Luego de morir, reencarna en el cuerpo de la villana de un juego. Decidida a no morir, se va de vacaciones con su fortuna. Pero su paz es interrumpida con la llegada de un huevo de dragón.
NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 15
El viento soplaba con fuerza entre las altas torres de piedra negra del reino de los dragones.
La neblina avanzaba despacio desde los valles. Cubría los muros. Ocultaba el palacio imperial.
En los pasillos secundarios del ala este, un hombre caminaba pegado a las columnas. Se llamaba Jarek. Era el rastreador más hábil al servicio de Seras.
Su presencia allí no era un accidente.
Un ministro del imperio le había entregado los mapas. Un noble descontento. Un anciano que odiaba a Gariel y soñaba con un puesto elevado cuando el emperador fuera destronado. La ambición solía ser barata.
Jarek revisó el pergamino oculto en su ropa.
Su misión era simple. Confirmar la ubicación del príncipe heredero. Evaluar las defensas de la habitación de Vivienne.
A unos metros de distancia, oculto en la galería superior, Gariel observaba al intruso.
Sus ojos brillaban en la oscuridad. Sus sentidos de dragón habían detectado el olor a tierra extranjera en cuanto el hombre cruzó la primera puerta. A su lado, el comandante de la guardia sostenía la empuñadura de su espada.
—¿Lo atrapamos, mi señor? —susurró el oficial.
—No te muevas —ordenó Gariel.
Su voz fue un murmullo bajo.
—Ese hombre no llegó solo. El mapa que lleva tiene el sello de uno de mis ministros. Quiero saber quién es el traidor y a dónde enviará la información.
—¿Dejaremos que se acerque al niño?
Gariel sonrió con frialdad.
—No sabe dónde está. Cambié las runas de la puerta contigua. Creerá que el heredero duerme allí bajo una guardia débil. Deja que tome sus notas falsas. Que regrese con su señora cargando mentiras. Nos mostrará el camino.
Abajo, Jarek trazaba los símbolos mágicos en su papel.
Sonreía.
El consejero le había asegurado que la humana era perezosa. Que pasaba el día durmiendo. Que la seguridad allí era nula. Anotó los horarios, los puntos ciegos y las ventanas que daban al abismo. Creía tener el éxito en sus manos.
Guardó el papel. Se deslizó hacia la salida trasera.
Gariel se incorporó despacio. El aire frío de la noche golpeó su rostro.
—Síguelo de cerca —le dijo al comandante—. Descubre con quién se reúne en la frontera y qué noble recibe sus informes. Cuando eso pase, me notifica, iré personalmente.
—Se hará de inmediato.
Gariel caminó hacia los aposentos reales.
Empujó la puerta con cuidado. El calor de la chimenea lo recibió de golpe.
Vivienne estaba recostada en el diván. El pequeño Ren dormía sobre su pecho, respirando despacio.
—Lergas tarde —dijo ella, sin abrir los ojos.
—Sabías que había un intruso —comentó Gariel, acercándose.
—Hacía demasiado ruido al caminar —ella abrió un ojo, mirándolo con desparpajo—. Y tu energía mágica se alteró en cuanto cruzó el jardín. ¿Por qué lo dejaste ir?
—Llevaba información falsa. Le servirá a Seras para cometer un error. Además, necesito descubrir al traidor de mi consejo.
Vivienne soltó un bostezo.
—Vaya. Tienes ratas en tu casa.
Se acomodó mejor entre los cojines.
—Puedes verme muy perezosa. Pero si alguien se atreve a pisar la habitación, defendere a Ren. Así que no te preocupes, ve a tu misión y busca al traidor. Yo cuido al principe.
Gariel la observó en silencio.
Sintió un vuelco en el pecho. Aquella humana, que solía amenazarlo con palabra, ahora cuidaba de su hijo con una tranquilidad que desarmaba todas sus defensas.
felicidades y disfruta del don que tenes, imaginar y escribir con esas palabras es grandioso, solo 3 escritoras me pude. haver vivir todo con su escritura, y una de ella sos vos, disfruta de esto y gracias por compartirlo 🥰
Gracias por compartir tan maravillosa historia💕