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El Error Del Mafioso

El Error Del Mafioso

Status: En proceso
Genre:Grandes Curvas / Mafia / Posesivo
Popularitas:5.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Alicegxoxo

—¿Si pudieras volver atrás... te enamorarías otra vez de mí? —le pregunté.

Dante no respondió enseguida.

Solo me miró con esa calma que siempre lograba desarmarme.

—La verdadera pregunta, Valeria... es si tú volverías a alejarte de mí.

No contesté.

Porque los dos conocíamos la respuesta.

Mi nombre es Valeria.

Durante mucho tiempo creí que las historias de amor estaban hechas para mujeres distintas a mí. Mujeres bonitas. Seguras de sí mismas. Mujeres que no tenían que vender su cuerpo para pagar el alquiler de un pequeño apartamento en Nueva York.

Entonces apareció Dante De Luca.
Un hombre del que todos hablaban, pero al que muy pocos conocían de verdad.
Yo pensaba que él sería el mayor problema de mi vida.

Qué equivocada estaba.

Porque enamorarme de Dante fue fácil.
Lo difícil fue sobrevivir a todo lo que llegó después.

NovelToon tiene autorización de Alicegxoxo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12 : Lo que una noche puede cambiar

...DANTE...

Nunca me gustaron las galas.

Demasiadas personas fingiendo ser quienes no eran. Demasiadas sonrisas ensayadas. Demasiados intereses escondidos detrás de un brindis. Al final, todo terminaba reduciéndose a negocios.

Acepté asistir únicamente porque mi apellido figuraba entre los principales patrocinadores del evento y la prensa llevaba semanas insistiendo en conseguir una fotografía mía. Era conveniente. Nada más.

Llegué unos minutos antes de la hora acordada.

El salón estaba iluminado por enormes lámparas de cristal. Los camareros recorrían el lugar ofreciendo copas de vino mientras los fotógrafos aguardaban cerca de la entrada, atentos a la llegada de los invitados más importantes.

Respiré hondo.

Nunca me habían gustado ese tipo de lugares.

—Señor.

Lorenzo apareció a mi lado con la discreción de siempre.

—La señorita Camila ya llegó.

Asentí.

Unos segundos después la vi entrar.

Llevaba un vestido color vino que destacaba por su elegancia y sencillez. Sonrió con cierta timidez cuando llegó hasta mí.

—Buenas noches.

—Buenas noches.

Le ofrecí el brazo y ella lo aceptó con naturalidad.

Durante buena parte del evento hablamos de asuntos cotidianos. Me contó que seguía ahorrando para abrir su propio salón de belleza y abandonar definitivamente el club. Había determinación en cada una de sus palabras. Admiré la claridad con la que hablaba de sus sueños.

Era una buena mujer.

Trabajadora.

Honesta.

Pero, aun así...

Algo seguía sin encajar.

La conversación fluía con facilidad, aunque no despertaba ninguna emoción dentro de mí. No era incómoda. Simplemente carecía de esa chispa que hacía que una conversación permaneciera en la memoria.

En determinado momento, uno de los empresarios más importantes del país se acercó para saludarnos.

Después de estrechar mi mano, dirigió una sonrisa hacia Camila.

—Así que ella es la futura señora De Luca.

Camila abrió los ojos con sorpresa.

Respondí antes de que pudiera hacerlo.

—No. Se equivoca.

El hombre carraspeó con evidente incomodidad, pidió disculpas y continuó su camino.

Camila soltó una risa divertida.

—Creo que acaba de inventarse toda una historia.

—La gente suele hacerlo.

Tomó una copa de agua y me observó con curiosidad.

—¿Siempre es tan serio?

Pensé unos segundos antes de responder.

—Solo cuando estoy trabajando.

Por primera vez en toda la noche la vi reír con absoluta naturalidad. Descubrí que, cuando dejaba de sentirse observada, era mucho más espontánea.

La gala terminó cerca de la medianoche.

La acompañé hasta el automóvil que la esperaba.

Antes de subir, permaneció unos segundos frente a mí.

—Gracias por invitarme.

—Gracias por aceptar.

Parecía dispuesta a marcharse, pero volvió a mirarme.

—¿Puedo pedirle un favor?

Asentí.

—Claro.

Sonrió con la misma amabilidad que parecía acompañarla a todas partes.

—Si alguna vez vuelve al club... siga tratando a todas las chicas con el mismo respeto.

