Mi vida ya era un desastre antes de que él apareciera.
Estoy endeudada, vivo en un apartamento horrible y trabajo en una cafetería donde apenas sobrevivo y entonces llega mi nuevo vecino.
Alto, atractivo, arrogante… Y probablemente un asesino serial.
Todas las noches hace ruidos extraños, aparece cubierto de sangre y actúa como si quisiera matar a cualquiera que se acerque a mí.
Pero mientras más intento evitarlo, más comienzan a cambiar las cosas.
Sueños extraños.
Secretos ocultos.
Y una peligrosa verdad sobre mí que nunca debió despertar.
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Capitulo:13
AMELIA:
Luego de un largo rato, Logan fue a buscarme a la habitación del lobo y en estos momentos nos encontramos reunidos en la pequeña sala con dos hombres más que no había visto... Supongo que también son lobos porque son muy guapos y fornidos.
—En mi opinión, la señorita no se puede quedar en este lugar.
Dice Logan con el rostro serio y pensativo.
—¿Dónde la enviaremos? Recuerda que el aquelarre de las brujas blancas ha desaparecido y encontrarte con unas de ellas es mera casualidad.
Dice uno de los lobos fijando su vista en mí, pero un fuerte gruñido de parte de Asher me hace saltar de mi asiento y hace que el gigante hombre desvíe la mirada.
—La llevaré a mi manada.
Dice Asher con otro gruñido y los tres lobos abren los ojos con sorpresas.
—Alfa... Las demás especies no son aceptadas a menos que sean pareja de uno de los nuestros.
—Entonces haré una excepción ¿Que dices Amelia?
Me quedo con la boca abierta, procesando la pregunta de Asher mientras los otros tres lobos nos miran como si estuviéramos en medio de un partido de tenis de alta tensión.
El silencio en la salita es tan espeso que se podría cortar con el cuchillo de la carne.
—¿Qué… qué digo de qué?
Pestañeo apuntándome a mí misma con el dedo.
—A ver a ver... Recapitulemos. Ayer era una humana común y corriente que se preocupaba por el alquiler... Anoche casi me drena un vampiro y descubrí que tengo manos mágicas, esta mañana me enteré de que mi compañera de trabajo es una bruja satánica y ahora resulta que el aquelarre de las "brujas buenas" desapareció y tú quieres llevarme a tu aldea oculta rompiendo las leyes de tu especie ¡Es demasiada información para mi pobre cerebro! Siento que va a estallar.
—Es la única forma de mantenerte con vida, Amelia.
Dice Asher y su tono ya no es solo frío, es peligrosamente posesivo mientras da un paso hacia mí, acortando la distancia.
—En la ciudad estás expuesta y en mi manada estarás bajo mi protección directa, nadie tocará lo que… Lo que está bajo mi territorio.
Logan carraspea ganándose una mirada asesina de su Alfa.
—Alfa, con todo respeto… Una "excepción" va a levantar sospechas entre los ancianos de la manada... No puedes simplemente meter a una bruja despierta en el territorio central sin una razón legítima que el consejo acepte.
—Yo soy el Alfa Logan, mi palabra es la ley.
Sentencia Asher y juro que el aire alrededor de él se vuelve pesado, cargado de pura dominación.
—Sí, pero los ancianos son tercos.
Murmura el otro lobo guapo (el que me estaba mirando hace un momento) ganándose un nuevo gruñido de Asher que lo hace encogerse de hombros.
—Solo digo que la política de la manada es estricta y la única forma legal de que una extraña viva con nosotros sin protestas… Es que sea la mate de alguien... O la mujer del Alfa.
Al escuchar eso, casi me ahogo con mi propia saliva ¡¿La mujer del Alfa?!
Mis entrometidos ojos viajan de inmediato a los labios de Asher y el recuerdo del beso de ese lobo me golpea el vientre bajo como una ráfaga de calor.
Él también me mira y por un microsegundo, sus ojos grises destellan en ese color plata brillante que me acelera el pulso.
El ambiente se vuelve ridículamente caliente en un segundo haciendo que tome una buena bocanada de aire.
—Bueno…
Intento romper la tensión antes de que mis hormonas decidan hablar por mí.
—Tampoco hay que exagerar ¿no? Podría ser… No sé, la mascota de la manada... Puedo barrer, hacerles café del bueno… O hacerme la muerta si vienen las brujas oscuras ¡Cualquier cosa antes de fingir!... Esas cosas no se me dan muy bien.
Logan suelta una carcajada limpia que alivia el ambiente, pero Asher no se ríe... Se cruza de brazos mirándome desde su enorme altura con una intensidad que me hace tragar saliva.
—No eres una mascota Amelia y no vas a regresar a esa cafetería.
Dice él con una seriedad que me desarma.
—Prepara lo poco que tengas en tu apartamento... Nos marchamos a la manada Blackwood esta misma noche.
—Para que no haya problemas, puedes ser mi pareja, me presto sin problemas alguno.
Dice el lobo que me estuvo mirando y un fuerte gruñido nos espanta a todos.
—La anunciaré como mi pareja.
Dice Asher y siento como mi pobre corazón golpea mi pecho con fuerzas desmedida.