¿Qué pasa cuándo dos personas muy diferentes se encuentran unidos por una venganza?
Manipulada y controlada por su madrastra Karolay Gilli. Samanta Taylor, una muchacha de 20 años se ha propuesto a cumplir una venganza encontra de la familia Palacios, toda su vida a entrenado para ello. En su camino se topa con Leornad Palacios, quien la hace dudar de todo lo que siente por dicha familia.
Leornad tiene 21 años y ha hederado el carácter de su padre. Es egocéntrico, calcudor y frío, muy temerario ante los enemigos, todo esto lo hace para proteger a su familia.
Él quedará hipnotizado por los ojos de Samanta e intentará averiguar más sobre la misteriosa chica que lo a cautivado por completo.
Ambos estarán atrapados entre el amor y la venganza.
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Estatua en medio
Samanta...
Leornad fue herido. Hizo un movimiento rápido y tomó mi lugar recibiendo aquella flecha, se desvaneció en mis brazos y luego perdió la conciencia. Miré al frente y no había nadie, el que lo lastimó desapareció apenas lo hirió.
- Leornad, Leornad háblame por favor, reacciona - dije muy angustiada.
El lobo quien había visto lo ocurrido, aulló con fuerzas. Yo quería Lastimarlo pero hasta este momento me había llenado de dudas y verlo así me dolía tanto. Tal y como dijo Gisela una vez, cuando los lobos aúllen, darán aviso a sus padres y ellos estarían ahí en un momento. Y así fue, en tan solo minutos, llegaron ellos montados en caballos, toda la manada venía y muchos hombres. Elena se bajó del caballo al notar que su hijo estaba en el suelo y yo a su lado llorando desconsoladamente.
- ¡Leornad! - corrió hacia nosotros, le quitó la flecha que lo había impactado e hizo un torniquete.
- BUSQUEN POR TODAS PARTES, LO QUIERO VIVO - ordeno Sebastián.
- VAMOS, VAMOS - dijo Erik.
se dividieron en dos grupos y comenzaron a inspeccionar todo el bosque.
- Ayúdame Sam a subir a Leornad al caballo - dijo Elena. Ella estaba muy angustiada y lo único que quería era llevarlo a recibir ayuda médica.
La ayudé y lo subimos al caballo sin lastimarlo. Nos marchamos a pasos breves a la mansión. Al llegar todas las mujeres nos esperaban angustiadas. No preguntaron qué pasó, eso lo harían después. Ahora lo principal era Leornad.
Con ayuda de algunos hombres lo subieron a su habitación, el doctor llegó enseguida y lo atendió.
Todas estábamos esperando a fuera de su habitación por noticias. Era un silencio profundo, nadie hablaba, todos pensaban en Leornad. Elena rompió el silencio
- ¿Qué pasó Sam? ¿Qué pasó en el bosque? - preguntó muy seria.
- Estábamos cazando, cuando Leornad me tomó de los hombros poniéndose frente mío recibiendo aquella flecha - dije, algo triste.
- ¿Viste quien era?
- Cuando regrese a ver, no había nadie. Quien lo hirió se marchó enseguida.
Elena cerró los ojos y se levantó furiosa de donde estaba
- ¡Malditos y mil veces malditos! - dijo refutó.
Nadie dijo nada, en ese momento entro Sebastián con Erik, Elena se acercó a él de inmediato.
- ¿Lo tienes?
- No, quien sea que fuera escapó - dijo Sebastián muy irritado.
- ¿Cómo es eso posible? ¿Los lobos no pudieron percibir su rastro?
- Uso camuflaje, se llenó de lodo para ser invisible ante los olfatos de la manada. Aquella persona conoce muy bien el bosque y nos conoce.
- Tráemelo Sebastián, lo quiero tener y terminar con esta maldita angustia de una vez. Ella cada vez está más cerca de nosotros.
- Lo haré mujer, se metieron con mi familia y eso solo se paga con sangre - tomó a Elena y la abrazó muy fuerte.
Noté unos padres preocupados por su hijo, note a toda una familia unidad, note amor en ellos. Dudas tras dudas van y vienen en mi cabeza.
El doctor salió de la habitación y dijo.
- El muchacho se pondrá bien, pude estabilizar la herida, solo necesita descanso y mucho líquido para recuperar su sangre. Buena tarde Condes.
Se despidió y se marchó. Un grupo de hombres y lobos lo llevaron para el pueblo.
Entramos enseguida a la habitación. Ahí recostado en la cama, inconsciente estaba Leornad, me dolía verlo así, ya no quería continuar con esto. Leornad se puso en mi lugar para recibir la flecha que me correspondía a mí ¿Por qué lo había echo?
Estuvimos solo unos minutos en la habitación, Salimos y todos fuimos a la oficina, ahora yo era parte de esta familia.
Sebastián tomó su lugar en el escritorio y a su lado se sentó Elena, todos estábamos en silencio hasta que este este se rompió.
- Sam - dijo Elena - hoy recibimos una carta, con una amenaza y marchamos enseguida donde ustedes. Al parecer llegamos tarde, en ella decía.
Empezaré con lo prometido. Su nueva invitada tendrá un pequeño accidente.
Cuando escuche eso me puse muy fría y pálida a la vez. Mi propia madre había ordenado a que me lastimaran, era su forma de castigarme. ¿Cómo sabía que hoy saldría con Leornad? ¿Tienes más informantes aparte de mí? ¿Realmente me habrá dicho la verdad?
Quedé muy helada cuando escuche eso.
- Sam, creemos que esta persona sabe de tu existen y de nuestra cercanía. Es obvio que quería lastimarte pero mi hijo decidió salvarte. Estarás con nosotros hasta que la encontremos.
Asentí con la cabeza. Estaba muy confusa, mientras mi madre trataba de castigarme por no tenerla informada, esta familia me estaba protegiendo.
- Desde hoy las salidas a entrenar a los bosques quedan prohibidas. Los entrenamientos se harán aquí y solo desde aquí. Cualquier persona que entre o salga estará custodiada por lobos y guardias, estos no se separaran sin importar al lugar que vayan - dijo Sebastián muy serio, mirado a la nada.
-Los hombres tendrán un entrenamiento estricto. Me encargaré de eso, estamos en desventaja sin saber quiénes son con los que nos enfrentamos - dijo Erik, tocándole los ojos.
Gisela quien tenía una mirada muy perdida dijo.
- Madre tengo que mejorar en mi puntería.
- Cariño, los entrenamientos seguirán, pero hemos decidido que ustedes no serán participes en esta lucha. Tus primos, Sam y tú estarán fuera de esto. No quiero que les pase nada, hoy fue suficiente con lo de Leornad.
- Pero madre, está lucha es de todos, quiero ser partícipe.
- Lo siento Gisela pero tu madre tiene razón. Yo no quiero perder aún miembro de esta familia y para prevenir estarán fuera. Los entrenamientos seguirán para su protección - dijo Sebastián.
Gisela solo asentó con la cabeza y se quedó callada. Después de haber hablado, salimos de la oficina. Yo me dirigí a mi habitación a seguir pensando en lo que había pasado.
Leornad herido, esta familia tratando de protegerme cueste lo que cueste, una madre decidida a herirme y una venganza que no he cumplido. ¿Esta familia realmente es culpable por la muerte de mis padres? ¿Estoy haciendo bien en traicionarlos? ¿Realmente mi madre me dijo la verdad? ¿Soy la estatua en medio de este juego? ¿Quién es el informante de mi madre? y sobre todo ¿Quién hirió a Leornad? Tengo que descubrir la verdad.