Fruncí ligeramente el ceño.

—¿Por qué me lo pide?

Bajó la mirada durante unos instantes.

Cuando volvió a levantarla, había una tristeza silenciosa en sus ojos.

—Porque muchas ya olvidaron lo que se siente que alguien las trate como personas.

Guardé silencio.

Ella respiró hondo antes de añadir:

—Sobre todo mi mejor amiga.

No hizo falta que pronunciara su nombre.

Supe de inmediato de quién hablaba.

Recordé a la mujer que había sostenido el tenedor con cuidado, como si comer demasiado pudiera resultar una falta de educación. A la mujer que daba las gracias por gestos que cualquier persona debería recibir sin tener que pedirlos.

Sentí un peso inesperado en el pecho.

No porque creyera haber hecho algo extraordinario.

Sino porque comprendí que, para algunas personas, la dignidad podía convertirse en el regalo más raro del mundo.

Camila sonrió por última vez.

—Buenas noches, señor De Luca.

Subió al automóvil y desapareció entre las luces de la ciudad.

Permanecí inmóvil unos segundos antes de subir al mío.

Durante todo el camino de regreso hubo una sola pregunta que no dejó de perseguirme.

¿Qué clase de vida había vivido Valeria para agradecer algo tan sencillo como ser tratada con respeto?

...VALERIA...

No pude dormir.

Sabía que era una tontería.

Pero no dejaba de mirar el reloj, imaginando que, en ese mismo instante, Camila estaría riendo, conversando y descubriendo al hombre que el destino había puesto primero en mi camino... solo para quitármelo después.

Cuando escuché la puerta abrirse, salí de mi habitación de inmediato.

Camila entró descalza, con los zapatos en una mano y una sonrisa cansada.

—¿Cómo te fue?

Pregunté antes de que pudiera decir una sola palabra.

Dejó el bolso sobre el sofá y soltó un largo suspiro.

—Fue una noche muy bonita.

Sentí un pequeño pinchazo en el pecho.

Aun así, sonreí.

Una sonrisa completamente sincera.

Porque verla feliz también me hacía feliz.

—Me alegro mucho.

Se acercó para besar mi mejilla.

—Mañana te cuento todo. Estoy agotada.

Asentí.

—Descansa.

La observé desaparecer por el pasillo y esperé hasta que la puerta de su habitación se cerró.

Solo entonces caminé hasta la ventana.

La pequeña margarita seguía dentro del vaso.

Había perdido algunos pétalos.

Aun así...

Seguía aferrándose a la vida.

La observé durante varios segundos.

Después abrí la caja donde guardaba las pocas cosas importantes que tenía.

La fotografía de mi madre.

La pulsera de hilo que me regaló cuando cumplí diez años y la servilleta con aquellos cuatro títulos escritos con una letra que ya podía reconocer de memoria.

La sostuve entre mis manos y sonreí con tristeza.

Era ridículo.

Una simple servilleta olvidada por accidente.

Eso era todo.

Ni siquiera la había escrito para mí y sin embargo, era el recuerdo más bonito que un hombre me había dejado en toda mi vida.

La doblé con cuidado y la guardé otra vez.

Apagué la luz del apartamento.

Antes de entrar en mi habitación, miré una última vez la margarita sobre la ventana.

—Espero que seas feliz...

Susurré.

No sabía si aquellas palabras eran para él...

O para mí.

Porque, por primera vez en muchos años, comprendí que una parte de mi corazón todavía era capaz de esperar algo bonito.

Y eso...

También daba miedo.

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elsy
fotos
Ita Lozano
Estuvo interesante gracias escritora
Alice: ¡Hola! Ita 😊, Gracias por leer mi novela. Espero que la estés disfrutando. Te invito a estar pendiente de las próximas actualizaciones, porque vienen capítulos que no te querrás perder. ¡Nos leemos pronto! 🩵
total 1 replies
Yadis Garay
como eres tonta deja las inseguridades se mas fuerte
Yadis Garay
no seas tonta si es tu amiga y te quiere tambien debe entender que te gusta dante y hacerse a un lado
Yenny Yessica Duarte: x fis actualiza q esta buenisima
total 2 replies
Yadis Garay
😭😭😭😭 como a sufrido valeria deberia ser mas fuerte y segura de si misma
Yadis Garay
pobre valeria merece ser feliz😭😭😭😭
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