Durante toda su vida, Lyra creyó que había nacido para ser olvidada y odiada por todos.
Mientras su hermosa y perfecta hermana Anastasia era admirada por todos, Lyra creció entre desprecios, sacrificios y secretos. Obligada a vivir en las sombras de la familia Valmont, jamás imaginó que el destino terminaría llevándola hasta el corazón del reino de Kryndall... y hasta los brazos del príncipe heredero.
Conociendo por primera vez el amor, encontrando una familia, descubriendo lo que significa ser feliz.
Pero cuando la verdad sobre Anastasia comience a salir a la luz, todo aquello que Lyra ha construido empezará a tambalearse.
Porque hay personas dispuestas a matar para ocultar el pasado y porque una pregunta imposible se niega a desaparecer: ¿Qué pasó realmente con Anastasia?
Entre conspiraciones, secretos familiares, traiciones, misterios y un amor capaz de desafiar el destino, Lyra deberá descubrir quién es realmente... antes de que las verdades enterradas destruyan aquello que ama
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CAPÍTULO 12 – Bajo La Luna De Kryndall
La habitación estaba en silencio. Un silencio cálido y tranquilo. Completamente distinto al silencio frío y miserable del cobertizo donde Lyra había vivido casi toda su vida.
La joven pelirroja estaba sentada al borde de la enorme cama, con las manos apoyadas sobre su regazo y la mirada perdida en algún punto invisible de la habitación. Todavía no lograba comprender cómo había cambiado su vida tan rápido. Todo era demasiado extraño. Demasiado irreal.
Apenas unas semanas atrás dormía entre paredes húmedas, usando vestidos viejos y escuchando cómo sus propios padres la maldecían por haber nacido con el cabello rojo.
Ahora…
Ahora dormía entre sábanas suaves, tenía vestidos hermosos, comida abundante, criadas que la atendían y un príncipe… Un príncipe que la miraba como si realmente la viera.
Lyra tragó saliva lentamente. Todavía le dolía pensar en Anastasia. Su pecho se presionaba, la extrañaba tanto que a veces sentía que le costaba respirar. Anastasia había sido la única persona que le había dado cariño en aquella casa… la única que la abrazaba, la única que la hacía sentir humana. Y ahora ya no estaba.
La idea seguía sintiéndose irreal. A veces esperaba despertar y descubrir que todo había sido una pesadilla. Otras veces… esperaba despertar y volver a escuchar la voz de su hermana, pero ninguna de las dos cosas ocurría.
La realidad era otra. Y esa realidad incluía a Kael, el príncipe que la trataba con una gentileza que ella todavía no sabía cómo aceptar.
Un golpe suave en la puerta la sacó de sus pensamientos.
Lyra levantó la mirada. Su corazón dio un pequeño salto nervioso, se puso de pie rápidamente y caminó hasta la puerta casi por reflejo.
Cuando abrió... Se quedó inmóvil. Kael estaba frente a ella.
La tenue iluminación de los pasillos hacía que sus ojos verdes parecieran todavía más profundos. Vestía ropas oscuras y elegantes, y su cabello castaño caía ligeramente sobre su frente. Pero lo que más desconcertaba a Lyra era la forma en que él la miraba. Como si ella fuera algo valioso, algo digno de atención.
—Buenas noches, Lyra… —saludó él con voz tranquila.
Ella bajó la mirada de inmediato.
—B-Buenas noches…
Kael se sonroja apenas. Luego habló con calma:
—Quería preguntarte algo.
Lyra volvió a mirarlo nerviosa.
-¿Si?
— ¿Te gustaría salir a caminar conmigo por los jardines?
Ella abrió los ojos sorprendida.
Kael continuó:
—Por las noches se ven hermosas… y pensé que quizás sería agradable dar un paseo. Claro… solo si tú quieres.
El corazón de Lyra comenzó a latir con fuerza.
Ella… ¿Caminar con un príncipe? ¿A solas?
Sintió las mejillas arderle.
—Y-yo…
Kael esperaba pacientemente. Finalmente, Lyra se acercó torpemente.
