Alaia reencarna en una novela romántica pero es un extra que muere por el ML (protagonista masculino)
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12 Archie
¿Cuándo comencé a sentirme así? recuerdo tenía 14 años aproximadamente y padre me había llevado a la casa del marqués con el cual nuestra familia en cada generación procuraba tener buena relación, ese día fue el primer encuentro, cuando la conocí, pero cuando la ví me invadió un sentimiento de nostalgia, fue muy extraño mi corazón estaba muy acelerado pensé que en ese momento era mi nerviosismo porque padre me había regañado antes de asistir a la reunión advirtiéndome que no debía cometer ningún error ante la familia del marqués en especial con su hija con la cuál debía ser cercano sin importar que.
Temía de decir cualquier cosa, siendo una hija mimada de una de las familias más ricas tenía miedo de que cualquier gesto pudiera ofenderla por lo que pensaba que seria difícil llevarse bien con ella y que después seria castigado, así que me mantuve en silencio lo más que pude sin embargo no era necesario que hiciera algo, ella fue muy amable y cálida, era agradable, era la primera vez que alguien me trataba como una persona y no como el hijo del duque.
Nunca me había agradado que me dijeran lindo, en especial porque siempre lo recalcaban como algo negativo, decían que no era una característica que el gran duque debía poseer, debido a eso siempre trate de actuar serio y maduro para contradecir mi apariencia, cuando alguien señalaba mi aspecto me sentía débil e impotente, me recordaba a mi madre quien vivió vive una vida lamentable, nunca me gusto sentir eso, pero cuando Alaia me decía lindo nunca me sentí mal quizá porque ella nunca lo dijo con mala intención al contrario me gustaba, solo quería ser lindo para ella.
Paso el tiempo y sin darme cuenta estar en la casa del marqués y estar al lado de Alaia era de lo más normal en mi vida, me sentía parte de una verdadera familia, me sentía querido.
¿Cuando ella comenzó a gustarme? siempre me sentí bastante cómodo y tenía un sentimiento de familiaridad, cuando estaba con ella no sentía la necesidad de fingir para protegerme, me hubiera gustado nunca ser consciente de mis sentimientos hacia ella.
Fue alrededor de los 16 que ya estaba aprendiendo mi labor como futuro gran duque, fue difícil, en especial porque padre ya sabia sobre mis sentimientos hacia Alaia, tuve que mantener mi distancia porque ella debía casarse con el príncipe heredero y convertirse en la emperatriz.
Padre intento tener una hija cuando se anuncio el embarazo de la anterior emperatriz, como resultado me tuvo a mi, pero mi madre quedó muy mal de salud al darme a luz, con los años su salud aún no mejora, en mis primeros años de vida padre siguió intentando procrear una niña con la cuál emparejar al príncipe, a la mujer que le diera a luz una niña la convertiría en la gran duquesa, pero para su desgracia siempre eran varones, por lo que tengo una buena cantidad de medios hermanos que viven su vida como si no existieran bajo las sombras.
Padre con el temor de perder parte de su poder como la familia que más a creado emperatrices, recurrió al plan b, la familia marquésa de Itzayana tenía una hija adecuada para el puesto, si mantenían su buena relación no importaba si no era su hija la emperatriz, ya que tendrían lazos cercanos con ella por lo que padre pensaba que en la siguiente generación yo tuviera una hija para el puesto.
Era cansador solo pensar en ello, ¿por qué debía seguir ese camino? desde que nació ya toda su vida estaba planeada como la de Alaia, cuando comenzaba a tomar confianza sentirme libre y al fin humano, mis alas eran cortadas de inmediato por padre, no debía desobedecer por el bien de Alaia, ella no puede ser parte de mi familia, ella tiene que ser feliz. p
pero el pensamiento que se casaría con el príncipe me perseguía, ¿ya no podría visitarla? ¿ya no podría regalarle postres y verla comiendo feliz como una ardilla? ¿ya no puedo estar a su lado? quería regresar al pasado cuando solían jugar en el jardín que compartían y dónde solían quedarse dormidos bajo el roble que les gustaba, sin preocupaciones.
Cuando estaba a punto de ser el debut de Alaia mi miedo se incrementaba, debía dejarla ir, aprovecharía el tiempo y lo atesoraria como un recuerdo valioso, ¿por qué me pides que nos casemos cuando estoy tratando tan fuerte de protegerte? es difícil decirte no, aún así lo hice, no había vuelta atrás por más que me arrepintiera, dormí muy mal por un buen tiempo después de eso, tenía pesadillas pero cuando despertaba no recordaba, solo quedaba el sentimiento de perdida y sabía que algo iba mal, aún así me mostré ante ti como si nada pasara, no quería preocuparte.
¿Por qué ese día dijiste que el príncipe te había gustado? ¿cuándo? ¿por qué me pediste casarnos si guardabas ese sentimiento hacia el príncipe?¿alguna vez te guste? ¿por qué? mi mente era un lío, ese tipo de preguntabas rondaban mi cabeza, pero me di cuenta que no tenía derecho a sentirme así, yo la rechace, aunque me duela eso pasaría tarde o temprano.
Ver que pasaba tiempo con él dolía, pasamos de vernos todos los días a vernos dentro de semanas, podía sentir como se iba alejando de mi en especial cuando el cumpleaños de la princesa se acercaba, no menciono nada sobre el tema como siempre lo hace por lo que supuse que iría con el príncipe y no quise entrometerme, le hubiera pedido acompañarla de saber que no iba a ser así debido sentí algo de esperanza, pero esa esperanza fue tan pasajera y se fue junto a su lado cuando tomaba su mano y bailaba con él.
Aún así aunque no pueda estar a su lado como quisiera no dejaré que la lastimen, a los bastardos que se atrevieron a tratar de capturarla y venderla haré que se arrepientan y se lamenten de haber nacido, es molesto que el príncipe también se involucre en la investigación, no es necesario ya que el marqués y yo nos estamos encargando de ello pero si ayuda a atrapar a los miserables no importa.
No permitiré que nadie que se atreva a siquiera pensar en hacerle daño se salga con la suya.