Él me secuestro... destruyó mi vida entera... Jamas lo perdonare y no estaré en paz hasta que muera.
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CAPITULO 13
MATHIAS.
Su respiración lenta me da a entender que ya se quedo dormida. Su cabeza reposa en mi pecho y mis manos van directo a su cabello para acariciarlo.
Acabo de caer y de hacerla mía hasta sentirme saciado.
El hecho de que su cuerpo responda tan bien al mío, no hace más que avivar mis ganas por ella.
No pensar en nada durante nuestro encuentro fué demasiado sencillo. Sus gemidos y su cuerpo me tenían hipnotizados, pero ahora... la razón a vuelto a mí y caigo en cuenta de que todo se a ido literalmente a la mierda.
Melanie es la mujer de Marcus. Y él no es del tipo de hombre que se resigne a perder a nadie. Joder! Qué demonios voy hacer ahora? Porque yo tampoco estoy dispuesto a dejarla ir.
Me levanto suavemente haciendo su cuerpo a un lado. Tomo mi suéter , un pantalón y me lo pongo con rapidez. Guardo mi arma, teléfono y salgo de la habitación cerrando con seguro desde adentro.
Bajo las escaleras y camino atravez del pasillo con sigilo. Necesito tomar aire y pensar con claridad.
Deben ser como las 4 am. Voy directo a la puerta de entrada pero antes de salir escucho murmullos en la cocina.
Me acerco al lugar cuidando no ser percibido.
- Cómo se te ocurre decir algo así?- murmura uno de los guardias.
-Si no es... entonces dime en donde està ella. Revise cada rincón de la casa y no la encontré- la mujer se cruza de brazos.
-Si pero de ahí a que estén juntos hay mucho trecho. No te atrevas a comentar algo asi! o quieres que te corten la lengua? Recuerda que ella es la mujer del jefe- se rasca la nuca- y... Mathias su mano derecha. Una calumnia podria salirte cara.
-Y que si después quiere matarlo para quedarse con todo...incluida su mujer? - bufa- nada de raro sería.
-Por el amor de dios cierra esa puta boca- rueda los ojos- Dedicate a trabajar solamente. No digas...
Carraspeo y entro al lugar.
-Despiertos a esta hora? - arqueo una ceja y el hombre frente a mí traga saliva
-Emm es que... no encuentro a la señorita Melanie- dice la mujer sonriendo nerviosa.
- Está en mi habitación- expreso haciendo que ambos abran grandemente los ojos.
-E..En su habitación...con usted?- pregunta el hombre desconcertado.
-En serio me estás preguntando esa estúpidez?- frunzo el ceño- está en mi habitación porque es el único lugar del que nadie tiene llave excepto yo. Dado que no se puede confiar ni en la servidumbre ella esta allí encerrada.
-Y...Y usted ?- titubea la mujer
-Por desgracia debido las circunstancias no he pegado un puto ojo en toda la noche-le dedico una mirada asesina- Pero si le interesa saber. Me quedaré en aquella habitación- señalo hacia una de las puertas.
-No no me interesa. Lo siento es que solamente me preocupé por la señora- agacha la cabeza
-Por fortuna está bien y a salvo- volteo dándole una mirada de reojo- deberia preocuparse por hacer bien su trabajo solamente. Recuerde que en este momento ninguno de ustedes es de fiar.
Doy la espalda completamente y marcho directo a la habitación que señalé. Frenarlos de esa manera matará cualquier comentario de pasillo.
Suspiro de fustración. Aunque me encantaría estar en brazos de Melanie, me temo que debo actuar con inteligencia.
Abro a la puerta y entro al lugar arrojandome sobre la cama. Aun puedo percibir el olor de su cuerpo en mi. Su hermoso cabello enredado en mis dedos. Joder! Tengo que encontrar alguna solución.
El sueño poco a poco se apodera de mi cuerpo.
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El móvil suena sin dar tregua. Lo contesto ignorando de quien se trata.
-Habla Mathias- respondo con la voz rasposa.
- Qué mierda estás haciendo? Es tan dificil contestar el puto teléfono?- es Marcus y está bastante cabreado.
- Dormía y no lo escuché- respondo serio.
-Dormias? te estoy pagando para eso? Me cago en la puta! Estas seguro que Melanie no escapo mientras tu le hacias de bello durmiente?
-Respecto a eso- gruño- ayer fué una noche complicada.
-De qué hablas? Se te escapó? Eres un...
- No es eso- interrumpo- Ana entro a su habitación y trato de matarla- digo apretando la quijada. El solo recordarlo hace que me hierva la sangre.
-QUE?! DONDE ESTÀ ESA MALDITA PERRA AHORA?! - sube la voz haciéndome alejar el celular de mi oreja para no quedar sordo.
-Muerta- respondo
-Bien hecho- vuelve a moderar su voz
-De hecho yo no lo hize. Fué Melanie
Escucho su risa siniestra del otro lado de la linea.
-Interesante. Cada día me sorprende más. Sabes lo que eso significa?- emito un sonido de negación- Que pronto estara lista para ser parte del negocio a mi lado. Mi propósito era hacerla fuerte y veo que ya lo estoy logrando.
Pensar en las miles de cosas que pudo hacerle a ella detrás de ese disque "propósito" hace que tiemble de ira y apriete el celular con fuerza.
-Cree que ella querría ayudarlo?- pregunto tratando de disimular el enojo en mi voz
-No me interesa lo que ella quiera! Aquí importa lo que yo necesito. Quiero una perra que pueda complacerme en la cama. Una sumisa que haga lo que me plazca y ...
Reviento el celular contra la pared y este se hace trizas... una perra? una sumisa? paso las manos por mi rostro sintiendo como la ira me tiene cautivo. Ella no merece nada de eso. Este maldito mundo no es lugar para Melanie.
Salgo directo a mi habitación. Uno de los guardias me frena en la puerta.
-El señor Marcus quiere- le rapo el teléfono.
-Te hablo después. Surgió algo - ni siquiera espero que me responda y tiro el celular al chico, que por suerte lo atrapa antes de que caiga al suelo. Subo las escaleras de dos en dos.
Camino por el pasillo, llego al lugar y toco la puerta desesperado.
Melanie abre desconcertada y yo entro cerrando con el pie y empujando suavemente su cuerpo contra la pared más cercana. Me apodero de sus labios de manera demandante y acaricio sus pechos con devoción.
Me despego de ella por la falta de aire. Sus hermosos ojos me miran cargados de deseo. Mis brazos la atraen a mi pecho, me aferro a ella con fuerza.
-Debes irte Melanie- digo en un susurro
- Qué? De qué hablas?- se despega de mi y me observa desconcertada.
-Debes huir de este lugar- acaricio su mejilla- Yo voy ayudarte a escapar y cuando Marcus esté muerto...Prometo ir por ti...
Esta es la única manera que encuentro de que ella esté a salvo mientras logro solucionar todo. No quiero dejarla ir, pero tampoco quiero que siga siendo una prisionera. Marcus Anderson debe morir para que todo termine. Sus ojos me observan fijamente y sus labios se mueven al fin.
-Ven conmigo Mathias...