—Sí… me gustaría.
La expresión de Kael se suavizó inmediatamente. Y antes de que ella pudiera reaccionar... Tomó delicadamente su mano.
Lyra contuvo el aire.
Kael inclinó apenas la cabeza y besó suavemente el dorso de su mano.
El mundo dejó de existir durante un segundo. Nadie había hecho algo así por ella. Nunca… Jamás. El calor subió violentamente hasta sus mejillas.
Kael levantó la mirada y apenas se sonrojó.
—Gracias por acompañarme.
Luego la guía suavemente fuera de la habitación.
Lyra caminó junto a él completamente aturdida. Su corazón latía tan fuerte que temía que Kael pudiera escucharlo, porque él era un príncipe. Su prometido, su futuro esposo.
Y ella todavía no entendía cómo algo así podía estar ocurriéndole.
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Cuando llegaron al jardín, el aire fresco de la noche acarició sus rostros.
Lyra levantó lentamente la mirada. Y se quedó maravillada. Kael tenía razón. El jardín de noche parecía salido de un sueño.
La luna llenaba iluminaba los senderos de piedra blanca, mientras las fuentes reflejaban destellos plateados. Las flores nocturnas desprendían aromas suaves y el cielo estaba cubierto de estrellas.
Era hermoso. Tan hermoso que dolía.
Kael caminaba despacio junto a ella.
—Las noches de Kryndall suelen ser tranquilas —comentó—. Me gusta más que el día.
Lyra suavemente.
—Son… muy bonitas.
—Mañana probablemente haga calor otra vez.
-Si…
—Aunque creo que hoy hay más estrellas que de costumbre.
-Si…
Kael la miró de reojo y entonces soltó una pequeña risa divertida.
Lyra parpadeado confundida.
—¿Dije algo malo…?
Kael negó con la cabeza.
-No. Solo me pregunto si realmente quieres hablar conmigo.
Ella abrió los ojos rápidamente.
—¡Claro que sí!
—Entonces parece que estoy fallando miserablemente en la conversación.
Lyra se puso nerviosa.
—No es eso… yo solo…
Baja la mirada. Sus dedos se aferraron nerviosamente a la tela de su vestido.
—No quiero decepcionarlo.
Kael frunció ligeramente el ceño.
—¿Decepcionarme?
Lyra lentamente.
—No soy una dama refinada… no sé cómo actuar correctamente… y tengo miedo de decir algo inapropiado o hacer que usted piense que soy ignorante.
Kael se quedó mirándola unos segundos. Y de pronto… Comenzó a reírse, pero no fue una risa cruel, ni burlona. Fue una risa sincera, libre, estruendosa, genuina…
Lyra lo miró completamente confundida.
—¿Qué dije…?
Kael seguía sonriendo cuando respondió:
—Lyra… no tienes idea de cuánto me agrada que seas así.
Ella parpadeó.
—¿Así?
—Espontánea.
El viento nocturno movió ligeramente el cabello rojizo de la joven.
Kael la observó fijamente.
—La primera vez que hablé contigo… estabas apasionada hablando sobre Kryndall y sobre “El Famélico Gato Rojo”. Tus ojos brillaban mientras hablabas.
Lyra sintió un calor subirle al rostro.
Kael continuó:
—Eso fue precisamente lo que me llamó la atención.
Ella tragó saliva.
—Pero… mi padre siempre decía que los hombres se aburrían escuchando hablar a las mujeres… especialmente si hablaban demasiado sobre cosas inteligentes.
La sonrisa de Kael desapareció lentamente, sus ojos se aguantaron apenas.
—No quiero que vuelvas a disculparte por ser inteligente.
Lyra quedó en silencio.
—Pero yo solo intentaba ser educada…
Kael negó con suavidad.
—En Kryndall no tienes que esconder quién eres.
La miró directamente.
—Y mucho menos en mi palacio.
Esas palabras golpearon algo dentro de Lyra. Algo frágil, algo roto desde hacía años. Porque nadie jamás le había dado permiso de existir siendo ella misma… sus labios temblaron apenas.
