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Los Gemelos Ocultos De Mi Esposo Mafioso

Los Gemelos Ocultos De Mi Esposo Mafioso

Status: Terminada
Genre:Mafia / Mujer poderosa / Reencuentro / Completas
Popularitas:727.3k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Lobelia

Victoria no huyó por falta de amor, sino por instinto de supervivencia. Al descubrir que el hombre que amaba, Dante Moretti, era el heredero de un imperio manchado de sangre, decidió que sus hijos no nacerían en una jaula de oro rodeada de enemigos. Cinco años después, bajo una identidad falsa y en la humildad de un pueblo costero, Victoria cría a León y Cristo. Los gemelos son el vivo retrato de Dante: poseen su mirada gélida y un temperamento indomable que ella lucha por suavizar.
​Dante, consumido por la amargura y la creencia de que Victoria lo abandonó por traición, ha pasado media década buscándola. Cuando una filtración de seguridad en su organización revela el paradero de su "única debilidad", Dante llega dispuesto a cobrar venganza. Sin embargo, el impacto de ver a dos pequeños guerreros con sus propios ojos cambia las reglas del juego. Ahora, Victoria debe volver al mundo que odia para proteger a sus hijos, mientras Dante descubre que el mayor peligro para su familia no está

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Capitulo 14

​El eco de los pasos de Victoria sobre el parqué de roble blanco sonaba como latidos acelerados.

Dante caminaba detrás de ella, manteniendo una distancia que no era respeto, sino acecho. Se detuvieron frente a una puerta de doble hoja, tallada con filigranas de plata que ella recordaba haber odiado por su opulencia fría.

​Dante extendió la mano y giró el pomo. La puerta se abrió sin un solo chirrido, revelando un espacio que hizo que a Victoria se le detuviera el pulso.

​El aire dentro de la habitación estaba extrañamente purificado, carente del polvo que suele acumularse con el tiempo. Victoria dio un paso hacia el centro de la estancia y sintió un mareo violento. Todo estaba ahí. Exactamente igual.

​En el tocador de mármol, su frasco de perfume favorito —una esencia de peonías que ya no fabricaban— descansaba junto a su cepillo de pelo de cerdas naturales. En la cama de dosel, las sábanas de seda de ochocientos hilos estaban estiradas con una precisión militar, como si esperaran que ella se deslizara bajo ellas en cualquier segundo. Incluso el libro que estaba leyendo la noche de su huida, con una esquina doblada en la página 142, reposaba sobre la mesa de noche de ébano.

​—Cinco años, Victoria —la voz de Dante llegó desde el umbral, cargada de una vibración oscura—. Cinco años en los que esta puerta no se abrió para nadie más que para el servicio de limpieza. Ordené que no se moviera ni un solo alfiler. Ni una mota de polvo.

​Victoria se giró, con los ojos empañados por una mezcla de asco y terror.

​—Esto es una locura, Dante —susurró ella, tocando el borde del tocador con dedos temblorosos—. Mantener esto así... es como si hubieras estado esperando a que un fantasma regresara.

​—No esperaba a un fantasma. Esperaba a mi esposa —replicó él, entrando finalmente y cerrando la puerta tras de sí con un clic definitivo—. Pasé meses en esta habitación al principio.

Me sentaba en ese sillón y trataba de entender cómo habías podido dejar todo esto. Todo este lujo, toda esta protección... por una vida de miseria en un pueblo perdido.

​Victoria soltó una carcajada amarga, una nota discordante en la perfección de la sala.

​—No dejé el lujo, Dante. Dejé el miedo. Dejé la sangre en las manos de mi marido. Lo que tú ves como un santuario, yo lo veo como una celda decorada con seda.

​Caminó hacia el vestidor y abrió las puertas. Se quedó sin aliento. Había ropa nueva. Vestidos de diseñador que no existían hace cinco años, abrigos de piel, zapatos que seguían las tendencias actuales de las pasarelas de Milán. Él no solo había mantenido su pasado; había estado comprando su futuro en ausencia, vistiendo a un maniquí invisible con la esperanza de que ella volviera a ocuparlo.

​—Nunca dejé de buscarte —continuó Dante, acercándose a ella. Su sombra se proyectó sobre el vestidor, envolviéndola—. Gasté millones en informantes, en rastreo de señales, en vigilar cada puerto. Cada vez que mis hombres fallaban, yo venía aquí y recordaba por qué no podía rendirme. Porque tú eres mía, Victoria. Lo eres por ley, por sacramento y por sangre.

​Dante la tomó de los hombros, obligándola a girarse para enfrentarlo. Sus manos eran grandes y cálidas, un contraste brutal con el frío que ella sentía en los huesos.

​—¿Y ahora qué? —desafió ella, con la barbilla en alto—. ¿Me vas a obligar a usar estos vestidos?

¿A cenar en esa mesa larga con tu madre mirándome como si fuera un error biológico?

​Dante bajó la vista hacia los labios de ella, y por un segundo, la máscara del Capo flaqueó ante el deseo del hombre. Pero la frialdad regresó rápidamente.

