este es una novela que habla de una chica que es en el salón de clases es muy tranquila pero afuera es todo lo contrario y además tiene a tres chicos y se queda con los tres por eso el nombre
NovelToon tiene autorización de Amorina Soledad para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 13: La guerra que nadie ve
El silencio no duró mucho.
Después de la verdad…
Vino la realidad.
---
Una guerra.
No una metáfora.
No una amenaza.
Una guerra real.
---
Valentina no apartó la mirada de Santiago.
—Quiero nombres.
---
Su voz ya no tenía dudas.
Ni grietas.
---
Solo determinación.
---
Santiago la observó con atención.
Como si evaluara algo.
---
—Aún no —respondió.
---
El aire se tensó.
---
—No estás en posición de poner condiciones —dijo Adrián con frialdad.
---
Thiago sonrió apenas.
—Y definitivamente no tenemos paciencia.
---
Pero fue Lautaro quien dio el golpe más preciso:
—Si querías que supiéramos la verdad… es porque nos necesitas.
---
Silencio.
---
Santiago sonrió.
---
—Correcto.
---
Valentina entrecerró los ojos.
—Entonces habla.
---
Él caminó lentamente hacia la pantalla.
---
—Lo que tu padre descubrió…
Hizo una pausa.
---
—No era una organización.
---
Las luces reflejaron su mirada.
---
—Era algo mucho más grande.
---
Un nuevo archivo apareció en la pantalla.
---
Nombres.
Empresas.
Gobiernos.
---
Conectados.
---
—Una red invisible —murmuró Lautaro.
---
—Exacto —respondió Santiago—. Un sistema que controla información, dinero… y decisiones.
---
Adrián dio un paso adelante.
—Eso no es posible sin que alguien lo note.
---
Santiago lo miró.
—Eso es porque tú solo ves la superficie.
---
Thiago soltó una leve risa.
—Entonces estamos hablando de algo que mueve el mundo sin que el mundo lo sepa.
---
—Sí —confirmó Santiago—. Y tu padre intentó detenerlo.
---
Valentina apretó la mandíbula.
—Por eso desapareció.
---
—Por eso tuvo que desaparecer —corrigió él.
---
Silencio.
---
—¿Y Mateo? —preguntó ella.
---
Santiago la miró.
—Fue el único en quien confió para ejecutar el plan.
---
Valentina cerró los ojos un segundo.
---
Todo encajaba.
---
El accidente.
El ataque.
---
—Entonces alguien descubrió que Mateo sigue siendo una pieza clave —dijo.
---
—Exacto.
---
El aire se volvió más pesado.
---
Porque eso significaba una cosa.
---
—Van a volver a intentarlo —murmuró Thiago.
---
—No —dijo Valentina.
---
Todos la miraron.
---
Sus ojos eran hielo.
---
—Esta vez los voy a estar esperando.
---
Mientras tanto…
En otro punto de la ciudad…
Alguien observaba la misma información.
---
Pero desde otro lugar.
---
Más profundo.
---
Más oculto.
---
—Así que finalmente la encontraste… —dijo una voz desconocida.
---
Una pantalla mostraba la imagen de Valentina.
---
—La hija del hombre que intentó destruirnos.
---
Silencio.
---
—Interesante.
---
Una leve sonrisa apareció en la oscuridad.
---
—Entonces es momento de acelerar las cosas.
---
Un botón fue presionado.
---
Y con ese simple gesto…
Todo se puso en movimiento.
---
---
De vuelta en la casa…
La tensión no desaparecía.
---
—¿Qué sigue? —preguntó Adrián.
---
Valentina no dudó.
---
—Atacar.
---
Mateo no estaba allí.
Pero su presencia seguía marcando todo.
---
—Eso es impulsivo —dijo Lautaro.
---
Valentina lo miró.
---
—No.
---
Un paso adelante.
---
—Es necesario.
---
Thiago apoyó las manos en la mesa.
---
—Me gusta.
---
Adrián suspiró levemente.
---
—Al menos dime que hay un plan.
---
Valentina sonrió.
---
—Siempre hay un plan.
---
Se acercó a la pantalla.
---
—Vamos a hacer lo mismo que ellos.
---
Todos la observaron.
---
—Vamos a desaparecer.
---
Silencio.
---
—¿Qué? —dijo Thiago.
---
—Vamos a salir del radar —continuó—. Que crean que ganaron.
---
Lautaro entendió primero.
---
—Para que bajen la guardia.
---
Valentina asintió.
---
—Y cuando lo hagan…
---
Sus ojos brillaron.
---
—Los destruimos desde dentro.
---
El aire cambió.
---
Porque eso…
---
No era defensa.
---
Era guerra real.
---
Adrián cruzó los brazos.
---
—Arriesgado.
---
Thiago sonrió.
---
—Perfecto.
---
Lautaro la observó fijamente.
---
—¿Y nosotros?
---
Valentina lo miró.
Uno por uno.
---
Tres caminos.
---
Pero ahora…
---
Una sola dirección.
---
—Si se quedan…
Hizo una pausa.
---
—No hay vuelta atrás.
---
Silencio.
---
Adrián fue el primero.
---
—Nunca la hubo.
---
Thiago levantó su vaso.
---
—Estoy dentro.
---
Lautaro dio un paso adelante.
---
—Ya lo estaba.
---
Valentina los observó.
---
Y por primera vez…
---
No vio amenazas.
---
Vio aliados.
---
Reales.
---
Pero eso…
---
No hacía la guerra más fácil.
---
La hacía más peligrosa.
---
Porque ahora tenía algo que proteger.
---
Y enemigos que no conocían límites.
---
La pantalla se apagó.
---
Las luces se atenuaron.
---
Y en ese momento…
---
La Sombra Carmesí dejó de esconderse.
---
Porque la guerra invisible…
---
Acababa de volverse visible.
---
Continuará…