Jimena una joven de un pueblo de España vieja a los Estados Unidos en busca de un sueño y una vida próspera, allí luego de estudiar comienza a trabajar para Gabriel, un hombre con un oscuro pasado que logra captar su atención, acompañemos a Jimena para ver qué le depara el destino en esta ocasión
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Capítulo 14
Fuí hacia la puerta y ahí estaba él, con su postura sería pero misteriosa. Debo confesar que cada vez estoy más fascinada con él, ni corazón latía tan fuerte que temía que lo oyera.
- Buenas noches, ya estás lista, me preguntó él.
- Sí, cuando gustes podemos marchar, le dije, aunque tuve que toser un poco para disimular, ya que no me salía la voz.
Bajamos juntos hacia el lobby y allí pedimos un taxi, el me miraba de reojo en varias ocasiones, lo notaba pero fingía no darme cuenta, aunque no me eligió por mi apariencia de hoy pude notar que me miro de arriba a bajo antes de volver a su postura formal, así que supongo que le gustó mi elección. El taxi llegó en pocos minutos y fuimos hacia el, mi jefe me abrió la puerta para que yo tomara asiento y luego se sentó a mi lado, me dedicó una pequeña sonrisa, parece que está de buen humor y ya le voy cayendo mejor.
- Hoy vamos a visitar La torre Namsan, me comentó emocionado. Has oído hablar de ella, me pregunta.
- La verdad es que sí, lo que no sé mucho de su historia la he visto en las series coreanas, sonrió.
- Bueno te comento un poco de su historia, fue la primera torre de telecomunicaciones del país. Me dice emotivo.
- No lo sabía, le dije asombrada.
- Si, lo que con el tiempo se ha convertido en un famoso destino turístico para todos los visitantes. Es todo un icono de la ciudad.
Gabriel continuo todo el camino describiendo el lugar, yo solo lo miraba y asentía a todo, ver está faceta de él hacía que me enamorará mucho más de él. Llegamos al lugar y al notar que llevaba zapatos con tacón me sugirió ir en teleférico, ya que solo había tres formas de llegar, caminando tardaba media hora aproximada además que si no se tenía un buen estado físico podía resultar agitador, en bus o teleférico esta opción tardaba unos diez minutos.
Así lo hicimos, lo tomamos, podía ver por los cristales todo el lugar, era fantástico, jamás había usado un teleférico para viajar y resultó muy interesante además de romántico, él siguió mostrándome él lugar y dándome datos, se veía feliz, jamás lo había visto sonreír hasta ahora.
Llegamos y fuimos hasta la torre, la misma consta de cinco pisos, los dos primeros tienen tiendas, restaurantes de comida típica coreana, luego el tercer piso cuenta con otros restaurantes y tiendas, en el cuarto y quinto nivel se ubica el observatorio que es la mayor atracción del lugar, junto con una tienda de regalos, una tienda de dulces y una cafetería. Para completar está el sexto piso se encuentra un restaurante especializado en comida francesa y, lo asombroso es que gira 360° cada 48 minutos, mostrando una maravillosa vista de la ciudad.
Fuimos directamente hacia un bar en el observatorio, habíamos cenado ya así que por más atractivo que se viera no era una opción, una vez en el bar pedimos unos cócteles para seguir disfrutando el lugar, Gabriel seguía explicándome cada rincón de la torre, se veía entusiasmado, al parecer le gustaba mucho Corea.
Luego de algunos cócteles fuimos a observar las vistas, había varios telescopios con los cuales se apreciaba mejor las visitas, él me mostró cómo usar el telescopio correctamente, colocándose justo detrás de mí, este simple acto volvió a disparar mis hormonas, sentí brindar todo mi cuerpo ante su tacto, como era más alto que yo quedé completamente envuelta entre sus brazos, tuve que controlarme para no hacer una locura, en ese momento por mi cabeza solo pasaba una idea, besarlo.
Gabriel luego de mostrarme como usar el telescopio fingí ver un poco las vistas, así lo hice p, fuen buen rato, hasta que pude volver a recuperar el aliento, mi corazón volvió a su ritmo habitual,fue entonces cuando volví para mirarlo.
Creía que no había más sorpresas mi nada podría sorprenderme aún más cuando me llevo a un lugar espectacular, ahí mismo en el nivel cuatro era el Sky Restroom”, ubicado en el cuarto nivel de la torre se podía ver toda la ciudad las paredes están de vidrio, me costó un poco entrar en la habitación ya que le temía a las alturas, pero para no hechar a perder tan bella noche me llene de valor y lo hice.
Luego fuimos al bar nuevamente por un cóctel, estuvimos un poco más antes de marchar quise visitar la tienda de regalos y compré un pequeño peluche para Claudia, mi jefe se ofreció a pagarlo al igual que los gastos de la noche, volvimos a casa y nos despedimos frente a mi puerta, no era muy tarde, pero el día siguiente había más trabajo así que fue mejor ir a la cama temprano.
Se despidió finalmente, deseándome buenas noches, al parecer solo era una salida cordial nada romántico de su parte, le devolví los buenos deseos y entre a mi habitación, tenía que controlar lo que sentía sino mi jefe se daría cuenta y lo más malo que pasaría era que me despidiera, cambie mis ropas e intenté dormir, pero mi mente solo tenía imágenes de el, parecía una película, una y otra vez el.