Flor Watson, una heroína, deberá enfrentar a sus demonios internos dentro del Valhalla mientras al mismo tiempo continúa con su vida poco normal como madre en una familia.
¿Podrá Flor sobrevivir a su mente? ¿O a la maternidad?
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Capitulo #3
Al salir el sol, mi esposo se fue a su trabajo, era común que me dejará en mi cama después de una noche tan agotadora. Quería quedarme todo el día en la cama, como lo hacía cuando era niña pero… aún tenía que seguir siendo la madre de nuestra hija.
—¡¡Mami!! ¡¡Mami!! ¡¡Baño!! ¡¡Baño!! —gritó mi niña mientras daba saltitos y fruncía el ceño—.
—May, ve al baño tu sola, ya tienes 5 años deberías ya ir tu…
—¡¡Mami!! ¡¡Bañoo!! —gritó con todas sus fuerzas rompiendo las ventanas de nuestra casa—.
Antes de que ensuciará su pijama la lleve al baño, intenté dormir un rato mientras May hacía sus necesidades pero antes de que pudiera cerrar los ojos, mi celular empezó a vibrar, debido a que mi jefe me estaba llamando.
—¡¡Señorita Watson!! ¡La necesito ya! ¡Unos aliens han aparecido y han abierto una grietas dimensional y necesito a mi mejor reportera cubriendo ese caso! ¡¡Y también necesito mi moka matutino!! ¡Rápido! ¡¿Qué esperas?! ¡Tráemelo!
—S-sí, jefecito
No podía perder mi trabajo, menos ahora que tenía a una niña que mantener, así que me di una ducha, me puse mi traje de Súper Zero, y una cangurera para después salir por la ventana con mi hija conmigo.
—¡May! ¡Sujetate!
—¡Sí, mami!
Me dirigí a toda velocidad hacia donde se estaba llevando a cabo la ruptura dimensional, los causantes de esa ruptura, eran unos tipos de piel grises con ojos enormes como los de los animes.
—¡Nova Kal! —gritó uno mientras me apuntaba con su arma—.
—Ustedes… ¿quiénes son?
—Somos soldados del nuevo Titán y venimos por esa cosa que cargas ahí —May le sacó la lengua—. Ese fenómeno con sangre humana
—¿Qué? ¿Hay un nuevo Titán? Creí que Titán había sido destruido
—Lo hizo pero renació, y ahora buscamos lo que hace tiempo cayó aquí
—El cometa… —susurré—. Me temo que llegaron tarde, porque ya lo destruí junto a sus amigos los Aesir
—No te preocupes, Nova… porqué vamos a recuperarlo después de claro… ¡¡Matar a esa niña!!
Esos soldados comenzaron a dispararme con sus armas láser, esquivé como pude sus disparos hasta poder usar un carro sin conductor como escudo para proteger a mi hija.
“¡Mierda! ¡Mierda! ¡¿Por qué siquiera se me ocurrió que era buena idea traerla conmigo?! ¡¡¿Por qué?!! Sí… sí, ¡¡Sí, Stan se entera me matará!!” Pensé nerviosa mientras usaba el carro como escudo
Cuando se les terminaron las balas les lancé lo que quedaba del carro para después volar hacia ellos y enfrentarlos cuerpo a cuerpo, sin lastimar a mi hija claro.
—¡¡Mami!! ¡¡Tengo hambre!! ¡Tengo hambre! ¡Mami! —sollozó pataleando y moviendo sus bracitos—.
Use los súper llantos que le salían a May de forma involuntaria para aturdir a los soldados, y regresarlos uno por uno por el portal dimensional.
Aunque… antes de que se cerrara el portal, pude ver un mundo que de alguna manera me hacía sentir una sensación de familiaridad y nostalgia. Acaso… ese sitio… era el nuevo Titán…
—¡¡Zero!! Y… —se percató de mi hija, que tenía puesto un pequeño antifaz para proteger su identidad—. ¿Mini Zero? —añadió el policía confundido—.
Una multitud no tardó en rodearnos para hacernos preguntas o solo para vernos, tanta gente como podrían esperar asustó a May, lo que hizo que me abrazara y se escondiera en mi pecho.
—¡Súper Zero! ¡¿Ella es tu hija?! ¡¿También es una super humana?!
—¡¿Es verdad que es la hija que tuviste con el justiciero de Moncia?! Eso también explicaría porque hace unos años, estuviste con la panza hinchada
—¡¿Los rumores son ciertos y sales con un criminal?!
—¿Cuál es el súper poder de tu hija? ¡¿O su nombre?!
—Ah… eh… bueno, creo que tengo que irme ya que… ahm… mi pequeña Nova tiene hambre
—¡¿Nova?! ¡¿El apodo de héroe de tu hija es Nova?!
Debido a lo agobiante que era para May, decidí irme volando de ahí para ahora sí dirigirme a mi trabajo. Mi jefe me dejaba llevarla al edificio del Leiley sun, no porque fuera su empleada favorita, sino porque él se había encariñado con mi hija, tanto que May solía llamarlo abuelo.
Algo que… a decir verdad me dolía, ya que antes de que May naciera, mi padre murió dando su vida por mi. Hubiera deseado que él fuera a quién May llamara abuelo, pero supongo que no podía decirle que no, porque ambos eran muy cercanos.
—¡Abuelito! —gritó May corriendo hacia mí jefe mientras tenía los brazos extendidos—.
—¡¡May!! —mi jefe eufórico corrió hacia May para cargarla en sus brazos—. Jajaja, dime, ¿ya entraste a la escuela?
—¡No! Aún no, abuelito
—Señorita Watson ¿aún sigues buscando escuela? Porque ya casi se le acaba el tiempo para inscribirla
—S-sí, lo sé, estamos en eso
—Bien, y respecto a su trabajo en las redes, necesito que lleve también el caso de Caja de Pandora
—¿Huh? ¿Habla del parque de diversiones? Creí que ese caso ya había quedado en limbo
—Sí, yo también pero recibimos una llamada de una antigua trabajadora, tal vez ya la conoce, se llama Melody Pawn
—Ah, S-sí, bueno… en realidad mi esposo es quien la conoce pero ¿Que le dijo esa mujer como para interesarse en ese caso?
—Mencionó algo sobre un proyecto que puede estar relacionado con la tragedia del 2003
—¿Huh? Ese fue el año en el que llegué a este mundo —dije en lugar de pensarlo—
—¿Qué? Creí que había nacido en el 2004
—Ah, eh, bueno… no y si, ya que llegue a este mundo un 31 de diciembre jaja
—Bueno, no importa —saco una tarjeta de su bolsillo— Lo dejo en sus manos, señorita Watson al igual que lo de la escuela de nuestra niña —añadió dándome la tarjeta con el número de Melody—. Se lo encargó
Como era costumbre en mi trabajo, tuve que llamar al contacto para tratar de conseguir más información sobre el caso, está vez era un caso que me causaba intriga, pues era uno que ocurrió el día, el año y en el mismo mes que nací. Una causalidad muy extraña…
Ese caso era de una compañía llamada: “Caja de Pandora”. Pero lo que me motivó a poner toda mi atención en el caso, fue cuando la llamada fue contestada por un hombre, su voz era ronca y tan grave que daba escalofríos.
—Pequeña Watson… ¿No quieres recuperar a tu hermana? ¿O volverás a dañar a los demás por la culpa que cargas siempre?