Y entonces preguntó en voz baja:
—¿Por qué es tan bueno conmigo?
Kael guardó silencio. La pregunta parecía haberlo tomado desprevenido. Caminó lentamente hasta una banca de piedra y tomó asiento. Luego levantó la mirada hacia el cielo estrellado. Por un momento pareció otra persona, más cansada, más humana, más herida.
—Porque conozco ese dolor.
Lyra lo observó sorprendida.
Kael habló con voz tranquila.
—Conozco lo que se siente ser despreciado… humillado… rechazado.
Ella frunció ligeramente el ceño. No podía entenderlo.
¿Cómo alguien como él podía saber algo así?
Kael era príncipe… poderoso, hermoso, respetado.
¿Cómo podía comprender su sufrimiento?
Como si hubiera leído sus pensamientos, Kael sonriendo sin humor.
—Sé lo que estás pensando.
Lyra se sentó lentamente junto a él.
—Es que… no entiendo cómo alguien como usted podría saber lo que es la soledad.
Kael la miró directamente a los ojos. Y por primera vez… Lyra vio tristeza real en ellos. Una tristeza vieja y profunda.
—Porque tuve que enfrentarme a todo un reino por haber nacido siendo un bastardo.
Lyra se quedó inmóvil.
Kael continuó:
—Mi madre fue la amante del antiguo rey de Kryndall.
El corazón de Lyra dio un pequeño salto.
—Y yo nací de esa relación.
El silencio cayó entre ambos.
Lyra no supo qué responde. La sinceridad de Kael la había dejado completamente desarmada.
Él desvió la mirada hacia el cielo.
—Cuando era niño… muchas personas me despreciaban por eso.
Su voz era tranquila. Pero había dolor escondido debajo de cada palabra.
—Así que sí… entiendo perfectamente lo que se siente crecer creyendo que uno jamás será suficiente.
Los ojos de Lyra comenzaron a humedecerse ligeramente. Porque por primera vez… Alguien entendió, de verdad.
Kael finalmente se puso de pie. Luego le tendió la mano.
Lyra dudó apenas antes de tomarla.
—Algún día te contaré toda la historia —dijo él suavemente—. Pero esta noche vine realmente por otra razón.
Ella levantó la mirada.
Kael sonrió apenas.
—Mañana saldré de viaje.
Lyra sintió un pequeño vacío extraño en el pecho.
—¿Se irá…?
—Solo una semana.
Ella bajó ligeramente la mirada.
Y Kael notó inmediatamente el pequeño cambio en su expresión. Entonces habló con suavidad:
—Quiero que recuerdes algo mientras no esté.
Lyra volvió a mirarlo.
—Este es tu hogar ahora.
Su voz fue firme, segura y protectora.
—Aquí eres libre, Lyra. No tienes que pedir permiso para existir… ni rendir cuentas a nadie.
La joven sintió un nudo formarse en su garganta. Porque nadie jamás le había dicho algo tan hermoso.
Y por primera vez en mucho tiempo… Lyra comenzó a preguntarse si quizás…
Quizás realmente podía tener una vida distinta.
mientras Kael manda. a investigar a Samira. para saber lo que pasa con la familia Valmonta
es cierto que ellos mismos la llevaron a Kryndall y ahora resulta que no quieren responder la compromiso que ellos mismos buscaban? jummm🤔🤔🤔🤔
pero también fue al huerto, leyó libros en la biblioteca.... ha tomado pequeñas decisiones que para ella son enormes
Ambos se parecen ... son amables y no tienen miedo de estar en medio de las personas... no hacen esas diferencias entre clases sociales
Aún así revisa que llevará botas para poder entrar al huerto!
esa conversación entre ellos nos revela que Osea elegió a Lyra como su prometida por alguna razón... y no lastima ni compasión....
y Karl se comportó a la altura al despedirlas como perros.... como lo que son ju mmmm....
Comos e atreven a cuestionar a una noble... sin importar como sea 🤬🤬🤬🤬🤬