Alessio De Luca compró un esposo omega para que fuera un adorno en su vida de capo, pero esa noche Renato Vieri murió de miedo. En su cuerpo despertó Dante, un alfa estratega que perdió su vida en otro mundo.
Ahora, fingiendo sumisión, Renato usará a Alessio para escalar hasta la cima del hampa. Su plan: ser la mano en la sombra que guíe cada movimiento de su alfa. Pero su verdadera naturaleza empieza a filtrarse en su aroma, lo que debería oler solo a algodón y flor de cerezo comienza a liberar pimienta rosa, un picante que Alessio no puede ignorar.
Entre la atracción de sus feromonas y la admiración por esa mente criminal, el alfa se verá obligado a replantearse todo lo que creía sobre los omegas, el poder y la lealtad. Juntos formarán una alianza letal. Pero cuando la máscara caiga y Alessio descubra que su esposo no es quien dice ser, ¿serán dueños de la ciudad o enemigos mortales?
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Interludio
Esa misma noche el reloj del despacho marcaba las tres y cuarto de la madrugada cuando llamaron a la puerta.
Alessio De Luca no levantó la vista. Sobre la mesa, los planos del puerto se desplegaban junto a un informe de movimientos de los Calabresi. Tenía una reunión en cuatro horas y necesitaba tener cada pieza en su sitio.
—Adelante.
Luca entró. Alessio lo supo por el sonido de sus pasos, por el aroma a limpio de su uniforme. No necesitaba mirarlo.
—Señor. Es el omega, su esposo.
Alessio pasó una página. Esperó.
—Lo hemos encontrado en su habitación. Se ha abierto las muñecas.
La pluma de Alessio se detuvo. No por el contenido de la frase, por lo que implicaba.
—¿Lo han visto?
Esa fue su primera pregunta. No "¿está vivo?". No "¿por qué?". "¿Lo han visto?".
Luca entendió de inmediato.
—Solo el personal de la casa, señor, y médico. Nadie ha salido ni ha entrado sin autorización.
Alessio asintió. Una vez, seco.
—Que siga así. Si alguien habla, quiero saberlo antes de que la noticia llegue al puerto.
—Sí, señor.
—¿Vivirá?
—El médico dice que sí. Ha perdido sangre, pero está estable, necesitará reposo y vigilancia.
Alessio dejó la pluma sobre la mesa, se recostó en el sillón. Ahora sí miró a Luca, y el jefe de servicio sintió el peso de esa mirada como una losa.
—Pagué cien mil euros por él.
No era una queja, no era una confesión, era una constatación. Como quien anota una cifra en un libro de contabilidad.
—Sí, señor.
—Cien mil euros que ahora están en una cama, con las muñecas vendadas, sin poder cumplir la única función para la que lo compré: estar callado y verse bien.
Luca no respondió, no había nada que responder.
Alessio se puso de pie y caminó hacia la ventana. Las luces de la ciudad parpadeaban en la distancia, ajenas a todo.
—¿Sabes lo que van a decir los Calabresi si se enteran? ¿Los Maechetti? ¿Cualquiera de los que esperan verme caer?
Luca permaneció en silencio.
—Dirán que Alessio De Luca no puede controlar ni a su propio esposo, que su casa es un desorden. Que si un omega que solo tiene que sonreír y callar prefiere cortarse las venas antes que seguir a mi lado, es que algo falla en mi autoridad.
Se giró, su rostro seguía siendo el mismo: mandíbula firme, ojos negros sin parpadeo. Ni rastro de pena, ni rastro de preocupación por el cuerpo que yacía en la habitación del ala este. Solo el cálculo de un hombre que veía grietas en su fachada.
—No quiero que vuelva a pasar. No por él, por mí., por lo que significa. Revisa sus aposentos, quita cualquier objeto que pueda usar para repetir la estupidez. Que no se quede solo hasta que yo decida qué hacer con él.
—Sí, señor.
—Y mañana quiero un informe detallado de quién estaba de guardia esta noche y por qué nadie lo vio entrar al baño de los sirvientes.
—Sí, señor.
Luca salió. La puerta se cerró.
Alessio miró los documentos. El puerto, Los Calabresi, la reunión en cuatro horas. Su mano escribió una cifra. Luego otra.
No pensó en Renato.
Pensó en el control que acababa de perder y que necesitaba recuperar antes de que alguien lo notara.
Ale cada día me gusta más, está aprendiendo a coexistir con todo lo que es y significa Ren. Todavía falta pero va por buen camino🤓🤓🤓
pasión y estrategia, se lo dejo a ahí autora, para título de próxima obra 🤪🤪🤪🤪