​—Ahora vas a ocupar el lugar que te corresponde —sentenció él—. No voy a ponerte cadenas en los tobillos, Victoria. No hace falta. Las cadenas son los niños. Ellos están felices en sus nuevas habitaciones, maravillados con sus computadoras y sus áreas de juego. No intentarás huir porque sabes que, si lo haces, no te los llevarás esta vez.

​Victoria sintió un nudo en la garganta. La verdad le golpeó el pecho como una piedra.

​—Soy tu prisionera —dijo ella, con la voz apenas audible.

​—Eres mi prisionera de lujo —corrigió Dante, rozando con el pulgar la mandíbula de ella—. Tendrás todo lo que desees. Joyas, viajes, el mejor personal a tu servicio. Pero no saldrás de los límites de esta propiedad sin mi permiso. No hablarás con nadie que yo no apruebe. Y por las noches, dormirás en esta cama. Conmigo.

​—Prefiero morir —escupió ella.

​Dante sonrió, una sonrisa lenta y peligrosa que no llegó a sus ojos.

​—Ya moriste una vez, el día que cruzaste esa puerta hace cinco años. Considera esto tu resurrección. Los gemelos necesitan a su madre, y yo... yo necesito recuperar el orden en mi mundo.

​Él se alejó un paso, recuperando su postura de mando. Se detuvo frente al ventanal que daba a los jardines iluminados por focos de alta seguridad.

​—Acepta tu realidad, Victoria —dijo sin mirarla—. Cuanto antes dejes de luchar contra las paredes de oro, más fácil será para todos. Especialmente para León y Cristo. Ellos son inteligentes. Ya se están dando cuenta de que el poder es mucho más cómodo que la huida.

​Dante salió de la habitación, dejando a Victoria en medio de su pasado preservado. Ella se dejó caer en la alfombra de lana virgen, rodeada de los vestidos que no quería y el perfume que ya no reconocía. El silencio de la mansión la aplastaba.

A través de las paredes, podía escuchar el eco lejano de la risa de León, una risa que ya no sonaba a San Vicente, sino a triunfo.

​Victoria comprendió entonces que Dante no quería una esposa; quería un trofeo restaurado. Y mientras ella permaneciera en esa habitación intacta, él podría pretender que los últimos cinco años de dolor nunca ocurrieron. La jaula era perfecta, y el carcelero era el único hombre al que su cuerpo, traicioneramente, todavía se negaba a olvidar.

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Ynocencia Perales
Muy linda la historia, felicidades y abundantes bendiciones.
Marisabel Marichal
linda novela, distinta, apesar de cosas no cerradas lo importante es que escribiste, seguí haciéndolo. me gustó 🥰
Marcela Gonzalez
Hermosa historia.
Edith Zenteno
y que paso con Marco ?? no era un traidor? y ellos no tuvieron más hijos ? que fome
Edith Zenteno
bueno y no lo mataron? buuuu fome fome
Luna Mendoza 🧜🏻‍♀️
No entendí, no lograron escapar? Que sucedio? En el capítulo anterior decía que huían por el bosque y después sale que estan comiendo helado como si nada, que paso en el medio, no logro entender 😭
Ivette González
Ay no se es que cada vez que leo siento que la historia es una combinación de una traducción ya sea china o del inglés, o es que se está escribiendo con chat gpt y dependiendo de lo que se pide pues sale la información.
Ivette González
creo que la autora se confundió y Marcos no es el traidor. La.he seguido leyendo a ver si vuelve el hilo conductor a Marcos y Victoria como si nada no dice nada. Entiendo que vamos a tener que llamar al agente 007 para que investigue.
Sonia Zerpa: SERÁ. . .
total 1 replies
Ivette González
Ahora nos dicen que entraron a su cuarto a matarla , y ahora ¿quién podrá ayudar a la autora? ya se el Chapulin Colorado.
Ivette González
supongo que el chico rompió los passwords del bunker
Ivette González
cumplieron 6 el día del ataque.
Ivette González
Incongruencia super grande para mi que la empecé ayer. A ver en los primeros capitulo autora escribiste que ella Victoria iba a decirle a Dante que esperaba un hijo y escucho cuando el envío a matar a sus padres y demás familiares y por eso se fue. Espero que esta historia no sea el producto de una traducción mal hecha. Ya he visto varias discrepancias.
Carmen Blanco
ya me di cuenta ea escritora escribe dos versiones y nosotras los lectores escogemos cual nos gusta as jajajajaja
Susana Macedo
Hermosa historia, muy atrapante me gusto esta familia felicitaciones autora 👏👏
Susana Macedo
Hermosa historia, muy atrapante me gusto esta familia felicitaciones autora 👏👏
Socorro Ramirez
no pues, que no Marcos era traidor????
Carmen Blanco
no debería ser ,más bien deben complementarse y serán un frente unido que nadie podrá quebrantar
Ivette González
Termino el capítulo anterior en algo y este empieza con algo parecido a lo que sucedió antes pero de una forma distinta.
Rosa Pandui
Tan fácil lograron ser libres?
Rosa Pandui
Por fin juntos y los malos que faltaron,,no recibieron su merecido?
Sonia Zerpa: SERÁ. . .
total 2 replies
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