Xie Lin desde pequeña fue educada para ser una dama, una buena esposa y madre. Pero ella tenía otros intereses y en secreto entrenaba su cuerpo para el combate y el uso de la espada. Su vida cambia cuando es elegida para ser la consorte del príncipe heredero y al saber que este, ama a otra mujer, le propone un trato: si ella logra entrar a las fuerzas militares y volverse general, él la dejará libre de ese matrimonio.
Pero, obligada a tener un hijo, ella cumple, con la promesa de que, unirse a las tropas del emperador y cuando la guerra inicia, ella logra su objetivo con grandes méritos, pero, el príncipe heredero, ahora emperador, no la quiere dejar ir.
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Capitulo 14.
Habían pasado dos días desde la partida de Lin y el confinamiento autoimpuesto de Xen. La corte se movía con cautela, susurrando sobre la "salud delicada" del Príncipe Jian y la "profunda pena" del Emperador, pero la Emperatriz Madre estaba lejos de estar convencida.
Se dirigió al Palacio Estrella a primera hora de la tarde, esperando encontrar a sus propios guardias en la entrada y a las nodrizas ansiosas por darle información. En cambio, encontró la puerta sellada y custodiada por los Guardias élite de Xen, hombres leales al Emperador y a nadie más.
—¡Atrás! —ordenó el Capitán de la Guardia cuando la Emperatriz Madre intentó entrar.— Su majestad el Emperador ha ordenado que nadie perturbe la paz del Príncipe durante su recuperación.
La Emperatriz Madre frunció el ceño ante tal impedimento.
—¡Soy la Abuela del príncipe! ¡Mi sangre es la que corre por las venas del heredero! ¡Yo lo veré!
—Con el debido respeto, Madre Imperial —dijo el Capitán, sin titubear.— solo el Emperador tiene acceso.
La Emperatriz Madre sintió la ira recorrer su cuerpo. Xen le estaba quitando el derecho de ver a su nieto. Estaba usando la enfermedad del niño no para alejarlo de ella y, lo que era peor, para impedirle el acceso a Lin.
Furiosa, la anciana se dirigió directamente a la Biblioteca de Jade, donde Xen supuestamente estaba sumido en sus "oraciones". Entro con un golpe violento en la puerta, que la Guardia Imperial se atrevió a abrir solo ante la insistencia de la anciana.
Xen estaba sentado en un taburete bajo, fingiendo leer un pergamino. Levantó la vista con una expresión de estudiosa calma.
—Madre. Te pedí que no me molestaras en mi luto. La salud de mi hijo exige mi concentración.
—¡Deja de actuar, Xen! —siseó la Emperatriz Madre, avanzando con su bastón— Tú no estás de luto, todo esto es una actuación, ¿por qué has reemplazado a la guardia de Jian? ¿Por qué me has prohibido el acceso a mi nieto? Y no me vengas con esa tontería de que es por su salud.
—Lo hago porque es mi deber como Emperador y como padre —respondió Xen con una firmeza.— La General Lin ha partido al Norte para asegurar la frontera a petición mía. Mientras ella cumple con su obligación, mi obligación es asegurar que nuestro hijo y mi heredero esté protegido de todos y de todo.
—¡Ella te está manipulando, idiota! ¡Esta retirada no es por la salud de Jian, es porque Lin te amenazó con irse con él! ¡Y ahora que se ha ido, me estás castigando a mí!
Xen se puso de pie, su altura imponiéndose sobre la anciana.
—La General Lin se fue para servir al Imperio. Y mientras lo haga, mantendré mi promesa de proteger a Jian, incluso de usted, madre. Me aseguraré de que no sea usado como un peón por nadie. No hay más negociaciones, Madre. Mi General me ha dado un año de servicio; le he prometido paz a nuestro hijo a cambio. Y yo honraré esa promesa, incluso contra ti.— Xen hablo con total firmeza.
La Emperatriz Madre estaba acostumbrada a que su hijo cediera a su voluntad, pero esta vez era diferente, y todo por culpa de esa mujer salvaje.
—Si crees que esta táctica de confinamiento funcionará. Yo encontraré la manera de romper tu decreto, y mi nieto quedará bajo mi cuidado.
—Inténtalo —desafió Xen, sin titubear—Pero recuerda que he sellado la capital. Y si intentas usar alguna intriga contra la General Lin mientras ella está en el campo, te acusaré públicamente de traición por intentar llevarte al príncipe Jian y conspirar en contra de la general Lin.
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La Emperatriz Madre se fue furiosa, comprendiendo que había perdido el control sobre Jian y, temporalmente, sobre Xen. Pero su ira era un arma peligrosa. Sabía que Lin no había ido solo a reforzar las fronteras, y ahora su objetivo era doble: recuperar a Jian y deshacerse de Lin de una vez por todas.
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Mientras Xen consolida su posición en la capital, Lin está en camino hacia el peligro.
Lin y sus cien guerreros de élite llegaron cerca del paso de la Serpiente, un desfiladero con un camino amplio, lo suficiente para que un gran ejército pase por este, y un río que corre a un costado de este, que tenia pequeñas curvas como si una Serpiente se deslizara por ese lugar. El campamento se instalo de inmediato. Lin saco los mapas para verificar las rutas, y si sus suposiciones son exactas, el Khan del hielo debe de planear pasar por aquel desfiladero, y aunque esta no es la única ruta, esta es la más cercana, y segura para ingresar a las tierras del Imperio. Las otras rutas suelen ser más inestables, se ha sabido de avalanchas de rocas, por el desprendimiento de la tierra, y rutas que se han inundado ahogando a quienes pasan por el lugar, así que el Khan no se arriesgara a perder parte de sus tropas antes de ingresar al Imperio.
—si entremos, corremos el peligro de ser emboscados, y en caso de una retirada, no nos quedará por donde huir, ¿que propone general?— pregunta uno de sus soldados.
—aquí.— señala el mapa, iremos por el sendero, si llegamos a tiempo, podremos tomar por sorpresa al Khan, y atacarlos, mientras que del otro lado, el general Wei podrá cerrar el paso. Ellos deben de creer que el paso de la Serpiente es su paso más seguro.—
Lin sabe, que su espía aun no esta al tanto de la misión, o al menos, aun no llega hasta ellos, y para cuando eso pase, será demasiado tarde.
—somos cien, pero, nuestra ventaja son nuestras propias tierras.— asegura la General.
Y su seguridad, ayuda a subir la moral de sus tropas. Con plan en mente, los soldados deben de dejar los caballos, pues el sendero es demasiado estrecho e inclinado para que ellos puedan pasar. Lin ordeno llevar solo lo necesario, pues deben darse prisa, antes que el enemigo tome ventaja.
...
Qué Lin obtenga esa información del anciano y sepa a quién se enfrenta /Left Bah!/
Ojalá Lin no lo de por muerto o le dará más adelante una sorpresa /Grievance/
ya estoy intrigada