mí sí.

Salió de la sala.

---

Isabella lo encontró minutos después en el estacionamiento.

—Alessandro.

Él siguió caminando.

—Alessandro, espera.

Se detuvo.

—¿Qué?

—Lo que hiciste fue una locura.

—¿Y lo que él hizo?

—Adriano es así.

—¿Así cómo?

—Provocador.

—¿Y tú lo conoces bien?

Ella se quedó callada.

Alessandro se volvió.

—Eso pensé.

—Tuvimos algo hace mucho tiempo.

Él cerró los ojos.

La noticia le cayó como un golpe.

—¿Algo?

—Fue antes de ti.

—¿Cuánto tiempo? - Quería saber si era el mismo que tenía con él.

—No importa.

—Para mí sí

—Alessandro...

—¿Cuánto?

Isabella suspiró.

—No fue una relación.

Él soltó una risa amarga.

—Claro ¿Como la nuestra? ¿Sin nombre?.

—Fue algo del pasado.

—Y él todavía te quiere.

Isabella no respondió.

Eso fue suficiente, Alessandro se acercó.

—¿Cuántos hombres han estado en tu pasado, Isabella?

Ella lo miró herida.

—No voy a responder eso ¿Acaso importa? ¿Yo te pregunto cuantas mujeres hay en tu pasado?

—No es lo mismo.

—¿Por que? Porque eres hombre y yo mujer. Moretti no tienes derecho a juzgarme.

Alessandro bajó la voz. Intentó tocarla, pero se contuvo.

—No quiero juzgarte.

La miró fijamente.

—Quiero saber si soy el único hombre que siente que te está perdiendo.

Isabella sintió que el corazón se le apretaba.

—No me estás perdiendo.

—Entonces deja de darme razones para sentir que sí.

Ella dio un paso hacia él.

—No quiero perderte, maldita sea.

Alessandro la miró.

Toda la rabia pareció desaparecer por un instante. Ella se inclinó y lo besó. Un beso dulce.

Luego dijo sobre sus labios.

—Entonces no me obligues a competir con fantasmas que ni siquiera conozco.

Isabella bajó la mirada, Él levantó suavemente su rostro.

—Solo dime que me eliges a mí.

Isabella sostuvo su mirada.

—Te elijo a ti.

Alessandro cerró los ojos, la abrazó Y por esa noche dejó de hacer preguntas.

Pero la duda ya estaba instalada Y mientras Isabella se aferraba a él, ambos ignoraban que Adriano Bellini no había llegado a aquella empresa solamente por negocios.

Había llegado por ella Y estaba dispuesto a recuperar lo que creía que había perdido.

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Noiraly Tovar
Quiero saber el pasado de isa.....que le pasó 😒
Marshaan Sanchez
hay fue madre que hombre tan impertinente no saber que el caballero no tiene memoria😏
Marshaan Sanchez
jajajaja esa estuvo más que buena multiplique por cero jajajaja 😱🤩🤣🤭
Marshaan Sanchez
oh mi madre isa es un poco tremenda 🤭🤩se junto el hambre y la nedecida 🤭
Marshaan Sanchez
ajá esa misma pregunta nos estamos haciendo que esconde en pocas palabras de que pie coges ,😏😱
Marshaan Sanchez
es ando como una gallina no sé dónde voy a poner el huevo 🤣
Marshaan Sanchez
estos dos el binomio perfecto 😏🤩
Marshaan Sanchez
jajajaja 🤭se cumplió lo que dijo la sra madre del hacerlo en el escritorio es exitante 🥰 delicioso
Marshaan Sanchez
jajajaja hasta yo sentí esa emoción 🤣🤣 de ese beso 🤩
Marshaan Sanchez
🤭 jajajaja 🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Marshaan Sanchez
/Ok//Heart/🥰😏💋💋💋💋💋💋
Marshaan Sanchez
/Angry//Angry//Angry//Angry//Angry//Angry//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Marshaan Sanchez
más que excelente ,apasionante y lo mejor que cada conversación con respeto estaba casadas al tema que la escrictora se tomó el tiempo de hacer sus investigaciones mil gracias por impecable trabajo y regalarnos tu tiempo libres y de familia mil éxitos
Marshaan Sanchez
es que su anaconda es excelente jajajaja
Marshaan Sanchez
mi madre que narcisista salió esa mujer pero lastima ya perdiste el año jajajaja con una peliroja que llegara a ponerlo en cintura
Marshaan Sanchez
jajajaja sin 🫢 vergüenza malandrin
Marshaan Sanchez
jajajaja será una espinita que se le clavara en el corazón y tiene fuego jajajaja 💋
Adriana Vargas
el destino le tiene preparado una historia de amor 💘❤️‍🔥❤️‍🔥♥️♥️♥️♥️♥️
Adriana Vargas
💘❤️‍🔥💔😱, por ahora como tú sobrina 😜😜😜😜
Adriana Vargas
cupido lanzó la flecha 💘 jajaja 🤣🤣🤣🤣
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